viernes, agosto 16, 2013

Feliz día de la Asunción de María


 

◊ Jesús y María resucitados prefiguran las perspectivas de vidas presente y futura que nos prometen. ◊
Los cristianos creemos en la encarnación del Hijo de Dios en el seno de María de Nazaret. Jesús, hijo de Dios e hijo de María, es para nosotros el Salvador de los seres humanos que siguen su ejemplo. El ejemplo de Jesús consiste en ocuparse integralmente de la salvación de los seres humanos no solamente como seres espirituales sino también como seres corporales.
La fiesta de la Asunción es un buen momento para recordar que la obra redentora de Jesús tiene como finalidad el hacer posible tanto la felicidad humana en nuestra vida presente, no solamente espiritual sino también corporal, como la resurrección del cuerpo con el alma para la vida futura.
Nuestra creencia en la resurrección de Jesús y en la de su madre María es el fundamento de la fe en nuestra propia resurrección.

Esta foto de Enrique Figaredo Alvargonzález S.J., el Obispo de las sillas de ruedas de Camboya, rodeado por un hombre y una mujer disfrutando de sus sillas de ruedas, tras haber escapado a la muerte sembrada por la guerra, nos ayuda a pensar en las perspectivas de vidas presente y futura que nos prometen y prefiguran Jesús y María resucitados.
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miércoles, agosto 07, 2013

Si tú te llamas Salvadora o Salvador


 

Si tú te llamas Salvadora o Salvador, vives donde vivas en el planeta Tierra y celebras hoy, como lo hacen muchos andaluces, el día de tu santo, por ser el día de la Transfiguración, te felicito, te abrazo como tocayo y te encargo que, como mensajero de Paz que eres desde tu nombramiento, anuncies a tus semejantes del Mundo entero que su salvación no está en la destrucción mutua sino en la creación solidaria.
Para ver el sentido último de esta vida, siempre corta, por muy larga que parezca al inconsciente que la dilapida, las personas como las sociedades debemos levantarnos por encima del nivel de lo puramente sensible y utilitario. Sólo así logramos alcanzar el nivel de la razón creativa, la única salvadora, inaccesible con la simple mecánica utilitaria.
No te preguntes al hacer algo por ti y por los demás cuanto dinero o cuanto poder te va a aportar lo que hagas. Pregúntate más bien qué nivel de creación vas a lograr para ti y para los demás con tu obra, por sencilla que sea. Será creación a partir del momento que no te olvides ni de ti ni de los demás ni de la obra total que construimos entre todos: tu ciudad, Andalucía, España, Europa, el Mundo, la solidaridad universal que nos salvará a todos.
¡Felicidades, Salvadores!
Los salvadores del planeta Tierra la transfigurarán, porque desean un Mundo donde nunca más pueda repetirse el horror vivido por Hiroshima y Nagasaki.
Imagen: Imagen: La Transfiguración, obra de Rafael Sanzio, 1520
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La 'Transfiguración' de Rafael
por William F. Wertz
En 1517 el cardenal Giulio de Medici le encargó a Rafael Sanzio su pintura "La Transfiguración". Según Vasari, cuando Rafael murió el Viernes Santo de 1520 se colocó la pintura, aún inconclusa, "a la cabeza del difunto, en el cuarto donde trabajaba". Giulio Romano terminó la pintura.
Esta pintura de Rafael refleja las ideas de Nicolás de Cusa, expresadas, entre otras obras, en su De visione Dei, De coniecturis, y De filiatione Dei. La pintura se divide verticalmente en tres secciones que representan los tres niveles de la conciencia humana. Mediante el uso de la luz y la sombra, Rafael logra transmitir la cadena de sucesos representados en las tres secciones, como si existiesen simultáneamente en un solo momento eterno.
La sección inferior muestra una escena agitada: una madre y su familia traen a un niño poseído por el demonio, para que lo curen, pero los nueve apóstoles no lo pueden curar. Se muestra a los apóstoles perdidos en la oscuridad, incapaces de curar al niño porque les falta la fe en Cristo en tanto Palabra o Logos encarnado. Al mismo tiempo, una luz divina emana de la figura de Cristo en la sección superior; una luz que, al iluminar la escena inferior, predice la capacidad de Cristo de curar al niño cuando descienda de la montaña, y también las futuras capacidades de los apóstoles. Comparte esta capacidad, en potencia, el espectador, cuya atención está dirigida a Cristo, representado como la solución por los dos apóstoles que lo señalan y por el gesto del niño y otro apóstol, que extienden sus manos hacia Él. Así, Rafael muestra que la fe en el poder de la razón y del amor vence al mal, que no tiene existencia positiva.
En la sección del medio, los tres apóstoles que ascendieron con Cristo al Monte Tabor están cegados por la luz, y retroceden por temor a las repercusiones de la Transfiguración de Cristo y Su identificación como el Hijo de Dios. Sus acciones posteriores demostrarán, sin embargo, que también ellos, al igual que todos nosotros, podemos ser hijos adoptivos de Dios, si armonizamos nuestras mentes con la palabra de Dios.
Rafael muestra a Cristo transfigurado en una nube radiante, elevado para sugerir su posterior resurrección y ascención. La presencia de esta luz divina confirma que Cristo es la Palabra o Logos, mientras que Moisés y Elías aparecen a Su lado para sugerir que Cristo es el Mesías, que ha venido a cumplir la Ley con amor.
Mediante esta extraordinaria composición, Rafael plantea al espectador el reto de que, para ver a Dios, uno debe elevarse por encima del reino de la percepción sensorial y de la lógica deductiva, para entrar en el "tercer cielo" de Cusa, de la razón creativa. Este es el significado de ser hijo adoptivo de Dios.
Fuente: Salvador GARCIA BARDON, Los Salvadores de Marbella deploramos Hiroshima, Qué!, 05/08/2005. 17:27
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martes, julio 23, 2013

Respuesta del papa Francisco en la ceremonia de bienvenida – JMJ Río 2013


 


Núcleo de la respuesta del papa Francisco en la ceremonia de bienvenida – JMJ Río 2013
Con esta visita, deseo continuar con la misión pastoral propia del Obispo de Roma de confirmar a sus hermanos en la fe en Cristo, alentarlos a dar testimonio de las razones de la esperanza que brota de él, y animarles a ofrecer a todos las riquezas inagotables de su amor.
Como es sabido, el principal motivo de mi presencia en Brasil va más allá de sus fronteras. En efecto, he venido para la Jornada Mundial de la Juventud. Para encontrarme con jóvenes venidos de todas las partes del mundo, atraídos por los brazos abiertos de Cristo Redentor.
Cristo tiene confianza en los jóvenes y les confía el futuro de su propia misión: “Vayan y hagan discípulos”; vayan más allá de las fronteras de lo humanamente posible, y creen un mundo de hermanos y hermanas.
Pero también los jóvenes tienen confianza en Cristo: no tienen miedo de arriesgar con él la única vida que tienen, porque saben que no serán defraudados.
Al comenzar mi visita a Brasil, soy muy consciente de que, dirigiéndome a los jóvenes, hablo también a sus familias, sus comunidades eclesiales y nacionales de origen, a las sociedades en las que viven, a los hombres y mujeres de los que depende en gran medida el futuro de estas nuevas generaciones.
◊ “Los hijos son la pupila de nuestros ojos”. ¡Qué hermosa es esta expresión de la sabiduría brasileña, que aplica a los jóvenes la imagen de la pupila de los ojos, la abertura por la que entra la luz en nosotros, regalándonos el milagro de la vista!
◊ ¿Qué sería de nosotros si no cuidáramos nuestros ojos? ¿Cómo podríamos avanzar? ◊
Mi esperanza es que, en esta semana, cada uno de nosotros se deje interpelar por esta pregunta provocadora.
◊ La juventud es el ventanal por el que entra el futuro en el mundo y, por tanto, nos impone grandes retos. ◊
Nuestra generación se mostrará a la altura de la promesa que hay en cada joven cuando sepa:
+ ofrecerle espacio;
+ tutelar las condiciones materiales y espirituales para su pleno desarrollo;
+ darle una base sólida sobre la que pueda construir su vida;
+ garantizarle seguridad y educación para que llegue a ser lo que puede ser;
+ transmitirle valores duraderos por los que valga la pena vivir;
+ asegurarle un horizonte trascendente para su sed de auténtica felicidad y su creatividad en el bien;
+ dejarle en herencia un mundo que corresponda a la medida de la vida humana;
+ despertar en él las mejores potencialidades para ser protagonista de su propio porvenir, y corresponsable del destino de todos.
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Respuesta del papa Francisco en la ceremonia de bienvenida – JMJ Río 2013
Publicado el 22.07.2013
Palacio de Guanabara. Lunes, 22 de julio de 2013
En su amorosa providencia, Dios ha querido que el primer viaje internacional de mi pontificado me ofreciera la oportunidad de volver a la amada América Latina, concretamente a Brasil, nación que se precia de sus estrechos lazos con la Sede Apostólica y de sus profundos sentimientos de fe y amistad, que siempre la han mantenido unida de una manera especial al Sucesor de Pedro. Doy gracias por esta benevolencia divina.
He aprendido que, para tener acceso al pueblo brasileño, hay que entrar por el portal de su inmenso corazón; permítanme, pues, que llame suavemente a esa puerta. Pido permiso para entrar y pasar esta semana con ustedes.
No tengo oro ni plata, pero traigo conmigo lo más valioso que se me ha dado: Jesucristo. Vengo en su nombre para alimentar la llama de amor fraterno que arde en todo corazón; y deseo que llegue a todos y a cada uno mi saludo: “La paz de Cristo esté con ustedes”.
Saludo con deferencia a la señora Presidenta y a los distinguidos miembros de su gobierno. Agradezco su generosa acogida y las palabras con las que ha querido manifestar la alegría de los brasileños por mi presencia en su país. Saludo también al Señor Gobernador de este Estado, que amablemente nos acoge en el Palacio del Gobierno, y al alcalde de Río de Janeiro, así como a los miembros del Cuerpo Diplomático acreditados ante el gobierno brasileño, a las demás autoridades presentes y a todos los que han trabajado para hacer posible esta visita.
Quisiera decir unas palabras de afecto a mis hermanos obispos, a quienes incumbe la tarea de guiar a la grey de Dios en este inmenso país, y a sus queridas Iglesias particulares. Con esta visita, deseo continuar con la misión pastoral propia del Obispo de Roma de confirmar a sus hermanos en la fe en Cristo, alentarlos a dar testimonio de las razones de la esperanza que brota de él, y animarles a ofrecer a todos las riquezas inagotables de su amor.
Como es sabido, el principal motivo de mi presencia en Brasil va más allá de sus fronteras. En efecto, he venido para la Jornada Mundial de la Juventud. Para encontrarme con jóvenes venidos de todas las partes del mundo, atraídos por los brazos abiertos de Cristo Redentor. Quieren encontrar un refugio en su abrazo, justo cerca de su corazón, volver a escuchar su llamada clara y potente: “Vayan y hagan discípulos a todas las naciones”.
Estos jóvenes provienen de diversos continentes, hablan idiomas diferentes, pertenecen a distintas culturas y, sin embargo, encuentran en Cristo las respuestas a sus más altas y comunes aspiraciones, y pueden saciar el hambre de una verdad clara y de un genuino amor que los una por encima de cualquier diferencia.
Cristo les ofrece espacio, sabiendo que no puede haber energía más poderosa que esa que brota del corazón de los jóvenes cuando son seducidos por la experiencia de la amistad con él. Cristo tiene confianza en los jóvenes y les confía el futuro de su propia misión: “Vayan y hagan discípulos”; vayan más allá de las fronteras de lo humanamente posible, y creen un mundo de hermanos y hermanas.
Pero también los jóvenes tienen confianza en Cristo: no tienen miedo de arriesgar con él la única vida que tienen, porque saben que no serán defraudados.
Al comenzar mi visita a Brasil, soy muy consciente de que, dirigiéndome a los jóvenes, hablo también a sus familias, sus comunidades eclesiales y nacionales de origen, a las sociedades en las que viven, a los hombres y mujeres de los que depende en gran medida el futuro de estas nuevas generaciones.
Es común entre ustedes oír decir a los padres: “Los hijos son la pupila de nuestros ojos”. ¡Qué hermosa es esta expresión de la sabiduría brasileña, que aplica a los jóvenes la imagen de la pupila de los ojos, la abertura por la que entra la luz en nosotros, regalándonos el milagro de la vista! ¿Qué sería de nosotros si no cuidáramos nuestros ojos? ¿Cómo podríamos avanzar? Mi esperanza es que, en esta semana, cada uno de nosotros se deje interpelar por esta pregunta provocadora.
La juventud es el ventanal por el que entra el futuro en el mundo y, por tanto, nos impone grandes retos. Nuestra generación se mostrará a la altura de la promesa que hay en cada joven cuando sepa ofrecerle espacio; tutelar las condiciones materiales y espirituales para su pleno desarrollo; darle una base sólida sobre la que pueda construir su vida; garantizarle seguridad y educación para que llegue a ser lo que puede ser; transmitirle valores duraderos por los que valga la pena vivir; asegurarle un horizonte trascendente para su sed de auténtica felicidad y su creatividad en el bien; dejarle en herencia un mundo que corresponda a la medida de la vida humana; despertar en él las mejores potencialidades para ser protagonista de su propio porvenir, y corresponsable del destino de todos.
Al concluir, ruego a todos la gentileza de la atención y, si es posible, la empatía necesaria para establecer un diálogo entre amigos. En este momento, los brazos del Papa se alargan para abrazar a toda la nación brasileña, en el complejo de su riqueza humana, cultural y religiosa. Que desde la Amazonia hasta la pampa, desde las regiones áridas al Pantanal, desde los pequeños pueblos hasta las metrópolis, nadie se sienta excluido del afecto del Papa.
Pasado mañana, si Dios quiere, tengo la intención de recordar a todos ante Nuestra Señora de Aparecida, invocando su maternal protección sobre sus hogares y familias. Y, ya desde ahora, los bendigo a todos.

Gracias por la bienvenida.

miércoles, junio 26, 2013

Pedro Casaldáliga y el "Pacto de las Catacumbas"


 

El Premio Nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel, le acaba de transmitir al Papa Francisco un mensaje de Pedro Casaldáliga claro y directo: "Que la Iglesia se reconcilie con la Teología de la liberación".
Antes de visitar al Papa, en compañía del líder indígena Qom argentino, Félix Díaz, el Nobel argentino, Pérez Esquivel, llamó a su viejo amigo Pedro, obispo emérito de Sao Felix do Araguaia, poeta, profeta de los pobres y pastor de los indios. Y el obispo brasileño de origen español aprovechó la ocasión para mandarle dos peticiones al Papa: que defienda a los indígenas y que rehabilite la Teología de la Liberación.
"Le llevé un mensaje de Pedro Casáldáliga, quien me dijo: 'Lo vas a ver a Francisco, decile que trate de escuchar, reflexionar y de llegar a un acuerdo, una reconciliación con los teólogos latinoamericanos. Que se preocupe por toda la cuestión de los pueblos originarios en el continente'. Eso, para mí, sería una señal positiva", afirmó el Nobel.
...
Sin saber lo que va a hacer el Papa al respecto, lo que sí tiene claro el pensador argentino es que "Francisco tiene un compromiso con los pobres. Es un pastor y esto lo está manifestando continuamente. Hay tiempo para todo, apenas lleva 100 días de Pontífice: No son fáciles los cambios ahí (en el Vaticano). Hay que esperar. No esperen cambios de golpe porque no se van a dar. Hay que dar pasos, hay que ver y orientar para identificar qué es lo mejor".
Paso a paso, pero en la dirección pedida por Casaldáliga: "Yo creo que el Papa promoverá la reconciliación con la Teología de la Liberación. El Papa es un pastor, otros fueron funcionarios. Ésta es la diferencia".
He aquí la dirección pedida por Casaldáliga, en un documento de 2009, que él pone en relación con el "El Pacto de las Catacumbas", firmado por cuarenta padres conciliares el 16 de noviembre de 1965, pocos días antes de la clausura del Concilio:
◊ La gran crisis económica actual es una crisis global de Humanidad que no se resolverá con ningún tipo de capitalismo, porque no cabe un capitalismo humano; el capitalismo sigue siendo homicida, ecocida, suicida. ◊
◊ No hay modo de servir simultáneamente al dios de los bancos y al Dios de la Vida, conjugar la prepotencia y la usura con la convivencia fraterna. ◊
La cuestión axial es: ¿Se trata de salvar el Sistema o se trata de salvar a la Humanidad? A grandes crisis, grandes oportunidades. En idioma chino la palabra crisis se desdobla en dos sentidos: crisis como peligro, crisis como oportunidad.
...
con ocasión de los 50 años de la convocatoria del Vaticano II, se ha recordado, con nostalgia, el "Pacto de las Catacumbas de la Iglesia sierva y pobre". En el 16 de noviembre de 1965, pocos días antes de la clausura del Concilio, 40 Padres Conciliares celebraron la Eucaristía en las catacumbas romanas de Domitila, y firmaron el Pacto de las Catacumbas. Dom Hélder Câmara, cuyo centenario de nacimiento estamos celebrando este año (2009), era uno de los principales animadores del grupo profético. El Pacto en sus 13 puntos insiste en la pobreza evangélica de la Iglesia, sin títulos honoríficos, sin privilegios y sin ostentaciones mundanas; insiste en la colegialidad y en la corresponsabilidad de la Iglesia como Pueblo de Dios, y en la abertura al mundo y en la acogida fraterna.
◊ Hoy, nosotros, en la convulsa coyuntura actual, profesamos la vigencia de muchos sueños, sociales, políticos, eclesiales, a los que de ningún modo podemos renunciar. ◊
Seguimos rechazando el capitalismo neoliberal, el neoimperialismo del dinero y de las armas, una economía de mercado y de consumismo que sepulta en la pobreza y en el hambre a una grande mayoría de la Humanidad.
Y seguiremos rechazando toda discriminación por motivos de género, de cultura, de raza. Exigimos la transformación sustancial de los organismos mundiales (ONU, FMI, Banco Mundial, OMC…). Nos comprometemos a vivir una «ecológica profunda e integral», propiciando una política agraria-agrícola alternativa a la política depredadora del latifundio, del monocultivo, del agrotóxico. Participaremos en las transformaciones sociales, políticas y económicas, para una democracia de «alta intensidad».
Como Iglesia queremos vivir, a la luz del Evangelio, la pasión obsesiva de Jesús, el Reino. Queremos ser Iglesia de la opción por los pobres, comunidad ecuménica y macroecuménica también. El Dios en quien creemos, el Abbá de Jesús, no puede ser de ningún modo causa de fundamentalismos, de exclusiones, de inclusiones absorbentes, de orgullo proselitista. Ya basta con hacer de nuestro Dios el único Dios verdadero. «Mi Dios, ¿me deja ver a Dios?». Con todo respeto por la opinión del Papa Benedicto XVI, el diálogo interreligioso no sólo es posible, es necesario. Haremos de la corresponsabilidad eclesial la expresión legítima de una fe adulta.
◊ Exigiremos, corrigiendo siglos de discriminación, la plena igualdad de la mujer en la vida y en los ministerios de la Iglesia. ◊
◊ Estimularemos la libertad y el servicio reconocido de nuestros teólogos y teólogas. ◊
La Iglesia será una red de comunidades orantes, servidoras, proféticas, testigos de la Buena Nueva: una Buena Nueva de vida, de libertad, de comunión feliz. Una Buena Nueva de misericordia, de acogida, de perdón, de ternura, samaritana a la vera de todos los caminos de la Humanidad. Seguiremos haciendo que se viva en la práctica eclesial la advertencia de Jesús: «No será así entre vosotros» (Mt 21,26). Sea la autoridad servicio. El Vaticano dejará de ser Estado y el Papa no será más Jefe de Estado. La Curia habrá de ser profundamente reformada y las Iglesias locales cultivarán la inculturación del Evangelio y la ministerialidad compartida.
◊ La Iglesia se comprometerá, sin miedo, sin evasiones, en las grandes causas de la justicia y de la paz, de los derechos humanos y de la igualdad reconocida de todos los pueblos. Será profecía de anuncio, de denuncia, de consolación. La política vivida por todos los cristianos y cristianas será aquella «expresión más alta del amor fraterno» (Pío XI). ◊
Nos negamos a renunciar a estos sueños aunque puedan parecer quimera. «Todavía cantamos, todavía soñamos». Nos atenemos a la palabra de Jesús: «Fuego he venido a traer a la Tierra; y qué puedo querer sino que arda» (Lc 12,49). Con humildad y coraje, en el seguimiento de Jesús, miraremos de vivir estos sueños en el cada día de nuestras vidas. Seguirá habiendo crisis y la Humanidad, con sus religiones y sus iglesias, seguirá siendo santa y pecadora. Pero no faltarán las campañas universales de solidaridad, los Foros Sociales, las Vías Campesinas, los Movimientos populares, las conquistas de los Sin Tierra, los pactos ecológicos, los caminos alternativos de Nuestra América, las Comunidades Eclesiales de Base, los procesos de reconciliación entre el Shalom y el Salam, las victorias indígenas y afro y, en todo caso, una vez más y siempre «yo me atengo a lo dicho: la Esperanza».
El Pacto de las Catacumbas
"Nosotros, obispos, reunidos en el Concilio Vaticano II, conscientes de las deficiencias de nuestra vida de pobreza según el evangelio; motivados los unos por los otros en una iniciativa en la que cada uno de nosotros ha evitado el sobresalir y la presunción; unidos a todos nuestros hermanos en el episcopado; contando, sobre todo, con la gracia y la fuerza de nuestro Señor Jesucristo, con la oración de los fieles y de los sacerdotes de nuestras respectivas diócesis; poniéndonos con el pensamiento y con la oración ante la Trinidad, ante la Iglesia de Cristo y ante los sacerdotes y los fieles de nuestras diócesis, con humildad y con conciencia de nuestra flaqueza, pero también con toda la determinación y toda la fuerza que Dios nos quiere dar como gracia suya, nos comprometemos a lo que sigue:
1. Procuraremos vivir según el modo ordinario de nuestra población en lo que toca a casa, comida, medios de locomoción, y a todo lo que de ahí se desprende. Mt 5, 3; 6, 33s; 8-20.
2. Renunciamos para siempre a la apariencia y la realidad de la riqueza, especialmente en el vestir (ricas vestimentas, colores llamativos) y en símbolos de metales preciosos (esos signos deben ser, ciertamente, evangélicos). Mc 6, 9; Mt 10, 9s; Hech 3,
6. Ni oro ni plata.
3. No poseeremos bienes muebles ni inmuebles, ni tendremos cuentas en el banco, etc, a nombre propio; y, si es necesario poseer algo, pondremos todo a nombre de la diócesis, o de las obras sociales o caritativas. Mt 6, 19-21; Lc 12, 33s.
4. En cuanto sea posible confiaremos la gestión financiera y material de nuestra diócesis a una comisión de laicos competentes y conscientes de su papel apostólico, para ser menos administradores y más pastores y apóstoles. Mt 10, 8; Hech 6, 1-7.
5. Rechazamos que verbalmente o por escrito nos llamen con nombres y títulos que expresen grandeza y poder (Eminencia, Excelencia, Monseñor...). Preferimos que nos llamen con el nombre evangélico de Padre. Mt 20, 25-28; 23, 6-11; Jn 13, 12-15.
6. En nuestro comportamiento y relaciones sociales evitaremos todo lo que pueda parecer concesión de privilegios, primacía o incluso preferencia a los ricos y a los poderosos (por ejemplo en banquetes ofrecidos o aceptados, en servicios religiosos). Lc 13, 12-14; 1 Cor 9, 14-19.
7. Igualmente evitaremos propiciar o adular la vanidad de quien quiera que sea, al recompensar o solicitar ayudas, o por cualquier otra razón. Invitaremos a nuestros fieles a que consideren sus dádivas como una participación normal en el culto, en el apostolado y en la acción social. Mt 6, 2-4; Lc 15, 9-13; 2 Cor 12, 4.
8. Daremos todo lo que sea necesario de nuestro tiempo, reflexión, corazón, medios, etc. al servicio apostólico y pastoral de las personas y de los grupos trabajadores y económicamente débiles y subdesarrollados, sin que eso perjudique a otras personas y grupos de la diócesis.
Apoyaremos a los laicos, religiosos, diáconos o sacerdotes que el Señor llama a evangelizar a los pobres y trabajadores, compartiendo su vida y el trabajo. Lc 4, 18s; Mc 6, 4; Mt 11, 4s; Hech 18, 3s; 20, 33-35; 1 Cor 4, 12 y 9, 1-27.
9. Conscientes de las exigencias de la justicia y de la caridad, y de sus mutuas relaciones, procuraremos transformar las obras de beneficencia en obras sociales basadas en la caridad y en la justicia, que tengan en cuenta a todos y a todas, como un humilde servicio a los organismos públicos competentes. Mt 25, 31-46; Lc 13, 12-14 y 33s.
10. Haremos todo lo posible para que los responsables de nuestro gobierno y de nuestros servicios públicos decidan y pongan en práctica las leyes, estructuras e instituciones sociales que son necesarias para la justicia, la igualdad y el desarrollo armónico y total de todo el hombre y de todos los hombres, y, así, para el advenimiento de un orden social, nuevo, digno de hijos de hombres y de hijos de Dios. Cfr. Hech 2, 44s; 4, 32-35; 5, 4; 2 Cor 8 y 9; 1 Tim 5, 16.
11. Porque la colegialidad de los obispos encuentra su más plena realización evangélica en el servicio en común a las mayorías en miseria física cultural y moral -dos tercios de la humanidad- nos comprometemos:
* a compartir, según nuestras posibilidades, en los proyectos urgentes de los episcopados de las naciones pobres;
* a pedir juntos, al nivel de organismos internacionales, dando siempre testimonio del evangelio, como lo hizo el papa Pablo VI en las Naciones Unidas, la adopción de estructuras económicas y culturales que no fabriquen naciones pobres en un mundo cada vez más rico, sino que permitan que las mayorías pobres salgan de su miseria.
12. Nos comprometemos a compartir nuestra vida, en caridad pastoral, con nuestros hermanos en Cristo, sacerdotes, religiosos y laicos, para que nuestro ministerio constituya un verdadero servicio. Así,
* nos esforzaremos para "revisar nuestra vida" con ellos;
* buscaremos colaboradores para poder ser más animadores según el Espíritu que jefes según el mundo;
* procuraremos hacernos lo más humanamente posible presentes, ser acogedores;
* nos mostraremos abiertos a todos, sea cual fuere su religión. Mc 8, 34s; Hech 6, 1-7; 1 Tim 3, 8-10.
13. Cuando regresemos a nuestras diócesis daremos a conocer estas resoluciones a nuestros diocesanos, pidiéndoles que nos ayuden con su comprensión, su colaboración y sus oraciones.
Que Dios nos ayude a ser fieles.
26.06.13 | 19:15. Archivado en SociogenéticaReligionesPro justitia et libertateEcumenismo

viernes, junio 21, 2013

Por la Asociación de Amigos de Teilhard de Chardin


 

Queremos ser en España lo que ya son las Asociaciones de Amigos de Pierre Teilhard de Chardin en el resto del mundo.
Actualmente, una comisión gestora, promovida por el catedrático paleontólogo Leandro Sequeiros San Román (en excedencia desde 1989), está impulsando la difusión de esta idea. Los interesados por esta propuesta pueden ponerse en contacto con su promotor:
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He aquí, expresada por la Asociación francesa, prototipo de todas las demás Asociaciones, los motivos que militan en favor de esta iniciativa.
La Asociación de Amigos de Pierre Teilhard de Chardin es un grupo independiente de pensamiento y de espiritualidad. Su objetivo es analizar, profundizar, actualizar y difundir el pensamiento de Pierre Teilhard de Chardin, a fin de hacerlo conocer y amar.
Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955), religioso jesuita viajero y hombre planetario, brillante pensador y hombre de oración, fue un gran científico reconocido internacionalmente por su trabajo en la paleontología humana. Fue uno de los primeros en concebir la inmensa evolución cósmica como un proceso de complejidad creciente, que se desarrolla desde el Big Bang a través de la materia, la vida y la humanidad pensante, para converger hacia una conciencia común en la que él reconocía la figura del Cristo universal de su fe cristiana. Teilhard dedicó así su vida a construir un puente entre la ciencia y la religión, en beneficio de ambas.
En línea con este enfoque, la Asociación de Amigos de Teilhard se dirige a toda persona buscadora de sentido para proponerle esta visión y ayudarle a inspirarse de ella. Pueden sentirse especialmente aludidos los actores de los mundos socioeconómicos, políticos, religiosos y educativos ... y sobre todo las generaciones jóvenes. La Asociación quiere ayudarles a entender los problemas actuales de la humanidad y a construir un planeta Tierra más solidario, según el pensamiento de Pierre Teilhard de Chardin.
A lo largo de su correspondencia y de sus numerosos ensayos, redactados entre 1914 y 1955, Pierre Teilhard de Chardin aporta, en efecto, una visión de una actualidad candente para la construcción de la Tierra hoy en día. Gran precursor de la Prospectiva, anticipa el advenimiento de las nuevas tecnologías, de las redes globales de comunicación, de la mundialización y de la integración económica de la Tierra. Para él, estos desarrollos son muy prometedores, pero también están cargados de amenazas. Por eso requieren, si no queremos perecer, una nueva ética y un mayor sentido de las responsabilidades, tanto de parte de las instituciones nacionales e internacionales, como de cada uno de nosotros. No puede haber una toma de conciencia colectiva de la solidaridad mundial sin conciencia moral individual.
Después de la capa viva - la biosfera - que envuelve la Tierra, la llegada de una capa pensante - la noosfera –, columbrada y conceptualizada por Teilhard, constituye un acontecimiento de primera magnitud. Esta capa pensante requiere la invención de nuevas leyes y normas de regulación de los complejos y diversificados sistemas que introducimos en los niveles económico, financiero, ambiental, cultural, etc. Es el precio que tenemos que pagar por la supervivencia de la humanidad - y sin lugar a dudas también por la supervivencia del planeta -. Esta supervivencia requiere una unificación de la noosfera que no sea de tipo totalitario, sino que esté basada en la comunión de las personas libremente reunidas por el amor.
La misión de la Asociación consiste en concientizar a las personas en busca de sentido sobre la actualidad y la relevancia del pensamiento de Teilhard de Chardin para contribuir a la construcción económica, social y humana del mundo de hoy.
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Invitación de Leandro Sequeiros, promotor de la Asociación de Amigos de Pierre Teilhard de Chardin en España.
Estimado amigo: en el verano de 1913, hace un siglo, Pierre Teilhard de Chardin visitó algunas localidades del norte de España.
Con esta ocasión, he reavivado el deseo de la Asociación Francesa de Amigos de Teilhard de constituir en España una Asociación semejante. Me dirijo a ti por dos razones:
1) Por si deseas participar en una especie de comisión gestora para estudiar las posibilidades de creación de esta Asociaciòn.
2) Pedirte nombres y correos electrónicos de personas que creas que este asunto les puede interesar.
En principio, se trata de un sondeo sin más pretensiones. Un cordial saludo.
Leandro Sequeiros.
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TEILHARD EN ESPAÑA
por LEANDRO SEQUEIROS
Este año 2013 recordamos el paso fugaz de Teilhard de Chardin por España en 1913. Ésta es la historia.
En 1911, Teilhard se ordena de sacerdote y en 1912 finaliza sus estudios de Teología en Hasting (Inglaterra). En estos años, publicó dos breves trabajos sobre aquellos temas que constituirían su preocupación esencial durante casi medio siglo: en 1911, publica (firmado como T. de C.) un artículo titulado “L´Évolution” en el boletín de los Círculos de Estudio de Action Populaire de Reims (1); y en 1912, “El hombre ante las enseñanzas de la Iglesia y ante la filosofía espiritualista” (2).
Pero la vocación científica de Teilhard estaba muy clara y había ido madurando a lo largo de estos años. Su inclinación hacia el mundo de las ciencias y su capacidad demostrada hacia el mundo de las ciencias de la Tierra y especialmente de la paleontología y de la paleoantropología facilitaron que sus superiores jesuitas autorizaran a Teilhard para que pudiera dedicarse al cultivo de las ciencias.
A mediados de 1912 tiene lugar su primera entrevista con el Dr. Marcellin Boule (1861-1942), profesor de paleontología en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de París. Boule, nacido en 1861, era por entonces una autoridad indiscutible en el mundo de la geología y de la prehistoria. Éste comenzó a estudiar geología con Louis Lartet (3) en Toulouse y más tarde se especializó en paleontología humana (4). Teilhard tuvo la suerte de poder pasar dos años (1912-1914) con el doctor Marcellin Boule en el Instituto de Paleontología humana, incorporado al Museo de Historia Natural de París. En esta prestigiosa institución, Teilhard se siente feliz y se dedica, entre otras cosas, y por indicación de Boule, a estudiar los restos fósiles de mamíferos terciarios incluidos en las fosforitas de Quercy.
Aquí conoció Teilhard en 1912 a otro investigador que marcará su futuro y con el que se unirá con una sólida amistad, no exenta de tensiones: el sacerdote Henri Breuil (1877-1961), experto en prehistoria, con quien discutía casi todos los días de paleontología humana y sus implicaciones teológicas. Henri Breuil fue comisionado junto al experto en prehistoria española, Hugo Obermaier (1877-1946) en 1910 para estudiar los yacimientos prehistóricos de España (5).
Esto explica por qué en el verano de 1913, Teilhard acompaña al abate Breuil en su viaje científico al norte de España (6). Visitan la Cueva de Altamira (Santillana del Mar), la gruta de Hornos de la Peña, y especialmente la zona de Puente Viesgo, el Castillo y la Pasiega (Cantabria) dirigidos por Hugo Obermaier, Nels C. Nelson y Paul Wernert. Se conserva una vieja fotografía, así como una postal de Puente Riesgo, firmada por el mismo Teilhard el 30 de junio de 1913, dirigida a la familia Bouyssonie (donde se alojó en su visita a la Chapelle-aux-Saints un año antes). No se suele citar que en 1913, cuando Teilhard tiene sólo 32 años, escribe su primera colaboración en la prestigiosa revista Études sobre algunas de las últimas novedades en el campo de la prehistoria (7) donde ya se apuntan algunas intuiciones teológico-científicas, fruto sin duda de sus discusiones con Breuil.
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1 Teilhard de Chardin, P., L´évolution . Le Courrier des cercles d´Études, París, 1911, 227-232 (firmado como T. de C.)
2 Teilhard de Chardin, P., El hombre ante las enseñanzas de la Iglesia y ante la filosofía espiritualista , en el Diccionario Apologético de la Fe Católica, París, 1912, tomo II, fasc. 8, 510-514.
3 Louis Lartet (1840-1899) fue hijo del gran geólogo y paleontólogo Edouard Lartet (1801-1871). Dedicó su vida a la enseñanza de la geología y de la paleontología, destacando en especial sus estudios sobre mamíferos y sobre fósiles humanos. En 1868 fue delegado por el gobierno francés para verificar la autenticidad del llamado hombre de Cro-Magnon. [ Balteau, J., Prévost, M., Lobies, J.-P., Dictionnaire de Biographie française. Volumen 19 (Letouzey, Paría, 2001)]. Édouard Lartet fue el primero en interpretar un primate fósil como próximo a la evolución humana: el Dryopithecus fontani. Más tarde, describió el fósil humano de Cro-Magnon (1868) [Datos recogidos de E. Aguirre, Crónica y desarrollo de la Paleontología humana . (En: Historia de la Paleontología. Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Madrid, 1988), 89-120] ( E. Aguirre, comunicación personal).
4 Según Cuénot, C. opus cit. (1967), Boule defendió una brillante tesis doctoral sobre los depósitos volcánicos de Velay y en 1888 publicó su Essai de paléontologie stratigraphique de l´homme . Desde 1893 y hasta 1940, dirigió la revista L'Anthropologie. Fue nombrado en 1902 profesor en el Museo Nacional de Historia Natural de París. En 1913 estudió el esqueleto de un neandertal de la Chapelle-aux-Saints. En 1920, el príncipe Alberto de Mónaco le ofreció la dirección del Instituto de Paleontología humana que había fundado en París. En 1921 se publica su tratado Les Hommes Fósiles. Fue Presidente de la Sociedad Geológica de Francia y fue quien animó más tarde a Teilhard al estudio de los mamíferos de las fosforitas de Quercy.
5 En 1914, al llegar la Guerra Europea, Obermaier decide permanecer en España donde realizó una gran labor docente e investigadora.
6 De esta visita a España, tan trascendental en la vida científica de Teilhard, hay una amplia reseña en Obermaier, H., El Hombre Fósil . (Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid, 1916), 104, 175, 237; reedición de E. Aguirre . Istmo, Madrid, 1985, introducción y páginas 57-60 (E. Aguirre , comunicación personal); Cuénot, P., opus cit. (1967), 48 ss; también Piveteau, J ., opus cit., (1983), 6-13; Auboux, M.-L., Teilhard de Chardin et les Origines de l´Homme. Histoire et Archéologie, 75 (1983) 14-47; Tosca-Bernàldez, F ., En Espagne avec l´abbé Breuil. Histoire et Archéologie, 75 (1983), 66-69.
7 Teilhard de Chardin, P., La préhistoire et ses progrès. Études, CXXXIV (1913), 40-53. Reproducido en L´Apparition de l´Homme [Edición castellana, La aparición del Hombre, (Taurus, Madrid, 1958), 21-35].
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14:57 Écrit par SaGa Bardon dans Actualidad

lunes, junio 10, 2013

Hommage à Christian de DUVE, par Gabriel Ringlet


 

PROLONGEMENT AMICAL
Mes amis,
Ce n’est pas rien, l’amitié.
Vous le savez bien.
Et même si, dans une célébration comme celle-ci, pour se saluer avec un peu de chaleur, on est appelé à dire et à redire : « mes amis », vous savez bien que nous n’avons pas beaucoup d’amis dans une existence. Quelques-uns, peut-être. C’est déjà très beau.
Je viens de perdre un ami.
Un ami qui, tout récemment encore m’écrivait « que notre amitié lui était d’un immense réconfort ».
Un ami qui, en me donnant son dernier livre "Sept vies en une", pour évoquer notre relation un peu inédite, disait qu’elle était pour lui une « précieuse résonance ». J’aime beaucoup cette expression qui touche à l’amplification du son. Résonance : « phénomène, disent les scientifiques, par lequel un système physique en vibration peut atteindre une grande amplitude ».
C’est vrai qu’au-delà de nos convictions et de nos visions du monde qui pouvaient être différentes, nous étions entrés en résonance.
Notre amitié, je crois, avait atteint une grande amplitude.
Y compris quand il nous arrivait de parler d’Évangile.
« Je vous appelle amis ».
Vous devinez que ce texte de Jean, si je l’ai choisi, c’est parce que nous en avions parlé. D’ailleurs, nous l’avions déjà évoqué au moment de la mort de Ninon. Et puis nous y sommes revenus à plusieurs reprises par la suite.
Un texte que Christian de Duve, suite à nos conversations, trouvait d’une audace étonnante et qui correspondait bien, je crois, à la perception qu’il se faisait du rôle de Jésus.
Au temps de Jésus, dans la tradition juive, deux personnes étaient autorisées à rafraîchir les pieds fatigués : le serviteur étranger (donc le plus petit des domestiques) et la fille aînée à l’égard de son père.
Cela veut dire que le lavement des pieds était tantôt un geste de service, tantôt un geste d’affection. Jésus, vous l’avez compris, en s’agenouillant devant chaque disciple, réunit les deux aspects en un seul.
Il n’y pas plusieurs manières de comprendre : il s’abaisse pour que eux se redressent : « Je ne vous appelle plus serviteurs, je vous appelle amis ». A cet instant-là, la conception-même de Dieu vole en éclats.
D’autant plus que ce geste, il le pose au milieu d’un repas d’adieu où il rompt le pain. On comprend qu’il demande aux disciples interloqués : « Comprenez-vous ce que je vous ai fait ? »
St Jean – c’est bien cela dont nous parlions avec Christian – refuse de séparer le partage du pain et le lavement des pieds.
Autrement dit, rompre le pain et laver les pieds, c’est sortir de l’esclavage, c’est élargir la fraternité.
Ce Jésus-là, ce Jésus d’avant et d’après Darwin, ce Jésus de l’amitié à table, je sais qu’il touchait beaucoup Christian de Duve qui avait tant plaisir, lui aussi, à tenir table ouverte.
Ce que je viens d’évoquer s’inscrit dans ce que je pourrais appeler la dernière étape de notre amitié.
Je voudrais encore dire un mot de la première étape.
Un jour, il y a de cela un peu plus de 6 ans, Christian, j’y ai déjà fait allusion, m’invite à venir passer la soirée chez lui en présence de son épouse, Ninon.
A peine assis et ne sachant pas trop comment il devait m’appeler –manifestement « Monsieur l’abbé » ne lui convenait pas du tout et à moi encore moins !... mais l’heure de « Gabriel » n’avait pas sonné… – il me dit un verre à la main : « Monsieur le prorecteur, nous voudrions, ma femme et moi, que vous organisiez une célébration lors de notre décès ». Comme ça, sans la moindre précaution oratoire. Manifestement, il avait hâte de me formuler sa demande. Comme si ça le brûlait… Je vois encore le visage de Ninon qui guettait ma réaction ! Et je garde, imprimé en moi, le moment de silence qui a suivi. Je ne m’attendais pas du tout à cette demande. Mais j’ai senti très vite que quelque chose d’essentiel venait de s’esquisser et qui trouve d’ailleurs son prolongement jusqu’à aujourd’hui. C’est pour cela que je sais gré à l’Église, même si ça lui pose question, de nous avoir ouvert sa porte. Car ce soir-là déjà, Christian de Duve m’a parlé d’une cérémonie profane, ouverte à tous, si possible dans une église, par respect, en particulier, pour celles et ceux de sa famille qui sont croyants.
Au moment de quitter Christian et Ninon, le contrat est devenu plus précis, avec cette question sur le pas de la porte : « pourrions-nous nous revoir de temps en temps pour reparler de tout ceci. »
Un an plus tard, vous le savez, c’est Ninon qui nous quittait et ce que nous célébrons aujourd’hui au Blocry, je ne peux m’empêcher de le relier à ce que nous avons vécu à Tourinnes-la-Grosse en mars 2008. Comme je crois qu’il faut relier, même en plein vent, les cendres de Christian et les cendres de Ninon.
J’accorde, personnellement, beaucoup d’importance à la dispersion des cendres.
Comment dire ?
Ce geste est bien plus qu’un geste matériel.
C’est à l’intérieur de nous-mêmes que nous dispersons les cendres de celles et ceux qui s’en vont.
Une de mes étudiantes me racontait un jour que là où elle habite, en Suisse alémanique, après la crémation, on disperse les cendres sur le lac du village. Mais qu’à la date anniversaire du décès, un an, deux ans après, on affrète une barque et on va jeter des pétales de fleurs à l’endroit où les cendres ont été dispersées…
Comment mieux dire que les cendres sont en nous ?
Après avoir célébré le dernier adieu à Ninon, Christian et ses enfants m’ont proposé, en souvenir, de choisir parmi les œuvres de leur épouse et maman, un tableau qui me ferait plaisir. Nous montons à l’atelier et, très vite, je jette mon dévolu sur « Le jardin » qu’elle a peint en 1996. « C’est un magnifique choix » me dit Christian et je vois deux larmes glisser sur ses joues. « Oui, regarde bien ce tableau, ces soleils, ces iris… c’est là que nous avons dispersé les cendres de Ninon. Et tu vas les emporter chez toi… »
Est-ce que, par la magie de la poésie, les cendres de Christian viendront aussi chez moi ? Je ne sais qu’une chose : elles se sont enlacées depuis peu à celles de Ninon. Alors, comment voulez-vous qu’elles ne rejoignent pas sa peinture ?
Mais leurs cendres ne sont pas que là. Elles sont aussi chez vous. Beauté de leur éparpillement. Feux follets virevoltant dans notre mémoire. Poussière de vie, elles s’égarent quelquefois et reviennent peut-être vers nous si la brise en décide ainsi.
« Je vous appelle amis. »
« Et je vous dis cela pour que ma joie soit en vous. Qu’elle demeure en vous ».
Christian de Duve aimait particulièrement ce choral de Bach : « Jésus, que ma joie demeure », inspiré du chapitre 15 de St Jean.
Cette joie, Christian, lui aussi, nous l’a apportée.
Joie de la raison scientifique.
Joie de l’exigence éthique.
Joie de l’émotion artistique.
Trois joies en une !
Cette joie si intérieure qui habite le magnifique portrait que nous avons sous les yeux.
Quand je regarde cette photo de Christian, quand je la laisse entrer en moi, je sais qu’un ami continue à me donner rendez-vous au jardin de la contemplation.
Gabriel Ringlet
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Biographie de Gabriel Ringlet : parcours détaillé
Gabriel Ringlet est né à Pair-Clavier, dans le Condroz liégeois (Belgique), le 16 avril 1944.
Professeur émérite à l'Université catholique de Louvain (Louvain-la-Neuve), il y a présidé le Département de communication et dirigé la section de journalisme. Après avoir été vice-recteur aux Affaires étudiantes de 1988 à 2001, il est devenu le prorecteur chargé des Affaires régionales, de la culture et de la communication.
Il a fait ses études secondaires au Collège Ste-Croix de Hannut. A l'Université de Liège, il a suivi les cours de langues et littératures orientales tout en poursuivant ses études de théologie au Grand Séminaire. Il a été ordonné prêtre en juin 1970. A l'Université de Louvain, il a étudié la philologie romane, la philosophie, la théologie et la communication. Il est docteur en communication sociale.
Mais qu’on ne s’y trompe pas ! Gabriel Ringlet est aussi un homme de terrain qui a toujours voulu conjuguer démarche intellectuelle et engagement pratique dans une relation de grande proximité avec différents publics.
Théologien, il sera curé de paroisse et aumônier d’hôpital pendant 10 ans.
Spécialiste de l’information locale, il pratiquera durant 20 ans, un journalisme actif dans la presse quotidienne.Et c’est bien cette convergence entre théorie et pratique, au carrefour de plusieurs disciplines, qui fonde l’originalité d’un parcours vraiment atypique. Frontalier et donc attentif à la pluralité des regards, Gabriel Ringlet a publié de nombreux ouvrages qui invitent au dialogue autour de trois questions :
Le dialogue entre mort et communication. Qu’on pense, notamment, à Ces chers disparus, Un peu de mort sur le visage et à Ceci est ton corps. Le souci de rendre à la mort ses lettres de noblesse et d’en parler « tant qu’il fait beau » représente un point central de son écriture et de son engagement.
Le dialogue entre « ceux qui croient au ciel et ceux qui n’y croient pas ». Son Evangile d’un libre penseur reste, à cet égard, un livre de référence qui continue à lui valoir de nombreuses invitations dans tous les milieux soucieux de faire se rencontrer la diversité des convictions.
Le dialogue entre Evangile, actualité et imaginaire. Dialogue à propos duquel il s’est longuement expliqué dans Ma part de gravité et qu’il applique, sous un mode poétique, dans Eloge de la fragilité mais aussi à travers Et je serai pour vous un enfant laboureur.
Son souci d’écriture et sa défense constante de la poésie lui ont valu d’être élu, fin 2008, à l’Académie Royale de langue et de littérature françaises de Belgique, au fauteuil de Roger Foulon.
Longtemps professeur d’une des plus anciennes universités européennes, dans une des plus jeunes villes du monde, où se fréquentent des étudiants en provenance de près de 120 nationalités, Gabriel Ringlet est aussi, au plan académique, le parrain d’Olivier Clément, de Jean-Marie Cavada et d’Amin Maalouf. Des filleuls dont il est très fier… et qui portent haut les trois lieux qui lui tiennent tant à cœur : la théologie, la communication et la littérature.
Dans le même esprit, et pour permettre, une fois encore, à la démarche intellectuelle de rencontrer le témoignage vécu, il anime, avec une équipe, le Prieuré de Malèves-Ste-Marie, près de Louvain-la-Neuve, où il reçoit régulièrement des artistes, des écrivains, des comédiens, des cinéastes… de toutes convictions qui ont plaisir à conjuguer engagement professionnel et spirituel.
Mais l’obsession de Gabriel Ringlet, le fil rouge qui relie ses publications comme ses engagements tient en une question : comment faire entendre la Parole biblique dans toute l’ampleur de son actualité ? Comment la redire dans un langage « non codé », à la portée du plus grand nombre ? Bref, comment « vulgariser » les grands enjeux spirituels contemporains, en s’éloignant des mots convenus de la seule tribu ?
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