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domingo, octubre 23, 2016

La dolorosa conversión de Zoraida en El Quijote

La dolorosa conversión de Zoraida en El Quijote

 

Texto ilustrado por Gustave Doré:
Articulación diegética: Historia del Cautivo: Espanto, maldiciones, lamentos y perdón del padre de Zoraida.
" —¡Vuelve, amada hija, vuelve a tierra, que todo te lo perdono; entrega a esos hombres ese dinero, que ya es suyo, y vuelve a consolar a este triste padre tuyo, que en esta desierta arena dejará la vida, si tú le dejas!"
El Q. I.41.59.
Légende de l'édition française de cette illustration:
[Tome I. Première partie. Pl. en reg. p. 444 : Récit du captif. Agi-Morato, le père de Zoraïde, est débarqué sur le rivage.] Reviens, ma fille bien-aimée, disait-il; descends à terre, je te pardonne tout.
Contexto del texto ilustrado:
Capítulo cuadragésimo primero.—Donde todavía prosigue el cautivo su suceso.
54. Viendo esto, desatamos a los moros, y uno a uno los pusimos en tierra, de lo que ellos se quedaron admirados; pero llegando a desembarcar al padre de Zoraida, que ya estaba en todo su acuerdo, dijo:
55. —¿Por qué pensáis, cristianos, que esta mala hembra huelga de que me deis libertad? ¿Pensáis que es por piedad que de mí tiene? No, por cierto, sino que lo hace por el estorbo que le dará mi presencia cuando quiera poner en ejecución sus malos deseos; ni penséis que la ha movido a mudar religión entender ella que la vuestra a la nuestra se aventaja, sino el saber que en vuestra tierra se usa la deshonestidad más libremente que en la nuestra.
56. Y volviéndose a Zoraida, teniéndole yo y otro cristiano de entrambos brazos asido, porque algún desatino no hiciese, le dijo:
57. —¡Oh infame moza y mal aconsejada muchacha! ¿Adónde vas, ciega y desatinada, en poder destos perros, naturales enemigos nuestros? ¡Maldita sea la hora en que yo te engendré, y malditos sean los regalos y deleites en que te he criado!
58. Pero viendo yo que llevaba término de no acabar tan presto, di priesa a ponelle en tierra, y desde allí, a voces, prosiguió en sus maldiciones y lamentos, rogando a Mahoma rogase a Alá que nos destruyese, confundiese y acabase; y cuando, por habernos hecho a la vela, no podimos oír sus palabras, vimos sus obras, que eran arrancarse las barbas, mesarse los cabellos y arrastrarse por el suelo; mas una vez esforzó la voz de tal manera, que podimos entender que decía:
59. —¡Vuelve, amada hija, vuelve a tierra, que todo te lo perdono; entrega a esos hombres ese dinero, que ya es suyo, y vuelve a consolar a este triste padre tuyo, que en esta desierta arena dejará la vida, si tú le dejas!
60. Todo lo cual escuchaba Zoraida, y todo lo sentía y lloraba, y no supo decirle ni respondelle palabra, sino:
61. —Plega a Alá, padre mío, que Lela Marién, que ha sido la causa de que yo sea cristiana, ella te consuele en tu tristeza. Alá sabe bien que no pude hacer otra cosa de la que he hecho, y que estos cristianos no deben nada a mi voluntad, pues aunque quisiera no venir con ellos y quedarme en mi casa, me fuera imposible, según la priesa que me daba mi alma a poner por obra esta que a mí me parece tan buena como tú, padre amado, la juzgas por mala.
El Q. I.41.54-61.
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La dolorosa conversión de la hermosa mora Zoraida en el Quijote
“El caso de Zoraida no hace sino ilustrar a las claras lo que ocurre cuando un ser de carne y hueso se lanza a vivir no un libro de caballerías, pero sí una materia hagiográfica (leyenda argelina) harto fácil de reconocer.” (FMV)
La nueva elaboración de la fábula argelina no propone ninguna «solución» por empleo de un tópico, sino que por el contrario plantea en toda su crudeza un pavoroso problema: el de la propia libertad de cada uno a solas con su conciencia (tema de la libertad de conciencia).
Zoraida encarna dramáticamente el tema de la libertad de conciencia, ya que no lo vive sola, sino frente a su padre, que también obedece a su conciencia. Confrontados con el problema de la diversidad religiosa, se nos invita a cada uno al examen de los prejuicios, descartando salidas fáciles o violentas. Zoraida, por ser libre, será lo que ella quiera, o al menos lo intentará muy a pesar de su propio padre.
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Zoraida: 78: [hermosa mora [Zoraida]: 3; hermosa y bella Zoraida: 1; hermosa Zoraida: 1]
Zoraida (doc. 1600-1604, es el nombre Turayya) f. 'Pléyades'
La bella mora convertida al cristianismo de la Historia del Cautivo, es el personaje central de una historia de doncella fugada, donde interviene el motivo de la sarracena que traiciona a los suyos por amor. Este motivo es transformado por Cervantes en crudatraición de Zoraida a su padre, no por el amor de un hombre, sino a causa de su conversión al cristianismo.
La ceguera, o si se prefiere, por eufemismo, la insensibilidad de la conversión hace a Zoraida fría y calculadora con su padre, musulmán noble, generoso y tolerante con los cautivos cristianos.
«Las terribles incidencias de la fuga no son sino armónicos o trasfondo adecuado de otra más ceñuda tempestad de almas. Un sino despiadado, pero que no es sino el rigor de la ley física, decreta que la acción de Zoraida muestre su envés bajo forma de odiosas e irreparables violencias contra su propio padre [ser de una nobleza rayana en candidez].
No hay alternativa ni escapatoria: la realidad es un absoluto inviolable, y padre e hija tendrán que dar testimonio de sí mismos en un marco circunstancial de la mayor crudeza… los moldes convencionales han saltado en añicos: Agi Morato permanece en su fe como Zoraida en la suya. La hija labra, cual una Parca, la desgracia de su progenitor. Y la benevolencia del moro hacia los cristianos queda trágicamente malpagada. Un impulso fatal conduce a esas escenas en que Zoraida se yergue ante su padre y en que la novela alcanza su culminación y pleno sentido», FMV, p. 122 & 126
Zoraida, sarracena que hace pensar en Florinda la Cava, hembra de nombre maldito, y en la terrible Floripes, no es un personaje ideado como paradigma ejemplar, ya que es fría y calculadora hasta la traición, con el agravante de no obrar por amor. No es preciso insistir en que su naturaleza «cervantina» y su mayor mérito se halla precisamente en su no ejemplaridad.
«Toda su conducta está marcada por decidida frialdad afectiva, y su piedad filial se limita… a mirar hacia otro lado para no ver el daño infligido a su padre [musulmán afectuoso, leal y confiado hasta la candidez]…
el caso de Zoraida no hace sino ilustrar a las claras lo que ocurre cuando un ser de carne y hueso se lanza a vivir no un libro de caballerías, pero sí una materia hagiográfica (leyenda argelina) harto fácil de reconocer. La hermosa africana ha de huir a tierra de cristianos en busca de su propio ser, con la misma fatal urgencia que trueca al prosaico hidalgo de una aldea manchega en arrojado caballero andante, redivivo Amadís de Gaula.», FMV, p. 130 & 132.
Cervantes da así un giro insospechado al monótono erotismo literario de las sarracenas. Zoraida, sarracena desprovista de erotismo, no puede interpretarse como un eslabón más de la cadena temática que viene de Floripés y remata en Leandra.
La nueva elaboración de la fábula argelina no propone ninguna «solución» por empleo de un tópico, sino que por el contrario plantea en toda su crudeza un pavoroso problema: el de la propia libertad de cada uno a solas con su conciencia (tema de la libertad de conciencia).
Zoraida encarna este tema dramáticamente, ya que no lo vive sola, sino frente a su padre, que también obedece a su conciencia. Confrontados con el problema de la diversidad religiosa, se nos invita a cada uno al examen de los prejuicios, descartando salidas fáciles o violentas. Zoraida, por ser libre, será lo que ella quiera, o al menos lo intentará muy a pesar de su propio padre.
Ruy Pérez de Viedma es el capitán Cautivo que, a instancias de todos los personajes reunidos en la venta manchega, cuenta su historia en la primera parte del Quijote, donde ocupa los capítulos I.37-I.41. Este personaje es indisociable del de Zoraida, pero más como satélite que como pareja conyugal, ya que Zoraida, cuya función se reduce al de mora convertida, desea vivir el cristianismo en España casada con él. Si el Cautivo logra escapar de Argel es porque Zoraida le confía la misión de organizar su propia escapada, procurándole los medios económicos para conseguirlo.
Retrato de Zoraida por el Capitán Cautivo: En vivo contraste con el retrato que nos procura el narrador, I.37.28 y sigs., como parte del cuadro de la llegada del Cautivo y de Zoraida a la venta, el retrato que esboza el Cautivo en la historia de sus aventuras impresiona por la desproporción entre la etopeya y la prosopografía que lo componen.
La etopeya se reduce a una palabra, «gentileza», mientras que la prosopografía no sólo ocupa todo el resto del minucioso retrato, sino que no está para nada al servicio de la etopeya. Tenemos la impresión de que el cautivo cristiano sólo ve en la mora su riqueza o, a lo menos, por los datos que nos procura, parece que la riqueza es lo que más le impresiona en la mora que quiere ser su mujer para poder convertirse al cristianismo:
«Demasiada cosa sería decir yo agora la mucha hermosura, la gentileza, el gallardo y rico adorno con que mi querida Zoraida se mostró a mis ojos; solo diré que más perlas pendían de su hermosísimo cuello, orejas y cabellos que cabellos tenía en la cabeza. En las gargantas de sus pies, que descubiertas a su usanza traía, traía dos carcajes (que así se llamaban las manillas o ajorcas de los pies en morisco) de purísimo oro, con tantos diamantes engastados, que ella me dijo después que su padre los estimaba en diez mil doblas, y las que traía en la muñecas de las manos valían otro tanto. Las perlas eran en gran cantidad y muy buenas, porque la mayor gala y bizarría de las moras es adornarse de ricas perlas y aljofar, y así hay más perlas y aljofar entre moros que entre todas las demás naciones; y el padre de Zoraida tenía fama de tener muchas y de las mejores que en Argel había y de tener asimesmo más de doscientos mil escudos españoles, de todo lo cual era señora ésta que ahora lo es mía.» I.41.2.
La figura de Zoraida está elaborada sobre la misma leyenda que dramatizó Cervantes en su comedia Los baños de Argel, en que la bella mora se llama Zahara, aunque conviene notar con FMV que Cervantes abandona aquí el gracioso nombre de Zahra ('hermosa') por el altivo onomástico de Zoraida('Pléyades'), triple signo de lejanía, frialdad y belleza (Zoraida es el nombreTurayya, 'Pléyades').
Es una leyenda de los años de su cautiverio: «Los materiales que sirvieron para la edificación del personaje también pertenecen en algo a la memoria viva del autor, que los utilizó en otras ocasiones (así en Los tratos de Argel yLos baños de Argel). Y por supuesto no contribuyen poco a mantener el equilibrio entre lo histórico y lo biográfico, junto con lo legendario y lo «novelesco», que constituye el peculiar complejo del cuento.», Michel Moner, en Rico 1998 b, p. 90.
En el Argel de 1575 a 1580 hubo de surgir entre los cautivos españoles la leyenda (para ellos hecho verdadero) de la hija de un moro principal que se había enamorado de un cautivo español y ansiaba hacerse cristiana, sintiendo una devoción especial por la Virgen María, y anhelando irse con el español a tierra cristiana. Esta leyenda se asoció a la hija de un rico renegado argelino Hayyi Murad (Agi Morato), llamada Zahra (o Záhara).
La madre de la Zahra histórica fue hija de una cristiana mallorquina, capturada en 1529 en Argel. Era Zahra, pues, nieta de cristianos. En 1574 Zahra casó con 'Abd al-Malik (nacido en 1541 y al que en la comedia se le llama Muley Maluco), que fue sultán de Marruecos en 1576 y murió en 1578, en la acción de Alcazarquivir contra los portugueses.
En la comedia de Cervantes la boda entre Zahara y Muley Maluco no se consuma, porque Zahara huye a España con el cautivo don Lope.
La Zahra histórica casó en segundas nupcias con Hasan Basa (que fue el dueño de Cervantes en Argel) y desde 1580 vivió en Constantinopla (Oliver Asín).
Probablemente el hecho de que el histórico Hayyl Murad fuera renegado (hecho sabido por Cervantes) posibilitó que se le atribuyera la leyenda a su hija, pero en el relato del capitán no aparece como renegado. Notas de Murillo, I.37, p. 463-464 y I.40, p. 485.
Nótense los paralelismos de Zoraida con Leandra. ® Cautivo ® Leandra
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Fuentes:
Salvador García Bardón, Taller cervantino del “Quijote”, Textos originales de 1605 y 1615 con Diccionario enciclopédico, Academia de lexicología española, Trabajos de ingeniería lingüística, Bruselas, Lovaina la Nueva y Madrid, 2005.
Salvador García Bardón, El Quijote para citarlo, Skynet, 2005.
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22.10.16 | 18:51. Archivado en Antropología conyugalÉticaReligiones,NovelaCervantesEl QuijoteMujer

viernes, abril 10, 2015

Il est ressuscité ! Joyeuses Pâques, avec Marie-Madeleine ! ° Xabier Picaza


La nouvelle prit naissance avec Marie-Madeleine, ensuite deux amis de Jésus l’acceptèrent, Simon et le Disciple aimé, et ensuite tous les croyants, jusqu’au jour d’aujourd’hui.

→ Marie-Madeleine vit et sentit Jésus ressuscité. Elle sut qu’il vivait et bien qu’elle ne pût
le toucher à la manière traditionnelle (ne me touche pas ainsi, noli me tangere!), elle accueillit et transmit la grande nouvelle… et elle fut l’apôtre de la pâque, la première “femme” ressuscitée dans l’amour pour Jésus, pour la vie. ←
Avec cette nouvelle de Marie… je veux saluer tous les mails et lecteurs de ce blog, en partageant avec eux notre fête de Pâques, avec Simon et le Disciple aimé.
Pour cela, je reprends l’évangile, non seulement le texte qu’on a lu à la messe du dimanche, mais aussi les versets qui suivent (Jn, 11-18). Cette scène est sans doute la plus belle des scènes bibliques de Pâques, avec Marie la première de tous les croyants. Elle continue à être, avec Simon Pierre et le Disciple aimé de Jésus, un signe précieux de l’humanité pascale.
Début du texte
Ceci est la nouveauté la plus haute de Pâques : la Sagesse et le salut de Dieu semblent s’être cachés dans un cadavre. Sur le jardin du vieux monde, ils ont enterré Jésus. Marie le cherche passionnément, parce que l’amour vrai est inséparable du cadavre, de l’histoire, de l’ami mort. A y bien penser, son action peut s’appeler une folie :
Marie était devant le sépulcre, en pleurs.
Alors qu’elle pleurait, elle s’inclina pour regarder le monument
et vit deux anges, vêtus de blanc,
l’un près de la tête et l’autre près des pieds,
là où avait été couché le corps de Jésus.
Ils lui dirent : Femme, pourquoi pleures-tu ?
Elle leur dit : ils ont emmené mon seigneur et je ne sais pas où ils l’ont mis.
En disant cela, elle se retourna
et vit Jésus debout, et elle ne sut pas que c’était Jésus.
Jésus lui dit : Femme, pourquoi pleures-tu ? Qui cherches-tu ?
Elle, pensant que c’était le jardinier, lui dit :
Seigneur, si tu l’as emmené, dis-moi où tu l’as mis et je le prendrai (Jn 20, 10-15).
C’est le début d’une conversation prodigieuse où circulent et culminent tous les motifs de l’histoire humaine. Cette femme n’a pas besoin d’une théorie d’illumination intérieure : elle veut un cadavre, elle cherche le corps de son ami assassiné.
→ De cette façon, elle brise les schémas de la gnose spiritualisante. Elle ne veut pas d’un monde construit sur des cadavres qui se cachent. On ne répond pas par des théories au mystère de l’ami mort. ←
Sur le jardin de ce monde, qui a pu au début être présenté comme un paradis (cf. Gen 2), il semble que seul peut fleurir l’arbre de la mort. Le nouvel Adam jardinier sera au fond un gardien de cadavres, un embaumeur. Elle, Marie, semble accepter ce destin, mais elle veut le cadavre de son ami mort.
Elle ne veut pas qu’on le manipule, elle ne veut pas qu’on le cache. Certains ont dit qu’elle était folle, mais elle l’est comme les grands amants de l’histoire : comme Jeanne, reine de Castille, qui pleurait à travers la campagne, en suivant en deuil le cortège funèbre de son mari mort (je viens de revenir de Tordesillas, là-bas je me suis souvenu d’elle)…, comme tellement d’hommes et de femmes qui se souviennent de l’être aimé et qui restent figés pour toujours dans l’attitude de pleurer.
→ Elle a besoin du cadavre : elle ne veut pas qu’on le cache, qu’on le dissimule, pour que tout continue comme avant. ←
Un monde qui cache ses cadavres
→ Nous sommes dans un monde qui veut cacher ses cadavres… Les enterrer, les mettre à l’écart, les nier : que personne ne se souvienne d’eux, que personne ne sache que nous (les riches, les favorisés) vivons sur les cadavres de milliers et millions de “crucifiés”, morts et enterrés (sans que personne ne se souvienne de leur cadavre). ←
Nous avons besoin de cacher les cadavres, de jeter sur eux plus de terre, une pierre plus grande, pour ainsi “laver” nos mains et être tranquilles. Or, contrairement à cela, Marie a besoin de pleurer l’ami mort, de maintenir le souvenir de son cadavre. Cet amour est un amour qui dure, un amour qui entretient le souvenir, qui ne veut pas oublier les amis morts.
Humainement parlant, le geste de Madeleine semble une folie : il n’est pas permis de retirer un cadavre du tombeau et de l’emmener à la maison ou de le déposer sur la place, pour que tous voient celui qu’on a tué; il n’est pas possible de conserver de cette façon le souvenir d’un mort… L’histoire des vainqueurs avance sur l’oubli des assassinés (à qui on peut élever un beau monument funéraire pour mieux les oublier).
On ne peut pas arrêter la mort, mais beaucoup ont voulu le faire, de diverses manières, mais toujours pour mieux oublier, pour transformer les morts en un rappel de notre propre pouvoir. Dans cette ligne, les pharaons d’Egypte et d’autres grands magnats de l’histoire ont souhaité garder leur cadavre ou le cadavre des membres de leur famille dans d’immenses pyramides, pour ainsi se montrer supérieurs et s’imposer au reste des hommes. Sur la tombe des grands héros morts se construisent les empires…
Mais cette femme ne veut pas construire une pyramide sur le grand Cadavre, comme on le faisait en Egypte, elle n’essaie pas de prendre le contrôle sur les autres au moyen de la mort. Elle prétend quelque chose de plus simple et de plus profond : conserver l’amour pour son ami mort, maintenir la mémoire de sa vie. Pour cela, elle a besoin de son cadavre, pour pleurer pour lui, pour sentir le pouvoir de la mort et pour prolonger sa vie (la forme de vie du mort). Elle ne veut s’imposer sur personne; il lui suffit d’aimer, mais elle a besoin du signe de son aimé mort, son cadavre.
→ Nous pouvons dire que Marie est folle, mais folle d’amour, folle en faveur de la vie. C’est seulement là où quelqu’un aime Jésus que l’expérience de Pâques est possible. Certainement, Jésus était vivant et vrai à l’intérieur de cette femme. Mais la vérité qu’elle détient et désire garder (un cadavre) va se révéler une source et un principe de révélation beaucoup plus profonde. Elle gardera Jésus d’une autre manière. ←
Dialogue d’amour, résurrection
Je viens, comme je l’ai dit, de Tordesillas, où Jeanne, la Grande Reine de Castille, a vécu pour pleurer son Mari Mort (un beau Philippe).
Or, Marie et Jésus de sont déjà rencontrés d’une certaine manière. Le jardinier lui a demandé, elle lui a dit son amour, dans le jardin de la mort, à côté du tombeau vide. Mais la vraie rencontre commence quand le jardinier, Seigneur du nouveau jardin de la Vie, prend la parole et appelle la femme, en disant son nom :
– Jésus dit : Marie !
– Elle se retourna et dit en hébreu
Rabboni ! (mon maître !)
– Jésus lui dit : Ne me touche plus,
Je ne suis pas encore monté chez le Père.
Va chez mes frères et dis-leur :
Je monte chez mon Père et votre Père, chez mon Dieu et votre Dieu.
– Marie-Madeleine alla et annonça aux disciples :
J’ai vu le Seigneur et il m’a dit ces choses ! (Jn 20, 16-20).
Marie cherchait l’ami dans la mort, c’est-à-dire à la fin d’un chemin qui avait commencé au jardin du paradis : il ne restait pas d’arbre de vie, il y avait seulement un tronc sec de mort.
→ Elle cherchait là l’amour d’un mort, mais Jésus lui a répondu en lui offrant la vie et l’amour de Celui qui est vivant, en l’appelant par son nom : Marie. De cette façon, dans un geste de conversation personnelle, a culminé l’expérience de Pâques. ←
Seul celui qui écoute Jésus quand il l’appelle d’une manière personnelle sait vraiment qu’il existe la vie, qu’il y a une résurrection. Tout le reste est présupposé ou conséquence.
→ La résurrection est au fond rencontre personnelle d’amour, découverte de Jésus qui s’est élevé de la mort et qui nous dit, en nous appelant intimement par notre nom : vis, je suis avec toi, sois toi-même ! ←
09.04.15 | 19:30. Archivado en ReligionesPro justitia et libertateTeología

martes, enero 18, 2011

Ordenación sacerdotal de ex obispos anglicanos

 

El hecho de que la iglesia católica ordene como sacerdotes a ex obispos anglicanos, significa que no reconoce la validez de su ordenación anterior en la iglesia anglicana.
Cabe deducir de este gesto tan soprendente que la iglesia católica niega también la validez del sacerdocio en la iglesia anglicana desde su separación de Roma en el siglo XVI. Lo cual implica que todos los sacramentos que dependen de la validez del sacerdocio son considerados por Roma como inválidos en la iglesia aglicana.
Cabe preguntarse si el Vaticano es consciente de este "menosprecio" de la validez de la vida religiosa de los anglicanos durante más de cuatro siglos.
Aparentemente el primado anglicano no ha sido consultado sobre este "gesto sociogenético" tan serio y tan espectacular: "Vatican officials devised the new policy without consulting Archbishop of Canterbury Rowan Williams, the spiritual leader of the global Anglican church" (1).
Me temo que en estas condiciones el ecumenismo resulte difícil e incluso imposible.
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El ex anglicano Keith Newton, primer responsable del ordinariato católico para los anglicanos
Escrito por Ecclesia Digital sábado, 15 de enero de 2011

La congregación para la doctrina de la Fe ha erigido hoy, sábado 15 de enero de 2011, un ordinariato personal para el grupo de pastores y fieles provenientes de la Comunión Anglicana que desean adherirse a la plena y visible comunión con la iglesia católica.
En este mismo día y acto el Papa Benedicto XVI ha nombrado ordinario o responsable de dicho ordinarito a Keith Newton, de 58 años, hasta ahora obispo en la comunión anglicana y que hoy mismo ha recibido la ordenación sacerdotal de la iglesia católica de manos de Mons. Vicent Nichols, arzobispo de Westminster y presidente de la Conferencia Episcopal Inglesa.
Junto a Keith Newton otros dos ex obispos anglicanos han recibido también esta mañana la ordenación sacerdotal católica en la misma celebración. Newton está casado con Gill Donnison desde el 25 de agosto de 1973 y tienen tres hijos. Era obispo anglicano desde 2002.
Los otros dos obispos anglicanos que han pasado a la Iglesia católica son Andrew Burnham y John Broadhurst.

El Ordinariato Personal está dedicado y puesto bajo la advocación de Nuestra de Walsingham y tendrá como patrono al beato John Henry Newman. Su circunscripción territorial es para Inglaterra y Gales.
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(1) Former Anglican bishops ordained Catholics
By GREGORY KATZ
The Associated Press
Saturday, January 15, 2011; 10:02 AM

LONDON -- Three former Anglican bishops were ordained as Catholic priests Saturday, becoming the first ex-bishops to take advantage of a new Vatican system designed to make it easier for Anglicans to embrace Roman Catholicism.
The crowded ceremony at Westminster Cathedral in London made priests of former bishops Keith Newton, Andrew Burnham and John Broadhurst, Anglicans who had been unhappy with the church's direction.
The three declined to comment after the ordination presided over by the Most Rev. Vincent Nichols, Catholic leader in England and Wales.
Nichols called the ordination service a landmark event.
"Many ordinations have take place in this cathedral during the 100 years of its history, but none quite like this," he said. "Today is a unique occasion marking a new step in the life and history of the Catholic Church."
The groundbreaking ceremony was made possible by a 2009 ruling by the Vatican allowing Anglicans worldwide to join the Roman Catholic Church and still adhere to many Anglican traditions.
Vatican officials devised the new policy without consulting Archbishop of Canterbury Rowan Williams, the spiritual leader of the global Anglican church.
The new system is designed to entice traditionalist Anglicans opposed to women priests, openly gay clergy, the blessing of same-sex unions and other controversial policies that have caused a deep schism within the church.
Until it was put in place, disaffected Anglicans had joined the Roman Catholic Church primarily on a case-by-case basis.
17.01.11 | 23:40. Archivado en Sociogenética, Religiones, Ecumenismo

martes, enero 04, 2011

Mis mejores deseos a la Iglesia Belga para el 2011

En la edición del 9 de enero del "Diario Domingo", el padre Charles Delhez, SJ, redactor principal de Cathobel y profesor de las Facultades Universitarias de Nuestra Señora de la Paz de Namur, presenta sus mejores deseos a la Iglesia de Bélgica para el año que comienza.
Mis mejores deseos a la Iglesia Belga para el 2011
El año pasado, el 2010, fue para la Iglesia Católica de nuestro país un periodo de grandes sufrimientos. Inútil recordar las fechas, los hechos, las palabras… La Iglesia se encuentra profundamente siniestrada hoy. La expresión  no es demasiado fuerte. Pérdida de confianza en sí misma, de credibilidad a los ojos de la sociedad, de esperanza en el futuro. Todo esto sobre el fondo de una severa descristianización de la cultura occidental. La Iglesia de Bélgica es un niño enfermo. Por lo tanto, al comienzo de 2011, es a ella a quien se dirigen mis deseos de buena salud, la del alma y la del cuerpo.
• Que tenga el valor de hacer toda la verdad, sin entrar en el juego de las comparaciones con las otras esferas de la sociedad que, como ella, están afectadas por la misma abominación. Que en el horror de esta situación, sea ejemplar de franqueza, de generosidad, de humildad.
• Que se reconcilie con su pasado, a veces poco brillante, y que no olvide sin embargo todas las páginas de luz que, a pesar de ser un pueblo de pecadores, pudo escribir con la gracia de Dios. Que no pierda la fe en la belleza de su mensaje, el Evangelio de Jesús, de quien el mundo tiene tanta necesidad.
• Que, volviendo la espalda a sus sueños de grandeza, a los cuales ha cedido demasiado a menudo - como seguramente cada uno de nosotros, - se acuerde de las parábolas de Jesús que mencionaban una pequeña semilla, un poco de levadura y la semilla que a pesar de todo cae en la buena tierra. Que no olvide nunca el gesto del lavatorio de los pies.
• Que levante la cabeza y que, tomando al mismo tiempo conciencia de las formas que están superadas, descubra los lugares donde, en la pequeñez y la humildad de nuestra existencia, está más viva que nunca. Que acepte volver de nuevo al origen cuando, en el inmenso Imperio romano, sólo había algunas comunidades que supieron guardar preciosamente el tesoro que sólo revelaría su fuerza siglos más tarde…
• Que el perdón a quienes la hacen sufrir tanto, desde dentro como desde fuera, tenga siempre la última palabra y, sobre todo,  que ella reencuentre su unidad.
Charles Delhez, SJ.
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Dans l'édition du 9 janvier du journal Dimanche, le père Charles Delhez, rédacteur en chef de Cathobel et professeur aux Facultés Universitaires Notre Dame de la Paix de Namur, , présente ses vœux à l'Église de Belgique pour l’année qui commence.
Vœux à l'Église de Belgique pour 2011
L'année écoulée, 2010 donc, fut pour l'Église catholique de notre pays celle de grandes souffrances. Inutile de rappeler les dates, les faits, les paroles... Elle se retrouve aujourd'hui profondément sinistrée. Le mot n'est pas trop fort. Perte de confiance en elle-même, de crédibilité aux yeux de la société, d'espérance en l'avenir. Tout cela sur fond d'une sévère déchristianisation de la culture occidentale. L'Église de Belgique est une enfant malade. Dès lors, en ce début 2011, c'est à elle que s'adresse mes vœux de bonne santé, celle de l'âme et du corps.
• Qu'elle ait le courage de faire toute la vérité, sans entrer dans le jeu des comparaisons avec les autres sphères de la société qui sont, comme elle, touchées par la même abomination. Que dans l'horreur de cette situation, elle soit exemplaire de franchise, de générosité, d'humilité.
• Qu'elle se réconcilie avec son passé, parfois peu brillant, et qu'elle n'en oublie pas pour autant toutes les pages de lumière que, peuple de pécheurs, elle a pu écrire avec la grâce de Dieu. Qu'elle ne perde pas la foi en la beauté de son message, l'Évangile de Jésus, dont le monde a tant besoin.
• Que, tournant le dos à ses rêves de grandeur auxquels elle a trop souvent cédé - comme chacun de nous, sans doute - elle se souvienne des paraboles de Jésus qui évoquaient une petite graine, un peu de levain et la semence qui tombe quand même dans la bonne terre. Qu'elle n'oublie jamais le geste du lavement des pieds.
• Qu'elle relève la tête et que, tout en prenant conscience des formes qui sont dépassées, elle découvre les lieux où, dans la petitesse et l'humilité de notre existence, elle est plus vivante que jamais. Qu'elle accepte d'en revenir à l'origine où, dans l'immense Empire romain, il n'y avait que quelques communautés qui ont su garder précieusement le trésor qui ne révélerait sa force que des siècles plus tard...
• Que le pardon à ceux qui la font tant souffrir, à l'intérieur comme à l'extérieur, ait toujours le dernier mot et que, surtout, elle retrouve son unité.
Charles DELHEZ, SJ.

miércoles, octubre 06, 2010

Compañeros Jesuitas en el Apostolado con los Indígenas (JCIM)

Ofrecer la alternativa a la lógica de mercado racionalista y consumista
por Jojo M. Fung SJ, Malaysia,
Coordinador de Compañeros Jesuitas en el Apostolado con los Indígenas (JCIM) de la Conferencia de Asia Pacífico (1)
Al compartir nuestras historias sobre cómo hemos ido creciendo en nuestras comunidades étnicas, me sentí unido a sus penas y a sus aspiraciones. Los miembros de JCIM nos encontramos en septiembre en el Centro de Espiritualidad Seven Fountains que los jesuitas llevan en Chiangmai, Tailandia. Estaban con nosotros quince colaboradores seglares, jóvenes líderes de las poblaciones indígenas (IPs) de Asia Pacífico.
Los jóvenes IP se sienten desconcertados ante la traición del gobierno y la falta de integridad moral de sus líderes IP. Su afán por seguir al paso con el capitalismo neo-liberal degrada el medio-ambiente de su morada ancestral, con proyectos de desarrollo aprobados por el Estado: embalses enormes, parques nacionales, minería, mercados a grande escala orientados al monocultivo. Los jóvenes IP quieren aprender sus propias lenguas y culturas, empaparse de la sabiduría y del conocimiento de los ancianos para tener un estilo de vida más sostenible, para que los pueblos indígenas del mundo entero vivan con mayor dignidad, incluso adaptándose a la modernidad para sostener la lucha de los IPs por la auto-determinación.
La tarde del 15 de septiembre, durante nuestra visita a la comunidad de Lahu Nyi (Lahu rojo) en la aldea de Pang Dong, en las afueras de la ciudad de Chiangmai, pudimos oír historias de resistencia, de opresión en Burma, ‘el triángulo de oro’ donde trabajaron como cargadores para la industria del opio, la marginación que sufren actualmente en el norte de Tailandia. Sin embargo, nada ha apagado su resistencia como comunidad católica.
Me llené de esperanza al escuchar la charla del P. Niphot sobre cómo el Ser Absoluto ha comunicado a los chamanes (Tobo en lengua Lahu e Hiko en lengua Karen) la necesidad de un pacto, una especie de alianza bíblica, para ofrecer la alternativa a la lógica de mercado racionalista y consumista impuesta por el capitalismo. Los chamanes de las cinco tribus que se reunieron y rezaron en la capilla del RTRC (Research Training Religious Cultural Center) al comienzo de este año ofrecieron al P. Niphot una indeleble experiencia de esperanza para salvaguardar la antigua civilización de los chamanes indígenas. Si no consideramos como algo sagrado el cosmos (universo) y el anthropos (la humanidad) y todas las formas de recursos humanos y naturales por los espíritus que allí moran, y si no consideramos todo esto como algo desacralizado, como recursos y bienes cuyo único fin es el provecho, no es posible sostener ninguna forma de vida sobre la tierra. Ésta es la semilla que ha sido plantada en Asia por la teología de la liberación, que aboga por una sostenibilidad sagrada. Me da esperanza de cara al futuro.
En la noche ‘cultural’ los Lahu, jóvenes y viejos, realizaron sus danzas en el escenario. Pese a la marginación social, económica y política que padecen, su espíritu no puede nunca ser aplastado; surge de nuevo en la danza, en la música, en la convivencia comunitaria. Los jóvenes danzan siguiendo las huellas de los ancianos, y los ancianos entienden sus nuevas maneras de danzar. Esta danza en el círculo de la vida da a los jesuitas y a los jóvenes líderes IP un espíritu de colaboración y nos ayuda a traducir a la vida nuestro tema y nuestra visión : “Alrededor del fuego, forjamos nuestro futuro”.
Siendo como soy un jesuita que ha conocido este mundo gracias a un famoso chamán IP en Sabah, en el Este de Malasia, me emocionó el ritual de oración para bendecir las cuerdas blancas que un anciano Karen (el doctor Sunthorn Wongjomporn) ofreció al final de la misa cultural celebrada en Thai, Karen, Lahu y en Inglés en la capilla del Espíritu Santo, Seven Fountains. En la oración se pidió la vuelta de los espíritus. Me conmoví hasta las lágrimas cuando el Dr. Suthorn ató una cuerda blanca alrededor de la muñeca de mi mano derecha. Como en un nuevo Pentecostés, los espíritus del Espíritu de Dios invadieron la capilla y ahora moran entre nosotros.
Los jóvenes IP leyeron un mensaje de diez puntos, pidiendo que se acabe con todas las formas de violencia contra los IPs y pidiendo al JCIM que les capacite y acompañe. Y ahora nosotros en el JCIM, debemos discernir cómo podemos responder a sus aspiraciones. Me fui de la reunión con mucha esperanza, sintiendo arder una llama en mi corazón, con más luces que cuando llegué. ¡Alabado sea Dios!
Jojo M. Fung SJ
Arrupe House
18 Jalan Beringin, Taman Rinting
81750 Masai, Johore
Malaysia
jojodear@gmail.com
Para leer más sobre el apostolado que los jesuitas realizan en el mundo entero entre los indígenas miren el último número de Promotio Iustitiae, la revista del Secretariado para la Justicia Social y la Ecología: http://sjweb.info/sjs/pjnew/index.cfm?LangTop=3
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Fernando Franco SJ, Director Responsable
Uta Sievers, Redactora
Suguna Ramanathan, Redactora Asociada
Secretariado para la Justicia Social y la Ecología, Borgo S. Spirito 4, 00193 Roma, Italia
+39 06689 77380 (fax)
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(1) Jojo M. Fung SJ
Fr. Jojo Fung SJ is a Malaysian Jesuit. He obtained an MSc. in Social Anthropology at the School of Oriental and African Studies (SOAS) in London University, before obtaining his  doctorate in the area of contextual theology with Robert Schrieter and Stephen Bevans. He has been conducting research since 1999 among the Orang Seletar, a coastal aborignal people along the Southern coast of the state of Johore in Peninsular Malaysia, a state next to Singapore, and among the Muruts (hill-people) in southwestern Sabah, what was formerly known as British North Borneo. His interest lies in the critical correlation between the Christian Faith and Indigenous cultures, especially indigenous shamanism, so that a contextual theology in Malaysia will be inclusive of the cultural beliefs and faith-expressions of the indigenous peoples of Malaysia. He has gained an insider's view of Murut spirituality and cosmology, by experiencing the lives of the Muruts in their remotest village known as Bantul, and by interacting with a renowned Murut Shaman. He has published 6 books and over 50 articles.
He is currently involved in the following ministries in the Diocese of Melaka-Johore, where Paul Tan SJ, the former regional assistant is currently the bishop.
Diocesan Campus Ministry and National Chaplain of Malaysia;
Diocesan Aboriginal Ministry;
Diocesan Ecumenism and Interreligious Dialogue Ministry.
His latest of book, the details of which are presented below, is about the life of a renowned Shaman by name Garing, who is also a reputable hero decorated by Queen Elizabeth II for bravery. Jojo has written several scholarly articles dealing with his speciality. By clicking on their titles presented below you will be transported to the respective pages wherein those articles appear.
Jojo may be contacted at the following address:
Arrupe House,
18, Jalan Beringin,
Taman Rinting, 81750 Masai,
Johore Bahru, Johore,
Malaysia.
Email:
jojodear@gmail.com
Cellphone: +6012-7103285.
Fax: +60-7-5217379.
ARTICLES BY JOJO M. FUNG SJ
INDIGENOUS SHAMANISM: IT’S RELEVANCY IN A WORLD OF MANY RELIGIONS
DIALOGUE AS INTEGRAL TO THE MISSION OF THE CHURCH IN ASIA
ABORIGINAL DIGNITY ROOTED IN SUBVERTED YET SUBVERSIVE BELIEFS
ABORIGINAL DIGNITY ROOTED IN SHAMANISM: EVER SUBVERSIVE EVER CREATIVE
DIALOGUE AS INSCAPING THE SACRED IN THE INTERSTICES A POST-TCMA PERSPECTIVE
INDIGENOUS SHAMANISM: IT’S RELEVANCY IN A WORLD OF MANY RELIGIONS
DIALOGUE AS INTEGRAL TO THE MISSION OF THE CHURCH IN ASIA
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05.10.10 @ 23:00:00. Archivado en Sociogenética, Ética, Religiones, Educación, Pro justitia et libertate, Geopolítica, Asia, Oceanía, Ecología, Ecumenismo 

domingo, agosto 01, 2010

Ignacio de Loyola, promotor del universalismo

Hoy se cumplen cuatrocientos años de la proclamación de Ignacio de Loyola como patrono de Azpeitia, pequeña ciudad de la provincia vasco-española de Guipúzcua, donde Ignacio había nacido el 24 de diciembre de 1491.
Esta proclamación tuvo lugar un 31 de julio de 1610, doce años antes de que Ignacio fuera canonizado por el papa Gregoire XV, el 12 de marzo de 1622, al mismo tiempo que Franisco Javier y Teresa de Ávila.
Tal día como hoy se cumplen también cuatrocientos cincuenta y cuatro años de la muerte de Ignacio en Roma, el 31 de julio de 1556.
A Ignacio de Loyola le debemos en gran medida la toma de conciencia de que este planeta Tierra es nuestra casa común, que debemos compartir solidariamente todos los humanos.
Renunciando a su vida de cortesano y soldado, bien cumplidos los treinta años, dedicó el resto de su existencia, primero a forjarse espiritual e intelectualmente como apóstol, y luego a fundar y dirigir una pléyade de compañeros apostólicos, particularmente identificados con la misión universalista de Jesús, a los que lanzó a través de todo el mundo para predicar con su palabra y con su ejemplo que “ya no hay judío ni griego ni bárbaro, sino que todos somos uno”.
Fue mérito suyo el privilegiar, en la estrategia apostólica del universalismo jesuita, los caminos recién descubiertos del Nuevo Mundo y los menos conocidos de Asia y África. También lo fue su atención a la educación y a las víctimas de la marginación y de la pobreza.
31.07.10 @ 23:58:27. Archivado en Europa, Las Américas, España, Sociogenética, Religiones, Educación, Pro justitia et libertate, África, Asia, Oceanía, Ecumenismo

jueves, julio 22, 2010

El nuevo responsable del Secretariado jesuita para la Justicia Social y la Ecología

SJES gets a New Secretary
Francisco Javier Álvarez de los Mozos, known as Patxi Alvarez was born in 1967.
He joined the Loyola Province (LOY) of the Society of Jesus in 1991 and was ordained in 2000.
At present he is the coordinator of a Training course for lay people in Ignatian Spirituality and Jesuit mission. He is also the Assistant Director of Alboan, an NGO of the Loyola Province that works for the development and solidarity of the countries. He has been attached to the Social Apostolate for the last ten years, and during his regency he worked for two years in Cambodia with handicapped people and former refugees. As Asst. Director of Alboan he has also visited India a few times.
JESA wishes him All the Best in his ministry as the Secretary of SJES, Rome !
Jesuits in Social Action

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El Padre General ha nombrado al Padre Francisco Javier Álvarez de los Mozos, de la Provincia de Loyola, director del Secretariado jesuita para la Justicia Social y la Ecología. Sustituye al Padre Fernando Fernández Franco en los meses próximos.
Francisco Javier Álvarez de los Mozos, conocido como Patxi Alvarez, fue admitido en la provincia Loyola de la Compañía en 1991. Nacido en 1967, había cursado estudios de ingeniería de las telecommunicaciones, en la Universidad del País Vasco, antes de ingresar en la Compañía.
Entre 1977 y 1979 estuvo destinado como "maestrillo" en Camboya.
En 1999 volvió de Camboya, tras un periodo de dos años muy emotivos de magisterio al lado de personas discapacitadas y de refugiados y refugiadas. En la facultad teológica retomó los estudios eclesiásticos especializándose en el área de la Teología sistemática, en cuyo contexto realizó un trabajo en torno a las “Comunidades de solidaridad”, concepto pastoral que apareció en la Congregación General XXXIV (CG34). Fue ordenado sacerdote en el año 2000
Actualmente es el coordinador del Plan de Formación en su Provincia y Director Adjunto de Alboan, la ONG de los jesuitas para la cooperación con países en vía de desarrollo y de solidaridad con los pueblos.”
Patxi Álvarez, así se le conoce, se presenta a todos ustedes con sus propias palabras en los dos textos que reproducimos a continuación. El primero se refiere a sus experiencias de terreno. El segundo recoge su concepción de la investigación social al servicio del liderazgo apostólico:
"Éste es el único hilo conductor que voy a seguir en este artículo: qué lugar debe ocupar la investigación social en un cuerpo que ha hecho de la misión fe-justicia su último compromiso".
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Patxi Álvarez SJ, nuevo responsable del Secretariado jesuita para la Justicia Social y la Ecología se presenta
En 1999 regresé de Camboya a la Provincia de Loyola a la que pertenezco, después de un magisterio acompañando y sirviendo a personas discapacitadas y a antiguos refugiados. Aquel fue un tiempo de gracia: de confusión interior, al ver tanto dolor, y de consuelo al ser testigo de la esperanza de la gente y su ilusión por vivir. El equipo internacional que allí estábamos, y en el que convivíamos y trabajábamos religiosas, laicos y jesuitas, era nuestro hogar, un espacio donde sostenernos mutuamente y un lugar donde aprendíamos cada día a entregarnos con generosidad.
Regresé con el corazón cautivado y lleno de rostros. Aquellos dos años dejaron en mí una honda huella que configuró un deseo firme de ofrecer mi persona al servicio de los últimos. Retomé la teología, la licenciatura concretamente, en teología sistemática. El trabajo final se centró en las “comunidades de solidaridad”, un concepto que había aparecido en nuestra Congregación General 34 y que intuía que encerraba muchas posibilidades. Aquello me dio la oportunidad de entender mejor que el amor de Dios puede mostrarse hoy, de un modo particularmente bello y completo, en la práctica de la justicia y la solidaridad.
Después de la ordenación en el 2000, me destinaron a Alboan, una ONG de cooperación al desarrollo que colabora con instituciones de la Compañía en distintos países de Latinoamérica, de África y, en la India, en el Gujerat. Hasta hoy ha sido un ámbito donde dar cauce a ese deseo de servicio a los más pequeños.
Estos últimos años el sector social de nuestra Provincia ha experimentado un gran desarrollo. Los jesuitas éramos pocos, pero el apoyo de los provinciales ha sido decidido, y la colaboración de laicos entregados y convencidos, esencial. Hay varias comunidades que hoy acogen a inmigrantes y dos instituciones que les atienden. El trabajo ha sido muy consolador y nos ha permitido alcanzar una mayor conciencia de que el servicio de la fe y la promoción de la justicia se llaman y enriquecen mutuamente.
Durante cinco años colaboré en la planificación apostólica de la Provincia, como coordinador. Entonces pude poner en valor algo de lo aprendido en la ingeniería que estudié antes de la incorporación a la Compañía. Hemos crecido mucho en colaboración entre sectores apostólicos y entre laicos y jesuitas. Se ha fortalecido así ese “nosotros apostólico” que está al servicio de la misión.
Durante los próximos meses espero concluir una investigación sobre asociaciones de inmigrantes latinoamericanos en España, para incorporarme después al Secretariado.
Pido al Señor que este destino, que asumo con ilusión no exenta de temor, sea para mayor gloria suya y más vida de sus pequeños. Y a vosotros vuestra oración y apoyo. Muchas gracias por adelantado.
Patxi Álvarez SJ

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Fernando Franco SJ, Director Responsable
Uta Sievers, Redactora
Suguna Ramanathan, Redactora Asociada
Secretariado para la Justicia Social y la Ecología, Borgo S. Spirito 4, 00193 Roma, Italia
+39 06689 77380 (fax)


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Una investigación social al servicio del liderazgo apostólico
por Patxi Álvarez SJ


Introducción
La Misión de la Compañía hoy consiste en la defensa de la fe y la promoción de la justicia en diálogo con la cultura y con otras tradiciones religiosas. Se trata de una formulación atrevida y brillante, llena de promesas y a la que aún no hemos respondido con todas las posibilidades con que cuenta nuestro cuerpo apostólico.
Si la Compañía es misión, de tal manera que precisamente en función de la misión reciben su ubicación adecuada todas las demás componentes de la vida religiosa (comunidad, oración, coro, Eucaristía, pobreza, obediencia...), esta misma misión deberá ayudarnos a colocar en su puesto a la investigación social. Este es el único hilo conductor que voy a seguir en este artículo: qué lugar debe ocupar la investigación social en un cuerpo que ha hecho de la misión fe-justicia su último compromiso.
Daré los siguientes pasos: revisaré las fuentes ignacianas que motivan el apostolado intelectual que ha estado presente en nuestra tradición histórica; a continuación trataré de mostrar que la misión actual de la Compañía demanda un conocimiento riguroso y sapiencial de la realidad; mencionaré que este conocimiento debe estar al servicio del liderazgo apostólico; finalmente incluiré un modelo que podría vehicular las intuiciones que a lo largo del texto irán apareciendo.
1. El apostolado intelectual en nuestra historia
La investigación social forma parte de un apostolado de raigambre en la Compañía, el apostolado intelectual, que ha constituido un campo apostólico fundamental de nuestra misión desde sus inicios1. Los jesuitas han cultivado muchos campos del saber y lo continuamos haciendo a día de hoy. Es parte de una larga tradición.
Fuentes ignacianas para el apostolado intelectual
En la vida de S. Ignacio no se aprecia un interés especial por el trabajo intelectual. Su gran preocupación tras la conversión en Loyola consistió en "ayudar a las almas". Comenzó a hacerlo así desde Manresa2. Una atención que mantuvo al llegar a Tierra Santa, donde quería quedarse, pero ayudando igualmente a las personas3. Es ésta igualmente la motivación a la que alude cuando se determina a estudiar4. Irá a Barcelona a estudiar sólo con ese fin de ayudar mejor a las ánimas.
El peregrino recorrió las universidades de Alcalá, Salamanca y finalmente París, donde alcanzó el título de "maestro en artes". Todos los primeros compañeros lo eran. Algunos llegaron a ser teólogos brillantes, como Laínez o Salmerón. Pero no Ignacio. Lo suyo siguió siendo aquello de "ayudar a las ánimas" y garantizar para la Compañía esta orientación de servicio a los demás, donde más falta hiciera.
¿De dónde surge, pues, ese deseo, ese afán de conocimiento que anima a la Compañía, a la primera y a la de nuestro tiempo? ¿Se trata sencillamente de que coincidió que aquellos primeros hombres pertenecían a la intelectualidad de su tiempo e inculcaron ese interés por la cultura a generaciones sucesivas?
En realidad, las fuentes de este anhelo profundo de conocimiento se encuentran en nuestro núcleo místico, en la experiencia de Ejercicios, si bien no se trata de algo obvio. El eje medular de la tradición ignaciana se sitúa en un encuentro personal con Dios que libera, compromete y envía. Se trata de experiencia directa de lo divino, siempre tan sorprendente, desbordante y subversiva. El Dios que protagoniza e inicia este encuentro no se halla fuera de esta realidad, sino que se sitúa en el mundo. Ése fue el mayor don que recibió Ignacio en el Cardoner: ver a Dios en el mundo y al mundo en Dios.
Esto justifica que surja un ávido interés por el mundo. Para descubrir a Dios no hace falta huir del mundo, sino sumergirse en él. Y la actitud en la que queda sumida esta perspectiva es oblativa, no meramente contemplativa, sino de involucración en la dinámica del amor. Gran parte del modo de proceder de la Compañía se explica desde esta intuición que Ignacio vivió en el Cardoner.
En los Ejercicios hay dos contemplaciones que mueven a este conocimiento del mundo: en primer lugar, la Contemplación de la Encarnación (EE 101 - 109). En ella se nos pide contemplar la redondez de la tierra, con sus gentes en situaciones tan diversas... Ignacio nos invita a descubrir en el interior de la humanidad una corriente de redención que solicita colaboración humana: se trata del "hagamos redención" de la Trinidad, que llama a la puerta de María pidiendo permiso para comenzar su obra de salvación. La actitud de contemplación del mundo que subyace aquí es activa, implicativa: viendo lo que hacen las personas de la Trinidad y cómo accede María a su solicitud, se nos convoca a hacer lo mismo.
En segundo lugar, tenemos la Contemplación para alcanzar amor (EE 230 - 237), donde Ignacio quiere que alcancemos "conocimiento interno de tanto bien recibido". En uno de los puntos nos habla de un Dios que habita en los elementos, en las plantas, en los animales y en los seres humanos (EE 235). Esto va a dar pie a una actitud más contemplativa, más pasivo-receptiva. Sin embargo, en esta misma Contemplación, Ignacio habla de un Dios que labora y trabaja por mí en todas las realidades de la creación (EE 236). Nuevamente nos remite a un saber que nos involucre en la acción.
En resumen, los Ejercicios nos disponen a un conocimiento del mundo, con una doble actitud, una más activa y otra más receptiva, si bien con una preeminencia de la primera sobre la segunda.
El apostolado intelectual en nuestra tradición histórica
Más allá de las fuentes ignacianas, el apostolado intelectual ha constituido una característica esencial de la Compañía de Jesús desde sus comienzos: en su versión teológica -de manera que asomarnos a lo divino ayudara a esclarecer lo humano- y en su versión antropológica -de modo que la mirada sobre lo humano favoreciera comprender lo divino-.
a) La investigación teológica: mirar lo divino para comprender lo humano
Tal vez la mayor tarea investigadora en la Compañía haya consistido precisamente en la investigación teológica: un ejercicio de redecir a Dios y de acercar las cosas de Dios al ser humano. Si el encuentro con Dios ocupa el lugar esencial de la tradición jesuítica, la teología está dirigida a posibilitar y ganar relieve en ese encuentro con Dios. Mirar lo divino para comprender lo humano.
Con frecuencia, se trata de una teología preparada para releer las realidades humanas desde la vida de Dios. Una teología de las realidades del mundo y por eso con frecuencia de frontera. No fríamente especulativa, sino vital, que procura la "ayuda de las ánimas" y tiende puentes con la cultura de su tiempo. No es raro que esa teología sea la mayor parte de las veces de vanguardia.
La teología de la que aquí hablamos es aquella preocupada por las consecuen­cias que "lo de Dios" tiene para la vida de las personas, y no tanto aquella centrada exclusivamente en contemplar el misterio divino, y embelesada en él, más olvidada de lo que entonces suceda con los seres humanos. Esta teología engarza preferente­mente con la Contemplación de la Encarnación. Es en el discurrir de nuestra historia concreta, en los acontecimientos de la vida, donde podemos descubrir los signos de la palabra trinitaria que a día de hoy sigue diciendo "hagamos redención".
b) Investigación científica y cultural: mirar lo humano para descubrir lo divino
Desde los primeros tiempos hubo jesuitas notables que se esforzaron por esclarecer aspectos de la realidad desde un punto de vista científico. Escrutando el universo desvelaban a Dios. En ocasiones su interés científico estaba primariamente al servicio de otros fines, como pudo ser el caso de Ricci en la China. Muchos de ellos nos han ayudado a comprender que la ciencia y la fe no luchan en competencia por un mismo espacio, sino que se complementan y enriquecen mutuamente. Estos hombres han tendido puentes entre la ciencia y la fe. Su tarea ha sido crucial para que hoy podamos ser ciudadanos modernos, al tiempo que creyentes. Nos han permitido comprender que el conocimiento científico no pone en jaque nuestra fe, sino que en la profundiza y madura.
A mi entender, más relevante en la historia de la Compañía que este campo de la ciencia, es el de los estudios culturales. Ha habido muchos jesuitas que, enamorados de Dios, se enamoraron de lo humano en culturas muy distintas5. No se trataba de grandes académicos, sino de hombres apasionados por la gente, aunque su contribución a la academia haya sido muy importante. El ser humano en su diversidad, riqueza, sencillez, hondura, fragilidad, sabiduría, les hablaba con nuevos trazos del Dios que buscaban con desvelo. Descubrieron en las personas con las que se encontraban al Espíritu de Dios que, desde la noche de los tiempos, habitaba en ellas. Y amando y desentrañando aquellas culturas, adoraron al Dios que habita en todo. De ahí las gramáticas, alfabetos, estudios etnográficos... Los ejemplos son numerosísimos y muestran cómo los jesuitas creyeron de verdad que "Dios habita en las criaturas" (EE 235). Hoy esa tradición continúa presente.
En resumen, podríamos afirmar que el apostolado intelectual de la Compañía, ya sea en su versión teológica, ya en su versión científica, ha estado orientado a tender puentes entre Dios y el ser humano.
2. Nuestra misión hoy demanda investigación social
Una vez visto que nuestra propia tradición ignaciana y jesuítica han demandado un serio trabajo intelectual e investigador, habría que ir un poco más allá: nuestra actual misión fe-justicia exige de forma aún más imperiosa un sólido apostolado intelectual más orientado hacia la investigación social.
Nuestra misión fe - justicia
Cuando en 1975 se llega a formular nuestra misión en clave de defensa de la fe y promoción de la justicia, se tiene muy presente que el mundo en el que nos hallamos se debate en una lucha dialéctica entre los afanes de liberación y poderosas dinámicas de exclusión6. De ahí que se hable precisamente de "promoción". Se precisa un compromiso activo, deliberado y sostenido contra las fuerzas que generan explotación. Estamos en una lucha. Esta misión implica un posicionamiento previo en favor de los pobres. No se puede separar esta misión de la opción preferencial por los pobres, es interior a esta opción.
Por otro lado, la opción por la justicia exige muchas cosas: posicionamientos públicos, utilización de medios de comunicación, cuentas claras, interlocuciones políticas e institucionales, mucha capacidad de innovación. Eso supone que no reclama sencillamente "lo de siempre", sino un magis. Es decir, la promoción de la justicia demanda elevar nuestros perfiles apostólicos, lo cual lleva consigo una renovación integral de nuestros ministerios para que se adecuen a esta misión7. Es esta necesidad de elevar nuestro perfil apostólico la que nos exige un conocimiento más adecuado de nuestro mundo, y en consecuencia, un análisis social más agudo. Más aún en tiempos de globalización compleja.
3. Precisamos síntesis sapienciales que orienten y motiven
La investigación social está abierta a la orientación apostólica, en particular cuando desvela los aspectos creativos y esperanzadores de la realidad, cuando denuncia las fuerzas que disgregan o excluyen, cuando propone nuevos modos de abordar las problemáticas sociales... En el fondo, cuando pretende ser agente de transformación e incidir en el ámbito público.
Una vez dicho esto, también debemos afirmar que necesitamos algo más que sólo investigación social. Es preciso ubicarla en un panorama más amplio. Ignacio viene en nuestra ayuda: precisamos más conocimiento interno que exhaustividad, más saber sintético que analítico, más implicación afectiva que desasimiento aséptico, más interdisciplinariedad que fragmentación8 y dosis muy importantes de discernimiento9.
Tenemos necesidad de síntesis sapienciales10 que den cuenta de nuestro mundo, que nos permitan hacernos cargo de él para encargarnos de él. Esas síntesis tienen que ver con aquel "conocimiento interno" que Ignacio nos solicita demandar en el Ejercicio de las dos banderas. Unas síntesis que nos proporcionen conocimiento interno, lucidez ante la realidad, para descubrir en ella las dinámicas de exclusión, extorsión y muerte, a fin de que las confrontemos; y para celebrar las corrientes de vida y liberación a fin de que nos comprometamos con ellas. Hablamos, por tanto, de síntesis sapienciales o conocimiento interno o ignaciano de la realidad, comoquiera que deseemos llamarlo, pues no contamos con un vocablo acuñado que designe esta realidad de la que estamos hablando.
La investigación social se debe situar al servicio de estas síntesis. Esto significa que es más necesaria que nunca, pues cuando no hay análisis hay invención, proyección pura: vemos lo que queremos. El conocimiento sapiencial debe ser riguroso, para aportar honestidad con lo real.
Estas síntesis que elaboren un conocimiento profundo de la realidad deberán:
- Contar con un rigor atento a una multiplicidad de perspectivas,
1. basándose sobre datos e investigaciones sólidas;
2. integrando en su análisis una multiplicidad de disciplinas;
- Ser realizadas en clima de discernimiento orante en común:
3. desvelando nuestros intereses ocultos y alianzas afectivas,
4. elaboradas desde la experiencia: en contacto con los pobres y con aquellas personas e instituciones sociales que trabajan en favor de ellos;
5. dejándose afectar por la realidad;
6. incorporando una lectura teológica;
- Incluir una orientación práctica que vehicule el compromiso y la implicación:
7. generando planteamientos y propuestas;
8. elaborando modos de divulgación razonada y creíble que favorezcan la formación permanente y alimenten nuestras motivaciones y afectos alentando nuestra fe;
9. catalizando una advocacy pública, al establecer una agenda con agentes sociales, eclesiales y políticos.
En general, podemos afirmar que carecemos de -o no contamos suficientemente con- los sujetos colectivos, o comunidades de discernimiento, capaces de llevar a cabo este trabajo. Precisaremos de metodologías nuevas y de maestros que orienten este trabajo. Hay mucho por hacer.
Si la investigación encuentra su ubicación adecuada al servicio de nuestra misión, esto llevará consigo que debe reunir algunas características. En primer lugar necesitará focalizarse en algunos campos sociales, en aquellos que son más relevantes hoy para el desarrollo de nuestra misión. En segundo lugar, esta investigación social deberá preguntarse en favor de quién y en favor de qué está11. En tercer lugar, y puesto que en todos los campos no podremos contar con personas preparadas, se necesitarán las aportaciones de otros muchos investigadores, pertenezcan o no a nuestras instituciones.
Los centros sociales también deberán jugar su papel en la elaboración de este conocimiento interno de la realidad social. Si las síntesis requieren discernimiento, éste se lleva a cabo de modo más adecuado cuando estamos en movimiento y en cercanía a la realidad. Las instituciones en contacto con las realidades sufrientes del mundo tendrán mucho que decirnos.
Ahora bien, ¿basta con las síntesis? No, éstas están encaminadas a orientar mejor nuestra respuesta a la misión.
4. Al servicio del liderazgo apostólico
Sólo un conocimiento interno de la realidad puede orientar nuestro liderazgo
Cuando carecemos de ese conocimiento interno, afectivo y discernido, del que surgen llamadas apostólicas, sólo hay gestión con sentido común. No hay asunción de riesgos, hay conservación; no hay fidelidad ni creatividad, más bien reproducción degenerativa; no hay identidad, sino dilución. Las síntesis iluminarán la realidad, motivarán nuestro compromiso y orientarán la acción.
Habitualmente hay muchos conocimientos en nuestras instituciones sobre el espacio económico y legal en el que se desenvuelven. Conocen bien lo que en jerga empresarial se denomina "el negocio". Sin embargo, la misión a la que responden va mucho más allá de él: un colegio no trabaja meramente para educar, eso ya lo hace la educación pública, con más medios y al menos tan bien como nosotros. Un colegio de la Compañía trata de formar personas que deseen un mundo más justo, capaces de comprometerse en comunidades en este empeño, dispuestas a sacrifi­cios si son necesarios, que saben que la fe es un magnífico resorte de liberación integral del ser humano, para que algunas personas puedan descubrir esta fe como la fuente de sus vidas. Esa misión, como puede verse, pasa por el "negocio" de la educación, pero va mucho más allá del mismo. Sucede otro tanto con la universidad jesuítica, o con las ONGs, o... En la actualidad resulta crucial que todas nuestras instituciones respondan a la misión fe-justicia, porque en ello nos jugamos que en realidad sean instituciones jesuíticas. Pero al mismo tiempo, es muy difícil.
Porque esto significa que hoy los colegios deberían saber mucho sobre inmigración, integración, identidades cruzadas, sobre procesos de integración de la segunda generación; sobre globalización, sobre política mundial, sobre ciudadanía; sobre secularización, sobre socialización religiosa; sobre el papel que los medios y los estímulos tienen en la socialización primaria; sobre los modelos actuales de familia... Las ONGs deberían saber mucho más sobre los aspectos simbólicos y espirituales del desarrollo, sobre el ser humano y las culturas, sobre la relación entre religión y política, sobre fortalecimiento y liderazgo comunitario, formas alternativas de desarrollo económico, descentralización, ecología y tecnología... Y así podríamos seguir repasando otros campos apostólicos.
En definitiva, un conocimiento interno de nuestra realidad social, por limitado y pobre que pueda resultar, contribuirá a que nuestras instituciones puedan responder mejor a nuestra misión. En un momento como el actual, de tanta precariedad de jesuitas, si instituciones como las que regenta hoy la Compañía -grandes, dinámicas y creativas- no reciben esta ayuda, se abrirán su propio camino en la actividad que desarrollan. Pero a la larga, ¿podremos reconocerlas como jesuíticas?
Se precisa a nivel institucional
Las instituciones necesitan este conocimiento interno para poder tomar decisiones con valentía y con ciertas garantías. Porque las decisiones en favor de la justicia y de los pobres requieren un grado de clarividencia. Es ese conocimiento de calidad el que puede ubicar adecuadamente a nuestras instituciones y el que posibilite que el horizonte apostólico al que responden se eleve: con presencia pública, con advocacy, con interlocución con instituciones públicas y privadas y con ámbitos de Iglesia...
Se precisa a nivel provincial / sectorial
Este nivel es mucho más estratégico, pues los sectores y provincias tienen recursos de las que instituciones, por sí solas, carecen. Las síntesis posibilitarán que sectorial y provincialmente se puedan identificar nuevos retos, estudiar qué instituciones responderán mejor a ellos y demandarlo, incluso reflexionar si son necesarias nuevas iniciativas apostólicas, o si conviene abandonar otras.
Es obvio que la misión fe-justicia necesita interlocución política con instituciones eclesiales, con organizaciones sociales, relaciones con medios de comunicación, con financiadores... Más aún en una sociedad tan plural como la nuestra. Este tipo de relaciones es crucial. Este "conocimiento interno" discernido y consensuado será vital para tener una agenda propia en nuestras interlocuciones. Es aquí también donde se ve la importancia de que las síntesis a las que lleguemos estén orientadas a la acción e incluyan posturas, propuestas y recomendaciones. Si logramos hacer algo de esta tarea creceremos como cuerpo apostólico.
Se precisa a nivel de Compañía
También se precisa a nivel de Compañía. En tiempos pasados la reflexión de las instancias de gobierno de la Compañía han supuesto un fuerte aliento e impulso. Los Padres Arrupe y Kolvenbach han sido hombres que han ayudado muchísimo con su clarividencia, sabiduría y aportaciones. No hemos estado a su altura. Sin el apoyo de las instancias más altas del Gobierno de la Compañía y sus visiones sobre el mundo, sería muy difícil sostener nuestra misión en el conjunto de la Compañía, porque abundan en nuestro interior fuerzas disgregadoras.
5. Un posible modelo
El siguiente esbozo propone una organización posible de las diferentes piezas que hemos estado mencionando. Las tomamos primero individualmente y a continuación tratamos de incluirlas en un conjunto organizado.

La investigación social propiamente dicha
Hablamos de una investigación social llevada a cabo en universidades y algunos centros sociales. Algunos análisis necesariamente habrán de ser préstamos de otras disciplinas o procedentes de instituciones que no sean nuestras. Cuando la investigación esté realizada en nuestras instituciones deberá incluir algunos "acentos ignacianos": la explicitación de los presupuestos de los que se parte y la coherencia en el desarrollo; reconocimiento de las influencias y alianzas afectivas que subyacen; destacar en algún momento un "dejarse afectar". En estos casos, esta investigación debería considerar las experiencias realizadas en nuestros centros sociales y en instituciones de otros sectores. Es decir, la investigación social ignaciana debería incluir algunas características específicas.
La reflexión social de nuestros centros sociales

También nuestros centros sociales realizan su propia reflexión sobre la realidad. Aprenden de su experiencia, de las situaciones ante las que se encuentran y que meditan muchas veces de una forma sistemática, y en otras ocasiones, de modo más libre. También hacen uso de lecturas o aportaciones que reciben de algunos analistas sociales. Algunas características de esta reflexión de la experiencia es que es apasionada, a veces puede preferir el eslogan al rigor. Y si bien se centra en una única parcela de la realidad, ante ella su acercamiento es holístico, recogiendo una diversidad de perspectivas y disciplinas.
Conocimiento ignaciano de la realidad
El conocimiento ignaciano de la realidad debe partir de los dos elementos anteriores para alcanzar sus propias síntesis. Será realizado en una comunidad de discernimiento, en la que habrán de participar personas que realizan el análisis de la realidad y aquéllas que parten de las experiencias de los centros sociales.
Ya hemos señalado algunos cometidos de este conocimiento ignaciano: recoger análisis interdisciplinares; construirse también desde la experiencia; dejarse afectar por la realidad; incorporar una lectura teológica... También hemos indicado que necesitará de metodologías adecuadas y de maestros que dirijan los procesos de búsqueda.
Al servicio del liderazgo apostólico
Presentamos a continuación cómo quedaría un esquema final organizado con todos los elementos que hemos mencionado:

Un aspecto que debería quedar subrayado en el esquema: el conocimiento ignaciano debe ayudar a un mejor liderazgo apostólico. Esto significa que los ámbitos de liderazgo se han de sentir interpelados por las lecturas de la realidad que broten del conocimiento ignaciano. Si esto no sucede, el esquema se desinflaría pronto por no adquirirse compromisos. Así, el elemento tractor del proceso debe ser el ámbito de liderazgo apostólico. Es el que tiene la capacidad para organizar agendas, solicitar estudios y tomar decisiones a partir de ellos. Sin él el esquema no funciona.
Podríamos preguntarnos: ¿para qué tanto montaje? ¿No basta con un buen equipo de liderazgo apostólico, que conozca la realidad y tome decisiones? En realidad esto es cierto. Probablemente así se haya hecho durante mucho tiempo. Pero hoy este es un ideal inalcanzable. No hay personas que conozcan los estudios y las experiencias, sean capaces de valorar y discernir su importancia y después tengan la potestad de tomar decisiones sobre obras y personas. Pensar que esto es factible es ilusión. Sin embargo, esta reflexión sí da pie a pensar que habría personas que deberían estar en varios de estos ámbitos. Con ello se lograría empatar mucho más el engranaje.
En resumen, la investigación social constituye un elemento vital hacia las síntesis sapienciales sobre la realidad que hoy necesitamos para responder de forma adecuada a nuestra misión fe-justicia. En definitiva, un análisis social al servicio del liderazgo en nuestra misión por la fe y la justicia.

Fuente: Promotio justitiae

Notas:
1. CG 35, d.3, n. 39 (iii)
2. San Ignacio, Autobiografía, n. 26.
3. Ibid. n. 45.
4.Ibid. n. 50.
5.CG 34, d. 4, n. 10.
6. CG 32, d. 4, n.6.
7. CG 32, d. 4, nn. 9 y 76.
8. CG 34, d. 17, n. 10.
9. CG 32, d.4, n. 10.
10. Kolvenbach P. H., Selección de escritos (1991-2007), Conferencia en la Universidad de Santa Clara (6 de octubre de 2000), p. 305: "...lo que está en juego es... un diálogo interdisciplinar sostenido de investigación y reflexión, un continuo poner en común los conocimientos de todos. Su intención es asimilar las experiencias y las intuiciones de las diferentes disciplinas en 'una visión del conocimiento que, muy consciente de sus limitaciones, no se satisfaga con los fragmentos, sino que intente integrarlos dentro de una síntesis sabia y verdadera' de la realidad de nuestro mundo. Desgraciadamente muchos profesores no se sienten todavía, académica, humana y, me atrevería a decir, espiritualmente, preparados para un intercambio de tal envergadura".
11. Kolvenbach P. H., Selección de escritos (1991-2007), Conferencia en la Universidad de Santa Clara (6 de octubre de 2000), p. 305: "...todo el conocimiento que se adquiere en la universidad es valioso en sí mismo, pero es además un conocimiento que tiene que preguntarse a sí mismo, "en favor de quién y en favor de qué" está".

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21.07.10 @ 23:15:32. Archivado en Europa, Las Américas, Universidades, Religiones, Migraciones, Pro justitia et libertate, África, Asia, Oceanía