lunes, julio 16, 2007

Socialistas sin honor, por avaros 2/2

Socialistas sin honor, por avaros 2/2

Permalink 16.07.07 @ 14:50:50. Archivado en Europa, España, Sociogenética, Ética, Educación, Pro justitia et libertate

Si es verdad, mil veces comprobada, que la avaricia rompe el saco, también es verdad que la avaricia del político rompe, mucho antes que el saco del hurto, el honor del responsable del robo, al tiempo que rasga la unidad de su partido.

Ahí está el caso Malaya de Marbella como multiprueba, cuya avaricia ha acabado con la caverna de Ali Babá que la hacía posible, con el honor de innumerables políticos, con la vida de un partido completo, el siniestro GIL, y con la unidad de los partidos socialista y andalucista, que resultaron aliados con el GIL en una macabra coalición de autopiratería política.

Una misma preocupación produce telepatías entre analistas que se ocupan del mismo fenómeno social a miles de kilómetros de distancia. Así nos ha sucedido al redactor del editorial de "El País" de hoy y a mí, a propósito de la plaga de avaricia política que estamos sufriendo en Europa "estas últimas semanas".

La diferencia entre su análisis y el mío es que el suyo atenúa fechas y difumina denominaciones de partidos, porque no se atreve a presentar como etapa larga y como responsabilidad de su propio partido lo que está sucediendo en Europa. Ahora bien quien conoce la caídas electorales recientes de los socialistas tanto en Francia como en Bélgica y las pone en relación con los espectáculos observados en España estas últimas semanas, comprende que hay una analogía de causas, entre las cuales destaca el rostro pálido de la avaricia de ciertos socialistas.

El editorialista de El País escribe esta mañana:

Los partidos políticos deberían ser mucho más activos en la definición de códigos de conducta que impidieran espectáculos como los observados en estas últimas semanas.

Yo escribiría en su lugar la siguiente transformación de su frase corolario, aplicándola a Europa, aunque pensando muy concretamete en España: Los partidos socialistas europeos deberían ser mucho más activos en la definición de códigos de conducta que impidieran espectáculos como los observados en estos últimos tiempos.

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De alcaldes y sueldos
El País, EDITORIAL

16/07/2007

Caben pocas dudas acerca de la necesidad de remunerar debidamente el ejercicio de la función pública. También y muy especialmente la de aquellos que acceden a la misma no como empleados públicos, sino como representantes elegidos por los ciudadanos, los alcaldes y concejales entre ellos. Cuestión distinta es que los criterios que deben orientar esas remuneraciones sean establecidos por los propios interesados, sin más control que el que depare, y no siempre, la correlación de fuerzas en el seno del organismo en cuestión. En no pocos casos, el ciudadano asiste a espectáculos verdaderamente bochornosos en los que los representantes municipales sortean incompatibilidades o definiciones de exclusividad por razón del cargo y, en muchos otros, se autoremuneran sin respeto a criterio o norma alguna.

Las prácticas actuales son más que inquietantes. Con la excepción de muy genéricos protocolos en algunas comunidades autónomas, es general la ausencia de orientación. El número de habitantes, la cuantía del presupuesto a gestionar o cualquier otro indicador expresivo de la complejidad o responsabilidad de la gestión no parece guardar relación alguna con muchas decisiones adoptadas en el inicio de los nuevos ayuntamientos. Sin salir de la Comunidad de Madrid, en Alcalá de Henares, con 204.000 habitantes, el alcalde tiene un sueldo inferior a su colega de Las Rozas, que ha de administrar a 69.000 ciudadanos. Los 102.000 euros que gana este último edil duplican el sueldo del de Parla, con 100.000 habitantes, y superan también los 89.300 euros que cobra el presidente del Gobierno. Este último es equivalente al sueldo del alcalde de Navalcarnero, que con 17.600 habitantes duplica ampliamente el de San Fernando de Henares, con 40.000 vecinos.

La arbitrariedad no se agota ni mucho menos en la remuneración monetaria convencional o en la asignación de dietas de diverso tipo. La discrecionalidad a la hora de aplicar la exclusividad en el ejercicio de esa función, por ejemplo, ofrece casos no menos llamativos, como el del médico que admite su dedicación en exclusiva a la alcaldía de Benidorm, pero no renuncia a la atención regular a su consulta. Envidiable productividad.

La propia Federación de Municipios, que reconoce la existencia de un vacío legal y procedimental, debería ser la primera en solicitar su rápida cobertura, quizás en la dirección de la reforma de la Ley de Bases de Régimen Local que pretendía el ex ministro Sevilla. El reconocimiento mediante retribuciones dignas de la función de los responsables municipales no debería entrar en conflicto con la existencia de criterios suficientemente objetivos. Y los partidos políticos deberían ser mucho más activos en la definición de códigos de conducta que impidieran espectáculos como los observados en estas últimas semanas.

Socialistas sin honor, por avaros 1/2

Socialistas sin honor, por avaros 1/2

Permalink 15.07.07 @ 11:59:59. Archivado en Europa, España, Sociogenética, Ética, Religiones, Educación, Pro justitia et libertate

A los partidos socialistas europeos les interesa saber por qué razón tantos cristianos, que en un momento crítico les ayudaron a fraquear las puertas del poder, les niegan ahora su voto.

No voy a andar con divagaciones para responderles. Tanto en el caso del apoyo como en el del rechazo a votar por ellos, los cristianos han procedido en virtud del valor que atribuye el cristianismo al desprendimiento (la llamada pobreza de espíritu) como prueba de la verdad de la integridad socio-económica de alguien.

Cuando los cristianos votaron masivamente por los socialistas, era porque creían que eran desprendidos. Dejaron de votar por ellos cuando descubrieron que eran tan interesados o incluso mucho más que sus adversarios políticos.

En el caso español, este cambio de comportamiento remonta a la época del Caso Guerra, cáncer del socialismo andaluz, con un número tan exagerado de metástasis, que es muy difícil encontrar un rincón de la geografía socialista andaluza, en particular en las provincias de Sevilla, Cádiz y Málaga, sin darse de bruces con un nuevo rico socialista.

El llamado caso Guerra fue un caso de corrupción que implicó a Juan Guerra, hermano del entonces vicepresidente del Gobierno español, Alfonso Guerra. Éste había pasado de operario en la fábrica sevillana de Santa Bárbara, de vendedor de enciclopedias y de cobrar un subsidio de paro de 28.023 pesetas a obtener enormes ingresos y poseer cháles y lujosos coches.

A finales de 1989, Juan Guerra fue contratado por el PSOE para trabajar en un despacho oficial de la Delegación del Gobierno en Andalucía en calidad de asistente de su hermano, con un sueldo de 129.370 pesetas líquidas al mes. realmente, el despacho era utilizado para actividades diferentes a las asignadas, lo que le valió a Juan Guerra ser acusado y juzgado por los delitos de cohecho, fraude fiscal, tráfico de influencias, prevaricación, malversación de fondos y usurpación de funciones.

Su ex mujer, Ángeles López Rubio, harta de sus palizas, facilitó la documentación que comprometía a su marido al líder popular Manuel Fraga.

"En 1991, el vicepresidente del gobierno Alfonso Guerra tuvo que presentar su dimisión, salpicado por un escándalo familiar de trafico de influencias".[1] "Este olor a podrido y a dinero sucio (...) tizna al Partido Socialista, que denunciado por corrupción toca fondo en su desprestigio electoral cuando en la primavera de 1993 decide adelantar los comicios".[1]

Finalmente, en 1995, Juan Guerra sólo fue condenado por un delito fiscal. El y su socio Juan José Arenas fueron condenados a dos penas de un año de cárcel por un fraude fiscal de 253.637 euros cometido durante los años 1988 y 1989 en su empresa Corral de la Parra. Además, ambos fueron condenados a pagar dos multas de 150.200 y 210.000 euros.

(1) Fernando García de Cortázar y José Manuel González Vesga, Breve historia de España, ISBN 84-206-0666-9, pg. 639

Wikipedia

Como Europa necesita socialistas auténticos, que encarnen los valores cristianos del desprendimiento, al ocuparse del Bien Común, la solución que le queda a los partidos socialistas europeos, si quieren sobrevivir, es obligar a sus candidatos al poder a que hagan una especie de voto de pobreza laico, que podría ser realzado, al comienzo del mandato, mediante una ceremonia de profesión del voto y a su término mediante una distinción honorífica, en señal de reconocimiento por los servicios prestados. Paralelamente el partido tendría que exigir una declaración pública del patrimonio personal del candidato, tanto al comienzo como al final de su mandato político.

Contribuiría grandemente a esta recuperación del honor por nuestros amigos socialistas, el que los antiguos mandatarios demuestren de manera convincente que no se han enriquecido ni en el ejercicio de los poderes públicos que les fueron confiados por un tiempo, ni en la época posterior, valiéndose de las relaciones que habían contraído durante su paso por el poder. Hago un llamamiento muy especial y muy urgente en este sentido a los llamados barones del partido, que fueron los mayores beneficiarios de la confianza que les hicimos los socio-cristianos.

Me incita a ello la importancia simbólica que tuvo para algunos de ellos su paso por la Universidad católica de Lovaina, para la cual trabajo, notoria inspiradora de un robusto deseo cristiano de justicia social en Europa y en el Mundo, inspiración compartida con otras universidades católicas europeas, entre las cuales conviene recordar las jesuíticas españolas de Granada y Comillas, por el heroismo de su testimonio actual frente al neointegrismo.

Imagen: FRANCKEN II, Frans
1581-Anveres, 1642
INV. 688
El avaro y la muerte
Óleo/tabla
24 x 19 cm.
Procedencia y entrada en el museo: Madrid, 1935.

domingo, julio 15, 2007

Flores brasileñas en los motores

Flores brasileñas en los motores

Permalink 14.07.07 @ 23:55:00. Archivado en Energías renovables, Educación

Si quieres rodar mejor,
pon una flor en tu motor.
Usando biocombustibles,
contaminarás menos
sin gastar más
.

Brasil tiene una experiencia positiva de cerca de medio siglo en la producción de biocombustibles. Estos carburantes limpios y renovables garantizan la seguridad energética al mismo tiempo que amplios beneficios sociales, ambientales y económicos.

La utilización de alcohol puro en automóviles «flex-fuel» y la mezcla en la gasolina de un 25 por ciento de etanol ha permitido a este gran país reducir las importaciones de combustibles fósiles en un 40 por ciento. Este empleo voluntarioso de biocombustibles ha tenido también como efecto benéfico que Brasil haya dejado de emitir más de 120 millones de toneladas de CO2, desde hace cuatro años, frenando así el recalentamiento global del planeta.

Luiz Inácio LULA DA SILVA insiste con razón en que estos carburantes limpios y renovables no solamente garantizan la seguridad energética, sino que al mismo tiempo aportan a su país amplios beneficios sociales, ambientales y económicos.

La industria del etanol ha creado en Brasil 1,5 millones de puestos de trabajo directamente y 4,5 millones indirectamente. El programa de biodiesel brinda ya empleo a más de 250 mil personas, entre las cuales se encuentran mayoritariamente pequeños agricultores de zonas semiáridas, lo cual significa que este programa demuestra, desde su reciente comienzo, que genera ingresos y que contribuye a fijar la población a la tierra, evitando su emigración.

Contrariamente a lo que opinan ciertos profetas de catástrofes alimentarias, entre los cuales destaca Fidel Castro, la producción de biocombustibles no amenaza la seguridad alimentaria, ya que según Luiz Inácio LULA DA SILVA esta producción afecta solamente al dos por ciento de las tierras agrícolas. Más bien que amenazar la seguridad alimentaria, los biocombustibles ayudan a combatir el hambre, ya que generan ingresos, que permiten a las poblaciones pobres adquirir alimentos, razón determinante para renunciar a la emigración y permanecer en sus propias poblaciones.

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La revolución de los biocombustibles
por Luiz Inácio LULA DA SILVA
Presidente de Brasil

LAS discusiones durante la reciente Cumbre del G-8 + 5, en Heiligendamm, dejaron en claro que asuntos como el cambio climático, el crecimiento sostenible, fuentes nuevas y renovables de energía y financiamiento para el desarrollo son temas mundiales sobre los cuales los países del Sur deben ser oídos. Al final de cuentas, nuestras poblaciones son directamente afectadas por esos múltiples desafíos. Más aún, en nuestros países surgen propuestas innovadoras y creativas para enfrentarlos. El aporte de los líderes de Sudáfrica, Brasil, China, India y México durante la Cumbre Ampliada del G-8 refuerza la importancia de profundizar en un verdadero diálogo Sur-Norte.

África tiene un papel central en este debate. El continente está pasando por profundas transformaciones que sientan las bases para un nuevo ciclo de estabilidad política y dinamismo económico. Son 53 países, vastos recursos naturales y una población joven que aspira a realizar todo su potencial de desarrollo y prosperidad. Esa África, que visité cinco veces durante mi primer mandato y que continuaré visitando, está reforzando sus vínculos económicos, comerciales y políticos con Brasil.

En la Cumbre África-América del Sur, en 2005, y en las dos ediciones del Foro Brasil-África, exploramos las múltiples potencialidades de esa asociación. Los biocombustibles pueden dar una calidad superior a esa alianza.

Brasil tiene una experiencia exitosa (de más de 30 años) en la producción de carburantes que combinan la seguridad energética con amplios beneficios económicos, sociales y ambientales. La mezcla de 25 por ciento de etanol en la gasolina y la utilización de alcohol puro en automóviles «flex-fuel» permitió reducir un 40 por ciento el consumo y las importaciones de combustibles fósiles. Dejamos de emitir, desde 2003, más de 120 millones de toneladas de gas carbónico, ayudando a combatir el recalentamiento mundial.

Pero el potencial de las biomasas trasciende la generación de energía limpia y renovable. La industria del etanol creó directamente 1,5 millones e indirectamente 4,5 millones de puestos de trabajo en Brasil. El programa de biodiesel, en su fase inicial, ya brinda empleo a más de 250 mil personas, sobre todo a pequeños agricultores de zonas semiáridas, generando ingresos y colaborando para fijar la población a la tierra. Los biocombustibles también ayudan a combatir el hambre, aportando ingresos que permiten a las poblaciones pobres adquirir alimentos. Su producción no amenaza la seguridad alimentaria, ya que afecta al dos por ciento de nuestras tierras agrícolas.

Esos programas desalientan las migraciones desordenadas, reducen la saturación de las grandes ciudades y la marginación urbana, así como la presión de los pequeños mineros y los agricultores para arrasar con los bosques autóctonos. Además, la expansión de la caña contribuyó a recuperar zonas de pasturas degradadas, de bajo o nulo potencial agrícola.

Por todas esas razones, los biocombustibles tienen una relevancia especial para los países en desarrollo. Dado su enorme potencial de creación de empleos y de ingresos, ofrecen una verdadera opción de crecimiento sostenible, especialmente para los países que dependen de la exportación de escasos bienes primarios. Al mismo tiempo, el etanol y el biodiesel abren nuevas avenidas de desarrollo, sobre todo en las industrias bioquímicas. Son alternativas económicas, sociales y tecnológicas para países pobres económicamente, pero ricos en sol y en tierras de labranza.

Estoy convencido de que los biocombustibles deben estar en el centro de una estrategia planetaria de preservación del medio ambiente. Los acuerdos como el firmado por Brasil y Estados Unidos, y en negociación con países europeos, prevén la instalación de proyectos triangulares, en América Central, el Caribe y África, capaces de unir la tecnología brasileña con las condiciones climáticas y de suelos favorables en esas regiones. El Gobierno y el empresariado brasileños ya ofrecen cooperación técnica bilateral en la producción de alcohol y de biodiesel en Mozambique, donde un programa de biocombustibles asocia el conocimiento brasileño con el financiamiento británico. Podemos repetir esa iniciativa en toda África subsahariana.

Los biocombustibles pueden ayudar a un mundo que carece de soluciones para la degradación ambiental y el encarecimiento de la energía. Ofrecen esperanza a los países pobres al combinar crecimiento económico, inclusión social y conservación ambiental. Un valioso aliado, por lo tanto, en el combate a la inestabilidad social y política, a la violencia y la migración desordenada.

Entretanto, esa revolución sólo ocurrirá si los países ricos abren sus mercados a los más pobres, eliminando subsidios agrícolas y barreras a la importación de los biocombustibles.

Todos ganarán. Los países en desarrollo generarán puestos de trabajo para las poblaciones marginadas y divisas para dinamizar sus economías. Los países desarrollados podrán acceder a fuentes de energía limpias a precios competitivos, en lugar de invertir en costosas innovaciones para que los combustibles convencionales sean menos contaminantes.

La creación de un riguroso sistema de certificación pública en materia de biocombustibles, reafirmado por acuerdos multilaterales y el compromiso de la opinión pública, ayudará a preservar el medio ambiente y garantizará condiciones dignas de trabajo. Los biocombustibles ofrecen una alternativa para ayudar a la humanidad a prosperar como un todo, sin dejar a nadie atrás ni hipotecar el futuro de las nuevas generaciones. Este es el mensaje que llevaré en 2008 a la Conferencia Mundial sobre Biocombustibles, que Brasil está organizando.

viernes, julio 13, 2007

La grandeza moral de Ermua

La grandeza moral de Ermua

Permalink 13.07.07 @ 18:00:00. Archivado en Europa, España, Sociogenética, Ética, Pro justitia et libertate

En Ermua aprendimos todos, ante el sacrificio de Miguel Ángel Blanco, que no hay más negociación posible con los terroristas que la que sirva para certificar su voluntad inequívoca de arrepentirse, pedir perdón y rendirse.

Gracias al dolor, a la indignación y a la determinación que entonces fuimos capaces de mostrar todos, se logró transformar una situación, que nos hubiera hundido en el abismo de la resignación culpable y de la frustración colectiva, de no haberse afrontado como la afrontamos todos unidos. La unidad que fuimos capaces de fraguar los demócratas, en aquellos trágicos dos días, fue lo que convirtió en una victoria moral de nuestra democracia la bajeza de los terroristas que secuestraron, martirizaron y asesinaron a Miguel Ángel Blanco.

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La grandeza de Ermua
por Mariano RAJOY
PRESIDENTE DEL PARTIDO POPULAR

Los ejemplos que traslucen la grandeza moral de un pueblo nunca se extinguen ni agotan. Permanecen en pie a pesar de las circunstancias y el paso del tiempo. La fortaleza cívica que desenmascaró y derrotó a ETA hace diez años continúa proyectando hoy en día toda su ejemplaridad. La reacción unánime del pueblo español frente al chantaje de la banda terrorista puso en marcha el comienzo de su declive definitivo. Aún hoy, esa reacción popular sigue demostrando que la unidad frente al terror que entonces demostraron los españoles y su Gobierno es la única vía posible para vencer a los asesinos.

Aquella rebeldía cívica que tuvo su epicentro en la localidad vizcaína en la que vivió y fue concejal Miguel Ángel Blanco, conserva toda su fuerza. Una década puede parecer mucho tiempo, pero no lo es tanto. Sobre todo porque desde aquel aciago 10 de julio de 1997 nada volverá a ser igual para la sociedad española. En Ermua se aprendió una lección con claridad: que no hay más negociación posible con los terroristas que aquella que tenga por objeto certificar su voluntad inequívoca de rendirse.

Gracias a la determinación que entonces fueron capaces de mostrar el Gobierno y el pueblo español se logró dar la vuelta a una situación que, de no haberse afrontado así, nos hubiera llevado a todos al abismo de la resignación culpable y la frustración. La unidad que en aquellos difíciles momentos fuimos capaces de fraguar los demócratas fue lo que hizo posible que la bajeza de los terroristas que secuestraron y, luego, asesinaron a Miguel Ángel Blanco, se convirtiera finalmente en una victoria moral de nuestra democracia.

En aquellas horas que padecimos los españoles segundo a segundo, nuestra sociedad alcanzó su plena madurez política. La conciencia de nuestro pueblo experimentó la diferencia cualitativa que hay entre quien cede al terror y quien se niega a hacerlo por dignidad democrática. Gracias a ello, la sociedad española fue capaz de mantenerse firme en su determinación de resistencia y sobrevivir moralmente al mazazo de la noticia del asesinato de Miguel Ángel Blanco. Así pudimos transformar el dolor de su pérdida en una victoria sobre los terroristas.

El sacrificio de Miguel Ángel Blanco desterró la resignación frente al terror. Y lo más importante: nos dio a los demócratas la esperanza de que la derrota de los terroristas es tan sólo una cuestión de tiempo. De hecho, en Ermua nació la convicción que hizo posible la política antiterrorista que se elevó luego a política de estado mediante el Pacto por las Libertades y contra el terrorismo.

Sin embargo, nunca pensé que la determinación y la unidad que entonces vivimos pudieran cambiar algún día. Y lo que es más grave, que esto sucediera a impulsos del Gobierno de España. Por desgracia, eso es lo que ha sucedido por iniciativa de José Luis Rodríguez Zapatero durante esta legislatura. Por primera vez en la historia de nuestra democracia se ha puesto en marcha un proceso de negociación con ETA que ha aflojado la tenaza que inmovilizaba a la banda, ha desconcertado y dividido a los ciudadanos y, lo que es más grave aún, ha fortalecido a los terroristas al ofrecerles la oportunidad de que obtengan un precio político a cambio de su chantaje.

Con todo, como decía al comienzo, el ejemplo de Ermua sigue en pie. Al menos para aquellos que creemos que la democracia derrotará al terrorismo si persiste en la única línea de acción eficaz de acuerdo con la experiencia que nos proporcionó el sacrificio de Miguel Ángel Blanco. En este sentido, estoy cada vez más convencido de que sólo se ganará a los terroristas si somos capaces de mantenernos fieles a los principios de la política antiterrorista que José Luis Rodríguez Zapatero ha desechado desde que obtuvo en 2005 la autorización de las Cortes para explorar una vía de fin negociado de la violencia de ETA. Esto es, si seguimos combatiendo a esta banda con la actuación coordinada de las fuerzas de seguridad, los jueces, la legislación, la movilización ciudadana, el empuje de las víctimas y la cooperación internacional.

Miguel Ángel Blanco fue asesinado porque los demócratas no cedimos ante el chantaje del terror. El pueblo español dijo entonces lo que pensaba, recordó a los terroristas que su único horizonte era la rendición o la derrota. Por eso, afirmo que Miguel Ángel seguirá vivo en nuestro recuerdo mientras homenajeemos su memoria; mientras seamos fieles a la dignidad que encierra su sacrificio al servicio de la democracia española y mientras sigamos diciendo a los terroristas que lo único que tienen por delante es su derrota. Ahí reside la grandeza ejemplar de lo que significa Ermua y la miseria, también ejemplar, de lo que significa su reverso: que el diálogo de hoy siembre la violencia de mañana.

jueves, julio 12, 2007

Diez años después, seguimos de luto

Diez años después, seguimos de luto

Permalink 12.07.07 @ 18:58:58. Archivado en Europa, España, Sociogenética, Ética, Educación, Pro justitia et libertate

Querido Miguel Ángel: Cada vez que vemos a tu familia, nos sentimos tus hermanos. El dolor inconsolable de tu padre y la tierna amargura de tu madre, nos hacen sentirnos sus hijos. La protesta tenaz de tu hermana, nos hace sentirnos sus hermanos, admirando su entereza, que nos recuerda la tuya.

Esta sagrada familia, cuyo valor simbólico procede de tu propio via crucis, significa para nosotros la encarnación cotidiana de tu presencia. Ellos son los portadores del pan nuestro de cada día de tu presencia real, que tenemos la necesidad de comer, en comunión, para que la debilidad no nos haga caer en la impotencia del miedo, y para que la fuerza que nos procura tu ejemplo nos permita vencer, todos unidos, el sinsentido de la violencia, que hace que todavía sigamos de luto, diez años después.

Miguel Ángel, tu viacrucis comenzó cuando cogiste el tren de las 15.20 horas de un caluroso 10 de julio de 1997, en Ermua, para volver a tu trabajo en la consultora Eman Consulting de Eibar. A las 15.30, apenas saliste de la estación de Eibar, fuiste secuestrado por tres miembros de ETA.

Durante 48 horas, los terroristas te mantuvieron en vela y contigo a España entera, para que todos asistiéramos en directo al horror de tu larguísima pasión.

Al igual que a Jesús a tí te humillaron, te abofetearon y te apalearon. No te clavaron las manos en una cruz, porque prefirieron atártelas en la espalda, para que te fuera imposible hacer tus gestos habituales de paz y de música, por miedo a que los ablandaras; también querían herirte de muerte sin que los vieras y hacerte caer, para que tus ojos no pudieran mirarlos y que tu boca enmudeciera contra el suelo.

Así te encontraron, Miguel Ángel, quienes descubrieron tu cuerpo maltrecho en el bosque de Lasarte, tras haber sido ejecutado y malamente rematado el sábado 12 de julio.

Los Pilatos de ETA habían anunciado que te matarían si el Gobierno no trasladaba a sus presos al País Vasco en el término de cuarenta y ocho horas. Fueron las cuarenta y ocho horas (más cincuenta minutos de sufrimiento añadido, después de que concluyera el ultimátum) que duró el larguísimo viacrucis de tu pasión, que ETA hizo prolongar, proclamando que así cumplía su amenaza, es decir, ensañándose en tu inocencia, para probarnos a todos la locura criminal de su obstinación.

Miquel, te pedimos que desde el lugar simbólico en que te encuentras, que para toda persona honrada es la gloria auténtica, nos comuniques a todos el heroísmo de la unión solidaria, que hizo de ti lo que eres: un héroe que dio su vida por todos nosotros tus hermanos.

Imagen: Como cualquier hermano (1)

Marimar Blanco Garrido, la hermana del concejal asesinado, preside la Fundación Miguel Ángel Blanco, que aboga por recuperar los pilares del espíritu de Ermua.

EFE - 2007-07-10

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Diez años después
por José Luis RODRÍGUEZ ZAPATERO
Presidente del gobierno

Diez años después de ocurrido, el asesinato de Miguel Ángel Blanco sigue vivo en la memoria de los ciudadanos. La inaudita crueldad con que ETA actuó entonces, también está viva entre nosotros. Fue la ocasión en que más descarnadamente ETA intentó chantajear a toda la sociedad con el secuestro, la amenaza de ejecución y el asesinato efectivo de Miguel Angel Blanco.

No consiguieron su propósito aunque eso supuso el sacrificio de Miguel Ángel y la herida abierta desde entonces en su familia, sus amigos, sus vecinos, sus compatriotas.

Nunca imaginaron los asesinos las consecuencias de sus actos. Nunca esperaron la intensa movilización social que provocó aquel crimen. Se sintieron desbordados por vez primera en la calle. Porque toda la ciudadanía, sin diferencias ideológicas, manifestó con fuerza y con ira su total rechazo. (2)

Fue entonces cuando más intensamente todos los demócratas nos comprometimos con la libertad y con la vida, con la dignidad de un pueblo y con la democracia.

Aprendimos, ¡tan dolorosamente!, que la fuerza de un pueblo reside en su voluntad de resistir cualquier amenaza. Aprendimos, también, que esa fuerza se hace más grande, se hace imposible de vencer, cuando es la de todos los demócratas en defensa de sus libertades y derechos, en defensa del sistema de vida colectiva con el que democráticamente han decidido dotarse.

Aprendimos entonces que cualquier división de los demócratas, independientemente de que las diferencias se presenten como guiadas por las mejores intenciones, sirve a la estrategia del terrorismo, permite a los terroristas ocultar sus errores y ganar tiempo antes de enfrentarse a la realidad del rechazo total de la violencia por parte de la sociedad vasca y de la sociedad española en su conjunto.

La movilización que se produjo en aquellos días en toda España y, especialmente, en el País Vasco, marcó un punto irreversible en la conciencia de los ciudadanos.

Siempre se ha hecho imposible justificar la violencia o amparar o comprender a los violentos. Ninguna razón, ningún interés político justifica, en una sociedad democrática, el recurso a la violencia. No se puede pretender poner condiciones políticas al final de la violencia, y los demócratas no pueden dividirse por ninguna razón frente a la violencia y frente a los violentos. Las esperanzas que durante unos meses hemos tenido de poder vivir el final definitivo de la violencia, las ha vuelto a frustrar la organización terrorista. Es un crimen más a añadir a la larga lista de su historia.

Pero ahora, como entonces, sabremos resistir: convencidos de que la razón es nuestra y de que más temprano que tarde venceremos.

ETA sigue negándose a aceptar el rechazo general que suscitan sus actos en toda la sociedad vasca, en toda la sociedad española. ETA sigue postergando el momento de aceptar que ese rechazo ya no tiene vuelta atrás, y que lo único que esperan de ella los ciudadanos es su decisión irreversible de dejar las armas y entrar en un proceso de disolución.

Por ello es especialmente importante ahora, en el décimo aniversario de aquel crimen que provocó un despertar colectivo, superar cualquier división que deje a los terroristas la ilusión de que tienen futuro, de que las diferencias entre los demócratas les dejan margen de maniobra. Esta es, hoy, nuestra principal obligación.

Se lo debemos a la memoria de Miguel Ángel Blanco, cruelmente sacrificado pero fértil semilla de un cambio histórico.

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(1) Imagen: Contra la intimidación y el miedo
Un escalofrío recorrió la geografía española. Manos desnudas, desarmadas, manos de trabajadores y de estudiantes, de amas de casa y de jubilados. Manos para combatir el miedo.

EFE - 2007-07-10

(2) Imagen: Manos blancas
Miguel Ángel Blanco parecía irremisiblemente condenado. ETA sabía perfectamente que, además de inadmisible para la democracia, el traslado de presos era imposible en ese plazo.

LUIS ALBERTO GARCÍA - 2007-07-10

miércoles, julio 11, 2007

Diez años en el "Espíritu de Ermua"

Diez años en el "Espíritu de Ermua"

Permalink 11.07.07 @ 20:15:20. Archivado en Europa, España, Sociogenética, Ética, Pro justitia et libertate

Basta con leer la Breve Presentación del Foro Ermua, para comprender el espíritu que nos anima a quienes lo compartimos con ellos, desde el día del asesinato por ETA del joven concejal del Ayuntamiento de Ermua (Vizcaya) Miguel Ángel Blanco.

Era el 12 de julio de 1997. La Amistad Europea Universitaria por y para la amistad mundial se asoció desde aquel día al luto que embargaba a todos los hombres de buena voluntad, tanto en el país vasco como en el resto de España y de Europa; también se asoció al propósito de evitar por todos los medios a su alcance que un crimen semejante pudiera repetirse en nuestras tierras. Por desgracia la Amistad Europea Universitaria ha tenido que mantener hasta hoy este luto en su portal oficial, a la espera del triunfo definitivo de la libertad y de la justicia en el país vasco, en el resto de España y en Europa.

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Animados por el "Espíritu de Ermua"