lunes, noviembre 05, 2007

Solidaridad franco-española en acción

Solidaridad franco-española en acción

Permalink 05.11.07 @ 16:52:37. Archivado en Europa, España, Ética, Migraciones, Pro justitia et libertate

Interrumpiendo su vuelo entre Yamena y París, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, hizo escala anoche, a las nueve, en el aeropuerto de Torrejón de Ardoz, para devolver personalmente a sus familias las cuatro azafatas españolas liberadas en Chad por el juez. Esta liberación fue debida a que el líder de la ONG, Eric Breteau, no había aportado nada en su declaración ante el juez que contradijera la reivindicación de inocencia realizada por las azafatas y los periodistas. El abogado del Estado Philippe Houssiné explicó que "Chad no puede cometer el peor crimen, que es tener en la cárcel a acusados inocentes.

El presidente Sarkozy y las cuatro azafatas fueron acogidos, al pie del avión presidencial francés, por las familias de las azafatas y por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente Sarkozy declaró que había trabajado mano a mano con el presidente Zapatero, desde el principio de la crisis, para resolverla lo más satisfactoriamente posible: (Foto) "El señor Zapatero sabía todas las iniciativas que he tomado, y tenemos la misma voluntad de que todos los detenidos vuelvan".

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La versión francesa de esta aventura

Hacia las 14:10 del domingo 4 de noviembre, el Airbus A319 del Presidente de la República Francesa aterrizó en el aeropuerto de N’Djamena. A las 16:10 despegó hacia París llevando a bordo, como pasajeros suplementarios, 7 de los 21 inculpados del asunto el Arco de Zoé. Sólo dos horas sobre el suelo chadiano le fueron necesarias a Nicolas Sarkozy, para realizar una operación relámpago de “liberación”, que ha trastornado los géneros diplomático, judicial y mediático.

“El Presidente de la República Francesa quería volver a Francia con los periodistas y las azafatas…” : la parte fundamental quedó dicha con estas palabras del Presidente chadiano, Idriss Déby, pronunciadas en su introducción a la rueda de prensa común, organizada en el palacio presidencial. El Presidente chadiano buscaba sus palabras, no sabiendo bien cómo justificar la liberación súbita de los tres periodistas franceses- Marc Garmirian, de la agencia Capa, Jean-Daniel Guillou, del colectivo de fotógrafos Synchro X, María-Agnès Peleran, de France 3 Mediterráneo - y de las cuatro azafatas españolas, no descargados todavía de su condición de acusados.

Inmediatamente después de la detención del grupo que, el 25 de octubre, intentaba embarcar en Abéché (este del Chad) a 103 niños, presentándolos como “huérfanos del Darfour”, el Sr. Déby había tenido palabras extremadamente duras para denunciar un “rapto” al cual prestaba intenciones criminales como la “pederastia” o la “extracción de órganos”. El domingo, el presidente de Chad había cambiado de tono, agradeciendo al señor Sarkozy de haber hecho este “desplazamiento amistoso” e insistiendo sobre el hecho que este asunto no ponía en peligro el próximo despliegue de la fuerza europea Eufor en el este del país, “desvastado por la guerra”.

Tenso, con aspecto hermético, Nicolas Sarkozy, mateniéndose cerca de una Rema Yade, Secretaria de Estado para los derechos humanos, muda y fija, pronunció un discurso circunspecto. “Voy a volver a París acompañado de siete inculpados liberados (…) y deseo agradecer muy sinceramente al Presidente Déby (…). Sabe que puede contar con mi reconocimiento.” Luego el Sr. Sarkozy anunció que volvería a Djamena “en febrero, para una visita política”.

Haciendo apenas alusión al problema de fondo de esta “aventura bastante lamentable”, que él no quiere “calificar a nivel penal”, respetando “como es debido, la justicia chadiana”, el señor Sarkozy no se abstuvo de expresar el deseo de que “los nacionales franceses puedan ser juzgados por la justicia francesa”. Sobre su propio papel en este asunto, indicó que “parece bastante lógico que un jefe del Estado se desplace para ir a buscar compatriotas que, por añadidura, no tienen nada que ver con el asunto en cuesión. En un Estado de Derecho, el Presidente de la República es responsable de todos sus conciudadanos, incluso de los que hacen algunas cosas mal.” Durante los tres días que precedieron la visita del Sr. Sarkozy, la jurisdicción de Abéché se había descargado del asunto en favor de la de Djamena; luego, habiendo oido a Eric Breteau, Presidente el Arco de Zoé, se había inocentado a los periodistas franceses. Para estos siete presos, se había expedido una resolución de puesta en libertad provisional. Una precipitación que podría dejar rastros en la opinión chadiana.

Robert Belleret para Le Monde, traducido por Salvador García Bardón.

sábado, noviembre 03, 2007

Ecología amerindia frente a los biocombustibles 2/2

Ecología amerindia frente a los biocombustibles 2/2

Permalink 03.11.07 @ 11:20:31. Archivado en Universidades, Sociogenética, Energías renovables, Antropología, Pro amicitia universale, Ética, Religiones, Educación

Hay mucho que hacer todavía para que los pueblos nativos de otros continentes que el europeo disfruten de los derechos humanos. Entre estos pueblos figuran en lugar destacado los Amerindios (1).

Es muy posible que un estudio sociogenético minucioso de esta discriminación planetaria logre descubrir que el olvido de los derechos humanos de estas personas forme parte del olvido por la civilización occidental de nuestra madre común que es la Tierra. Hay que reconocer que este olvido fue menos acusado donde los misioneros católicos, y en particular los fraciscanos, dominicos y jesuitas, lograron imponer la antropología cristiana. De todos es sabido que a ellos se debe la gran tradición de resistencia a los abusos de los colonizadores sin conciencia, que no consideraron al indígena ni su hermano ni su igual como lo enseñaban los misioneros.

La gran tradición de misioneros mártires, la mayoría aún sin beatificar, comienza con el propio biógrafo de Cristobal Colón, Bartolomé de las Casas, cuya longevidad hizo durar su martirio, y culmina, por desgracia sin terminarse, con los seis profesores jesuitas asesinados en la UCA (Universidad Católica) de San Salvador, juntamente con dos empleadas domésticas, el día 16 de diciembre de 1989. "Este hecho llenó de estupor a quienes conocieron de cerca a los asesinados, su trabajo y su profunda dedicación al servicio del pueblo salvadoreño. Si el asesinato de Monseñor Romero y el asesinato de religiosas y sacerdotes (Rutilio Grande, SJ, Ita Ford, Maura Clark, Dorothy Kazel, Jean Donnovan, Carlos Pérez Alonso, Octavio Ortiz, entre otros...) forman parte de un "magnicidio" al que, en cierta forma, pareciera nos vamos acostumbrando, la sevicia del caso de nuestros hermanos jesuitas y las empleadas domésticas supera cualquier crueldad imaginable. El hecho se produjo cuando ya se había iniciado el ataque generalizado del FMLN sobre San Salvador, cuando un estricto toque de queda controlaba el país y el campus de la UCA, en el que vivían los jesuitas, estaba ya bajo control militar. Es importante tener en cuenta estos datos para entender el hecho de manera adecuada" (2).

Fotos de la III Cumbre Continental de Pueblos y Nacionalidades Indígenas de Abya Yala. Autor: Marc Becker.

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"La Respuesta del Jefe Seattle"

El gran Jefe de Washington nos envía un mensaje para hacernos saber que desea comprar nuestra tierra. También nos manda palabras de hermandad y de buena voluntad. Agradecemos el detalle, pues sabemos que no necesita de nuestra amistad. Pero vamos a considerar su oferta, porque también sabemos de sobra que, de no hacerlo así, quizá el hombre blanco nos arrebate la tierra con sus armas de fuego.

Pero... ¿Quién puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra?. Esa idea es para nosotros extraña. Ni el frescor del aire, ni el brillo del agua son nuestros. ¿Cómo podría alguien comprarlos?. Aún así, trataremos de tomar una decisión.

Mis palabras son como las estrellas: eternas, nunca se extinguen. Tenéis que saber que cada trozo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada aguja de un abeto, cada playa de arena, cada niebla en la profundidad de los bosques, cada claro entre los árboles, cada insecto que zumba es sagrado para el pensar y sentir de mi pueblo. La savia que sube por los árboles es sagrada experiencia y memoria de mi gente. Los muertos de los blancos olvidan la tierra en que nacieron cuando desaparecen para vagar por las estrellas. Los nuestros, en cambio, nunca se alejan de la tierra, pues es la madre de todos nosotros. Somos una parte de ella, y la flor perfumada, el ciervo, el caballo, el águila majestuosa, son nuestros hermanos. Las escarpadas montañas, los prados húmedos, el cuerpo sudoroso del potro y el hombre..., todos pertenecen a la misma familia.

Por eso, cuando el Gran Jefe de Washington nos envió el recado de que quería comprar nuestra tierra, exigía demasiado de nosotros. El Gran Jefe nos quiere hacer saber que pretende darnos un lugar donde vivir tranquilos. Él sería nuestro padre, y nosotros seríamos sus hijos. ¿Pero eso será posible algún día? Dios debe [de] amar a vuestro pueblo y [haber] abandonado a sus hijos rojos.

Él ha enviado máquinas para ayudar al hombre blanco en su trabajo, y con ellas se construyen grandes poblados. Él hace que vuestra gente sea, día a día, más numerosa. Pronto invadiréis la tierra, como ríos que se desbordan desde las gargantas montañosas, como una inesperada lluvia. Mi pueblo, sin embargo, es como una corriente desbordada, pero sin retorno. No, nosotros somos razas diferentes. Nuestros hijos y los vuestros no juegan juntos, y vuestros ancianos y los míos no cuentan las mismas historias. Dios os es favorable, y nosotros nos sentimos huérfanos. Aun así, meditaremos sobre vuestra oferta de comprarnos la tierra. No será fácil, porque esta tierra es sagrada para nosotros.

Nos sentimos alegres en estos bosques. Ignoro el por qué, pero nuestra forma de vivir es diferente a la vuestra. El agua cristalina, que corre por los arroyos y los ríos, no es sólo agua, es también la sangre de nuestros antepasados. Si os la vendiéramos tendríais que recordar que es sagrada, y enseñarlo así a vuestros hijos. De hecho, los ríos son nuestros hermanos. Nos libran de la sed, arrastran nuestras canoas y nos procuran alimento. Cada imagen que reflejan las claras aguas de los lagos son el recuerdo de los hechos que ocurrieron y la memoria de mis gentes. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Así es, Padre Blanco de Washington: los ríos son nuestros hermanos. Si os vendemos nuestra tierra, tendréis que recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos -y en adelante, los vuestros- y tratarlos con el mismo cariño que se trata a un hermano.

Es evidente que el hombre blanco no entiende nuestra manera de ser. Os es indiferente una tierra que otra porque no la ve como a una hermana, sino como a una enemiga. Cuando ya la ha hecho suya, la desprecia y la abandona. Deja atrás la tumba de sus padres sin importarle. Saquea la tierra de sus hijos y le es indiferente. Trata a su madre -la Tierra- y a su hermano -el firmamento- como a objetos que se compran, se usan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Hambriento, el hombre blanco acabará tragándose la tierra, no dejando tras de sí más que un desierto. Mi gente siempre se ha apartado del ambicioso hombre blanco, igual que la niebla matinal en los montes cede ante el sol naciente. Pero las cenizas de nuestros antepasados, sus tumbas, son tierra santa, y por eso estas colinas, estos árboles, esta parte del mundo, nos son sagrados.

No sé, pero nuestra forma de ser es muy diferente de la vuestra. Quizás sea porque soy lo que vosotros llamáis "un salvaje" y, por eso, no entiendo nada.

La vista de vuestras ciudades hiere los ojos de mi gente. Quizá porque el "Piel Roja" es un salvaje y no lo comprende. No hay silencio alguno en las ciudades de los blancos, no hay ningún lugar donde se pueda oír crecer las hojas en primavera y el zumbido de los insectos. No hay un solo sitio tranquilo en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar desde el que poder escuchar en primavera el brote de las hojas o el revolotear de un insecto. Tal vez sea porque soy lo que llamáis "un salvaje" y no comprenda algunas cosas... El ruido de vuestras ciudades es un insulto para el oído de mi gente y yo me pregunto ¿Qué clase de vida tiene el hombre que no es capaz de escuchar el grito solitario de la garza o el diálogo nocturno de las ranas en un estanque? Mi pueblo puede sentir el suave susurro del viento sobre la superficie del lago, el olor del aire limpio por el rocío de la mañana y perfumado al mediodía por el aroma de los pinos. El aire es de gran valor para nosotros, pues todas las cosas participan del mismo aliento: el animal, el árbol, el hombre, todos. El hombre blanco parece no dar importancia al aire que respira, a semejanza de un hombre muerto desde hace varios días, embotado por su propio hedor. Pero, si os vendemos nuestra tierra, no olvidéis que tenemos el aire en gran estima, que el aire comparte su espíritu con la vida entera. El viento dio a nuestros padres el primer aliento, y recibirá el último. Y el viento también insuflará la vida a nuestros hijos. Y si os vendiéramos nuestra tierra, tendríais que cuidar el aire como un tesoro y cuidar la tierra como un lugar donde también el hombre blanco sepa que el viento sopla suavemente sobre la hierba en la pradera.

Cuando el último de entre mi gente haya desaparecido, cuando su sombra no sea más que un recuerdo en esta tierra -aun entonces- estas riberas y estos bosques estarán poblados por el espíritu de mi pueblo, porque nosotros amamos este paisaje del mismo modo que el niño ama los latidos del corazón de su madre.

Si decidiese aceptar vuestra oferta, tendría que poneros una condición: que el hombre blanco considere a los animales de estas tierras como hermanos. Soy lo que llamáis "un salvaje" y no comprendo vuestro modo de vida, pero he visto miles de búfalos muertos, pudriéndose al sol en la pradera. Muertos a tiros, sin sentido, desde las caravanas. Yo soy un salvaje y no puedo comprender cómo una máquina humeante -el caballo de hierro- puede importar más que el búfalo, al que sólo matamos para sobrevivir. ¿Qué es el hombre sin animales? Si todos los animales desaparecieran el hombre también moriría en la soledad de su espíritu. Lo que le suceda a los animales tarde o temprano le sucederá también al hombre. Todas las cosas están estrechamente unidas.

Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros: que la Tierra es su madre. Lo que le ocurre a la Tierra también le ocurre a los hijos de la Tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos.

Nosotros sabemos que la tierra no pertenece al hombre, que es el hombre el que pertenece a la Tierra. Lo sabemos muy bien, Todo está unido entre sí, como la sangre que une a una misma familia. El hombre no creó la trama de la vida, es sólo una fibra de la misma. Lo que haga con ese tejido, se lo hace a sí mismo. No, el día y la noche no pueden vivir juntos.

Tenéis que enseñar a vuestros hijos que el suelo que está bajo sus pies contiene las cenizas de los nuestros. Para que respeten la tierra, contadles que la tierra contiene las almas de nuestros antepasados. Nuestros muertos siguen viviendo entre las dulces aguas de los ríos, y regresan, de nuevo, con cada suave paso de la Primavera, y sus almas van con el viento que sopla, rizando la superficie del lago.

Consideramos la posibilidad de que el hombre blanco nos compre nuestra tierra. Pero mi pueblo pregunta: ¿Qué es lo que quiere el hombre blanco? ¿Cómo se puede comprar el Cielo, o el calor de la tierra, o la velocidad del antílope? ¿Cómo vamos a vender todo esto y cómo vais a poder comprarlo? Acaso podréis hacer con la tierra lo que queráis, sólo porque firmemos un pedazo de papel y se lo entreguemos al hombre blanco? Si nosotros no poseemos el frescor del aire, ni el resplandor del agua, cómo vais a poder comprarlo? ¿Es que, acaso, podéis comprar los búfalos cuando ya hayáis matado al último? Consideraremos la oferta. Sabemos que si no os la vendemos vendrá el hombre blanco y se apoderará de nuestra tierra.

Sabemos una cosa que, tal vez, el hombre blanco descubra algún día: nuestro Dios es vuestro Dios. Podéis pensar que ahora Él os pertenece, de igual manera que hoy deseáis que nuestras tierras sean vuestras. Pero no es así. Él es el Dios de todos los hombres y su amparo alcanza por igual a mi gente y a la vuestra.

Consideraremos vuestra oferta de que vayamos a una reserva. Queremos vivir aparte y en paz. No importa dónde pasemos el resto de nuestros días. Nuestros hijos verán a sus padres sumisos y vencidos. Nuestros guerreros estarán avergonzados. Después de la derrota pasarán sus días en la holganza, y envenenarán sus cuerpos entre comida y alcohol. No importa dónde pasemos el resto de nuestros días. No quedan ya muchos. Sólo algunas horas -un par de inviernos- y no quedará ningún hijo de la gran estirpe que en otros tiempos vivió en esta tierra, y que ahora en pequeños grupos viven dispersos por el bosque, para gemir sobre las tumbas de su pueblo. Un pueblo que en otros tiempos fue tan poderoso y tan lleno de esperanza como el vuestro.

¿Pero, por qué entristecerse por la desaparición de una nación? Las naciones están hechas por hombres. Es así. Los hombres aparecen y desaparecen como las olas del mar. Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, queda exento del destino común de las cosas. Después de todo, quizás seamos hermanos. Ya veremos...

También los blancos desaparecerán, y quizá antes que otras estirpes. Continuad contaminando y corrompiendo vuestro lecho y cualquier noche moriréis ahogados en vuestra propia suciedad. Eso sí..., caminaréis hacia la extinción rodeados de gloria y espoleados por la creencia en un Dios que os da poder sobre la Tierra y sobre los demás hombres. Cuando todos los búfalos se hayan ido, los caballos salvajes hayan sido domados, el rincón más secreto del bosque invadido por el ruido de la multitud, y la visión de las colinas esté manchada por los alambres parlantes (*), cuando desaparezca la espesura y el águila se extinga, habrá que decir adiós al caballo veloz y a la caza.

Será el final de la vida y el comienzo de otra. Por algún motivo que se me escapa, Dios os concedió el dominio sobre los animales, los bosques y los Pieles Rojas. Quizá podríamos comprenderlo si supiésemos qué es lo que sueña el hombre blanco, qué ideales ofrece a los hijos en las largas noches de invierno, y qué visiones bullen en su imaginación, hacia las que tienden el día de mañana.

Pero nosotros somos "salvajes". Los sueños del hombre blanco nos están vedados. Y porque nos están ocultos, nosotros vamos a seguir nuestro propio camino. Pues, ante todo, estimamos el derecho que tiene cada ser humano a vivir tal como desea, aunque sea de modo muy diverso al de sus hermanos. No es mucho lo que nos une.

Consideraremos vuestra oferta...

Si aceptamos es sólo por asegurarnos la reserva que habéis prometido. Quizá, allí podamos acabar los pocos días que nos quedan, viviendo a nuestra manera. Cuando el último Piel Roja de esta tierra desaparezca y su recuerdo sea solamente la sombra de una nube sobre la pradera, todavía estará vivo el espíritu de mis antepasados en estas orillas y estos bosques. Pues ellos amaban esta tierra, como ama el recién nacido el latido del corazón de su madre. Si os llegáramos a vender nuestra tierra, amadla -como nosotros la hemos amado-. Cuidad de ella -como nosotros la cuidamos- y conservad el recuerdo de esta tierra tal como os la entregamos.

¿Dónde está el bosque espeso?: Desapareció. ¿Qué ha sido del águila?: Desapareció. Así se acaba la vida y sólo nos queda el recurso de intentar sobrevivir.

Jefe Seattle (1.855)

Fuente principal: Wikipedia.

Bibliografía

* Arrowsmith, William. 1969: Speech of Chief Seattle, January 9th, 1855. Arion 8:461-464.

* Arrowsmith, William. 1975: Speech of Chief Seattle. The American Poetry Review, p. 23-26.

* Gifford, Eli. 1992: The Many Speeches of Chief Seathl: The Manipulation of the Record for Religious, Political and Environmental Causes, Occasional papers of Native American Studies I. Sonoma State University, Rohnert Park, California. [Esta referencia contiene un detallado estudio de la historia que rodea el discurso en sus diversas versiones.]
*
* Perry, Ted. 1970). Home, Guión de película para serie de televisión producida por la Comición de Radio y Televisión de los Bautistas del Sur..

* Smith, Henry. 1887. Scraps from a Diary - Chief Seattle - A Gentleman by Instinct - His Native Eloquence. The Seattle Sunday Star, Octubre 29, p. 10.

Bruselas, 31/10/07 - 02/11/07

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(1) Amerindio es un término ambiguo que se le ha dado a los descendientes de cualquiera de los pueblos nativos de América (comúnmente exceptuando a los esquimales, cuyo origen étnico es distinto) para distinguirlos de los inmigrantes posteriores (europeos, africanos, etc), así como de los mestizos y criollos de todas estas etnias.

Dícese también indio americano o simplemente Indio. Al igual que "Amerindio", el uso de estos términos también es ambiguo, por referir la palabra Indio.

El término Amerindio ó IndoAmericano, no presenta ambigüedad, cuando se refiere a los hijos de padres Hindúes que nacieron en América. De la misma manera que se usa el término Afroamericano.

Los viajes de Cristóbal Colón en 1492 buscaban alcanzar una ruta hacia el Asia que permitiese evitar el paso por el Mediterráneo Oriental, bloqueado entonces por los turcos. Los cálculos de Colón, en exceso optimistas, le llevaron a pensar que la ruta occidental era más corta de lo que es en realidad. Al llegar a América aproximadamente en el plazo que sus cálculos indicaban que llegaría a las costas de Cipango (el actual Japón), no reconoció el territorio como lo que era, y creyó por el contrario haber llegado a "las Indias", el nombre genérico para el extremo Oriente asiático

El "descubrimiento de América" no se reconoció como tal en un primer momento, y no sería hasta años más tarde en que Américo Vespucio descubriría el error. A los nativos de las tierras descubiertas se les llamó, en virtud de la confusión, "indios".

Aunque el descubrimiento de Vespucio permitió corregir la cartografía, en el uso lingüístico la confusión se perpetuó en el nombre dado a los nativos.

Fuente: Wikipedia

(2) Jesuitas-Salvador: http://jimzall.mx.tripod.com/JesuitasSalvador

viernes, noviembre 02, 2007

Ecología amerindia frente a los biocombustibles 1/2

Ecología amerindia frente a los biocombustibles 1/2

Permalink 02.11.07 @ 13:35:37. Archivado en Sociogenética, Energías renovables, Antropología, Pro amicitia universale, Ética, Educación

Sesenta millones de indígenas corren el riesgo de ser desplazados por el cultivo de materias primas para producir biocombustibles. Así lo afirma el texto de OXFAM, presentado ayer en Bruselas, citando datos de Naciones Unidas. El mismo texto indica que "Cuando esa gente pierde su tierra, pierde también el modo de vida. Muchos acabarán en los barrios de chabolas en busca de trabajo y otros tendrán que emigrar".

Robert Bailey declaró en nombre de OXFAM: "No creemos que los biocombustibles sean malos en sí mismos, pero nos preocupan las plantaciones a gran escala, que países asiáticos y africanos ya están planeando para atender la demanda europea".

Personalmente pienso, al oír este grito de alerta de OXFAM, que de cumplirse los objetivos que se han propuesto Washington y Bruselas, en nombre de las economías occidentales, para combatir el cambio climático al mismo tiempo que la crisis energética actual, cabe temer un aumento severo del precio de los alimentos; una especulación agraria gigantesca, tomando como objeto los terrenos de cultivo de todo el planeta; la pérdida de terrenos por los pequeños y medianos propietarios agrícolas de los países más pobres, en favor de grandes compañías de especuladores internacionales; la deforestación sistemática e incontrolada del planeta, por voluntad unilateral de estas mismas compañías, más deseosas de rentabilizar los suelos en pro de cultivos relacionados con los biocombustibles que de procurar aire puro a sus semejantes; la mecanización sistemática de las nuevas explotaciones; el desplazamiento hacia las ciudades y hacia la emigración de la mayoría de los operarios agrícolas, privados de su trabajo; y la explotación de la minoría que se mantenga en los campos, etc.

El panorama sombrío que evocó Bailey ayer, en nombre de OXFAM, me parece todavía ligero frente al que predijo el Jefe Seattle, en 1854, previendo los efectos catastróficos de la alienación de las tierras ancestrales de su pueblos por los colonos estadounidenses.

Ante la opción del mundo occidental por los biocombustibles, poniendo a contribución las tierras cultivables de todo el planeta, aunque sobre todo las del tercer mundo, he aquí, a guisa de reflexión humanista, el texto que contiene la "Ecología amerindia" del Jefe Seattle, acompañado de la información necesaria para recrear su contexto histórico y para establecer críticamente su mejor lectura actual.

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La personalidad del Jefe Seattle

El Jefe Seattle fué el líder de los Suquamish encargado de negociar como portavoz, en 1854, un tratado con el Gobierno estadounidense, que implicaba el traslado definitivo de su tribu a una lejana reserva. Fue uno de los firmantes con otros jefes indios, del tratado de paz de Point Elliott - Mukilteo (1855), tratado que cedía dos millones y medio de acres de tierra al gobierno de los Estados Unidos y delimitaba el territorio de una reserva para los Suquamish. Los Suquamish eran una tribu asentada en el actual estado de Washington, en el noroeste de los Estados Unidos y al suroeste de Canadá. El Jefe Seattle escribió una hermosa carta al presidente de los Estados Unidos, que ha llegado a nuestros días como una oda a la Madre Naturaleza, a la Vida y al Gran Espíritu. Esta carta fué recogida, más de treinta años después, en la edición del 29 de octubre de 1887 del dominical Sunday Star de Seattle.

Seattle (más correctamente Seathl o "Sealth") nació alrededor de 1786 en Blake Island, una pequeña isla al sur de Brainbridge Island, durante las terribles epidemias que diezmaban la población indígena, de las que hoy sabemos que eran vehiculadas por los pioneros blancos. Era hijo de un jefe Suquamish de Agate Pass, llamado Schweabe, cuyo pueblo vivía alrededor del Puget Sound, en el estado de Washington, Estados Unidos. Su madre, Sholitza, era la hija de un jefe Duwamish de lower Green River. El jefe Seattle era considerado un Duwamish, porque en estos pueblos se sigue una línea matrilínea de descendencia, .

Ganó reputación por su coraje, osadía y liderazgo, y siendo todavía un joven jefe consiguió el control de seis de las tribus locales, cuando tenía entre 20 y 25 años, cargo para el que fue elegido repetidamente hasta su muerte. A través de los años, continuó las relaciones amistosas iniciadas por su padre con los europeos locales. Era muy alto, para ser un nativo de Puget Sound. También era conocido como orador en su idioma nativo (Lushootseed), y se dice que su voz podía llegar lejos cuando se dirigía a una audiencia.

En los registros de la Iglesia católica, el Jefe Seattle aparece inscrito como Noé Siattle. Probablemente fue bautizado por padres oblatos, después de la muerte de uno de sus hijos, habido con su segunda mujer, de la que tuvo varios hijos e hijas. Su primera mujer había muerto de parto, al nacer su hija Angeline, conocida ésta por los pobladores blancos como "Princesa Angelina”. Sus otros hijos fueron también bautizados.

Falleció el 7 de junio de 1866.

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Foto: Jefe Seattle Suquamish. La única fotografía conocida del Jefe Seattle (1.786-1.866) fue tomada en la década de 1860, cuando tendría casi 80 años de edad.

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El territorio de los Dewamish y Suquamish

El territorio ocupado hoy por el estado de Washington, al noroeste de Estados Unidos, fue la patria ancestral de los Dewamish. El decimocuarto Presidente de los Estados Unidos, el demócrata Flanklin Pierce, les propuso a los Dewamish, en el año 1855, que vendiesen sus tierras a los colonos blancos y que ellos se concentrasen en una reserva. El Gran Jefe de los Dewamish, Seattle, dio su respuesta al Gran Jefe de los blancos, con un discurso cuya sabiduría, crítica y esperanza, moderadamente prudente, nos asombra y admira incluso hoy, 152 años después.

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Notas editoriales sobre el documento

En años recientes, se ha estado debatiendo sobre las palabras auténticas del Jefe Seattle. Como es natural, la controversia principal se centra alrededor de la autenticidad de la versión del discurso que más corrientemente se le atribuye. Aunque quizás nunca lleguemos a saber con exactitud lo que dijo el Jefe Seattle, es muy posible que él haya sido tan elocuente como aparece representado en las diversas versiones.

"Versiones del discurso de Respuesta del Jefe Seattle"

El 10 de enero de 1854, el Jefe Seattle pronunció su ahora famoso discurso como respuesta al de Isaac I. Stevens, el nuevo Gobernador y Comisionado de Asuntos Indígenas para los Territorios de Washingtton.

Uno de los presentes a este discurso oral de Seattle fue el Dr. Henry Smith, quien tomó extensas notas, aunque nunca se han encontrado dichas notas del discurso. Consta que Seattle habló en su lengua nativa, Lushotseed, y que fue traducido a Chinook, lengua que Smith conocía parcialmente. Smith lo tradujo al inglés. Obviamente en este triple proceso de traducción se simplificó mucho el mensaje de Seattle.

La primera versión impresa del discurso, que apareció en la edición del 29 de octubre de 1887 del Seattle Sunday Star, había sido escrita por el Dr. Smith. El florido estilo victoriano de esta versión hace pensar que el ropaje retórico del mensaje de Seattle es más propio de los antecedentes culturales de Smith que de los de Seattle. A pesar de ello, cabe hacer confianza a esta versión, porque miembros del Museo Suquamish, tras haber consultado en 1982 a ancianos de su tribu, determinaron que "la versión de Smith es el mejor recuento del discurso de Seattle". [Ver la versión de Smith]

William Arrowsmith, profesor de literatura clásica en la Universidad de Texas, decidió, a finales de la década de 1960, tomar la versión del Dr. Smith y reeditarla, usando el lenguaje y modo de hablar más común de las tribus de la región en la época de Seattle. Arrowsmith creyó poder desarrollar el sentido más apropiado de la sintaxis que usaron los contemporáneos de Seattle, conversando con ancianos tradicionales de estas tribus. [Ver la versión de Arrowsmith]

La versión más conocida hoy del discurso de Seattle fue escrita por Ted Perry, amigo de Arrowsmith, profesor de teatro y dramaturgo en la Universidad de Texas. [Ver la versión de Perry]. Perry se sirvió de la versión de Arrowsmith como base de un nuevo discurso, que serviría como narración para una película de ficción sobre contaminación y ecología. La película se llamaba Home, estaba destinada a la Comisión de Radio y Televisión de la Iglesia Bautista del Sur y tenía como productor a John Stevens.

El productor John Stevens revisó el texto de Perry, sin notificárselo a éste, agregando frases referentes a Dios y la línea "Soy un salvaje y no comprendo...". En su número del 11 de noviembre de 1972, la revista Environmental Action publicó la versión bautista del discurso. En esta versión ya no era un "discurso" del Jefe Seattle sino una "carta" que envió al Presidente Pierce.

La publicación de un artículo titulado "The Decidedly Unforked Message of Chief Seattle", en la revista Passages de Northwest Airlines, fue la que hizo famosa la versión bautista. En ella figuraba una nota, explicando que la "carta" era una "Adaptación de sus observaciones [las de Seattle], tomando como base una traducción al inglés por William Arrowsmith".

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Ecología amerindia frente a los biocombustibles 2/2

"La Respuesta del Jefe Seattle"

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Bruselas, 31/10/07 - 02/11/7.

martes, octubre 30, 2007

Brillante Europa

Brillante Europa

Permalink 30.10.07 @ 20:13:13. Archivado en Europa, España, Sociogenética, Educación, Pintura, Fotografía

Visité ayer la exposición "Brillante Europa. Joyas de las cortes europeas", porque las joyas me han inspirado siempre un sentimiento muy fuerte de prestigio abusivo, de tradición mal entendida, de vejez desencantada y obstinadamente egoísta, de atuendo mortuorio para una ceremonia fúnebre.

Siempre me ha repugnado como cristiano el que un simbolismo mal concebido asociara a Jesús y a María, personajes centrales de la dignificación de la condición humana, con el mundo vano de las joyas, que yo veía colgadas al cuello de los dos Herodes y de otros oponentes al mensaje de Jesús, cuyos destinatarios, según el evangelio, son por antonomasia, los seres más sencillos de la aventura humana.

Vosotros me preguntaréis: -Y entonces, ¿qué bicho te picó, para que fueras a una exposición de joyas?

Os lo explico: Como lo sabéis me interesa Europa. También me interesa su auténtico prestigio. En la publicidad se anunciaba que tanto las monarquías europeas como la religión habían favorecido históricamente el empleo de las joyas como símbolos.

Sabéis que me interesan los símbolos en su función sociogenética. Algo me ha dicho que en esta exposición iba a encontrar una respuesta para una gran pregunta que me tortura: ¿No habrá cometido Europa un gran error en la elección de sus símbolos?

Al salir de la exposición así lo pienso: al elegir las joyas como símbolo, poniendo a su cabeza a los poseedores de esta señal de riqueza o a quienes las ambicionaban enriqueciéndose (1), los poderes civiles y religiosos de Europa se distanciaron irremediablemente durante siglos de sus pueblos, refugiándose en sus castillos, palacios y basílicas, donde cultivaban ceremonias de distanciamiento entre ellos y el resto de los humanos, cuyo destino fue fatalmente la marginación espacial y temporal de la historia.

Hemos tardado veinte siglos en descubrir este error. E incluso después de descubrirlo, muy especialmente en el Concilio Vaticano II, tras alguna que otra tentativa, tanto religiosa (franciscanos) como laica (socialismo) del pasado, tenemos tendencia a dejarnos engañar por quienes quieren hacernos volver a merendar o cenar nuestro propio vómito.

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He aquí el texto que introduce la exposición. También ofrezco un vínculo, para quien desee conocer algunas de las joyas expuestas.

"Brillante Europa. Joyas de las cortes europeas" es una exposición de joyas que señalaron la historia, por haber pertenecido antes a monarcas o a su entorno directo. Dan prueba de la importancia que los soberanos europeos concedían a su pompa. Esta preocupación de prestigio y resplandor no dejó de contagiar las relaciones que los hombres y las mujeres de poder mantuvieron a través de Europa. Esta exposición se encuadra por lo tanto perfectamente en el festival “europalia.europe” que pone en primer plano las relaciones entre los países de Europa.

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Foto: "Victoria en su espejo", Composición fotoespecular de SaGaBardon, Bruselas, 29.10.07. Grandes formatos.

Así imaginé ayer a la reina Victoria de Gran Bretaña, durante la exposición "Brillante Europa, Joyas de las Cortes europeas". El punto de partida de mi composión fotográfica es el óleo sobre tela "Victoria de Gran Bretaña." de Koberwein 1883, presente en la muestra.

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La selección de las aproximadamente 230 joyas que figuran en la exposición se basa esencialmente en su calidad, su procedencia o su historia particular.

Da una idea aproximada de la joya desde Carlomagno hasta el final de las monarquías tradicionales europeas, a principios del Siglo XX. La mayoría de estas joyas pertenecían a monarcas reconocidos en Europa por su contribución al desarrollo de una corriente de pensamiento, a operaciones diplomáticas, económicas, sociales o culturales. Estas grandes figuras políticas actuaban como Europeos antes de la letra.

Las joyas de la corona revisten un simbolismo considerable. En una Europa donde, a través de los siglos, las distintas dinastías reinantes no dejaron de vincularse las unas con las otras, eran una marca de prestigio, riqueza y potencia.

Las normas rigurosas por las que se autorizaba su porte, según el rango o las circunstancias, dan prueba por otra parte de la sofisticación de los códigos mantenidos entre estas dinastías, en Portugal tanto como en Suecia, en el Reino Unido como en el imperio austrohúngaro. No olvidemos tampoco que la joya representaba también un capital financiero no desdeñable, canjeable en caso de necesidad.

Estas joyas de excepción se rodean de pinturas, de miniaturas, de grabados o accesorios como son los joyeros destinados a protegerlos. A su vez, estas obras ilustran la historia de un estilo europeo tal como se compartió en la cumbre.

Este proyecto ambicioso se realiza gracias a la colaboración de numerosas colecciones principescas, privadas y museísticas, entre las cuales el Grünes Gewölbe en Dresde, el Kunsthistorisches Museo en Viena, el Museo del Louvre en París, el Victoria y Albert Museum en Londres, el Palazzo Pitti en Florencia, el Palacio Real en Madrid, el Palacio Nacional DA Ajuda en Lisboa, el Museo Nacional de Hungría.

Algunas de las joyas expuestas.

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(1) Hace años escribí un trabajo donde probaba este origen de la mayor parte de las dinastías históricas, tanto civiles como religiosas.

domingo, octubre 28, 2007

Doble fiesta: aniversario democrático y mártires cristianos

Doble fiesta: aniversario democrático y mártires cristianos

Permalink 28.10.07 @ 20:58:00. Archivado en España, Sociogenética, Ética, Religiones, Educación, Pro justitia et libertate

Hoy, 28 de octubre de 2007, celebramos el 25 aniversario del triunfo de la democracia sobre el golpismo, con la llegada del PSOE al gobierno de España. El mismo día celebramos el reconocimiento por la Iglesia católica del testimonio heroico de 498 religiosos que murieron por su fe, perdonando a quienes les quitaban la vida.

Si pongo en primera persona del plural mis dos frases precedentes, es porque yo mismo participo en ambas celebraciones, sin ver que exista ninguna contradicción entre ambas.

Aún más, pienso que si hace veinticinco años el éxito electoral del PSOE fue posible y con él la reafirmación de la democracia, lo fue porque un número muy considerable de cristianos españoles, entre los cuales me encontraba, votamos en conciencia en su favor, pensando que el triunfo de los jóvenes socialistas significaría un mensaje inequívoco a los espontáneos del golpismo, para que comprendieran de una vez por todas que lo que queríamos la inmensa mayoría de los españoles era la paz, la justicia y la libertad y no la repetición de la aventura golpista del 36, que a muchos como a mí nos había desquiciado la vida.

Todos sabemos que por desgracia el número de los mártires de la misma época es muy superior al que se ha reconocido solemnemente en Roma esta mañana y en ceremonias precedentes. Sabemos que la intención de los especialistas de este tipo de reconocimiento es el seguir trabajando responsablemente en otras muchas causas.

Lo que podemos concluir es que el heroísmo fue extremadamente frecuente en una época durante la cual la intolerancia religiosa degeneró en locura fratricida.

No nos engañemos permitiendo que se empañe el honor de los mártires de esta época, muchos de ellos todavía no reconocidos oficialmente ni por la Iglesia ni por el Estado, sino reconozcamos que su grandeza consistió en perdonar a sus hermanos enloquecidos, haciendo que su ejemplo hiciera posible la reconciliación de nuestra democracia y la barrera que les pusimos enre todos a los nuevos locos del golpismo hace hoy mismo 25 años.

sábado, octubre 27, 2007

Premiar para acercar los pueblos

Premiar para acercar los pueblos

Permalink 27.10.07 @ 20:00:00. Archivado en Escritura bloguera, Universidades, Sociogenética, Tecnologías, Pro pace, Religiones, Educación, Novela, Pintura, Cuento

Los "Premios Príncipe de Asturias" pretenden ser un instrumento de diplomacia cultural y universitaria, puesto entre las manos del heredero de la Corona española y ejemplarmente escenificado por el pueblo asturiano, como representante de todos los pueblos de España, en el lugar que simboliza su recuperación de la libertad.

Estoy convencido de que la cultura, y la universidad como garante de su vitalidad, desempeñan un papel importante en lo que se llama “la diplomacia soft” o “la diplomacia paralela”, que no es la de los políticos, sino la diplomacia más directa de los pueblos, en cuanto fieles receptores del pasado e inventivos creadores del futuro, cuando asumen los compromisos universalistas de la vocación universitaria.

En el caso concreto de los "Premios Príncipe de Asturias" se pretende acercar los pueblos y culturas de todo el planeta a España y también difundir la cultura y civilización españolas en dichos pueblos y culturas. De este modo, a través del apoyo moral a la Concordia, a la Comunicación y Humanidades, a la Cooperación Internacional, a las Ciencias Sociales, a la Investigación Científica y Técnica, a las Artes, a las Letras, y a los Deportes, los "Premios Príncipe de Asturias" contribuyen a potenciar los lazos de cooperación e intercambio entre España y el resto del mundo.

Los premiados de 2007

- Concordia : Yad Vashem. Museo de la Memoria del Holocausto de Jerusalén. Por ser recuerdo vivo de una gran tragedia histórica y su tenaz labor para promover la superación del odio, del racismo y de la intolerancia.

- Comunicación y Humanidades : Science y Nature. Por impulsar y difundir "las grandes conquistas científicas de la humanidad, acercando de este modo la ciencia a la vida".

- Cooperación Internacional : Al Gore. Por su visible lucha por el cambio climático.

- Ciencias Sociales : Ralf Dahrendorf. Por su contribución a las Ciencias Sociales y su empeño en lograr una Europa donde arraiguen y se defiendan los derechos y libertades.

- Investigación Científica y Técnica : Peter Lawrence y Ginés Morata. Por su trabajo sobre el papel de las células en la formación de los miembros del cuerpo.

- Artes : Bob Dylan. Por conjugar la canción y la poesía en una obra que ha creado escuela y ha determinado la educación sentimental de muchos millones de personas.

- Letras : Amos Oz. Por el uso que ha hecho de la lengua hebrea como "brillante" instrumento para el arte literario.

- Deportes : Michael Schumacher. Por su espectacular trayectoria en fórmula 1 y su solidaridad con los desfavorecidos. Es enviado especial de la Unesco para la Educación y los Deportes.

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El escritor israelí Amós Oz presentó la literatura como la mejor manera de acercar los pueblos, puesto que su arte consiste en imaginar al prójimo, que es a su vez la mejor manera de evitar las tragedias de la incomprensión. Precisamente la tragedia árabe-judía consiste para Amós Oz en la incapacidad de muchos de los interesados, judíos y árabes, de imaginarse unos a otros. Lo mismo cabe decir de las tragedias que oponen a muchos otros pueblos hermanos a través del mundo.

Como sublime poeta que es, Amós Oz se valió de la más sencilla de las alegorías, la de dos mujeres, una palestina y otra israelí, en el gesto de asomarse a sus respectivas ventanas, para satisfacer su natural curiosidad, observando la vida de sus vecinos de enfrente:

"Como lector no sólo observas a la mujer que mira por la ventana, sino que estás con ella, dentro de su habitación, e incluso dentro de su cabeza.

Cuando lees una novela de otro país, se te invita a pasar al salón de otras personas, al cuarto de los niños, al despacho, e incluso al dormitorio. Se te invita a entrar en sus penas secretas, en sus alegrías familiares, en sus sueños.

Y por eso creo en la literatura como puente entre los pueblos. Creo que la curiosidad tiene, de hecho, una dimensión moral. Creo que la capacidad de imaginar al prójimo es un modo de inmunizarse contra el fanatismo. La capacidad de imaginar al prójimo no sólo te convierte en un hombre de negocios más exitoso y en un mejor amante, sino también en una persona más humana.

Parte de la tragedia árabe-judía es la incapacidad de muchos de nosotros, judíos y árabes, de imaginarnos unos a otros. De imaginar realmente los amores, los miedos terribles, la ira, los instintos. Demasiada hostilidad impera entre nosotros y demasiada poca curiosidad."

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Imagen: "La mujer asomada a la ventana" de Salvador Dalí.

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La mujer de la ventana
Discurso de Amos Oz, Premio Príncipe de Asturias de las Letras
26/10/2007

Si adquieres un billete y viajas a otro país, es posible que veas las montañas, los palacios y las plazas, los museos, los paisajes y los enclaves históricos. Si te sonríe la fortuna, quizá tengas la oportunidad de conversar con algunos habitantes del lugar. Luego volverás a casa cargado con un montón de fotografías y de postales.

Pero, si lees una novela, adquieres una entrada a los pasadizos más secretos de otro país y de otro pueblo. La lectura de una novela es una invitación a visitar las casas de otras personas y a conocer sus estancias más íntimas.

Si no eres más que un turista, quizá tengas ocasión de detenerte en una calle, observar una vieja casa del barrio antiguo de la ciudad y ver a una mujer asomada a la ventana. Luego te darás la vuelta y seguirás tu camino.

Pero como lector no sólo observas a la mujer que mira por la ventana, sino que estás con ella, dentro de su habitación, e incluso dentro de su cabeza.

Cuando lees una novela de otro país, se te invita a pasar al salón de otras personas, al cuarto de los niños, al despacho, e incluso al dormitorio. Se te invita a entrar en sus penas secretas, en sus alegrías familiares, en sus sueños.

Y por eso creo en la literatura como puente entre los pueblos. Creo que la curiosidad tiene, de hecho, una dimensión moral. Creo que la capacidad de imaginar al prójimo es un modo de inmunizarse contra el fanatismo. La capacidad de imaginar al prójimo no sólo te convierte en un hombre de negocios más exitoso y en un mejor amante, sino también en una persona más humana.

Parte de la tragedia árabe-judía es la incapacidad de muchos de nosotros, judíos y árabes, de imaginarnos unos a otros. De imaginar realmente los amores, los miedos terribles, la ira, los instintos. Demasiada hostilidad impera entre nosotros y demasiada poca curiosidad.

Los judíos y los árabes tienen algo en común: ambos han sufrido en el pasado bajo la pesada y violenta mano de Europa. Los árabes han sido víctimas del imperialismo, del colonialismo, de la explotación y la humillación. Los judíos han sido víctimas de persecuciones, discriminación, expulsión y, al final, el asesinato de un tercio del pueblo judío.

Cabría suponer que dos víctimas, y sobre todo dos víctimas de un mismo perseguidor, desarrollarían cierta solidaridad entre ellas. Desgraciadamente las cosas no son así, ni en las novelas ni en la vida real. Por el contrario, algunos de los conflictos más terribles son aquellos que se producen entre dos víctimas de un mismo perseguidor. Los dos hijos de un progenitor violento no tienen por qué amarse necesariamente. Con frecuencia ven reflejada el uno en el otro la imagen del cruel progenitor.

Exactamente así es la situación entre judíos y árabes en Oriente Medio: mientras los árabes ven en los israelíes a los nuevos cruzados, la nueva reencarnación de la Europa colonialista, muchos israelíes ven en los árabes la nueva personificación de nuestros perseguidores del pasado: los responsables de los pogroms y los nazis.

Esta realidad impone a Europa una especial responsabilidad en la solución del conflicto árabe-israelí: en lugar de alzar un dedo acusador hacia una u otra de las partes, los europeos deberían mostrar afecto y comprensión y prestar ayuda a ambas partes. Ustedes no tienen por qué seguir eligiendo entre ser pro-israelíes o pro-palestinos. Deben estar a favor de la paz.

La mujer de la ventana puede ser una mujer palestina de Nablus y puede ser una mujer israelí de Tel Aviv. Si desean ayudar a que haya paz entre las dos mujeres de las dos ventanas, les conviene leer más acerca de ellas. Lean novelas, queridos amigos, aprenderán mucho.

Las cosas irían mejor si también cada una de esas dos mujeres leyese acerca de la otra, para saber, al menos, qué hace que la mujer de la otra ventana tenga miedo o esté furiosa, y qué le infunde esperanza.

No he venido esta tarde a decirles que leer libros vaya a cambiar el mundo. Lo que he sugerido es que creo que leer libros es uno de los mejores modos de comprender que, en definitiva, todas las mujeres de todas las ventanas necesitan urgentemente la paz.

Quiero agradecer a los miembros del jurado del premio Príncipe de Asturias que me hayan otorgado este maravilloso Premio. Muchas gracias y mis mejores deseos a todos ustedes. Shalom u-brajá.

Traducción del hebreo de Raquel García Lozano

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Palabras finales del
Discurso de Avner Shalev, presidente del Museo del Holocausto, Premio Príncipe de Asturias de la Concordia
26/10/2007

Excelencias:

Al extender nuestra mano con humildad y agradecimiento para recibir el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, nos embarga la sensación de una misión conjunta, expresión del creciente reconocimiento de que la memoria del Holocausto debe encontrar su justo lugar en la cultura de la humanidad.

En este premio hallamos la victoria de la tolerancia sobre el racismo, del amor sobre el odio, del bien sobre el mal. No sólo la maldad nazi histórica, específica y única, sino también la maldad que sobrevive y se renueva en nuestros tiempos del antisemitismo, el racismo y la xenofobia, en todo el mundo.

Nuestro mundo no puede ya tolerar ni sufrir, a comienzos del siglo XXI, un genocidio como el que está sucediendo estos días en Darfur.

Al decidir conceder a Yad Vashem el Premio, la Fundación Príncipe de Asturias manifiesta y proclama que la lucha contra los que siguen el camino de los nazis no compete únicamente a un organismo, a un pueblo o a una religión. Se trata de una lucha conjunta de toda la humanidad, en la que Yad Vashem desempeña una función primordial de vanguardia.

Damas y caballeros:

Dentro de poco mis compañeros y yo volveremos de Asturias a “nuestro” monte, el monte de la memoria, en Jerusalén. En nuestras manos ostentaremos y mostraremos ante todos el Premio que nos han otorgado.

Volveremos a Israel reforzados por la esperanza de que la memoria del Holocausto sigue calando, ahora con mayor vigor, en la conciencia internacional, y gracias a esto, estamos más cerca de que se cumplan las palabras de los profetas:

“Y convertirán sus espadas en rejas de arado,
y sus lanzas en hoces;
nación contra nación no alzará espada,
ni se adiestrarán más para la guerra".

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