sábado, mayo 14, 2011

Jose María Castillo, teólogo de la humanización de Dios

 

"Cuando la teología afirma que Jesús es la encarnación de Dios, lo que en realidad está diciendo es que Jesús es la humanización de Dios. Por eso el "Señor de la Gloria", tal como se humanizó en Jesús, pudo decir y dejó como sentencia la afirmación decisiva: "Lo que hicisteis por uno de éstos, a mí me lo hicisteis" (Mt 25, 31-46). En esa sentencia definitiva, ya no se tendrá en cuenta ni la fe, ni la religión. Sólo quedará en pie lo humano, lo que cada ser humano haya hecho con los demás seres humanos.
La consecuencia que, en sana lógica, se sigue de lo que acabo de decir es que el proyecto cristiano no puede ser un proyecto religioso o sagrado de divinización, sino un proyecto profano y laico de humanización. Dios no se encarnó en lo sagrado y sus privilegios, ni en lo religioso y sus poderes. Dios se ha fundido con lo humano. Por tanto, a Dios lo encontramos, ante todo, en lo profano, en lo laico, en lo secular, en lo que es común a todos los humanos y lo que nos une a los demás seres humanos, sean cuales sean sus creencias y sus tradiciones religiosas. Porque lo determinante, para encontrar a Dios, no es la fe, sino la ética, que se traduce en respeto, tolerancia, estima y misericordia."
José María Castillo, 1) Hablar de Dios en la Universidad. 2. Pensar al Trascendente desde la inmanencia. 3. El futuro de la Iglesia y de la teología, Lección pública durante el acto de Investidura como Doctor Honoris Causa de la Universidad de Granada, 13/05/2011.
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Como hoy comparto la alegría de quienes consideramos a José María Castillo como nuestro hermano mayor en la fe, en múltiples ocasiones he compartido su pena al contemplar los dolores que provocaba en nuestra Iglesia la confiscación de la corresponsalidad eclesial, en perjuicio tanto de los fieles como de sus ministros.
Reproduzco a continuación uno de los múltiples artículos en los que he expresado nuestro dolor compartido.
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Nos duele nuestra Iglesia
Salvador García Bardón
03.09.07 | 12:25.
Confieso que me ha costado mucho el decidirme a escribir y a publicar este artículo. He dudado, al ponerle título, entre el singular y el plural del pronombre personal y del adjetivo posesivo. Mi primer impulso fue el poner ambas funciones gramaticales en primera persona del singular, pero al llegar a mis manos el artículo de mi colega y amigo José María Castillo, decidí optar por el plural, porque pensé inmediatamente que la mejor manera de expresar mi dolor era el asociarme al suyo, ofreciendo como plato fuerte de nuestra reflexión común su artículo, reservándome yo la tarea de modesto introductor de un portavoz teológico más calificado y casi diez años mayor que yo mismo.
José María Castillo y yo tenemos en común el que ambos llevamos en nuestro corazón a nuestros hermanos jesuitas, habiendo solicitado nuestra salida de la Compañía para afrontar en plena libertad personal tareas de investigación y enseñanza, para las que deseábamos asumir nuestra total responsabilidad sin comprometer en nada a nuestra Orden. En su caso, como teólogo, se trata de opciones teológicas. En el mío, como filósofo y lingüista, se trata de opciones antropológicas y éticas. En ambos casos reconocemos nuestra inmensa deuda a la Compañía, que nos formó y nos confió misiones de gran prestigio intelectual siendo aún muy jóvenes. La diferencia entre su trayectoria y la mía es que él perseveró dentro de la Compañía hasta los setenta y ocho años, mientras que yo abandoné la Compañía y España poco antes de cumplir los veinticinco. En ninguno de los dos casos hemos abandonado la Iglesia católica, sino que el uno y el otro hemos seguido trabajando como investigadores y profesores en su seno: él en la facultad de Teología de Granada y yo en la Universidad católica de Lovaina. Creo que tanto sus colegas, alumnos y amigos como los míos pueden testimoniar de nuestra lealtad y de nuestro sincero amor a nuestra Iglesia en las múltiples tareas que hemos emprendido a su servicio.
Ahora bien, el uno y el otro observamos que algunos miembros de la jerarquía católica española actual están provocando el desconcierto entre los fieles, que no comprenden, a pesar de su más que probada buena fe, el estilo sorprendentemente autoritario de algunas de las decisiones disciplinarias y pastorales que les conciernen. Tanto el uno como el otro constatamos como razón de este desconcierto de los fieles el que la concepción y el ejercicio de la autoridad de estos jerarcas está en franca contradicción con la manera de funcionar la autoridad en la iglesia primitiva, manera que inspiró a los padres conciliares de Vaticano II las reformas introducidas por este Concilio.
Una imagen reciente del primado de España, oficiando ordenaciones sacerdotales en Italia, hace unos días, revestido de ropajes del pasado, considerados hoy como litúrgicamente inadecuados, por no decir reaccionarios, parece ilustrar emblemáticamente la peligrosa vuelta a un pasado preconciliar de distante autoritarismo y vanidad clerical que creíamos superado.
Para que no se nos pueda malinterpretar, atribuyéndonos generalizaciones indebidas, precisaremos que nos estamos refiriendo por el momento a hechos sintomátios muy precisos, pero que, por su extrema gravedad, merecen la puesta a punto de un diagnóstico urgente y de un tratamiento eficaz, para evitar que el mal descubierto produzca metástesis generalizadas.
Tanto el diagnóstico del mal como su tratamiento eficaz, que propone como teólogo José Mª Castillo, cuentan con el apoyo del concilio Vaticano II, que ha visto en la Iglesia primitiva el modelo de autoridad que había que restablecer en la Iglesia contemporanea. He aquí en palabras de José Mª Castillo lo esencial de este diagnóstico y de este tratamiento.
"En la Iglesia primitiva, los obispos no habían acaparado todo el poder, como ocurre ahora. El centro de la Iglesia no estaba en el clero, sino en la comunidad de los fieles. Por eso los feligreses no eran la clientela de los clérigos. Todos los cristianos se sentían responsables y participaban en la toma de decisiones. No aceptaban, sin más, las decisiones que se tomaban sin contar con la comunidad. El valor supremo de aquellos cristianos no era la sumisión, sino la responsabilidad".
José Mª Castillo presenta en el portal Atrio su artículo "El Cura de Albuñol y sus fieles", publicado el 17-8-2007 en El Ideal de Granada, diciendo que es una reflexión teológica sobre cómo funcionaba la autoridad en la iglesia primitiva.
Sociogenéticamente es la manera más correcta de señalar la ruptura de una tradición, mediante la puesta en evidencia del contraste entre su época más auténtica, que es la fundadora, y la época actual, ilustrada por los casos tristemente significativos de Albuñol y de San Carlos Borromeo.
José Mª Castillo nos recuerda a todos, a los católicos como a nuestros amigos cristianos y no cristianos, que tanto en la iglesia cristiana primitiva como en las iglesias que durante muchos siglos fueron fieles a su ejemplo, la autoridad funcionaba con la corresponsabilidad y colegialidad de todo el pueblo de Dios, es decir con la participación de toda la asamblea y no solamente de una de sus partes. Recuérdese que la palabra iglesia viene del latín ecclesia, y esta del griego ekklesía, que signitica asamblea. Estos y no otros son los principios que inspiraron al Vaticano II, principios que están siendo conculcados e incluso sepultados hoy por algunos, con una vuelta a errores de un pasado no lejano de triste memoria.
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EL CURA DE ALBUÑOL Y SUS FIELES
por José M. Castillo

Desconozco los motivos por los que el arzobispo de Granada ha trasladado al párroco de Albuñol a otra parroquia. Como tampoco sé las razones que aducen los feligreses de Albuñol que se han encerrado en la iglesia del pueblo o incluso han hecho una huelga de hambre para impedir que se lleven al cura. No pretendo aquí, por tanto, ni defender ni atacar a nadie. En cualquier caso y sea lo que sea de todo este asunto, el arzobispo de Granada, al trasladar al párroco, no ha hecho sino lo que suelen hacer casi todos los obispos cuando deciden cambiar a sus curas. Es la práctica habitual de la Iglesia con los párrocos, con los sacerdotes en general y también con los obispos. Cada obispo con sus sacerdotes, y más el papa con cualquier clérigo (ya sea cura, obispo o cardenal), pueden quitar y poner, traer y llevar, sin consultar a los interesados ni contar con los fieles cristianos, que se suelen enterar de los cambios y traslados el día que menos lo esperan.
Insisto en que el arzobispo de Granada ha procedido en este caso de acuerdo con las normas que establece el Código de Derecho Canónico. Lo que yo me pregunto es si esta legislación es lo mejor para la Iglesia. Me planteo esta pregunta no sólo por el caso de Albuñol. También me la formulé cuando, hace unos meses, mucha gente protestó en Madrid por la decisión del cardenal Rouco al cerrar la parroquia de san Carlos Borromeo. El problema está en que la Iglesia funciona como una gran empresa en la que sus gestores (los clérigos) son los que mandan, mientras que los fieles no tienen más misión que ser buenos y obedecer. El papa Pío X lo dijo con toda precisión:
“En la sola jerarquía residen el derecho y la autoridad necesaria para promover y dirigir a todos los miembros hacia el fin de la sociedad. En cuanto a la multitud, no tiene otro derecho que el de dejarse conducir y dócilmente seguir a sus pastores” (Enc. Vehementer Nos, 2.II.1906).
En los primeros tiempos del cristianismo, la Iglesia no funcionaba así. Cuando Judas se suicidó, Pedro reunió a la comunidad para nombrar un sustituto y fue la comunidad quien decidió el procedimiento para designar a Matías (Hech. 1, 15-26). Cuando en la comunidad de Jerusalén hubo problemas, se reunieron todos y entre todos eligieron a siete colaboradores para atender a los de origen griego (Hech. 6, 1-6). Algo después, Pablo y Bernabé designaban en las comunidades, por votación a mano alzada (tal es el sentido del verbo griego jeirotonéo), a los presbíteros (Hech. 14, 23; también 2 Cor. 8, 19; Didaché 15, 1; Ignacio de Antioquía, Pol. 7, 2). Esta práctica se mantuvo en los siglos siguientes. A mediados del s. III, Cipriano, obispo de Cartago, escribía a los presbíteros de su diócesis:
“Desde el principio de mi episcopado determiné no tomar ninguna resolución por mi cuenta sin vuestro consejo y el consentimiento de mi pueblo” (Epist. 14, 4).
Es más, esta misma práctica se observaba para el nombramiento de obispos y papas. San León Magno (s. V) lo dijo con precisión:
“El que debe ser puesto a la cabeza de todos, debe ser elegido por todos” (Epist. X, 6).
De forma más tajante, el papa Celestino I estableció la norma (Epist. IV, 5) que en el s. XI vuelve a recoger el Decreto de Graciano:
“No se imponga ningún obispo a quienes no lo aceptan; se debe requerir el consentimiento del clero y del pueblo” (c. 13, D. LXI).
Más aún, cuando en la persecución de Decio (año 250), los obispos de León, Astorga y Mérida no dieron el debido ejemplo de fe, las comunidades de esas diócesis se reunieron y los destituyeron. La situación llegó a ser tan grave, que san Cipriano convocó un concilio en Cartago. Los 37 obispos allí reunidos redactaron un documento que conocemos por la carta 67 de Cipriano. En este documento se dicen tres cosas:
1) el pueblo tiene poder, por derecho divino, para elegir a sus obispos;
2) el pueblo tiene también poder para quitar a los ministros de la Iglesia cuando son indignos;
3) ni el recurso al obispo de Roma debe cambiar la decisión comunitaria cuando tal recurso no se basa en la verdad (Epist. 67, 3, 4 y 5).
La Iglesia era, en aquellos siglos, tan Iglesia de Cristo como la actual. Pero se parecía más a lo que quiso Jesús que lo que se parece la Iglesia que ahora tenemos. Porque, en la Iglesia primitiva, los obispos no habían acaparado todo el poder, como ocurre ahora. El centro de la Iglesia no estaba en el clero, sino en la comunidad de los fieles. Por eso los feligreses no eran la clientela de los clérigos. Todos los cristianos se sentían responsables y participaban en la toma de decisiones. No aceptaban, sin más, las decisiones que se tomaban sin contar con la comunidad. El valor supremo de aquellos cristianos no era la sumisión, sino la responsabilidad.
Sin entrar en los motivos concretos de lo ocurrido en Albuñol o en Vallecas, es evidente que ambos episodios han puesto de manifiesto que en la Iglesia se habla mucho de amor y de comunión, pero lo que importa es afirmar y hacer notar el poder de los obispos, su autoridad intocable y la sumisión a sus decisiones. Por más que eso tenga el elevado coste de la resistencia de algunos, el escándalo de otros y el daño que sufrimos todos. El resultado está a la vista: cada día las iglesias están más vacías, los cristianos más desilusionados y bastantes clérigos desconcertados, sin saber qué hacer. Y según parece, con poco entusiasmo para emprender caminos de renovación y puesta al día. La concentración del poder produce sumisión y orden. La sumisión y el orden generan miedo. Y el miedo, parálisis o incluso marcha atrás.
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viernes, abril 29, 2011

Carta del profesor Francis Delperée al Primado de Bélgica

 

"Monseñor, su discurso suena falso, es inadecuado y va contra el mensaje evangélico. Resitúese. Hable como un pastor y no como un “mánager”...
Me veo obligado a decirles – a usted, Monseñor, así como a sus colegas en el episcopado - tres cosas. Uno: el discurso que la Iglesia dirige hoy a los fieles y, más ampliamente, a Bélgica y al mundo, suena falso. Dos: dista mucho de responder a la expectativa legítima del común de los mortales. Tres: más grave aún, y peso mis palabras, no se inscribe en la perspectiva de una transmisión correcta del mensaje evangélico."

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Francis Delperée, un líder intergeneracional para Europa

Repito aquí, para los lectores hispanohablantes, un resumen de la semblanza del profesor Francis Delperée, que publiqué el 05.06.09 con ocasión de unas elecciones europeas.

Ver Filme: Traité Constitution européenne

Tengo la íntima convicción de que mi Colega y Amigo el profesor Francis Delpérée es indispensable en el Parlamento Europeo como Constitucionalista, como pedagogo del derecho, como mediador intergeneracional y como líder político.

Me gusta decir de él que si hubiera sido adulto en el momento del nacimiento de las Comunidades Europeas (en 1950 Francis sólo tenía ocho años) habría sido uno de los Padres de Europa al triple título de Constitucionalista, de Político y de Pedagogo.

Con él en funciones, la Unión Europea no habría entrado en el callejón sin salida constitucional y pedagógico en el cual se encuentra desde hace ya demasiado tiempo.

Desde 1961 soy testigo de su Humanismo universalista, de su valor, de su dedicación, de su competencia y de sus calidades de líder:

Es miembro de la Academia real de Bélgica y del Instituto de Francia (Academia de ciencias morales y políticas); es también doctor honoris causa de las Universidades de Aix-en-Provence, Atenas, Ginebra, Ottawa, y Szeged.

Francis Delpérée es abogado honorario del Colegio de Abogados de Bruselas y fue asesor en la sección de legislación del Consejo de Estado de 1985 a 2004; ejerció numerosas responsabilidades y constituye, desde hace años, una de las figuras emblemáticas del derecho público belga. “La lista de sus títulos y funciones lo ilustra ampliamente: Francis Delpérée, cuyo acceso al emeritado celebró nuestra universidad el viernes 5 de octubre del 2007, es una personalidad fuera de norma”.

Es profesor emérito de la Facultad de derecho de la Universidad católica de Lovaina (UCL) y antiguo decano de esta Facultad. Pedagogo fuera de serie, ha dejado huella en varias generaciones de estudiantes y ha contribuido de manera excepcional a hacer progresar la ciencia del derecho constitucional, tanto en Bélgica como en el extranjero. Viajero científico infatigable, es iniciador y animador de múltiples proyectos jurídicos innovadores.

Es el autor de un Tratado sobre “El derecho constitucional de Bélgica”, de varias obras – entre ellas: Crónicas de crisis, Los derechos políticos de los extranjeros, El contencioso electoral, El planteamiento ciudadano, El federalismo en Europa, Cuaderno de campaña, La Constitución de 1830 a nuestros días, e incluso más allá - y de numerosos artículos sobre los problemas de organización y funcionamiento del Estado.

Además de las numerosas obras y artículos de las que es Autor, el profesor Francis Delpérée se aplicó, con el talento pedagógico que lo caracteriza, a ilustrar a sus conciudadanos sobre las cuestiones institucionales de actualidad. Lo hizo y lo sigue haciendo tanto a través de la radio, de la prensa escrita, de la télévisión y de las conferencias, “que no se ha negado nunca a dar”, como a través del lenguaje audiovisual de Internet.

Con ocasión de su emeritado en la UCL, en 2007, fueron muy numerosas las personalidades de los mundos jurídico, político y periodístico que respondieron a la invitación y que le rindieron homenaje en Lovaina-la-Nueva, al término de la rica carrera universitaria que fue la suya. La espléndida obra de homenaje (Ediciones Bruylant) que le ofrecieron sus colegas y amigos fue presentada durante esta fiesta, que tuvo lugar el viernes 05/10/2007.

El Miércoles 25 de marzo pasado, la República Francesa lo nombró “Comendador de la orden de las Palmas académicas”

En 1993, el Rey Balduino, que admiraba los talentos pedagógicos del profesor Francis Delpérée y le había confiado la formación jurídica del príncipe heredero, le otorgó concesión de nobleza y el título personal de barón.

Film: Tratado Constitución Europea.

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Carta a mi obispo
Francis Delperée


Monseñor, su discurso suena falso, es inadecuado y va contra el mensaje evangélico. Resitúese. Hable como un pastor y no como un “mánager”.

Una opinión de Francis DELPÉRÉE, Senador y profesor emérito de la UCL, que se expresa aquí individualmente.
La libre Belgique, Mis en ligne le 27/04/2011.

Monseñor,

No está en nuestras costumbres el escribirnos. Desde hace cuarenta años, nuestros caminos se han cruzado. En la facultad de derecho de Lovaina o con ocasión de innumerables acontecimientos que salpican la vida política, cultural o social de nuestro país. Sin olvidar las emisiones de radio o de televisión de las cuales uno y otro somos aficionados.
Mi sorpresa fue inmensa. Lo que me incitó a tomar la pluma. ¡Es más fuerte que yo! ¡Debo escribírselo! Me veo obligado a decirles – a usted, Monseñor, así como a sus colegas en el episcopado - tres cosas. Uno: el discurso que la Iglesia dirige hoy a los fieles y, más ampliamente, a Bélgica y al mundo, suena falso. Dos: dista mucho de responder a la expectativa legítima del común de los mortales. Tres: más grave aún, y peso mis palabras, no se inscribe en la perspectiva de una transmisión correcta del mensaje evangélico.

Como puede constatarlo, no me pongo guantes. Pero lo hago sabiendo que le gusta el debate, incluso rudo. Si el exordio no le ha movido a ignorar el resto de mi carta, permítame que desarrolle los argumentos.

1. El discurso suena falso

El domingo de Ramos, usted se había negado a todo comentario sobre el asunto Vangheluwe. No tenía en cuenta la presión mediática que llovía sobre sus espaldas. Hablaría, precisó usted, en el momento que elegiría usted mismo. Es decir: después del oficio pascual.

Algunos Maquiavelos, entre los cuales - lo confieso – me encuentro, se imaginaron inmediatamente que, ocho días más tarde, usted iba a ejecutar el “golpe infalible”. Y reducir así al silencio a los inoportunos. Se podía suponer que el Vaticano se habría expresado entretanto. Y que usted iba a poder referirse a decisiones sabias al mismo tiempo que firmes. Su silencio se explicaría después del golpe. A la justicia romana le era necesario un tiempo para deliberar con conocimiento de causa.

En realidad, absolutamente nada de esto sucedió. La entrevista de este domingo hace “paf”. Nada de nuevo, ni de Roma ni de otra parte. Su mutismo durante la Semana santa aparece como un capricho.

Añado que el método de argumentación que ha utilizado en ese momento no es digno de usted. “No he visto el conjunto de la entrevista. Tengo otras quehaceres.” Lo cual me hace pensar en las respuestas apuradas de los centenares de estudiantes que usted ha interrogado en Lovaina-la-Nueva y que creen salir de un aprieto pretextando no haber revisado una parte de la materia. ¿No hay ni magnetoscopios, ni ordenadores en Malinas? ¿Y no consulta nunca Youtube?

Y además, es doloroso decirlo así, ¿se ha dado cuenta usted, el favorito de los medios de comunicación, que la entrevista del 24, en la RTBF, se parecía, hasta en su puesta en escena, a la del 14, en la VT4? Un eclesiástico a la defensiva ante un periodista. El escenario sólo podía terminar mal.

2. El discurso es inadecuado

Le escribo también, Monseñor, para decirle que, en las circunstancias del momento, los católicos, y los no católicos, no esperan solamente palabras, bien o mal elegidas. En total franqueza, me atrevo a recordarle que el propio Verbo {divino} se hizo carne. Que, durante su vida terrestre, realizó actos. Y que éstos guardan sentido aún hoy.

Es necesario efectuar gestos, no por el placer de perderse en demostraciones, sino con el fin de hacerse comprender. Gestos proféticos. En el “Pequeño abecedario político” que publico estos días, me permito recordar este episodio. “Cuando en 1970, en Varsovia, Willy Brandt pone una rodilla, e incluso las dos, en tierra, delante del monumento creado en recuerdo de las víctimas del nazismo, no tiene que pronunciar un discurso. Su cuerpo y su espíritu hablan por él y por el país del que es el representante eminente.”

Con esta pregunta {sobre los gestos esperados}: ¿La Iglesia de Bélgica no está en condiciones de encontrar los comportamientos adecuados? Se me dirá “Eso es fácil, es cómodo. Yo digo solamente una palabra, mejor: hago solamente un gesto y seré curado, como se dice en el oficio”. Para tener en cuenta la pobreza de nuestras palabras y para expresar respeto por la amplitud del desastre, deberían efectuarse gestos particulares de arrepentimiento. Serían testimonio de los valores evangélicos que los cristianos, incluidos los de la base, persisten en compartir.

Es necesario también efectuar gestos humanos. Son los de la solidaridad, incluida la solidaridad financiera – hay que ser claro. La comisión constituida en la Cámara de Representantes les ha enviado sugerencias precisas y concretas. Deben ser examinadas con la debida serenidad. ¿Pero sus expertos no podrían adoptar el ritmo de los tiempos modernos y no dar la impresión de que tienen ante ellos la eternidad? En el medio de los juristas especializados, el consejero que pide dos meses antes de dar una opinión sobre un tema delicado es marginado de la profesión por incompetencia.

3. El discurso va en contra del mensaje evangélico

Como usted, seguramente, yo oigo a las puertas de algunas iglesias un mensaje asombroso. “Compasional”. No por las víctimas sino por los abusones. ¡A todo pecador misericordia! ¡Que el que nunca haya pecado le lance la primera piedra!

Supongo que usted no acredita semejantes discursos. El Evangelio de Mateo no tiene palabras bastante duras para los escribas y los fariseos. Les promete nada menos que el fuego de la gehena. No es una cuestión ni de derecho penal, ni de derecho canónico. Es un problema moral. Trátelo como tal. Con todas sus consecuencias, incluidas - lo repito - : las financieras. “El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”, dice la Biblia. No soy uno de sus exégetas más informados. Constato que, en un reflejo de realismo, Mateo deja entender que el hombre, en particular el hombre herido, vive también “de pan”, es decir, de las ayudas materiales y morales que los miembros de la comunidad deben garantizarle. Sin reserva.

No querría encontrarme en su lugar. Usted accede al cargo supremo en el seno del episcopado en un momento en que la Iglesia de Bélgica está prisionera en la tormenta. Y es sólo un eufemismo. Resitúese. Hable como Pastor y no como un “mánager”. Exprésese simplemente, sin dejarse tentar por el placer de la dialéctica. No haga derecho sino moral - es un jurista quien se lo dice.

Conjeturo que los días que vienen no serán de los más cómodos y que el hombre de Brujas atormentará aún algunas de sus noches. No dispongo de consejo que pueda darle. Pero me parece, al margen de toda consideración canónica, que dos normas de conducta se imponen: la firmeza frente a los descarriados y la solidaridad en favor de las víctimas.

Este domingo 24 de abril de 2011

Texto original en francés

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miércoles, abril 27, 2011

El Primado de Bélgica pide paciencia

 

Toda traducción es difícil, si el traductor se empeña en ser fiel a las intenciones del Autor del texto traducido, sin hacer violencia ni al sentido ni a la forma de ninguna de las dos lenguas en presencia.
En el caso del texto que presentamos aquí, se añaden a la dificultad habitual de toda traducción, la presencia en el mismo texto a traducir de tres niveles textuales: el del brillante periodista Christian Laporte, a mi entender el mejor comentarista del catolicismo belga; el del propio Primado de Bélgica entrevistado, el arzobispo André-Joseph Léonard, con su idiolecto ideológico propio, marcadamente alejado del lenguaje común de la mayoría de los católicos belgas, sobre todo de los flamencos; y el de una cultura general "belgohablante" difícilmente transferible al español sin la ayuda de un buen diccionario enciclopédico, rico en locuciones idiomáticas, por el momento inexistente.
A estos tres niveles textuales hay que añadir el mecanismo de embrague pragmático que haga comprender al lector de la traducción todos los presupuestos del texto, que son innumerables, y todas sus referencias, tanto intradiegéticas como extradiegéticas.
Confío en que las soluciones propuestas sean las más adecuadas, para que el Lector hispanohablante pueda interpretar lo mejor posible, sin traicionarlas,las intenciones de Christian Laporte y las del arzobispo André-Joseph Léonard.
Como es corriente en la mejor práctica de la traducción de los traductores hermeneutas actuales, he encarnado en el texto final el máximo de información posible, incluida la retórica y poética, evitando las notas y limitándome a completar la información pragmática mediante explicitaciones entre llaves tipográficas.
Ni que decir tiene que una dificultad añadida de comprensión es la crisis excepcional que atraviesa desde hace muchos años el catolicismo belga, por lo menos desde la expulsión de los francohablantes de Lovaina.
Esta crisis de fondo, nunca superada por el conjunto del país, a pesar de las apariencias puramente nominalistas, se ha visto trágicamente exacerbada, hace ahora un año, por la revelación de los crímenes de pederastia cometidos por uno de sus obispos, seguida por las revelaciones de centenares de otros casos del mismo tipo de crímenes, cometidos por sacerdotes y religiosos en el ejercicio de sus responsabilidades religiosas.
La punta visible de este iceberg del abuso flagrante de poder, limitado a primera vista de miope al plano sexual, no nos permite deontológicamente el dejar de advertir que la “Comisión Abusos” y la justicia deben escrutar la masa enorme, por descubrir, del abuso sistemático del poder administrativo, en el que necesariamente han incurrido quienes han empleado los poderes de la Iglesia en su beneficio propio y en el de su clientela, en detrimento de innumerables víctimas.
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Mons. Léonard: “¡Aún un poco de paciencia!
por Christian Laporte.
El original francés de este texto fue publicado en "La Libre Belgique" el 26/04/2011
El arzobispo decepciona al mundo político, a las víctimas y a los cristianos. Interpelado por “la Libre {Belgique}”, mantiene contra viento y marea el rumbo de la Iglesia.
Si no hubiera habido la entrevista concedida a la RTBF, (registrada el pasado miércoles) en su palacio arzobispal en Malinas, y algunas reacciones “en caliente”, después de la misa del día de Pascuas en la catedral Saints-Michel-et-Gudule, para otros medios audiovisuales de comunicación, parece evidente que Mons. André-Joseph Léonard no habría vuelto de nuevo el domingo a hablar sobre la increíble entrevista de Roger Vangheluwe {ex obispo de Brujas} y tampoco hubiera dicho ni pío de las consecuencias prácticas que hay que sacar de la comisión Lalieux.
Como cabe leerlo en otro lugar, en su homilía tan esperada por la opinión pública, él se limitó a recordar que había mencionado estas cuestiones en las oficios de la Semana santa. Como “la Libre” lo precisaba ya el sábado, de hecho el arzobispo había invitado a sus sacerdotes a renovar su promesa {de celibato} haciendo a la vez penitencia por sus colegas descarriados. Al mismo tiempo, rezó igualmente en diferentes ocasiones por las víctimas, pero estos mensajes, sin ninguna duda sinceros, iban dirigidos solamente a los fieles presentes.
Consecuentemente no tiene nada de extraño el que las reacciones que siguieron a su vuelta sobre la escena de la información estuvieran marcadas con el sello de la decepción e incluso de la cólera.
Comenzando por la reacción de la Presidenta de la comisión {Abusos} de la Cámara, Karine Lalieux (PS), que habló de una intervención mediática “chocante y escandalosa”.
La diputada ha anunciado que la próxima semana reuniría de nuevo a su comisión, para examinar el seguimiento de sus conclusiones. Para la Sra. Lalieux, “es chocante el constatar que las víctimas siguen estando completamente ausentes del discurso de Mgr Léonard. Él alega que todo se ha dicho ya, ignorando las llamadas al reconocimiento, por el jefe de la Iglesia, de una responsabilidad moral de la institución”, indicó, enfadada, la diputada.
Por eso Karine Lalieux ha invitado la institución a que reaccione cuanto antes. “Entiendo que reflexionen sobre la instauración del tribunal arbitral, pero ya hace un año que se espera, desde la aparición del informe Adriaenssens. El Parlamento y la sociedad no esperarán más meses”, y si el asunto no avanza bastante rápidamente, “habrá que prever otras sanciones, por ejemplo: financieras”, advirtió.
Mgr Léonard, interpelado el domingo por la tarde por “La Libre”, dice que no comprende el que se acuse a la Iglesia de no actuar aún más.
“Este reproche no es exacto. A lo largo de la Semana santa, mencionamos el drama de la pederastia y era normal que, a pesar de todo, en este día de Pascuas, habláramos más que nada del acontecimiento mayor para la humanidad que fue la Resurrección de Cristo. Como usted lo escribió, uno de los gestos fuertes fue el hecho de pedir que durante la renovación de la promesa {del celibato} de los sacerdotes hicieran acto de penitencia por sus colegas.”
Mgr Léonard refuta también la acusación recurrente de falta de simpatía por las víctimas: “También ahí, tanto en el comunicado común de los obispos como en las distintas celebraciones, se ha expresado con el respeto que conviene.”
El arzobispo dice igualmente “haber querido romper la imagen de que solamente el arzobispo puede hablar de la Iglesia. Los dos obispos de referencia, Mons. Harpigny y Mons. Bonny, ya tomaron la palabra frecuentemente. Nos situamos en esta colegialidad”.
Con respecto al silencio de la Iglesia sobre el informe de la comisión Lalieux, Mons. Léonard reacciona, igualmente sorprendido: “Los dos obispos antes citados trabajan sobre este expediente de una manera que me inspira respeto. Asistidos por distintos especialistas de diferentes disciplinas, preparan la señal necesaria, destinada a las víctimas y a la sociedad. El mundo político no debe dejarse llevar por la impaciencia: el expediente es demasiado delicado para reaccionar a la ligera. Recordaré también que el informe sólo ha sido votado por la Cámara el 7 de abril, cuyos Comisarios, pienso yo, han tomado también cierto tiempo para concertarse. Sólo hace de esto poco más de dos semanas. Lo cual es poco comparado con {el tiempo que han empleado} quienes desde hace meses y meses deben reinstalar un nuevo Gobierno para nuestro país”.
Mons. Léonard rechaza por lo tanto todas las acusaciones de bloqueo: la Iglesia reaccionará según la expresión bien conocida del rey Balduino con respecto al Congo belga, “sin retrasos desastrosos, y sin precipitación inconsiderada”.
Por fin, mal que le pese a sus adversarios, André-Joseph Léonard no ve el futuro de manera necesariamente negativa para la Iglesia: “Se puede hacer un paralelo con lo que acabamos de vivir {durante la Semana santa}: hay la prueba de la Cruz y luego la Resurrección. Mi primer año a la cabeza del arzobispado se ha caracterizado a la vez por momentos terriblemente exigentes y por cosas muy bonitas. No olvidaré el fervor que acompañó mi instalación; me alegro también del fervor manifestado durante la ordenación de mis tres {obispos} auxiliares y la demostración de que los Belgas {tanto flamencos como valones y bruselenses} pueden y quieren aún hacer muchas cosas juntos. Luego, mis visitas a los decanatos fueron muy positivas también. Diré que la crisis puede a largo plazo resultar beneficiosa, porque desemboca en una purificación e incluso en una removilización, ya que los colegas me confirman que las asambleas no sólo están más concurridas, sino que también son más entusiastas”.
El arzobispo concluye la entrevista con una llamada, para que todos los cristianos belgas se encuentren el próximo fin de semana asociándose a la Iglesia universal en la memoria de Juan-Pablo II, que este 1 de mayo será beatificado en Roma.
Texto original en francés
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27.04.11 | 09:00. Archivado en Semántica, Pragmática, Morfosintaxis, Poética, Hispanobelgas, España, Sociogenética, Periodismo, Epistemología, Religiones, Pro justitia et libertate, Bélgica

jueves, abril 14, 2011

Necesitamos un turismo responsable

 


El principal piloto del prestigioso grupo hotelero andaluz Fuerte Hoteles, José Luque, antes Director general y ahora Consejero delegado, indica a sus colegas de profesión el rumbo que hay que proseguir, para quien como él ya lo seguía, o que tomar, para quien lo ignoraba o esquivaba: hay que llevar hasta sus últimas consecuencias el principio fundamental del Código ético mundial para el turismo. Este principio es la responsabilidad, porque sin ella no hay deontología profesional que valga.
Afirmamos el derecho al turismo y a la libertad de desplazamiento turístico,
Expresamos nuestra voluntad de promover un orden turístico mundial equitativo, responsable y sostenible, en beneficio mutuo de todos los sectores de la sociedad y en un entorno de economía internacional abierta y liberalizada, yProclamamos solemnemente con ese fin los principios del Código Ético Mundial para el Turismo.
Preámbulo del Código Ético Mundial para el Turismo,
“Resolución adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el
21 de diciembre de 2001″
A/RES/56/212.
Fuente: Código ético mundial para el turismo
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El turismo que necesitamos, por José Luque
Javier Ortiz Sánchez

Abr 11th, 2011
Este sábado José Luque publica en el Diario Sur de Málaga un artículo en el que reflexiona sobre las claves para captar un perfil de turista de calidad.
Luque resalta que “en un escenario de competencia, donde el factor precio ya no es un factor de decisión para venir a la Costa del Sol, es necesario incidir en hacer reflexiones estratégicas sobre cuáles son nuestras opciones de futuro”. Para lo cual, Luque propone hacer un planteamiento basándose en los principios del turismo responsable y resolver las cuestiones que preocupan a la costa malagueña pero que también es aplicable a cualquier otro destino maduro del mediterráneo:
¿Tenemos el perfil de turista que realmente queremos? ¿Tenemos el producto y los servicios que demanda el turista de calidad que deseamos? ¿Podemos vivir en el largo plazo con esta presión de precios a la baja y con los altos costos que soportamos?

En este sentido, se plantea el turismo responsable como “una opción no ya de futuro sino de presente, que sirve como una útil herramienta para reflexionar sobre estos retos. Se trata de un circulo virtuoso que se retroalimenta y cuyo eje fundamental es la calidad sobre cuatro pilares: la satisfacción del cliente, el respeto al entorno, la autenticidad y el perfil responsable de las empresas.”
La calidad, entendida primero como la satisfacción de los clientes, significa que sólo serán válidas las estrategias orientadas a mejorar la formación de las personas que prestan el servicio y las instalaciones donde lo hacen.
Para la mejora de la calidad en destino, José expone dos acciones necesarias a llevar a cabo, la reorientación de recursos para la formación y el reciclaje de instalaciones hoteleras. En la primera de todas destaca el papel de escuelas que como La Cónsula de Churriana han hecho tanto por renovar la cocina tradicional e innovar en materia de formación.
El segundo parámetro es la calidad del entorno, y ésta comienza con el saneamiento integral de nuestras costas, pasa por el esfuerzo por que todos contaminemos menos, pero también tiene mucho que ver con la imagen del destino, con la mejora de nuestro entorno urbano y la preservación del medio ambiente.
Las ventajas que consigue un destino tan consolidado como la Costa del Sol, poniendo en valor el cuidado del entorno urbano y medioambiental, pueden traducirse en un refuerzo de marca e imagen, que es donde el turista se apoya para verse identificado con un destino a la hora de tomar la decisión de ir de vacaciones. “Tenemos buenas prácticas como la rehabilitación y el impulso museístico que ha dinamizado el centro de Málaga, pero aquí en la costa queda mucho por hacer”, comenta a este respecto.
El tercer parámetro es lo que llamo nivel de autenticidad de nuestra oferta, es decir toda la parte experiencial de las vacaciones, basada en nuestros elementos culturales diferenciales. Me gusta poner el ejemplo de que una sardina la puedes comer en todo el mundo, pero un espeto de sardinas solo en un chiringuito de Málaga.
Mucho se habla de la experiencia de los viajeros en un destino y el efecto que resulta al regreso de éste al contarlo en su entorno, redes sociales, un medio, etc. Pero, ¿Hacen los destinos lo adecuado para promocionar fuera lo auténtico de su comunidad local? Un ejercicio de reflexión que sorprende cuando ves desde otro país cómo se vende un destino que conoces bien o en el que has vivido.
El cuarto pilar es el perfil responsable de la empresa. Es decir, sus comportamientos responsables, desde el fomento de certificaciones que mejoren la gestión de la calidad y el cuidado del medio ambiente hasta buenas prácticas como fomentar la compra a proveedores locales. Un comportamiento responsable clave es la transparencia.
La transparencia es un concepto sobre el que ya hemos escrito aquí con anterioridad y sobre el que podemos escribir mucho. Pero es facil resumirlo en este contexto con la afirmación que en el entorno donde se desenvuelven las empresas hoy día, el cliente conoce más sobre las mismas que la propia empresa misma; y es entre otros factores, por lo que el mercado demanda más trasnparencia de información.
Como última reflexión, un binomio que podrá dar mucho de sí será el turismo resplonsable y los efectos de las redes sociales en la promoción de destinos y empresas turísticas.
Fuente: Blog.ResponsibleHotels
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El turismo que necesitamos
José LUQUE GARCÍA

Consejero delegado de FUERTE HOTELES y Responsible HOTELS.TRAVEL
09.04.2011.
El turismo es un sector estratégico para Málaga y muchas otras zonas españolas, un hecho que siguen avalando los 52,6 millones de turistas que, según el Instituto de Estudios Turísticos, entraron en España durante el 2010. La reciente crisis tunecina y egipcia nos ha demostrado no sólo lo que hemos ganado este año (sobre todo Canarias y Mallorca) sino fundamentalmente los turistas que hemos perdido durante los últimos años.
En este escenario de competencia donde el factor precio ya no es un factor de decisión para venir a la Costa del Sol, es necesario incidir en hacer una reflexión estratégica sobre cuáles son nuestras opciones de futuro. Lo que aquí propongo es usar la metodología del turismo responsable para responder a estas y a otras preguntas: ¿Tenemos el perfil de turista que realmente queremos? ¿Tenemos el producto y los servicios que demanda el turista de calidad que deseamos? ¿Podemos vivir en el largo plazo con esta presión de precios a la baja y con los altos costos que soportamos?
El turismo responsable es realmente una opción no ya de futuro sino de presente, que sirve como una útil herramienta para reflexionar sobre estos retos. Se trata de un circulo virtuoso que se retroalimenta y cuyo eje fundamental es la calidad sobre cuatro pilares: la satisfacción del cliente, el respeto al entorno, la autenticidad y el perfil responsable de las empresas.
La calidad, entendida primero como la satisfacción de los clientes, significa que sólo serán válidas estrategias orientadas a mejorar la formación de las personas que prestan el servicio y las instalaciones donde lo hacen. Esto se resume en dos acciones: es imperativo orientar aún más los recursos públicos y privados a la formación de calidad y a las renovaciones y reciclaje de la instalaciones hoteleras.
El enfoque de escuelas como La Cónsula de Churriana, que tanto han hecho por renovar nuestra cocina, es el camino a seguir. Las ayudas públicas orientadas a renovar establecimientos hoteleros y a reconvertir en otros usos aquellos hoteles que no tienen arreglo es una prioridad. El costo de imagen de ‘morir matando’ compensa con creces la inversión en alternativas, sobre todo para aquellos establecimientos obsoletos o sencillamente mal ubicados. Planificar esto será mucho mejor para los empleados y empresarios que no estar abocados a una situación de insolvencia donde no haya de donde sacar para nadie.
El segundo parámetro es la calidad del entorno, y ésta comienza con el saneamiento integral de nuestras costas, pasa por el esfuerzo por que todos contaminemos menos, pero también tiene mucho que ver con la imagen del destino, con la mejora de nuestro entorno urbano y la preservación del medio ambiente. Terminar con el saneamiento no es una asignatura del futuro sino del pasado, y aún la tenemos pendiente. En una zona tan consolidada como la nuestra el cuidado del entorno urbano y medioambiental es sin duda el gran reto. Tenemos buenas prácticas como la rehabilitación y el impulso museístico que ha dinamizado el centro de Málaga, pero aquí en la costa queda mucho por hacer.
El tercer parámetro es lo que llamo nivel de autenticidad de nuestra oferta, es decir toda la parte experiencial de las vacaciones basada en nuestros elementos culturales diferenciales. Me gusta poner el ejemplo de que una sardina la puedes comer en todo el mundo, pero un espeto de sardinas sólo en un chiringuito de Málaga. La primera dama de Estados Unidos, en su afortunada visita del pasado verano a la Costa del Sol, nos mostró el camino: fue de compras callejeando por el casco antiguo de Marbella, donde cenó en un restaurante de cocina local, hizo una excursión a la ciudad de Ronda y otra a Granada. ¿Por qué? Porque esas experiencias sólo las puede tener aquí.
El cuarto pilar es el perfil responsable de la empresa. Es decir, sus comportamientos responsables, desde el fomento de certificaciones que mejoren la gestión de la calidad y el cuidado del medio ambiente, hasta buenas prácticas como fomentar la compra a proveedores locales.
Un comportamiento responsable clave es la transparencia. Es absolutamente necesario extender el buen hábito de los clientes que escriben en Internet su opinión sobre los hoteles y restaurantes a todos los servicios públicos implicados en la experiencia vacacional (transportes, oficinas de turismo….). La administración turística debiera impulsar innovadoras plataformas en la red donde nuestros turistas valoren esos servicios. «Lo que no se puede medir no se puede gestionar». Esta innovadora actitud revelaría muchas malas prácticas que nos perjudican.
El turista responsable es generalmente una persona de formación universitaria, de clase media y alta, sensible con la calidad (nivel de servicio y de las instalaciones ) del entorno (urbano y medioambiental), que le gusta tener experiencias en contacto con la cultura del lugar donde viaja y que valora el perfil responsable de las empresas. Apostar por él nos traerá muchos beneficios a medio y largo plazo
Fuente: Diario Sur de Málaga
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miércoles, abril 06, 2011

"Juventud SIN futuro" = "Humanidad SIN futuro"

 

Dejando a la juventud sin futuro, nos privamos de nuestro propio futuro.
La paradoja transgeneracional a la que asistimos, unos como agentes y otros como pacientes, es global.
Se manifiesta con particular agudeza en España, donde el colectivo más castigado por el paro es la juventud, con una tasa de paro juvenil del 40%, la más alta de la UE.
La paradoja transgeneracional es también europea y mundial, porque se manifiesta, con diferentes grados de intensidad, tanto en las prósperas Europa y Norteamérica como en el resto del planeta. Por el momento la paradoja transgeneracional es particularmente aguda en los países sometidos a dictaduras, que lo son en general los de las antiguas colonias europeas, muchas de ellas de cultura árabe y/o de religión musulmana.
La paradoja es, como recurso retórico, una "figura de pensamiento que consiste en emplear expresiones o frases que envuelven contradicción". Tal es el caso de una frase o texto donde se atribuyen dos cualidades contrarias o dos proposiciones contradictorias a un mismo sujeto.
Cualidades contrarias: ‘El avaro es un rico pobre’: “Mira al avaro, en sus riquezas, pobre".
Proposiciones contradictorias: ‘El futuro de la humanidad no tiene futuro’: “La juventud, que es el futuro de la humanidad no tiene futuro”.
Solemos decir que la juventud es nuestro futuro, pero privando a la juventud de futuro, como lo hacemos al negarle sus derechos, la reducimos a la inexistencia, al mismo tiempo que nos privamos a nosotros mismos de nuestro propio futuro, tanto personal como social y mundial.
Actualmente se niegan impunemente a la juventud los siguientes derechos humanos: el trabajo en la dignidad y la justicia, garantizado por contratos no precarios; la seguridad económica durante la vida de trabajo y durante el retiro; la formación y el conocimiento no mercantilizados; la vivienda no sometida a la especulación inmobiliaria.
El Manifiesto de “Jóvenes SIN futuro” resume esta situación de injusticia intergeneracional afirmando:
“Somos las y los jóvenes a quienes las élites económicas y las políticas de nuestros gobiernos nos quieren convertir en la generación sin formación ni trabajo ni pensión digna.
Aquellos que, además, no tendremos casa en nuestra vida, desde que los especuladores hicieron del derecho a la vivienda un negocio con el que enriquecerse; un modelo de crecimiento económico que ha fracasado y ha generado esta crisis. Hemos tomado conciencia de que las medidas de salida a la crisis económica se han realizado a través de una constante socialización de las pérdidas.”
No lo olvidemos: El único futuro de la humanidad es la juventud, pero si la juventud no tiene futuro, la humanidad tampoco lo tiene.
Manifiesto: "Juventud SIN futuro"
"Nosotras y nosotros, la juventud sin futuro, nos dirigimos a la opinión pública para mostrar nuestro desacuerdo con la política de recortes sociales del Gobierno, y la consecuencia más grave y con mayor impacto en el futuro que estas medidas representan: la juventud más preparada de nuestra historia vivirá peor que sus padres.
La agresión contra el colectivo juvenil en un escenario de crisis capitalista, con una tasa de paro juvenil del 40%, la más alta de la UE, se materializa principalmente en tres medidas:
o La Reforma laboral, que aumenta la temporalidad de nuestros contratos, la flexibilidad laboral y supone la desaparición de la negociación colectiva, convirtiéndonos en trabajadores precarios/as de por vida.
o La Reforma del sistema de pensiones, que retrasa la edad de jubilación y reduce la cuantía de nuestras futuras pensiones y nos dificulta aún más encontrar un trabajo digno. Todo ello nos plantea un horizonte sin futuro.
o La mercantilización de la Educación pública, que apuesta por la rentabilidad privada, y no por la formación y el conocimiento. Una universidad de élite para una minoría y fábrica de precarios para una mayoría, con medidas que se concretan en una nueva selectividad que pone trabas al acceso a la universidad y en la degradación de la formación profesional.
Somos las y los jóvenes a quienes las élites económicas y las políticas de nuestros gobiernos nos quieren convertir en la generación sin formación ni trabajo ni pensión digna. Aquellos que, además, no tendremos casa en nuestra vida, desde que los especuladores hicieron del derecho a la vivienda un negocio con el que enriquecerse; un modelo de crecimiento económico que ha fracasado y ha generado esta crisis. Hemos tomado conciencia de que las medidas de salida a la crisis económica se han realizado a través de una constante socialización de las pérdidas.
Frente a la salida de la crisis por la derecha, nosotras y nosotros, la generación precaria, señalamos a los culpables y reivindicamos ser escuchados.
Queremos recuperar nuestra capacidad para ser actores de un motor de cambio, combatiendo un país de precariedad, desempleo y privatización de nuestra educación. Somos además conscientes de que la movilización y la lucha tienen sentido, pero sobre todo de que son necesarias. Italia, Francia, Grecia o Islandia nos enseñan que la movilización es indispensable. El mundo árabe nos demuestra que la victoria es posible.
Por eso llamamos a un ciclo de movilizaciones que recuperen la voz de la juventud en la calle, y lo hacemos extensivo a la sociedad civil. Nosotros no nos fiamos, sabemos que esto sólo lo solucionamos sin los que causaron esta crisis. Instamos a emprender la movilización colectiva, a reivindicar nuestro derecho a disentir, a reconstruir nuestro futuro.
Los abajo firmantes, estudiantes y miembros de la comunidad educativa, jóvenes trabajadoras y jóvenes trabajadores, movimientos sociales, profesionales de la ciencia, la técnica; mundo de la cultura y de las artes dan respaldo con su firma a este llamamiento a la movilización.
«Nos habéis quitado demasiado, ahora lo queremos todo»
Manifestación en Madrid: jueves 7 de abril - 19h - Pza. Antón Martín
Juventud SIN futuro
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miércoles, marzo 30, 2011

Al teólogo Joseph Comblin le dolía su Iglesia

 

Al teólogo Joseph Comblin (1923- + 27.03.2011) le dolía su Iglesia, porque constataba su desmembramiento como cuerpo social y místico, por culpa del clericalismo, incapaz de reconocer la necesidad de la corresponsabilidad  de los laicos tanto en los deberes como en los poderes del conjunto del cuerpo eclesial.
Entonces, ¿quién va a evangelizar el mundo de hoy, cuando faltan y fallan los clérigos, tanto en cantidad, por su envejecimiento y por la falta de vocaciones, como por la inaceptable calidad de su concepción de la Iglesia?
Desde el punto de vista de Joseph Comblin, son los laicos.  “Ya han surgido muchos grupos pequeños de jóvenes que practican justamente un modo de vida mucho más pobre {que los clérigos}, independientes de cualquier organización externa, en contacto permanente con el mundo  de los pobres. Ya existen, y habría más si fueran más conocidos.
Esta podría ser una tarea auxiliar de la teología: hacer saber lo que sucede en la realidad, descubrir dónde se encuentra en este momento  el evangelio vivido, para que se sepa, para que estos grupos se conozcan mutuamente, porque de otra manera pueden desalentarse o carecer de perspectivas. Una vez reunidos, que formen asociaciones, en el respeto de las tendencias, de los modelos espirituales.
No espero mucho de los clérigos. Estamos, por consecuencia, en una nueva situación histórica.”
Nacido en Bruselas en 1923, ordenado sacerdote en 1947 y doctorado en Teología por la Universidad Católica de Lovaina poco tiempo después, Comblin se formó en el clima de abertura teológica pre-conciliar, la teología renovada del norte europeo de Yves Congar, Karl Rahner y Henri de Lubac, profesor este último de toda una generación, entre ellos, Michel De Certeau.
Emigró a Brasil en 1958, trabajando en Campinas (SP) como profesor de escuela. Se convirtió en asesor de la juventud obrera católica (JOC), movimiento con fuertes repercusiones en la cultura obrera y en la movilización sindical. Más tarde fue profesor de la escuela de teología de los dominicos en San Pablo, donde fue profesor de Fray Betto hasta 1961. Fue también profesor del Instituto de Teología de Recife (Pernambuco) por invitación del Obispo de esa ciudad, D. Helder Câmara. Participó en la creación de seminarios rurales en el nordeste brasilero con un modelo pedagógico de avanzada.
Fue expulsado de Brasil en 1971 por la dictadura militar y residió en Chile, donde dirigió el seminario de Talca y escribió contra la ideología de seguridad nacional. La dictadura de Pinochet lo expulsó en 1980 y retornó al Brasil.
De vuelta en el nordeste brasilero fundó un seminario rural de formación de animadores de comunidades eclesiales de base, y varios movimientos asociados a la herencia de la Teología de la liberación.
Biografía e ideas no siempre van de la mano. Y no está mal que así sea, a fin de cuentas lenguaje y mundo, tal vez por suerte, tal vez por maldición, siguen manteniendo una relación compleja. La biografía de Joseph Comblin responde a un mundo que ajustó la brecha entre el cielo y tierra, y tal vez por ello dibuje un recorrido tan íntimo entre obra y vida
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"Hay una Iglesia paralela, sin poder, y que no busca el poder. ¿Qué va a pasar? ¿Un día tendrá la palabra? Eso es difícil preverlo, porque si no hay cambio en el Vaticano es muy difícil.
El sistema católico está de tal modo centralizado que todo depende de una sola persona. Y es claro que en Roma van a hacer todo lo posible para que no aparezca un nuevo Juan XXIII. Han tenido una lección ya... Han visto en Rusia qué pasó con Gorbachov, un hombre cambió y todo cayó.
O sea, cuando se produce una concentración de poder así, tan fuerte, tan radical, está todo el episcopado aniquilado, no tiene voz, no tiene iniciativa, no pueden decir nada, no pueden hacer nada, nada más reproducir lo que el Papa dice y manda hacer. Pero todo depende de un hombre.
¿Un día se puede imaginar que venga otro Juan XXIII? No hay ninguna previsión posible por el momento. El que está ahora dijo en Colonia a los seminaristas que tienen que entregar a la Iglesia su vida, su inteligencia y su libertad. ¡Entregar su libertad! Los soldados del papa. Pueden suceder situaciones catastróficas.
¿Qué pasa en la Iglesia? En ese momento, en diez años más, ya no habrá sacerdotes en Europa porque el promedio de edad actualmente es 65-70 años. Entonces, en diez años más habrá unos viejitos. Los institutos religiosos existirán en África, en Asia.
¿Estos grupos fundamentalistas no están aportando también seminaristas?
Ahí ni el poder de los fundamentalistas va a continuar. No. Van a aparecer escándalos. Porque hay cosas incomprensibles. Los Legionarios de Cristo, ¿cómo es que pueden mantener 4000 seminaristas de todas las diócesis del mundo? ¿De dónde viene la plata? ¿Contribuciones de quién? ¿Y cuánta plata viene de las drogas? Y las maniobras del Opus, todas maniobras financieras. Un día algo aparece y la verdad empieza a manifestarse."
¿Cuáles serían las orientaciones nuevas con relación al poder en la Iglesia hoy día?
1. En primer lugar se necesita reconocer el poder de los laicos, basado en los carismas y dones espirituales que recibieron, las responsabilidades evangelizadoras que asumen, etc.
2. En todas las instancias, desde el concilio ecuménico hasta los consejos parroquiales los laicos deben tener voz deliberativa y pueden decidir con el clero en todo lo que no se refiere a la doctrina definida definitivamente.
3. Los laicos deben tener voz activa en las elecciones en todos los niveles desde la elección del Papa hasta la elección de los párrocos.
4. Los laicos deben tener voz deliberativa en lo que se refiere a la liturgia, a la catequesis y la organización de la Iglesia.
5. El principio básico es que el poder no puede ser concentrado en una sola persona.
6. La base de toda la reforma del sistema de poder es la publicidad. La preparación de las decisiones debe ser abierta, publicada y los documentos necesarios deben estar a disposición de todos. No puede haber secreto de los nombramientos, ni de las decisiones prácticas tomadas por una sola autoridad.
7. Es necesario crear una instancia jurídica independiente en la que las personas que se sienten víctimas de injusticia puedan recurrir. En la actualidad, un laico no tiene defensa frente al clero o a los religiosos; las religiosas no tienen defensa frente al clero; los sacerdotes no tienen defensa frente al obispo; y los obispos no tienen defensa frente al Papa.
El principio básico es que el poder está en todos los cristianos aunque en grados distintos y que la estructura debe reconocer esta situación.
El segundo principio es que ninguna persona humana representa sencillamente el poder de Dios y por lo tanto puede ser corregido en todo lo que no es poder de Dios, sino afirmación de sí mismo. Para eso debe haber una corrección fraterna que debe ser pública.
El poder de Dios crea, construye, edifica, aumenta, confiere más libertad. Todos los poderes eclesiásticos que no actúan en ese sentido, no son poder de Dios y deben ser contenidos, limitados, corregidos estructuralmente. Las estructuras deben sacar las oportunidades de abusos de poder. Pues, en la Iglesia hay abusos de poder como en cualquier sociedad, y para disminuirlos es necesario que haya normas que equilibran los poderes de todos.
Fuentes:
1) LA CIUDAD DE JOSEPH COMBLIN: ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA
Por Nicolás Viotti1
2) Joseph Comblin: "L’Église : crise et espérance"
3) Joseph Comblin, memoria viva (1923-2011). El poder en la Iglesia
Xavier Pikaza, teólogo

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