domingo, diciembre 02, 2007

Universitarios por la paz universal

Universitarios por la paz universal

Permalink 02.12.07 @ 18:00:00. Archivado en Universidades, Amistad Europea Universitaria, Sociogenética, Pro pace, Ética, Educación

El juramento por la paz puede ser nuestro mejor homenaje como universitarios a las víctimas del terrorismo. Hoy lo renovamos, como lo hicimos tras el atentado de ETA en el aeropuerto de Madrid hace poco menos de un año (1), inclinándonos con respeto ante las dos nuevas víctimas de ETA de esta mañana, esta vez en el País Vasco francés, y asociándonos al dolor de sus familias, de España y de Europa entera, una vez más de luto, para proclamar con ellos el derecho a la vida digna, en la paz y en la seguridad, como el más fundamental de todos nuestros derechos humanos.

Los universitarios, si somos dignos de serlo, tenemos inscrito en nuestra deontología, como nuestro primer precepto, un compromiso profesional con la paz universal

La paz mundial nos necesita a todos, pero sobre todo a quienes trabajamos con la mira puesta en el bien de todos. La única razón que puede justificar los esfuerzos que hace la humanidad en favor de la vida universitaria es el que los universitarios nos consagremos con espíritu universalista a los problemas y a las soluciones de todos los humanos con carácter universal.

El universalismo universitario sería vano si solamente abarcara los cuestionamientos y los conocimientos particulares, olvidando que es la totalidad de los seres humanos la que plantea los problemas de todos y la que espera las soluciones universales para todos y para cada uno.

El mayor de estos problemas por el momento es el de la inseguridad ciudadana generalizada, por falta de paz. Nadie en nuestro planeta, excepto los inconscientes, escapa a la pesadilla en que se ha convertido la amenaza de los violentos. Su desprecio de la vida produce tanto el terrorismo, cuya acción indiscriminada sufrieron Madrid el 11 M y Nueva York el 11 S, como la ilusión apocalíptica de la solución por la guerra. En ambos casos se olvida que la incultura de la muerte será siempre incapaz de engendrar la cultura de la vida. Ahora bien, sin la cultura de la vida nunca tendremos la cultura de la paz y sin ésta cultura la flor de la paz no brotará o se marchitará.

El juramento por la paz puede ser nuestro mejor homenaje a las víctimas del terrorismo.

-oOo-

"Pro pace sum, quia humanus sum.
Pro pace universale laboro, quia universitarius sum."

-oOo-

Defiendo la paz, porque soy humano.
Trabajo por la paz universal, porque soy universitario.

-oOo-

Los universitarios, si somos dignos de serlo, tenemos inscrito en nuestra deontología, como nuestro primer precepto, un compromiso profesional con la paz universal.

Como los médicos hacen su juramento de Hipócrates, los universitarios debemos hacer un juramento por la paz universal, para garantizar la generosidad de nuestras intenciones profesionales al servir a los ciudadanos de nuestro país, de Europa y de todo el mundo.

Queremos que la humanidad sepa que dondequiera que estemos, cada uno en nuestra profesión, trabajaremos siempre por la paz y nunca por la guerra. Nuestro objetivo será la cultura de la vida y no la incultura de la muerte.

La "Amistad Europea Universitaria" continuará manifestando su pena y su duelo mientras Madrid o cualquier otra ciudad o pueblo de España sigan siendo víctimas u objetivos del terrorismo.

La AEU es una iniciativa no partidista por la amistad universal, nacida entre futuros cooperantes en el Hogar de las Naciones de la Universidad de Lovaina, en 1961-1962, con el deseo expreso de no olvidar al resto de la humanidad al optar por Europa. Su nombre latino es: Amicitia Europæa Universitaria pro Pace Universale.

-oOo-

Blogs y portal asociados, bajo el signo de la Amistad Europea Universitaria por y para la Amistad Mundial:

España: Semántica, Sintaxis, Pragmática

España: Amistad Europea Universitaria

España: Quijote, Andalucía, España, Europa

Bélgica: El Quijote de Bruselas

EE.UU: Taller cervantino del Quijote

Bélgica: Amicitia Europaea Universitaria

-oOo-

(1) El sábado 30 de diciembre de 2006, a las 9:01 (hora peninsular española), la banda terrorista ETA hizo estallar una furgoneta bomba, cargada con entre 200 y 500 kilos de explosivos, en uno de los aparcamientos de la terminal 4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas. El fuerte estallido causó la muerte de dos personas, hirió a una veintena y provocó importantes destrozos en las infraestructuras del aeropuerto, así como suspensiones y retrasos en los vuelos.

A nivel político, el atentado se produjo en el contexto de un proceso de paz del Gobierno español y la banda terrorista, la cual había declarado un "alto el fuego permanente".

Fuente: Wikipedia

sábado, diciembre 01, 2007

Tarancón, obispo clave de la transición

Tarancón, obispo clave de la transición

Permalink 01.12.07 @ 20:41:00. Archivado en Sociogenética, Ética, Religiones, Pro justitia et libertate

Un análisis objetivo del proceso genético que se ha dado en llamar la Transición, revela la presencia del cardenal Tarancón como experto timonel de la Iglesia española en cuatro hechos fundamentales, cuyas circunstancias, perfectamente conocidas hoy, no dejan lugar a dudas sobre su eficacia causal:

1) La homilía del cardenal Tarancón en la iglesia de los Jerónimos, el día de la entronización del príncipe Juan Carlos como rey de España; esta homilía, que Tarancón pronunció tras el juramento del Rey, contiene en sus afirmaciones esenciales el espíritu de la Transición.

2) El almuerzo con los Reyes en la Zarzuela el 3 de marzo de 1976, durante el cual el cardenal Tarancón explicó al Rey las razones eclesiales y políticas que hacían necesaria la renuncia al privilegio histórico de presentación de Obispos por el rey, para ser nombrados por el papa, que ya no tenía razón de ser, y rebatió como anacrónicos los argumentos tradicionales en contra de la renuncia y en favor de la presentación, prevista por el concordato. El Cardenal obtuvo del Rey su promesa de renunciar al derecho de presentación de los Obispos.

3) La determinación del cardenal Tarancón para garantizar, al frente de la conferencia de los obispos españoles, la apertura de la iglesia a todos los partidos políticos democráticos, con la consecuente ausencia de compromiso de la misma iglesia con un partido político concreto de «signo cristiano». El cardenal Tarancón y la mayoría de la Jerarquía con él desaconsejaron concretamente a varios líderes políticos utilizar el adjetivo de «cristiano» en la denominación de sus partidos. Los dirigentes de los movimientos seglares obreros y juveniles más influyentes estuvieron plenamente de acuerdo en ello con la Jerarquía, no queriendo constituir un partido cuasi confesional después de 40 años de «nacionalcatolicismo».

4) La definición del Estado, en la Constitución del 78, como estado aconfesional, según una fórmula propuesta por el cardenal Tarancón, en nombre de la iglesia católica, aclarando que el Estado podía ser aconfesional pero no laico, lo cual le permitiría el cooperar armoniosa y racionalmente con la Iglesia, reconociendo así la presencia real de los católicos en la sociedad. El texto propuesto por la Iglesia se plasmó en el artículo 16 de la Constitución.

El artículo que sigue, de don Salvador Sánchez Terán, joven dirigente por aquél entonces de la Acción Católica, prueba que, en estos cuatro hechos históricos fundamentales para la Transición, el cardenal Tarancón tuvo un protagonismo tan circunstancialmente claro como causalmente decisivo.

El recordarlo este año puede ser la mejor manera de rendirle un justo homenaje, con ocasión del decimotercer aniversario de su muerte en Valencia, el 29 de noviembre de 1994, y del centenario de su nacimiento en Burriana, el 14 de mayo de 1907.

-oOo-

Tarancón, una clave de la Transición
por Salvador SÁNCHEZ-TERÁN,
Presidente del Consejo Social de la Universidad de Salamanca

SE celebra en este año el centenario del nacimiento del Cardenal Vicente Enrique y Tarancón y el decimotercer aniversario de su muerte en Valencia, el 29 de noviembre. Entre las muchas facetas de su excepcional figura deseo glosar en este artículo su decisiva aportación a la Transición española a la democracia.

De todas las grandes instituciones presentes en la vida española -Gobierno, Justicia, Ejército, Fuerzas de Seguridad, Banca, grupos o partidos políticos, Iglesia... etc.-, seguramente la Iglesia Católica era la mejor preparada para afrontar al advenimiento de la Monarquía, la Transición a la democracia. Y ello por dos motivos fundamentales: el primero, porque bastante antes de la transición política, la Iglesia había hecho ya su propia «triple transición» -religiosa, cultural y política- tal como la ha definido José María Martín Patino, y el segundo porque tuvo un líder de excepcional calidad, el Cardenal Tarancón, plenamente compenetrado en la línea eclesial a seguir con el Papa Pablo VI y muy bien ayudado por el excelente Nuncio de Su Santidad, Monseñor Dadaglio.

La transición religiosa tiene su fundamento esencial en el Concilio Vaticano II, que fue calando lentamente en la Iglesia española. En la década de los sesenta la defensa de los derechos humanos es ya considerada parte integrante del discurso religioso. La transición cultural se produjo al acentuar la Iglesia su presencia en el mundo y, muy especialmente, en el mundo obrero a través de las organizaciones de la Acción Católica -HOAC y JOC- y con la presencia de las nuevas promociones de jóvenes sacerdotes en las parroquias de los barrios de trabajadores.

En cuanto a la transición política, la Iglesia al principio de los setenta mantenía una actitud crítica ante el Régimen por la falta de democracia y de las libertades básicas. «La misma Iglesia española -ha dicho Adolfo Suárez- al impulso del Concilio Vaticano II, se mostraba en sus sectores más jóvenes y mayoritarios, partidaria de una apertura hacia las libertades y de una democratización de la vida política. El nacional catolicismo había pasado y se producían serios conflictos Iglesia-Estado».

El momento en que se conjugan las «tres transiciones» es el 23 de febrero de 1973 -día clave en la Historia de la Iglesia española, pues el pleno de la Conferencia Episcopal elige Presidente, por mayoría, al Cardenal Tarancón, Arzobispo de Madrid-. Esto cambió el signo de la mayoría de la Conferencia Episcopal. Y este hecho fue esencial en la cooperación de la Iglesia a la Transición.

Cuatro hitos fundamentales marcan la presencia de la Iglesia en la Transición: La homilía de los Jerónimos; la renuncia del Rey al derecho de presentación de los Obispos; la apertura a todos los partidos políticos democráticos y la ausencia de compromiso con un partido político concreto de «signo cristiano»; y la definición del Estado aconfesional pero cooperante con la Iglesia en la Constitución del 78. En estas cuatro cuestiones Tarancón tiene protagonismo decisivo.

La homilía que Tarancón pronuncia en los Jerónimos tras el juramento del Rey contiene en sus afirmaciones esenciales el espíritu de la Transición. Las palabras del Cardenal sorprendieron a los dignatarios extranjeros, recibieron el pleno apoyo de los demócratas y disgustaron al todavía poderoso «búnker» del Régimen.

Tarancón constata en sus «Confesiones» la mejora de las relaciones del primer Gobierno de la Monarquía con la Iglesia a través de los ministros de Exteriores -Areilza- y de Justicia -Antonio Garrigues-. En esta etapa, se produce un hecho decisivo: el almuerzo de Tarancón con los Reyes en la Zarzuela el 3 de marzo de 1976 -Miércoles de Ceniza-. En dicha entrevista el Cardenal explicó al Rey -que estaba sometido a presiones contrapuestas en este delicado tema- las razones eclesiales y políticas que hacían necesaria la renuncia al privilegio histórico de presentación de Obispos, que ya no tenía razón de ser y rebatió los argumentos en contra. En definitiva no era una petición del Cardenal sino del Concilio Vaticano II y del Papa Pablo VI. Además se establecería el derecho de prenotificación. El resultado de este almuerzo fue positivo.

El Rey tomó la iniciativa de anunciar su decisión, tras constituirse el Gobierno Suárez, mediante carta al Papa de 14 de julio del 76. Así se abría el camino al «Convenio Marco» que significaba la superación del Concordato del 53 y la normalización de las relaciones Iglesia-Estado. El nuevo ministro de Exteriores, Marcelino Oreja, firmará el Convenio el 28 del mismo mes en Roma, abriendo así una compleja negociación que culminaría año y medio más tarde con la aprobación de los cuatro Acuerdos Iglesia-Estado.

Otra cuestión importante en aquellos momentos era la creación de un gran partido demócrata cristiano, semejante a los existentes en Alemania, Italia y otros países europeos. Tarancón y la Jerarquía, en su mayoría, no querían que la Iglesia apoyara a ningún partido y desaconsejaron a varios líderes políticos utilizar el nombre de «cristiano». En ello estábamos plenamente de acuerdo con la Jerarquía los dirigentes de los movimientos seglares obreros y juveniles más influyentes. Después de 40 años de «nacionalcatolicismo» no queríamos constituir un partido cuasi confesional. Esta cuestión estuvo clara desde los primeros pasos de la Transición.

La definición de la naturaleza del Estado y su implicación con la realidad socio-religiosa en España es la cuarta y decisiva aportación de la Iglesia Católica a la Transición. Desde el primer momento la Iglesia renunció, de acuerdo con la doctrina del Vaticano II, a solicitar -como había en el Régimen de Franco- un Estado confesional, pero aclaró que el Estado podía ser aconfesional pero no laico. La Conferencia Episcopal había declarado: «la Constitución debe reconocer la presencia real de los católicos en la sociedad». El texto propuesto por la Iglesia que Tarancón gestionó con Suárez y el arzobispo Yanes con otros dirigentes cualificados de UCD, se plasmó en el artículo 16 de la Constitución.

El Cardenal Tarancón no fue un hombre que asumiera el Concilio Vaticano II, sino que era ya un Obispo plenamente conciliar y eclesial mucho antes del Concilio. Tuve el privilegio de conocer a Don Vicente el año 58 al asumir la Presidencia Nacional de la Juventud de Acción Católica, cuando él era Obispo de Solsona y Secretario de la Conferencia de Metropolitanos -un organismo distante-. Tuve la oportunidad de hablar con él docenas de veces en la vida. Siempre defendió la apertura de la Iglesia al mundo moderno, las libertades de los ciudadanos, la autonomía respecto al Régimen de los movimientos obreros y juveniles del apostolado seglar; la entrega de la Iglesia a los más necesitados. Sin él no hubiera sido posible el cambio de rumbo metodológico y de acción que tomó la Acción Católica en los años 60. Luchó hasta el límite de sus fuerzas por evitar la «crisis de la Acción Católica» decretada por sus hermanos en el Episcopado, nos defendió a los dirigentes de los ataques de «filomarxismo» lanzados desde el Régimen y «afirmó que en los movimientos de A. C. hay una voluntad firme de aplicar el Concilio y que el Papa Pablo VI está con ellos».

Acompañé a Tarancón muchas veces en momentos importantes de su vida. Era un hombre clarividente, cordial, con sentido del humor, muy fumador. Pero recuerdo especialmente aquella tarde del 21 de diciembre de 1973, en el entierro de Carrero Blanco, cuando el Príncipe Don Juan Carlos marchaba detrás del féretro y el Cardenal vivía su particular «vía dolorosa» rodeado de jóvenes «ultras» enloquecidos que vociferaban «Tarancón al paredón». Yo iba a escasos metros suyos. Su cara era una emotiva síntesis de profundo dolor, resignación y perdón

Instituto Jesuita para la Investigación Social

Instituto Jesuita para la Investigación Social

Permalink 30.11.07 @ 23:58:00. Archivado en Las Américas, Universidades, Sociogenética, Ética, Religiones, Educación, Pro justitia et libertate

Creación del Instituto Jesuita para la Investigación Social en los EE.UU.

La Provincia de Nueva Orleans y la "Loyola University" han creado recientemente el Jesuit Social Research Institute, que ofrecerá investigación, análisis social y reflexión teológica. Además, ideará y realizará estrategias prácticas para mejorar las condiciones sociales y económicas en la parte meridional de Estados Unidos y en países del Caribe y de Latinoamérica.

Personas de color han aguantado un porcentaje desproporcionado de pobreza persistente, en los estados meridionales de Estados Unidos. La pobreza crónica contribuye a los altos índices de analfabetismo, enfermedad y encarcelación entre personas de color. Este instituto de investigación ofrecerá un cauce práctico a través del cuál los recursos tanto materiales como humanos de la Universidad de Loyola podrán facilitar las investigaciones sobre migración, racismo y desarrollo socio-económico.

Fuente: Julie Bourbon, jbourbon@norprov.org

-oOo-

Para más información, ver: www.loyno.edu/jsri

The Jesuit Social Research Institute(JSRI) analyzes, educates and advocates in the Jesuit theological and intellectual tradition. By applying principles of Catholic social thought such as the preferential option for the poor to urgent social issues affecting our region such as migration, poverty, and racism, we aim at realizing tangible results contributing to the solution of problems that continue to plague the southern region of the United States that the Jesuits have called home for almost 300 years. This website describes how the New Orleans Province of the Society of Jesus and Loyola University New Orleans have established, operate, and fund the research institute.

Jesuit Social Research Institute
Loyola University New Orleans
e-mail: jsri@loyno.edu
6363 St. Charles Avenue, Box 94
New Orleans, LA 70118
Tel: (504) 864-7746

-oOo-

Jesuit History

Loyola's rich history dates back to 1540, when Saint Ignatius of Loyola founded the Society of Jesus, whose members are called Jesuits. From the beginning, Jesuits have held that scholarly excellence plays an integral role in helping men and women achieve moral excellence. For more than 450 years, excellence in education has been an essential focus of the Jesuits. It was with this focus that the Jesuits first arrived among the earliest settlers in New Orleans and Louisiana, eventually establishing what would become Loyola University and continuing the Jesuit tradition of creating centers of education.

The Jesuit educational network is one of the largest systems in American higher education, with more than 200,000 students currently enrolled in the 28 U.S. Jesuit universities. Worldwide, Jesuit universities and colleges have graduated more than 1,000,000 students.

What is the Jesuit vision of education?

Jesuit education is a call to human excellence, to the fullest possible development of all human qualities. This implies a rigor and academic excellence that challenges the student to develop all of his or her talents to the fullest. It is a call to critical thinking and disciplined studies, a call to develop the whole person, head and heart, intellect and feelings.

The Jesuit vision of education implies further that students learn how to be critical, examine attitudes, challenge assumptions, and analyze motives. All of this is important if they are to be able to make decisions in freedom, the freedom that allows one to make love-filled and faith-filled decisions.

viernes, noviembre 30, 2007

A la memoria de Ladrière, mi maestro belga

A la memoria de Ladrière, mi maestro belga

Permalink 29.11.07 @ 23:59:00. Archivado en Sobre el autor, Amistad Europea Universitaria, Hispanobelgas, Sociogenética, Filosofía

El filósofo belga Jean Ladrière murió el lunes pasado, 26 de noviembre 2007, a los 86 años. Profesor de la UCL, fue uno de los mayores espíritus de la posguerra.

Acabo de enterarme de la muerte de mi maestro, amigo y colega, el profesor Jean Ladrière, por una llamada de Alexandre von Sivers, mi primer camarada “de la Amistad Europea Universitaria”, doctor en derecho, actor, profesor y defensor de los derechos de los artistas, que representa por el momento en Mónaco “el Visitante” de Eric-Emmanuel Schmitt. Si pensó en hacerlo, en mitad de su trabajo, es porque sabe el gran afecto que siempre me unió con el profesor Ladrière, desde mi llegada a Bélgica en agosto de 1961.

Debo, en particular, al profesor Ladrière la dirección y codirección de mis tesis de doctorado, una de la cuales sostuve en Lovaina y la otra en la Sorbona; le debo igualmente el prólogo de mi obra sobre la Sémantique linguistique (“Semántica lingüística”), publicada en 1974 en los Cursos y documentos del Instituto de lingüística del UCL; le debo también un número incalculable de horas de conversaciones personales y seminarios compartidos.

Alexandre, yo mismo y todos nuestros camaradas “de la Amistad Europea Universitaria” le debemos el apoyo que nos prestó cuando lanzamos nuestro movimiento de solidaridad internacional contra la xenofobia en 1961-1962. Compartía con nosotros la convicción universalista que expresábamos con la frase que habíamos elegido como divisa de nuestro programa, tomada de Theilard de Chardin : “el futuro de los hombres depende del valor y de la destreza que empeñarán para superar las fuerzas de aislamiento”. Apreciaba también que nuestro movimiento no quisiera convertirse en una asociación burocrática, sino que se diera por tarea el despertar la conciencia de los universitarios sobre la responsabilidad universal de su vocación y su profesión al servicio de la Amistad Mundial, más allá de un europeismo narcisista, que corría el riesgo de convertirse en otra clase de xenofobia.

Así nació la AEU en el “Foyer des nations” (‘Hogar de las naciones’) de la universidad de Lovaina como una vacuna para protegernos de la xenofobia, que en aquél entonces era muy fuerte en Bélgica, debido a la mala coexistencia entre valones y flamencos, al fin desastroso de la colonización Belgo-congolesa y al recuerdo, por entonces todavía muy vivo, de la segunda guerra mundial.

La AEU sirvió también para prepararnos a trabajar fraternalmente en misiones internacionales, superando los chovinismos de nuestras diferentes nacionalidades. Este movimiento ha tenido el mérito, manteniéndose fiel al consejo del profesor Ladrière, de no haberse transformado nunca en una organización burocrática. Forma parte de él cualquier persona que vive su condición de universitario como un compromiso ético y deontológico activo de su persona y de su profesión con los valores universales de la humanidad.

Mi colega el filósofo Philippe Van Parijs, uno de sus “alumnos”, evoca la carrera del profesor Ladrière.

-oOo-

Pensador de la esperanza
por Philippe Van Parijs
Profesor en la UCL, Cátedra Hoover de ética económica y social, y en el departamento de filosofía de la Universidad Harvard.

27/11/2007

Ayer 26 de noviembre, el filósofo Jean Ladrière se apagó pacíficamente en la Clínica Saint Pierre de Ottignies. Tenía 86 años. Tanto a nivel intelectual como a nivel humano, fue uno de los universitarios belgas más respetados del siglo pasado.

De origen armenio por su madre, era el hijo del arquitecto que renovó la colegiata de Nivelles, ciudad en la cual creció y a la cual volvió a vivir al llegar a su emeritado.

Después de los desórdenes de la guerra, durante la cual sirve en la Brigada Piron, prosigue en Lovaina los estudios de matemáticas y filosofía. Investigador FNRS, luego profesor en el Instituto superior de filosofía del UCL, consagra sus primeros grandes escritos a los fundamentos de la lógica formal y a la epistemología de las matemáticas. Pero sus publicaciones y sus enseñanzas se desarrollan rápidamente mucho más allá de estos ámbitos. Lovaina descubre por sus cursos a Wittgenstein y Popper, Chomsky y Habermas. Funda un centro de filosofía de las ciencias al cual ningún ámbito del conocimiento es extranjero. Sus míticos seminarios del viernes por la tarde exploran la cibernética y la teoría de las catástrofes, la teoría de la evolución y la teoría de la justicia, la metafísica de Whitehead y el marxismo contemporáneo.

Fe y razón

Bastante más allá de la simple apropiación crítica de una literatura científica y filosófica inmensa, Jean Ladrière es también el autor de una obra personal rica e influyente, que se expresó en una sucesión de obras redactadas con un gran cuidado y una gran elegancia, de las cuales las tres últimas (“La Fe cristiana y el destino de la razón”, “El tiempo de lo posible” y “la Esperanza de la razón”) aparecieron en 2004. En el centro de esta obra figura como tema mayor la relación entre la fe y la razón. “Lo que está en juego”, decía en una entrevista publicada por la revista Lovaina con motivo de su 80 aniversario, “no es una simple confrontación, es una relación justificable, a la vez reflejada y vivida, entre fe y razón. Es la perspectiva de esta relación lo que está, creo, subyacente en la gran mayoría de los textos que escribí, mientras que los otros son solamente intervenciones de circunstancia.”

Profesor y autor, Jean Ladrière fue también un miembro abnegado y eficaz de las numerosas instituciones de las que era uno de los pilares: el Instituto superior de filosofía de la UCL, que presidió mucho tiempo, en particular, durante la época del traslado de la UCL a Lovaina-la-Nueva; la Universidad católica de Lovaina en su conjunto, de la cual fue una de las grandes personalidades emblemáticas; la real Academia de Bélgica, donde fue elegido en 1977; el grupo Espíritu, que contribuyó a animar en los años 50; el CRISP, del cual fue uno de los fundadores; el Instituto internacional de filosofía; la Unión mundial de las sociedades católicas de filosofía; el Movimiento internacional de los intelectuales católicos; y muchos más. Por todas partes, dejará el recuerdo de una presencia modesta y competente, gozando de una autoridad moral e intelectual tan preciosa en el interior como en el exterior de la institución.

Católico comprometido, Jean Ladrière no era de los que consideraban deber imponer su fe a los otros o despreciar a los que no la compartían con él. Ofrecen testimonio de ello los fuertes lazos de amistad y de estima que ha mantenido, por ejemplo, con Chaim Perelman y Leo Apostel, con Jean Van Lierde y Jules Gérard-Libois. Para ellos como para todos los demás que lo conocieron, Jean Ladrière era de aquellos a propósito de los cuales era casi incorrecto hablar de tolerancia y de honestidad intelectual, por ser en él tan evidentes; era también de las personas cuya inmensa cultura no se acompañaba de ninguna necesidad de exhibirla. Poseía la extraordinaria capacidad de maravillarse de una anécdota como de un teorema y de hacer compartir esta admiración incluso por aquéllos que estaban lo menos predispuestos a hacerlo. Poseía también una facultad excepcional de escuchar atentamente a sus interlocutores, respetuosamente, generosamente, a los más modestos como a los más fanfarrones, de reformular más concretamente, a menudo con ilustraciones al apoyo, la parte fundamental de lo que intentaban expresar, a veces muy confusamente.

Ante la muerte

Jean Ladrière no ha tenio hijos, pero sus hijos espirituales, los innumerables candidatos doctores y licenciados a los cuales consagró miles de horas, han poblado las universidades de los cinco continentes, conscientes de lo que deben a sus consejos y a su inspiración. Y a los que hizo un favor de manera más limitada, aceptando dar una conferencia, de escribir un prólogo, de intervenir en un coloquio, de participar en un jurado, de apoyar una acción, son aún mucho más numerosos. Más allá de la muerte a la cual acaba de sucumbir, Jean Ladrière es de los que seguirán viviendo en aquéllos que guió y que sostuvo, que se codearon con él y que lo amaron.

Al final de la entrevista ya citada, expresa su actitud ante la muerte que se acerca: “He recibido este privilegio de vivir más allá de los ochenta años e incluso de poder aún proseguir un determinado trabajo, aunque fuera al ralentí. Podría decir que, desde este punto de vista, tuve una vida realizada. Pero guardo, hasta ahora en cualquier caso, el sentimiento de no haber podido realizar lo que creí deber realizar, y de tener siempre ante mí la perspectiva de una tarea a realizar… Por una parte, volviéndome hacia el pasado,… Veo sobre todo el carácter muy inadecuado, demasiado parcial y demasiado tímido de lo que pude expresar. Y por otra parte, al volverme hacia el futuro, lo veo como pidiéndome un trabajo que está aún por hacer, que de una determinada manera sería el sentido de lo que intenté hacer durante el tiempo pasado, y que sería un planteamiento último. [...] En cualquier caso, que haga lo que haga o que no lo haga, sé que no podrá haber adecuación entre lo que habré podido eventualmente hacer y lo que habría debido hacer. Esta es la razón por la que, desde ahora, confío enteramente en la misericordia de Dios.”

martes, noviembre 27, 2007

Según Uribe, Chávez incendia el continente

Según Uribe, Chávez incendia el continente

Permalink 27.11.07 @ 12:10:40. Archivado en Las Américas, Pragmática, Sociogenética, Pro pace, Educación

El presidente colombiano Uribe decidió la semana pasada poner fin a la labor del presidente venezolano Chávez, como mediador entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC). El presidente Chávez reaccionó a esta medida anteayer, domingo, declarando indignado que Colombia merece un mejor presidente, "un presidente digno", que personalmente se sentía traicionado por Uribe y que éste le había lanzado "un escupitajo en el rostro". El presidente Uribe, de visita en el municipio de Calamar, a unos 450 kilómetros al norte de Bogotá, replicó ayer, lunes, a los improperios del presidente Chávez,

Éstas son las declaraciones completas del presidente Uribe, tal cual han sido publicadas por Radio Caracol.

-oOo-

“Permítanme, compatriotas de Calamar, alterar un poco la agenda del tema que nos ocupa, para dar unas reflexiones sobre esta declaración del presidente Chávez.

Presidente Chávez: la verdad, con testigos, es que a usted se le permitió mediar con las Farc, como lo pidió. A usted se le permitió reunirse con las Farc, como lo pidió. A usted se le permitió reunirse con el ELN. A usted se le permitió que Rodrigo Granda se trasladara, de Cuba a Venezuela.

Y como en tantas ocasiones anteriores, las Farc volvieron a mentir, volvieron a incumplir.

La verdad, Presidente Chávez, y la verdad con testigos, es que cuando no hay argumentos y se apela a los insultos, como usted lo hace, se afectan no solamente las relaciones internacionales, sino que, en este caso, usted con sus insultos y su falta de argumentos hiere la dignidad del propio pueblo de Venezuela que usted representa.

La verdad, Presidente Chávez, es que nosotros necesitamos una mediación contra el terrorismo y no legitimadores del terrorismo.

Sus palabras, sus actitudes, dan la impresión de que usted no está interesado en la paz de Colombia, sino en que Colombia sea víctima de un gobierno terrorista de las Farc.

La verdad, Presidente Chávez, la verdad con testigos, como la nuestra, es que nosotros necesitamos que nos ayuden a superar esta tragedia del terrorismo, pero que no se aprovechen de la necesidad del acuerdo humanitario para invocar la ayuda a Colombia y venir a Colombia simplemente a intervenir en ella, para fomentar un proyecto expansionista.

La verdad, Presidente Chávez, es que si usted está fomentando un proyecto expansionista en el Continente, en Colombia ese proyecto no tiene entrada.

La verdad, Presidente Chávez, la verdad con testigos, es que no se puede incendiar el Continente como usted lo hace, hablando un día contra España, al otro día con los Estados Unidos; maltratando un día a México, al siguiente al Perú, en la mañana después a Bolivia. No se puede maltratar al Continente, incendiarlo, como usted lo hace, hablando de imperialismos, cuando usted, basado en su presupuesto, quiere montar un imperio.

La verdad, Presidente Chávez, es que no se puede maltratar la historia, no se puede manchar la memoria de los héroes, desfigurándolos en la demagogia popular, para desorientar a los pueblos.

El General Santander nos dio el ejemplo del apego a la ley. La verdad, Presidente Chávez, es que no se puede burlar la ley, como usted lo hace, tratando de maltratar al General Santander, para sustituir la ley por el capricho personal.

La verdad, Presidente Chávez, la verdad con testigos, es que no se puede desorientar al pueblo interpretando mal el legado del Libertador Bolívar. El Libertador fue integracionista, pero no expansionista. El Libertador dio la independencia a nuestras naciones, pero no les trajo una nueva era de sometimiento. El Libertador no andaba tratando de sacar del territorio americano la dominación europea, para imponer, como usted quiere hacerlo, su propia denominación, basada en el poderío de su presupuesto, al pueblo de Venezuela y al pueblo de Colombia.

La verdad, Presidente Chávez, es que el pueblo de Colombia tiene todo el derecho de derrotar el terrorismo, tiene todo el derecho a aceptar mediaciones, pero no mediaciones que busquen el protagonismo político, el enseñoramiento político del terrorismo.

Me preocupa mucho que usted, afanado por pretensiones electorales, ahora trate de apelar al viejo truco de estimular en Venezuela odio contra Colombia y contra el Gobierno de Colombia, para buscar su favorecimiento electoral.

La verdad, Presidente Chávez, es que los antecedentes de mi Gobierno muestran que en nuestra difícil lucha contra el terrorismo hemos sido respetuosos de todos los Gobiernos y de todos los países del mundo.

Apelo a la reflexión, a la conciencia del pueblo de Venezuela para examinar este tema. Mientras un Gobierno no es capaz de censurar a las Farc, sí censura injustamente al Gobierno de Colombia y la contradicción es que el Gobierno de Colombia, enfrentado a los terroristas, jamás, jamás ha irrespetado al Gobierno de Venezuela ni al pueblo de Venezuela.

La verdad, Presidente Chávez, es que el comunicado de ayer es sustentado por nuestros antecedentes, por nuestros hechos y tiene testigos.

La verdad, Presidente Chávez, es que en cada momento se conocen nuevos elementos. Nuestro Cónsul en los Estados Unidos, que acompañó a la senadora Córdoba (Piedad) a la reunión con uno de los presos pertenecientes a las Farc que por narcotráfico están en cárceles de los Estados Unidos, nuestro Cónsul nos ha informado que la senadora Córdoba habló con el preso de las Farc de política, está bien; de la posibilidad de una constituyente en Colombia, está bien. Todo eso es respetable, así no estemos de acuerdo. Pero la senadora también habló de la necesidad de un Gobierno de transición en Colombia.

La verdad, Presidente Chávez, es que eso nos da el derecho a los colombianos a interpretar que en la mediación, a la cual lo invitó usted la senadora Piedad Córdoba, de acuerdo con las actitudes de la senadora y con estos comentarios, estaba más interesada, esa mediación, en posibilitar un Gobierno con influencia del terrorismo en Colombia, que en ayudarnos a superar la tragedia de los secuestrados y a conseguir la paz.

Desde Calamar (Bolívar), esta región de la Patria hoy tan azotada por las inundaciones, le digo al mundo que pedimos y recibimos ayuda, pero no aceptamos proyectos expansionistas.

Desde Calamar, esta región azotada hoy por las inundaciones, le digo al mundo que aquí hay pobreza y limitaciones, pero hay dignidad.

El dinero se consigue todos los días, así en unas naciones sea más escaso que en otras. Pero la dignidad, el respeto al ser social, el respeto a las libertades individuales, cuando se pierden esos valores es difícil volver a recuperarlos.

Nosotros seguiremos haciendo todos los esfuerzos por derrotar al terrorismo, por recuperar nuestros conciudadanos secuestrados, pero no admitimos que se abuse de nuestra tragedia para darle la razón al terrorismo.

No admitimos que se abuse de nuestra tragedia para venir a incorporar a Colombia a un proyecto expansionista que poco a poco va negando las libertades que con tanta dificultad este Continente ha logrado conquistar”.

Fuente: Caracol Radio de Colombia

Comentarios introductivos de Radio Caracol

En el más enérgico discurso de cuantos haya formulado contra un gobierno extranjero, el presidente de la República Alvaro Uribe Vélez, rechazó las fuertes declaraciones contra su mandato que realizó el presidente de Venezuela Hugo Chávez a quien acusó de incendiar el Continente y de pretender montar un gobierno de las Farc en Colombia.
El primer mandatario reveló que la senadora Piedad Córdoba, quien hasta poco fuera facilitadora de los acercamientos para un acuerdo humanitario con las Farc, habló en la cárcel de Estados Unidos con Simón Trinidad, de establecer un gobierno de transición en el país.

Dijo que al presidente Chávez se le concedió todo lo que estaba reclamando para su mediación con las Farc, que está haciendo afirmaciones sin argumentos y que está utilizando el problema con Colombia con fines electoreros.

Uribe dijo que Chávez no está interesado en la paz de Colombia sino en establecer un gobierno de las Farc en nuestro país. Afirmó que el presidente venezolano no censura a las Farc y sí al gobierno legítimo de Colombia.

Señaló que Colombia le ha pedido al mundo y lo seguirá haciendo que le ayude a resolver sus problemas bajo la advertencia de que no estará abierta a proyectos expansionistas. Su proyecto no tiene entrada en Colombia le dijo Uribe a Chávez .

"No admitimos que se abuse de nuestra tragedia para darle la razón al terrorismo. En Colombia hay pobreza y limitaciones pero hay dignidad", señaló en su duro pronunciamiento el presidente Uribe.

Chávez, carrito chocón, según sus compatriotas

Chávez, carrito chocón, según sus compatriotas

Permalink 26.11.07 @ 23:58:07. Archivado en Las Américas, España, Sociogenética, Pro amicitia universale

El dirigente del partido socialcristiano venezolano afirma que el Presidente Chávez se ha convertido en un "carrito chocón", peleando con España, Chile, Arabia Saudita, los estudiantes, la Iglesia y, ahora, con Colombia. Esto pasa, según él, "porque {el Presidente Chávez} trata de exportar su proyecto de reforma, y como se la rechazan, trata de crear un enemigo imaginario, para que el país se aglomere en torno a él, de poner a nuestro país a pelear con nuestras naciones hermanas".

La metáfora, aplicada al Presidente Chávez, es muy anterior al incidente de la última Cumbre latinoamericana, que obligó al rey de España a salir en defensa del derecho a la palabra del Presidente del gobierno español, cuando el Presidente Chávez le impedía hablar. Una investigación sociogenética nos ha permitido encontrar en la República Dominicana el origen de la aplicación de esta metáfora al Presidente Chávez.

-oOo-

Copei: Chávez no ha entendido que el problema no es con él
El secretario general de la tolda, Luis Ignacio Planas, afirmó que Hugo Chávez busca crear conflictos para distraer a la población de las discusiones sobre la reforma.

Prensaescrita.com,Venezuela
26 de noviembre, 2007 | 12:49 pm - JCR

El secretario general del partido socialcristiano Copei, Luis Ignacio Planas, cree que el presidente Hugo Chávez está buscando distraer a los venezolanos del que debería ser el tema noticioso central en estos días.

"El presidente está creando conflictos con todo el mundo para distraernos de la reforma constitucional", dijo Planas en la acostumbrada rueda de prensa de los partidos de oposición de los lunes. "El verdadero tema que nos debe ocupar estos días es esta reforma, el proyecto que se ha presentado que esconde una serie de limitaciones y restricciones a los derechos de los venezolanos", añadió.

El dirigente de la tolda verde afirmó que el Presidente se ha convertido en un "carrito chocón", peleando con España, Chile, Arabia Saudita, los estudiantes, la Iglesia y, ahora, con Colombia. "Eso pasa porque trata de exportar su proyecto de reforma, y como se la rechazan, trata de crear un enemigo imaginario para que el país se aglomere en torno a él, de poner a nuestro país a pelear con nuestras naciones hermanas", refirió.

Planas dijo que el Presidente no ha entendido que el problema no es con él, sino con la reforma. "Me imagino que ahora peleará con los marcianos, porque aquí en la tierra se le acabaron las personas con las que pueda pelear. El presidente lo que realmente debe hacer es responder muchas cosas de la reforma, como por qué elimina las juntas parroquiales, por qué elimina la autonomía del Banco Central de Venezuela, la partidización de las Fuerzas Armadas", continuó.

Planas lamentó "muchísimo" que los partidarios del "Sí" no hayan acudido a los debates que Copei planteó la semana pasada para discutir la reforma. "Es que no tienen cómo defender los artículos", dijo.

-oOo-

Chavez es combinación carrito chocón y atizador
Diario Horizonte, República Dominicana,
Jueves junio 1, 2006.

Hugo Chávez debe y tiene que ser bautizado como el único mandatario, deslenguado internacional e irrespetuoso, que padece de un trastorno de lubricidad verbal que violenta todas las buenas costumbres de conductas y de diplomacia, que conlleva a la desintegración de pueblos hermanos.

Un hombre que pudo romper las barreras entre los ricos y los pobres al ser elegido como el presidente de Venezuela, después de haber sido encarcelado por un golpe de Estado contra el presidente en función, Carlos Andrés Pérez, está malogrando profunda y aceleradamente su imagen.

Un carrito chocón, beligerante, deslenguado y cualquier descalificativo no sería suficiente para identificar al primer mandatario venezolano y su inigual conducta.

Chávez no sólo ha creado un estado de conflicto en Venezuela, ha decidido trasladar su política injerencista a los otros países de América Latina, que lamentablemente dependen en un alto porcentaje del petróleo. Mineral producido por el hermano país venezolano.

Mientras sus ciudadanos claman a gritos que les presten atención a las necesidades y prioridades de Venezuela, que haya más inversión de parte del gobierno en obras productivas para la nación, Hugo Chávez prefiere enfrascarse en una política populista, dando a los pobres que simpaticen con su gobierno, una ayuda económica.

Chávez, que parece que ya tiene sitiados y controlados los puntos cardinales de Venezuela con sus lugarternientes y con una visión futurista, se ha embarcado en un viaje sin retorno en la injerencia y la manipulación en otros países que dependen de lo que produce Venezuela, el petróleo.

Un canje, apoyo, obedecimiento, a cambio de ayuda monetaria, desviada de Venezuela, uno de los países pobres del mundo, a otros más paupérrimos o en condiciones económicas altamente dependientes de todo aquel que les tire una migaja.

En las últimas semanas en Perú, donde Chávez ha sido acusado de injerencia en el proceso electoral que concluye este domingo.

En Bolivia dejó una polémica entablada tras su paso, de la cual todavía no han parado de hablar los medios de comunicación locales.

En México agredió verbalmente al presidente Vicente Fox, a quien llamara lacayo del imperialismo Yanqui. Fox pidió a Hugo Chávez una disculpa, para restablecer la relación bilateral con sus respectivas embajadas.

Tony Blair, también se encuentra en la lista de los mandatarios que han recibido deslenguadas pelas de parte de Hugo Chávez. En una conferencia en la prestigiosa universidad de Washington, Blair afirmó que "la única cosa que diría sobre el presidente Chávez es que tiene la mejor línea de insultos entre los dirigentes mundiales".

En Perú, Chávez dijo pedir a Dios para que ganase Humala y perdiese García. Sobre el líder aprista, {Chávez} enfatizó que es un "embustero, bandido, irresponsable y sinvergüenza" y que quiere ganar para seguir robando y apuñalando al pueblo. Tildando al presidente Toledo de loco.

Con quien Chávez ha tenido peores encontronazos ha sido contra Chávez. Como escribiera Daniel Romero Pernalete esta pasado 11 de mayo de este año 2006.

Hay dos Chávez enfrentados. El primero dice, el otro contradice.

Uno predica apostólicas visiones, el otro obra con tufo demoníaco.

Dos personas distintas… y un solo satán verdadero.

† Un Chávez proclama la soberanía y la autodeterminación de los pueblos. — El otro se entromete en la política interna de los vecinos. Unge candidatos presidenciales. Financia campañas y alborotos. Y pretende que los ciudadanos de otras latitudes hagan lo que a él le conviene.

† Un Chávez pregona la unidad de los pueblos latinoamericanos. — El otro destruye acuerdos y comunidades que han costado mucho tiempo y más esfuerzo. Patea la mesa cuando los demás no se pliegan a las reglas de su juego.

† Un Chávez se declara católico. Besa crucifijos y llora sobre sotanas. — El otro deforma la figura de Jesucristo. Desafía los mandamientos. Se burla de la jerarquía eclesiástica. La descalifica. La tumoriza. La ofende.

† Un Chávez sentencia que ser rico es malo. Y llama a sus seguidores a defender su revolución, aún desnudos y hambrientos. —El otro Chávez lleva una vida de anchuras. De opulencia y de lujos. De caprichos siempre satisfechos.

† Un Chávez jura fidelidad a una Constitución que sacude con bríos en cualquier escenario. — El otro la ha convertido en letra muerta. Le baila encima cuando le da su regalada gana.

† Un Chávez se presenta como adalid de la democracia y la participación. — El otro sepulta los valores esenciales de la convivencia democrática: la tolerancia, la independencia de los poderes, la alternabilidad, el sufragio transparente… Y se entrega, además, al más añejo y sanguinario dictador del hemisferio occidental.

† Un Chávez habla de amor y de paz. Como un hippie de los años sesenta. — El otro infecta a la población con un lenguaje bélico. La prepara para una guerra sólo por él deseada. Gasta un dineral en armamento. Y ofrece la sangre de nuestros jóvenes para sostener sus locuras.

† Un Chávez hace gargarismos cotidianos con el legado de Simón Bolívar. — El otro lo desdibuja. Lo acomoda a sus intereses del momento. Lo irrespeta por la vía de los hechos.

† Un Chávez llegó al poder enarbolando el estandarte de la anticorrupción. Y hoy amenaza con castigos ejemplares a los ladrones de antaño y hogaño. — El otro Chávez permite el más alarmante desangramiento de los dineros públicos del que se tenga noticia. En sus propias narices. En su más inmediato entorno.

† Un Chávez dice amar al pueblo y estar a su servicio. Y promete gestionar su redención. — El otro insulta a la gente con desmanes y la humilla con limosnas. No ha sabido dar efectiva respuesta a sus demandas. Y le ha puesto el grillete de una beca, un crédito o un empleo para domesticarla.

— Hay un Chávez, en síntesis, que es apariencia. El aspecto superficial del fenómeno. El de engañar a ingenuos. El pastillaje llamativo que cubre un bizcocho apelmazado y piche. El atractivo empaque que guarda un producto de mala calidad. La piel de cordero que oculta el torcido proceder del lobo.

— El otro Chávez es la esencia. La verdadera naturaleza del tipejo. Abusivo y desintegrador. Concupiscente e hipócrita. Atrabiliario y autócrata. Belicista y antibolivariano. Corruptor y falso.

— El Chávez aparente empalaga. El Chávez esencial provoca náuseas.