viernes, abril 29, 2011

Carta del profesor Francis Delperée al Primado de Bélgica

 

"Monseñor, su discurso suena falso, es inadecuado y va contra el mensaje evangélico. Resitúese. Hable como un pastor y no como un “mánager”...
Me veo obligado a decirles – a usted, Monseñor, así como a sus colegas en el episcopado - tres cosas. Uno: el discurso que la Iglesia dirige hoy a los fieles y, más ampliamente, a Bélgica y al mundo, suena falso. Dos: dista mucho de responder a la expectativa legítima del común de los mortales. Tres: más grave aún, y peso mis palabras, no se inscribe en la perspectiva de una transmisión correcta del mensaje evangélico."

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Francis Delperée, un líder intergeneracional para Europa

Repito aquí, para los lectores hispanohablantes, un resumen de la semblanza del profesor Francis Delperée, que publiqué el 05.06.09 con ocasión de unas elecciones europeas.

Ver Filme: Traité Constitution européenne

Tengo la íntima convicción de que mi Colega y Amigo el profesor Francis Delpérée es indispensable en el Parlamento Europeo como Constitucionalista, como pedagogo del derecho, como mediador intergeneracional y como líder político.

Me gusta decir de él que si hubiera sido adulto en el momento del nacimiento de las Comunidades Europeas (en 1950 Francis sólo tenía ocho años) habría sido uno de los Padres de Europa al triple título de Constitucionalista, de Político y de Pedagogo.

Con él en funciones, la Unión Europea no habría entrado en el callejón sin salida constitucional y pedagógico en el cual se encuentra desde hace ya demasiado tiempo.

Desde 1961 soy testigo de su Humanismo universalista, de su valor, de su dedicación, de su competencia y de sus calidades de líder:

Es miembro de la Academia real de Bélgica y del Instituto de Francia (Academia de ciencias morales y políticas); es también doctor honoris causa de las Universidades de Aix-en-Provence, Atenas, Ginebra, Ottawa, y Szeged.

Francis Delpérée es abogado honorario del Colegio de Abogados de Bruselas y fue asesor en la sección de legislación del Consejo de Estado de 1985 a 2004; ejerció numerosas responsabilidades y constituye, desde hace años, una de las figuras emblemáticas del derecho público belga. “La lista de sus títulos y funciones lo ilustra ampliamente: Francis Delpérée, cuyo acceso al emeritado celebró nuestra universidad el viernes 5 de octubre del 2007, es una personalidad fuera de norma”.

Es profesor emérito de la Facultad de derecho de la Universidad católica de Lovaina (UCL) y antiguo decano de esta Facultad. Pedagogo fuera de serie, ha dejado huella en varias generaciones de estudiantes y ha contribuido de manera excepcional a hacer progresar la ciencia del derecho constitucional, tanto en Bélgica como en el extranjero. Viajero científico infatigable, es iniciador y animador de múltiples proyectos jurídicos innovadores.

Es el autor de un Tratado sobre “El derecho constitucional de Bélgica”, de varias obras – entre ellas: Crónicas de crisis, Los derechos políticos de los extranjeros, El contencioso electoral, El planteamiento ciudadano, El federalismo en Europa, Cuaderno de campaña, La Constitución de 1830 a nuestros días, e incluso más allá - y de numerosos artículos sobre los problemas de organización y funcionamiento del Estado.

Además de las numerosas obras y artículos de las que es Autor, el profesor Francis Delpérée se aplicó, con el talento pedagógico que lo caracteriza, a ilustrar a sus conciudadanos sobre las cuestiones institucionales de actualidad. Lo hizo y lo sigue haciendo tanto a través de la radio, de la prensa escrita, de la télévisión y de las conferencias, “que no se ha negado nunca a dar”, como a través del lenguaje audiovisual de Internet.

Con ocasión de su emeritado en la UCL, en 2007, fueron muy numerosas las personalidades de los mundos jurídico, político y periodístico que respondieron a la invitación y que le rindieron homenaje en Lovaina-la-Nueva, al término de la rica carrera universitaria que fue la suya. La espléndida obra de homenaje (Ediciones Bruylant) que le ofrecieron sus colegas y amigos fue presentada durante esta fiesta, que tuvo lugar el viernes 05/10/2007.

El Miércoles 25 de marzo pasado, la República Francesa lo nombró “Comendador de la orden de las Palmas académicas”

En 1993, el Rey Balduino, que admiraba los talentos pedagógicos del profesor Francis Delpérée y le había confiado la formación jurídica del príncipe heredero, le otorgó concesión de nobleza y el título personal de barón.

Film: Tratado Constitución Europea.

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Carta a mi obispo
Francis Delperée


Monseñor, su discurso suena falso, es inadecuado y va contra el mensaje evangélico. Resitúese. Hable como un pastor y no como un “mánager”.

Una opinión de Francis DELPÉRÉE, Senador y profesor emérito de la UCL, que se expresa aquí individualmente.
La libre Belgique, Mis en ligne le 27/04/2011.

Monseñor,

No está en nuestras costumbres el escribirnos. Desde hace cuarenta años, nuestros caminos se han cruzado. En la facultad de derecho de Lovaina o con ocasión de innumerables acontecimientos que salpican la vida política, cultural o social de nuestro país. Sin olvidar las emisiones de radio o de televisión de las cuales uno y otro somos aficionados.
Mi sorpresa fue inmensa. Lo que me incitó a tomar la pluma. ¡Es más fuerte que yo! ¡Debo escribírselo! Me veo obligado a decirles – a usted, Monseñor, así como a sus colegas en el episcopado - tres cosas. Uno: el discurso que la Iglesia dirige hoy a los fieles y, más ampliamente, a Bélgica y al mundo, suena falso. Dos: dista mucho de responder a la expectativa legítima del común de los mortales. Tres: más grave aún, y peso mis palabras, no se inscribe en la perspectiva de una transmisión correcta del mensaje evangélico.

Como puede constatarlo, no me pongo guantes. Pero lo hago sabiendo que le gusta el debate, incluso rudo. Si el exordio no le ha movido a ignorar el resto de mi carta, permítame que desarrolle los argumentos.

1. El discurso suena falso

El domingo de Ramos, usted se había negado a todo comentario sobre el asunto Vangheluwe. No tenía en cuenta la presión mediática que llovía sobre sus espaldas. Hablaría, precisó usted, en el momento que elegiría usted mismo. Es decir: después del oficio pascual.

Algunos Maquiavelos, entre los cuales - lo confieso – me encuentro, se imaginaron inmediatamente que, ocho días más tarde, usted iba a ejecutar el “golpe infalible”. Y reducir así al silencio a los inoportunos. Se podía suponer que el Vaticano se habría expresado entretanto. Y que usted iba a poder referirse a decisiones sabias al mismo tiempo que firmes. Su silencio se explicaría después del golpe. A la justicia romana le era necesario un tiempo para deliberar con conocimiento de causa.

En realidad, absolutamente nada de esto sucedió. La entrevista de este domingo hace “paf”. Nada de nuevo, ni de Roma ni de otra parte. Su mutismo durante la Semana santa aparece como un capricho.

Añado que el método de argumentación que ha utilizado en ese momento no es digno de usted. “No he visto el conjunto de la entrevista. Tengo otras quehaceres.” Lo cual me hace pensar en las respuestas apuradas de los centenares de estudiantes que usted ha interrogado en Lovaina-la-Nueva y que creen salir de un aprieto pretextando no haber revisado una parte de la materia. ¿No hay ni magnetoscopios, ni ordenadores en Malinas? ¿Y no consulta nunca Youtube?

Y además, es doloroso decirlo así, ¿se ha dado cuenta usted, el favorito de los medios de comunicación, que la entrevista del 24, en la RTBF, se parecía, hasta en su puesta en escena, a la del 14, en la VT4? Un eclesiástico a la defensiva ante un periodista. El escenario sólo podía terminar mal.

2. El discurso es inadecuado

Le escribo también, Monseñor, para decirle que, en las circunstancias del momento, los católicos, y los no católicos, no esperan solamente palabras, bien o mal elegidas. En total franqueza, me atrevo a recordarle que el propio Verbo {divino} se hizo carne. Que, durante su vida terrestre, realizó actos. Y que éstos guardan sentido aún hoy.

Es necesario efectuar gestos, no por el placer de perderse en demostraciones, sino con el fin de hacerse comprender. Gestos proféticos. En el “Pequeño abecedario político” que publico estos días, me permito recordar este episodio. “Cuando en 1970, en Varsovia, Willy Brandt pone una rodilla, e incluso las dos, en tierra, delante del monumento creado en recuerdo de las víctimas del nazismo, no tiene que pronunciar un discurso. Su cuerpo y su espíritu hablan por él y por el país del que es el representante eminente.”

Con esta pregunta {sobre los gestos esperados}: ¿La Iglesia de Bélgica no está en condiciones de encontrar los comportamientos adecuados? Se me dirá “Eso es fácil, es cómodo. Yo digo solamente una palabra, mejor: hago solamente un gesto y seré curado, como se dice en el oficio”. Para tener en cuenta la pobreza de nuestras palabras y para expresar respeto por la amplitud del desastre, deberían efectuarse gestos particulares de arrepentimiento. Serían testimonio de los valores evangélicos que los cristianos, incluidos los de la base, persisten en compartir.

Es necesario también efectuar gestos humanos. Son los de la solidaridad, incluida la solidaridad financiera – hay que ser claro. La comisión constituida en la Cámara de Representantes les ha enviado sugerencias precisas y concretas. Deben ser examinadas con la debida serenidad. ¿Pero sus expertos no podrían adoptar el ritmo de los tiempos modernos y no dar la impresión de que tienen ante ellos la eternidad? En el medio de los juristas especializados, el consejero que pide dos meses antes de dar una opinión sobre un tema delicado es marginado de la profesión por incompetencia.

3. El discurso va en contra del mensaje evangélico

Como usted, seguramente, yo oigo a las puertas de algunas iglesias un mensaje asombroso. “Compasional”. No por las víctimas sino por los abusones. ¡A todo pecador misericordia! ¡Que el que nunca haya pecado le lance la primera piedra!

Supongo que usted no acredita semejantes discursos. El Evangelio de Mateo no tiene palabras bastante duras para los escribas y los fariseos. Les promete nada menos que el fuego de la gehena. No es una cuestión ni de derecho penal, ni de derecho canónico. Es un problema moral. Trátelo como tal. Con todas sus consecuencias, incluidas - lo repito - : las financieras. “El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”, dice la Biblia. No soy uno de sus exégetas más informados. Constato que, en un reflejo de realismo, Mateo deja entender que el hombre, en particular el hombre herido, vive también “de pan”, es decir, de las ayudas materiales y morales que los miembros de la comunidad deben garantizarle. Sin reserva.

No querría encontrarme en su lugar. Usted accede al cargo supremo en el seno del episcopado en un momento en que la Iglesia de Bélgica está prisionera en la tormenta. Y es sólo un eufemismo. Resitúese. Hable como Pastor y no como un “mánager”. Exprésese simplemente, sin dejarse tentar por el placer de la dialéctica. No haga derecho sino moral - es un jurista quien se lo dice.

Conjeturo que los días que vienen no serán de los más cómodos y que el hombre de Brujas atormentará aún algunas de sus noches. No dispongo de consejo que pueda darle. Pero me parece, al margen de toda consideración canónica, que dos normas de conducta se imponen: la firmeza frente a los descarriados y la solidaridad en favor de las víctimas.

Este domingo 24 de abril de 2011

Texto original en francés

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miércoles, abril 27, 2011

El Primado de Bélgica pide paciencia

 

Toda traducción es difícil, si el traductor se empeña en ser fiel a las intenciones del Autor del texto traducido, sin hacer violencia ni al sentido ni a la forma de ninguna de las dos lenguas en presencia.
En el caso del texto que presentamos aquí, se añaden a la dificultad habitual de toda traducción, la presencia en el mismo texto a traducir de tres niveles textuales: el del brillante periodista Christian Laporte, a mi entender el mejor comentarista del catolicismo belga; el del propio Primado de Bélgica entrevistado, el arzobispo André-Joseph Léonard, con su idiolecto ideológico propio, marcadamente alejado del lenguaje común de la mayoría de los católicos belgas, sobre todo de los flamencos; y el de una cultura general "belgohablante" difícilmente transferible al español sin la ayuda de un buen diccionario enciclopédico, rico en locuciones idiomáticas, por el momento inexistente.
A estos tres niveles textuales hay que añadir el mecanismo de embrague pragmático que haga comprender al lector de la traducción todos los presupuestos del texto, que son innumerables, y todas sus referencias, tanto intradiegéticas como extradiegéticas.
Confío en que las soluciones propuestas sean las más adecuadas, para que el Lector hispanohablante pueda interpretar lo mejor posible, sin traicionarlas,las intenciones de Christian Laporte y las del arzobispo André-Joseph Léonard.
Como es corriente en la mejor práctica de la traducción de los traductores hermeneutas actuales, he encarnado en el texto final el máximo de información posible, incluida la retórica y poética, evitando las notas y limitándome a completar la información pragmática mediante explicitaciones entre llaves tipográficas.
Ni que decir tiene que una dificultad añadida de comprensión es la crisis excepcional que atraviesa desde hace muchos años el catolicismo belga, por lo menos desde la expulsión de los francohablantes de Lovaina.
Esta crisis de fondo, nunca superada por el conjunto del país, a pesar de las apariencias puramente nominalistas, se ha visto trágicamente exacerbada, hace ahora un año, por la revelación de los crímenes de pederastia cometidos por uno de sus obispos, seguida por las revelaciones de centenares de otros casos del mismo tipo de crímenes, cometidos por sacerdotes y religiosos en el ejercicio de sus responsabilidades religiosas.
La punta visible de este iceberg del abuso flagrante de poder, limitado a primera vista de miope al plano sexual, no nos permite deontológicamente el dejar de advertir que la “Comisión Abusos” y la justicia deben escrutar la masa enorme, por descubrir, del abuso sistemático del poder administrativo, en el que necesariamente han incurrido quienes han empleado los poderes de la Iglesia en su beneficio propio y en el de su clientela, en detrimento de innumerables víctimas.
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Mons. Léonard: “¡Aún un poco de paciencia!
por Christian Laporte.
El original francés de este texto fue publicado en "La Libre Belgique" el 26/04/2011
El arzobispo decepciona al mundo político, a las víctimas y a los cristianos. Interpelado por “la Libre {Belgique}”, mantiene contra viento y marea el rumbo de la Iglesia.
Si no hubiera habido la entrevista concedida a la RTBF, (registrada el pasado miércoles) en su palacio arzobispal en Malinas, y algunas reacciones “en caliente”, después de la misa del día de Pascuas en la catedral Saints-Michel-et-Gudule, para otros medios audiovisuales de comunicación, parece evidente que Mons. André-Joseph Léonard no habría vuelto de nuevo el domingo a hablar sobre la increíble entrevista de Roger Vangheluwe {ex obispo de Brujas} y tampoco hubiera dicho ni pío de las consecuencias prácticas que hay que sacar de la comisión Lalieux.
Como cabe leerlo en otro lugar, en su homilía tan esperada por la opinión pública, él se limitó a recordar que había mencionado estas cuestiones en las oficios de la Semana santa. Como “la Libre” lo precisaba ya el sábado, de hecho el arzobispo había invitado a sus sacerdotes a renovar su promesa {de celibato} haciendo a la vez penitencia por sus colegas descarriados. Al mismo tiempo, rezó igualmente en diferentes ocasiones por las víctimas, pero estos mensajes, sin ninguna duda sinceros, iban dirigidos solamente a los fieles presentes.
Consecuentemente no tiene nada de extraño el que las reacciones que siguieron a su vuelta sobre la escena de la información estuvieran marcadas con el sello de la decepción e incluso de la cólera.
Comenzando por la reacción de la Presidenta de la comisión {Abusos} de la Cámara, Karine Lalieux (PS), que habló de una intervención mediática “chocante y escandalosa”.
La diputada ha anunciado que la próxima semana reuniría de nuevo a su comisión, para examinar el seguimiento de sus conclusiones. Para la Sra. Lalieux, “es chocante el constatar que las víctimas siguen estando completamente ausentes del discurso de Mgr Léonard. Él alega que todo se ha dicho ya, ignorando las llamadas al reconocimiento, por el jefe de la Iglesia, de una responsabilidad moral de la institución”, indicó, enfadada, la diputada.
Por eso Karine Lalieux ha invitado la institución a que reaccione cuanto antes. “Entiendo que reflexionen sobre la instauración del tribunal arbitral, pero ya hace un año que se espera, desde la aparición del informe Adriaenssens. El Parlamento y la sociedad no esperarán más meses”, y si el asunto no avanza bastante rápidamente, “habrá que prever otras sanciones, por ejemplo: financieras”, advirtió.
Mgr Léonard, interpelado el domingo por la tarde por “La Libre”, dice que no comprende el que se acuse a la Iglesia de no actuar aún más.
“Este reproche no es exacto. A lo largo de la Semana santa, mencionamos el drama de la pederastia y era normal que, a pesar de todo, en este día de Pascuas, habláramos más que nada del acontecimiento mayor para la humanidad que fue la Resurrección de Cristo. Como usted lo escribió, uno de los gestos fuertes fue el hecho de pedir que durante la renovación de la promesa {del celibato} de los sacerdotes hicieran acto de penitencia por sus colegas.”
Mgr Léonard refuta también la acusación recurrente de falta de simpatía por las víctimas: “También ahí, tanto en el comunicado común de los obispos como en las distintas celebraciones, se ha expresado con el respeto que conviene.”
El arzobispo dice igualmente “haber querido romper la imagen de que solamente el arzobispo puede hablar de la Iglesia. Los dos obispos de referencia, Mons. Harpigny y Mons. Bonny, ya tomaron la palabra frecuentemente. Nos situamos en esta colegialidad”.
Con respecto al silencio de la Iglesia sobre el informe de la comisión Lalieux, Mons. Léonard reacciona, igualmente sorprendido: “Los dos obispos antes citados trabajan sobre este expediente de una manera que me inspira respeto. Asistidos por distintos especialistas de diferentes disciplinas, preparan la señal necesaria, destinada a las víctimas y a la sociedad. El mundo político no debe dejarse llevar por la impaciencia: el expediente es demasiado delicado para reaccionar a la ligera. Recordaré también que el informe sólo ha sido votado por la Cámara el 7 de abril, cuyos Comisarios, pienso yo, han tomado también cierto tiempo para concertarse. Sólo hace de esto poco más de dos semanas. Lo cual es poco comparado con {el tiempo que han empleado} quienes desde hace meses y meses deben reinstalar un nuevo Gobierno para nuestro país”.
Mons. Léonard rechaza por lo tanto todas las acusaciones de bloqueo: la Iglesia reaccionará según la expresión bien conocida del rey Balduino con respecto al Congo belga, “sin retrasos desastrosos, y sin precipitación inconsiderada”.
Por fin, mal que le pese a sus adversarios, André-Joseph Léonard no ve el futuro de manera necesariamente negativa para la Iglesia: “Se puede hacer un paralelo con lo que acabamos de vivir {durante la Semana santa}: hay la prueba de la Cruz y luego la Resurrección. Mi primer año a la cabeza del arzobispado se ha caracterizado a la vez por momentos terriblemente exigentes y por cosas muy bonitas. No olvidaré el fervor que acompañó mi instalación; me alegro también del fervor manifestado durante la ordenación de mis tres {obispos} auxiliares y la demostración de que los Belgas {tanto flamencos como valones y bruselenses} pueden y quieren aún hacer muchas cosas juntos. Luego, mis visitas a los decanatos fueron muy positivas también. Diré que la crisis puede a largo plazo resultar beneficiosa, porque desemboca en una purificación e incluso en una removilización, ya que los colegas me confirman que las asambleas no sólo están más concurridas, sino que también son más entusiastas”.
El arzobispo concluye la entrevista con una llamada, para que todos los cristianos belgas se encuentren el próximo fin de semana asociándose a la Iglesia universal en la memoria de Juan-Pablo II, que este 1 de mayo será beatificado en Roma.
Texto original en francés
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27.04.11 | 09:00. Archivado en Semántica, Pragmática, Morfosintaxis, Poética, Hispanobelgas, España, Sociogenética, Periodismo, Epistemología, Religiones, Pro justitia et libertate, Bélgica

jueves, abril 14, 2011

Necesitamos un turismo responsable

 


El principal piloto del prestigioso grupo hotelero andaluz Fuerte Hoteles, José Luque, antes Director general y ahora Consejero delegado, indica a sus colegas de profesión el rumbo que hay que proseguir, para quien como él ya lo seguía, o que tomar, para quien lo ignoraba o esquivaba: hay que llevar hasta sus últimas consecuencias el principio fundamental del Código ético mundial para el turismo. Este principio es la responsabilidad, porque sin ella no hay deontología profesional que valga.
Afirmamos el derecho al turismo y a la libertad de desplazamiento turístico,
Expresamos nuestra voluntad de promover un orden turístico mundial equitativo, responsable y sostenible, en beneficio mutuo de todos los sectores de la sociedad y en un entorno de economía internacional abierta y liberalizada, yProclamamos solemnemente con ese fin los principios del Código Ético Mundial para el Turismo.
Preámbulo del Código Ético Mundial para el Turismo,
“Resolución adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el
21 de diciembre de 2001″
A/RES/56/212.
Fuente: Código ético mundial para el turismo
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El turismo que necesitamos, por José Luque
Javier Ortiz Sánchez

Abr 11th, 2011
Este sábado José Luque publica en el Diario Sur de Málaga un artículo en el que reflexiona sobre las claves para captar un perfil de turista de calidad.
Luque resalta que “en un escenario de competencia, donde el factor precio ya no es un factor de decisión para venir a la Costa del Sol, es necesario incidir en hacer reflexiones estratégicas sobre cuáles son nuestras opciones de futuro”. Para lo cual, Luque propone hacer un planteamiento basándose en los principios del turismo responsable y resolver las cuestiones que preocupan a la costa malagueña pero que también es aplicable a cualquier otro destino maduro del mediterráneo:
¿Tenemos el perfil de turista que realmente queremos? ¿Tenemos el producto y los servicios que demanda el turista de calidad que deseamos? ¿Podemos vivir en el largo plazo con esta presión de precios a la baja y con los altos costos que soportamos?

En este sentido, se plantea el turismo responsable como “una opción no ya de futuro sino de presente, que sirve como una útil herramienta para reflexionar sobre estos retos. Se trata de un circulo virtuoso que se retroalimenta y cuyo eje fundamental es la calidad sobre cuatro pilares: la satisfacción del cliente, el respeto al entorno, la autenticidad y el perfil responsable de las empresas.”
La calidad, entendida primero como la satisfacción de los clientes, significa que sólo serán válidas las estrategias orientadas a mejorar la formación de las personas que prestan el servicio y las instalaciones donde lo hacen.
Para la mejora de la calidad en destino, José expone dos acciones necesarias a llevar a cabo, la reorientación de recursos para la formación y el reciclaje de instalaciones hoteleras. En la primera de todas destaca el papel de escuelas que como La Cónsula de Churriana han hecho tanto por renovar la cocina tradicional e innovar en materia de formación.
El segundo parámetro es la calidad del entorno, y ésta comienza con el saneamiento integral de nuestras costas, pasa por el esfuerzo por que todos contaminemos menos, pero también tiene mucho que ver con la imagen del destino, con la mejora de nuestro entorno urbano y la preservación del medio ambiente.
Las ventajas que consigue un destino tan consolidado como la Costa del Sol, poniendo en valor el cuidado del entorno urbano y medioambiental, pueden traducirse en un refuerzo de marca e imagen, que es donde el turista se apoya para verse identificado con un destino a la hora de tomar la decisión de ir de vacaciones. “Tenemos buenas prácticas como la rehabilitación y el impulso museístico que ha dinamizado el centro de Málaga, pero aquí en la costa queda mucho por hacer”, comenta a este respecto.
El tercer parámetro es lo que llamo nivel de autenticidad de nuestra oferta, es decir toda la parte experiencial de las vacaciones, basada en nuestros elementos culturales diferenciales. Me gusta poner el ejemplo de que una sardina la puedes comer en todo el mundo, pero un espeto de sardinas solo en un chiringuito de Málaga.
Mucho se habla de la experiencia de los viajeros en un destino y el efecto que resulta al regreso de éste al contarlo en su entorno, redes sociales, un medio, etc. Pero, ¿Hacen los destinos lo adecuado para promocionar fuera lo auténtico de su comunidad local? Un ejercicio de reflexión que sorprende cuando ves desde otro país cómo se vende un destino que conoces bien o en el que has vivido.
El cuarto pilar es el perfil responsable de la empresa. Es decir, sus comportamientos responsables, desde el fomento de certificaciones que mejoren la gestión de la calidad y el cuidado del medio ambiente hasta buenas prácticas como fomentar la compra a proveedores locales. Un comportamiento responsable clave es la transparencia.
La transparencia es un concepto sobre el que ya hemos escrito aquí con anterioridad y sobre el que podemos escribir mucho. Pero es facil resumirlo en este contexto con la afirmación que en el entorno donde se desenvuelven las empresas hoy día, el cliente conoce más sobre las mismas que la propia empresa misma; y es entre otros factores, por lo que el mercado demanda más trasnparencia de información.
Como última reflexión, un binomio que podrá dar mucho de sí será el turismo resplonsable y los efectos de las redes sociales en la promoción de destinos y empresas turísticas.
Fuente: Blog.ResponsibleHotels
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El turismo que necesitamos
José LUQUE GARCÍA

Consejero delegado de FUERTE HOTELES y Responsible HOTELS.TRAVEL
09.04.2011.
El turismo es un sector estratégico para Málaga y muchas otras zonas españolas, un hecho que siguen avalando los 52,6 millones de turistas que, según el Instituto de Estudios Turísticos, entraron en España durante el 2010. La reciente crisis tunecina y egipcia nos ha demostrado no sólo lo que hemos ganado este año (sobre todo Canarias y Mallorca) sino fundamentalmente los turistas que hemos perdido durante los últimos años.
En este escenario de competencia donde el factor precio ya no es un factor de decisión para venir a la Costa del Sol, es necesario incidir en hacer una reflexión estratégica sobre cuáles son nuestras opciones de futuro. Lo que aquí propongo es usar la metodología del turismo responsable para responder a estas y a otras preguntas: ¿Tenemos el perfil de turista que realmente queremos? ¿Tenemos el producto y los servicios que demanda el turista de calidad que deseamos? ¿Podemos vivir en el largo plazo con esta presión de precios a la baja y con los altos costos que soportamos?
El turismo responsable es realmente una opción no ya de futuro sino de presente, que sirve como una útil herramienta para reflexionar sobre estos retos. Se trata de un circulo virtuoso que se retroalimenta y cuyo eje fundamental es la calidad sobre cuatro pilares: la satisfacción del cliente, el respeto al entorno, la autenticidad y el perfil responsable de las empresas.
La calidad, entendida primero como la satisfacción de los clientes, significa que sólo serán válidas estrategias orientadas a mejorar la formación de las personas que prestan el servicio y las instalaciones donde lo hacen. Esto se resume en dos acciones: es imperativo orientar aún más los recursos públicos y privados a la formación de calidad y a las renovaciones y reciclaje de la instalaciones hoteleras.
El enfoque de escuelas como La Cónsula de Churriana, que tanto han hecho por renovar nuestra cocina, es el camino a seguir. Las ayudas públicas orientadas a renovar establecimientos hoteleros y a reconvertir en otros usos aquellos hoteles que no tienen arreglo es una prioridad. El costo de imagen de ‘morir matando’ compensa con creces la inversión en alternativas, sobre todo para aquellos establecimientos obsoletos o sencillamente mal ubicados. Planificar esto será mucho mejor para los empleados y empresarios que no estar abocados a una situación de insolvencia donde no haya de donde sacar para nadie.
El segundo parámetro es la calidad del entorno, y ésta comienza con el saneamiento integral de nuestras costas, pasa por el esfuerzo por que todos contaminemos menos, pero también tiene mucho que ver con la imagen del destino, con la mejora de nuestro entorno urbano y la preservación del medio ambiente. Terminar con el saneamiento no es una asignatura del futuro sino del pasado, y aún la tenemos pendiente. En una zona tan consolidada como la nuestra el cuidado del entorno urbano y medioambiental es sin duda el gran reto. Tenemos buenas prácticas como la rehabilitación y el impulso museístico que ha dinamizado el centro de Málaga, pero aquí en la costa queda mucho por hacer.
El tercer parámetro es lo que llamo nivel de autenticidad de nuestra oferta, es decir toda la parte experiencial de las vacaciones basada en nuestros elementos culturales diferenciales. Me gusta poner el ejemplo de que una sardina la puedes comer en todo el mundo, pero un espeto de sardinas sólo en un chiringuito de Málaga. La primera dama de Estados Unidos, en su afortunada visita del pasado verano a la Costa del Sol, nos mostró el camino: fue de compras callejeando por el casco antiguo de Marbella, donde cenó en un restaurante de cocina local, hizo una excursión a la ciudad de Ronda y otra a Granada. ¿Por qué? Porque esas experiencias sólo las puede tener aquí.
El cuarto pilar es el perfil responsable de la empresa. Es decir, sus comportamientos responsables, desde el fomento de certificaciones que mejoren la gestión de la calidad y el cuidado del medio ambiente, hasta buenas prácticas como fomentar la compra a proveedores locales.
Un comportamiento responsable clave es la transparencia. Es absolutamente necesario extender el buen hábito de los clientes que escriben en Internet su opinión sobre los hoteles y restaurantes a todos los servicios públicos implicados en la experiencia vacacional (transportes, oficinas de turismo….). La administración turística debiera impulsar innovadoras plataformas en la red donde nuestros turistas valoren esos servicios. «Lo que no se puede medir no se puede gestionar». Esta innovadora actitud revelaría muchas malas prácticas que nos perjudican.
El turista responsable es generalmente una persona de formación universitaria, de clase media y alta, sensible con la calidad (nivel de servicio y de las instalaciones ) del entorno (urbano y medioambiental), que le gusta tener experiencias en contacto con la cultura del lugar donde viaja y que valora el perfil responsable de las empresas. Apostar por él nos traerá muchos beneficios a medio y largo plazo
Fuente: Diario Sur de Málaga
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miércoles, abril 06, 2011

"Juventud SIN futuro" = "Humanidad SIN futuro"

 

Dejando a la juventud sin futuro, nos privamos de nuestro propio futuro.
La paradoja transgeneracional a la que asistimos, unos como agentes y otros como pacientes, es global.
Se manifiesta con particular agudeza en España, donde el colectivo más castigado por el paro es la juventud, con una tasa de paro juvenil del 40%, la más alta de la UE.
La paradoja transgeneracional es también europea y mundial, porque se manifiesta, con diferentes grados de intensidad, tanto en las prósperas Europa y Norteamérica como en el resto del planeta. Por el momento la paradoja transgeneracional es particularmente aguda en los países sometidos a dictaduras, que lo son en general los de las antiguas colonias europeas, muchas de ellas de cultura árabe y/o de religión musulmana.
La paradoja es, como recurso retórico, una "figura de pensamiento que consiste en emplear expresiones o frases que envuelven contradicción". Tal es el caso de una frase o texto donde se atribuyen dos cualidades contrarias o dos proposiciones contradictorias a un mismo sujeto.
Cualidades contrarias: ‘El avaro es un rico pobre’: “Mira al avaro, en sus riquezas, pobre".
Proposiciones contradictorias: ‘El futuro de la humanidad no tiene futuro’: “La juventud, que es el futuro de la humanidad no tiene futuro”.
Solemos decir que la juventud es nuestro futuro, pero privando a la juventud de futuro, como lo hacemos al negarle sus derechos, la reducimos a la inexistencia, al mismo tiempo que nos privamos a nosotros mismos de nuestro propio futuro, tanto personal como social y mundial.
Actualmente se niegan impunemente a la juventud los siguientes derechos humanos: el trabajo en la dignidad y la justicia, garantizado por contratos no precarios; la seguridad económica durante la vida de trabajo y durante el retiro; la formación y el conocimiento no mercantilizados; la vivienda no sometida a la especulación inmobiliaria.
El Manifiesto de “Jóvenes SIN futuro” resume esta situación de injusticia intergeneracional afirmando:
“Somos las y los jóvenes a quienes las élites económicas y las políticas de nuestros gobiernos nos quieren convertir en la generación sin formación ni trabajo ni pensión digna.
Aquellos que, además, no tendremos casa en nuestra vida, desde que los especuladores hicieron del derecho a la vivienda un negocio con el que enriquecerse; un modelo de crecimiento económico que ha fracasado y ha generado esta crisis. Hemos tomado conciencia de que las medidas de salida a la crisis económica se han realizado a través de una constante socialización de las pérdidas.”
No lo olvidemos: El único futuro de la humanidad es la juventud, pero si la juventud no tiene futuro, la humanidad tampoco lo tiene.
Manifiesto: "Juventud SIN futuro"
"Nosotras y nosotros, la juventud sin futuro, nos dirigimos a la opinión pública para mostrar nuestro desacuerdo con la política de recortes sociales del Gobierno, y la consecuencia más grave y con mayor impacto en el futuro que estas medidas representan: la juventud más preparada de nuestra historia vivirá peor que sus padres.
La agresión contra el colectivo juvenil en un escenario de crisis capitalista, con una tasa de paro juvenil del 40%, la más alta de la UE, se materializa principalmente en tres medidas:
o La Reforma laboral, que aumenta la temporalidad de nuestros contratos, la flexibilidad laboral y supone la desaparición de la negociación colectiva, convirtiéndonos en trabajadores precarios/as de por vida.
o La Reforma del sistema de pensiones, que retrasa la edad de jubilación y reduce la cuantía de nuestras futuras pensiones y nos dificulta aún más encontrar un trabajo digno. Todo ello nos plantea un horizonte sin futuro.
o La mercantilización de la Educación pública, que apuesta por la rentabilidad privada, y no por la formación y el conocimiento. Una universidad de élite para una minoría y fábrica de precarios para una mayoría, con medidas que se concretan en una nueva selectividad que pone trabas al acceso a la universidad y en la degradación de la formación profesional.
Somos las y los jóvenes a quienes las élites económicas y las políticas de nuestros gobiernos nos quieren convertir en la generación sin formación ni trabajo ni pensión digna. Aquellos que, además, no tendremos casa en nuestra vida, desde que los especuladores hicieron del derecho a la vivienda un negocio con el que enriquecerse; un modelo de crecimiento económico que ha fracasado y ha generado esta crisis. Hemos tomado conciencia de que las medidas de salida a la crisis económica se han realizado a través de una constante socialización de las pérdidas.
Frente a la salida de la crisis por la derecha, nosotras y nosotros, la generación precaria, señalamos a los culpables y reivindicamos ser escuchados.
Queremos recuperar nuestra capacidad para ser actores de un motor de cambio, combatiendo un país de precariedad, desempleo y privatización de nuestra educación. Somos además conscientes de que la movilización y la lucha tienen sentido, pero sobre todo de que son necesarias. Italia, Francia, Grecia o Islandia nos enseñan que la movilización es indispensable. El mundo árabe nos demuestra que la victoria es posible.
Por eso llamamos a un ciclo de movilizaciones que recuperen la voz de la juventud en la calle, y lo hacemos extensivo a la sociedad civil. Nosotros no nos fiamos, sabemos que esto sólo lo solucionamos sin los que causaron esta crisis. Instamos a emprender la movilización colectiva, a reivindicar nuestro derecho a disentir, a reconstruir nuestro futuro.
Los abajo firmantes, estudiantes y miembros de la comunidad educativa, jóvenes trabajadoras y jóvenes trabajadores, movimientos sociales, profesionales de la ciencia, la técnica; mundo de la cultura y de las artes dan respaldo con su firma a este llamamiento a la movilización.
«Nos habéis quitado demasiado, ahora lo queremos todo»
Manifestación en Madrid: jueves 7 de abril - 19h - Pza. Antón Martín
Juventud SIN futuro
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miércoles, marzo 30, 2011

Al teólogo Joseph Comblin le dolía su Iglesia

 

Al teólogo Joseph Comblin (1923- + 27.03.2011) le dolía su Iglesia, porque constataba su desmembramiento como cuerpo social y místico, por culpa del clericalismo, incapaz de reconocer la necesidad de la corresponsabilidad  de los laicos tanto en los deberes como en los poderes del conjunto del cuerpo eclesial.
Entonces, ¿quién va a evangelizar el mundo de hoy, cuando faltan y fallan los clérigos, tanto en cantidad, por su envejecimiento y por la falta de vocaciones, como por la inaceptable calidad de su concepción de la Iglesia?
Desde el punto de vista de Joseph Comblin, son los laicos.  “Ya han surgido muchos grupos pequeños de jóvenes que practican justamente un modo de vida mucho más pobre {que los clérigos}, independientes de cualquier organización externa, en contacto permanente con el mundo  de los pobres. Ya existen, y habría más si fueran más conocidos.
Esta podría ser una tarea auxiliar de la teología: hacer saber lo que sucede en la realidad, descubrir dónde se encuentra en este momento  el evangelio vivido, para que se sepa, para que estos grupos se conozcan mutuamente, porque de otra manera pueden desalentarse o carecer de perspectivas. Una vez reunidos, que formen asociaciones, en el respeto de las tendencias, de los modelos espirituales.
No espero mucho de los clérigos. Estamos, por consecuencia, en una nueva situación histórica.”
Nacido en Bruselas en 1923, ordenado sacerdote en 1947 y doctorado en Teología por la Universidad Católica de Lovaina poco tiempo después, Comblin se formó en el clima de abertura teológica pre-conciliar, la teología renovada del norte europeo de Yves Congar, Karl Rahner y Henri de Lubac, profesor este último de toda una generación, entre ellos, Michel De Certeau.
Emigró a Brasil en 1958, trabajando en Campinas (SP) como profesor de escuela. Se convirtió en asesor de la juventud obrera católica (JOC), movimiento con fuertes repercusiones en la cultura obrera y en la movilización sindical. Más tarde fue profesor de la escuela de teología de los dominicos en San Pablo, donde fue profesor de Fray Betto hasta 1961. Fue también profesor del Instituto de Teología de Recife (Pernambuco) por invitación del Obispo de esa ciudad, D. Helder Câmara. Participó en la creación de seminarios rurales en el nordeste brasilero con un modelo pedagógico de avanzada.
Fue expulsado de Brasil en 1971 por la dictadura militar y residió en Chile, donde dirigió el seminario de Talca y escribió contra la ideología de seguridad nacional. La dictadura de Pinochet lo expulsó en 1980 y retornó al Brasil.
De vuelta en el nordeste brasilero fundó un seminario rural de formación de animadores de comunidades eclesiales de base, y varios movimientos asociados a la herencia de la Teología de la liberación.
Biografía e ideas no siempre van de la mano. Y no está mal que así sea, a fin de cuentas lenguaje y mundo, tal vez por suerte, tal vez por maldición, siguen manteniendo una relación compleja. La biografía de Joseph Comblin responde a un mundo que ajustó la brecha entre el cielo y tierra, y tal vez por ello dibuje un recorrido tan íntimo entre obra y vida
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"Hay una Iglesia paralela, sin poder, y que no busca el poder. ¿Qué va a pasar? ¿Un día tendrá la palabra? Eso es difícil preverlo, porque si no hay cambio en el Vaticano es muy difícil.
El sistema católico está de tal modo centralizado que todo depende de una sola persona. Y es claro que en Roma van a hacer todo lo posible para que no aparezca un nuevo Juan XXIII. Han tenido una lección ya... Han visto en Rusia qué pasó con Gorbachov, un hombre cambió y todo cayó.
O sea, cuando se produce una concentración de poder así, tan fuerte, tan radical, está todo el episcopado aniquilado, no tiene voz, no tiene iniciativa, no pueden decir nada, no pueden hacer nada, nada más reproducir lo que el Papa dice y manda hacer. Pero todo depende de un hombre.
¿Un día se puede imaginar que venga otro Juan XXIII? No hay ninguna previsión posible por el momento. El que está ahora dijo en Colonia a los seminaristas que tienen que entregar a la Iglesia su vida, su inteligencia y su libertad. ¡Entregar su libertad! Los soldados del papa. Pueden suceder situaciones catastróficas.
¿Qué pasa en la Iglesia? En ese momento, en diez años más, ya no habrá sacerdotes en Europa porque el promedio de edad actualmente es 65-70 años. Entonces, en diez años más habrá unos viejitos. Los institutos religiosos existirán en África, en Asia.
¿Estos grupos fundamentalistas no están aportando también seminaristas?
Ahí ni el poder de los fundamentalistas va a continuar. No. Van a aparecer escándalos. Porque hay cosas incomprensibles. Los Legionarios de Cristo, ¿cómo es que pueden mantener 4000 seminaristas de todas las diócesis del mundo? ¿De dónde viene la plata? ¿Contribuciones de quién? ¿Y cuánta plata viene de las drogas? Y las maniobras del Opus, todas maniobras financieras. Un día algo aparece y la verdad empieza a manifestarse."
¿Cuáles serían las orientaciones nuevas con relación al poder en la Iglesia hoy día?
1. En primer lugar se necesita reconocer el poder de los laicos, basado en los carismas y dones espirituales que recibieron, las responsabilidades evangelizadoras que asumen, etc.
2. En todas las instancias, desde el concilio ecuménico hasta los consejos parroquiales los laicos deben tener voz deliberativa y pueden decidir con el clero en todo lo que no se refiere a la doctrina definida definitivamente.
3. Los laicos deben tener voz activa en las elecciones en todos los niveles desde la elección del Papa hasta la elección de los párrocos.
4. Los laicos deben tener voz deliberativa en lo que se refiere a la liturgia, a la catequesis y la organización de la Iglesia.
5. El principio básico es que el poder no puede ser concentrado en una sola persona.
6. La base de toda la reforma del sistema de poder es la publicidad. La preparación de las decisiones debe ser abierta, publicada y los documentos necesarios deben estar a disposición de todos. No puede haber secreto de los nombramientos, ni de las decisiones prácticas tomadas por una sola autoridad.
7. Es necesario crear una instancia jurídica independiente en la que las personas que se sienten víctimas de injusticia puedan recurrir. En la actualidad, un laico no tiene defensa frente al clero o a los religiosos; las religiosas no tienen defensa frente al clero; los sacerdotes no tienen defensa frente al obispo; y los obispos no tienen defensa frente al Papa.
El principio básico es que el poder está en todos los cristianos aunque en grados distintos y que la estructura debe reconocer esta situación.
El segundo principio es que ninguna persona humana representa sencillamente el poder de Dios y por lo tanto puede ser corregido en todo lo que no es poder de Dios, sino afirmación de sí mismo. Para eso debe haber una corrección fraterna que debe ser pública.
El poder de Dios crea, construye, edifica, aumenta, confiere más libertad. Todos los poderes eclesiásticos que no actúan en ese sentido, no son poder de Dios y deben ser contenidos, limitados, corregidos estructuralmente. Las estructuras deben sacar las oportunidades de abusos de poder. Pues, en la Iglesia hay abusos de poder como en cualquier sociedad, y para disminuirlos es necesario que haya normas que equilibran los poderes de todos.
Fuentes:
1) LA CIUDAD DE JOSEPH COMBLIN: ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA
Por Nicolás Viotti1
2) Joseph Comblin: "L’Église : crise et espérance"
3) Joseph Comblin, memoria viva (1923-2011). El poder en la Iglesia
Xavier Pikaza, teólogo

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lunes, marzo 28, 2011

El respeto a la libertad religiosa en Marruecos

 

Fr. Santiago Agrelo, Arzobispo de Tánger, nos envía el artículo que publicamos a continuación, de Zouhir Louassini, sobre el respeto a la libertad religiosa en Marruecos. Lo hace este 25 de marzo de 2011, “en memoria de un hombre de Dios”, su predecesor como arzobispo de Tánger, con  un escrito “que no sabe de dónde lo ha recibido, pero que representa un homenaje a Monseñor Antonio Peteiro Freire, hermano de todos”, en el primer aniversario de su muerte.
Foto: Monseñor Antonio Peteiro Freire, predecesor de Fray Santiago Agrelo como Arzobispo de Tánger.
Como el artículo nos ha llegado sin título, hemos escogido para encabezarlo una frase del texto que sintetiza perfectamente su tema.
En la introducción de su artículo, Zouhir Louassini  recuerda las conversaciones que él tenía con Monseñor Antonio Peteiro Freire durante las clases de árabe que, siendo él un joven veinteañero, le daba casi a diario al arzobispo en el patio de la Catedral tangerina. Una de estas conversaciones tuvo una influencia fundamental en su vida. En ella aparece de forma diáfana el principio de la coexistencia ecuménica de las religiones, amparadas por la libertad que Dios garantiza a todos los creyentes de practicar cada uno en conciencia su fe propia:
“-Debes orar. La oración te mostrará el camino.
-¿Qué oración? –le espeté un tanto provocativo-: ¿la vuestra o la nuestra?
Me había entendido perfectamente. Volvió a reirse y añadió, ya serio:
-También vuestra oración alcanza a Dios. Lo importante es orar...
Aquel hombre tuvo, junto al Padre Lourido, una influencia fundamental en mi vida. Con ambos aprendí lo que significa respetar a todos los seres humanos con independencia de sus ideas y creencias. Ambos tenían fe en que la misericordia y el amor divinos son tan inmensos, que no pueden constituir el monopolio de ninguna religión o pueblo.”
Zouhir Louassini:  Periodista marroquí de la RAI (Radiotelevisión Italiana). Editorialista en varios periódicos árabes e italianos. Doctor en Literatura por la Universidad de Granada (España) y profesor de Árabe en la Universidad Roma III. Colabora en varias facultades italianas especializadas en Medios de Información. Ha publicado numerosos artículos en periódicos árabes y estudios especializados en revistas españolas e italianas. Es autor de La identidad del teatro marroquí (Granada: Universidad de Granada, 1992), y de Qatl al-arabi. Sura al-arab fiwasail al-iilam al-garbiyya (Tánger: Shiraa, 1998), traducido al español Matar al árabe. Imagen del árabe en los medios de comunicación occidentales. En MISCELÁNEA DE ESTUDIOS ÁRABES Y HEBRAICOS. Sección Árabe-Islam, 2002 v. 51 y 2003, v.52.
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El respeto a la libertad religiosa en Marruecos
por Zouhir Louassini

Andaba yo por los veintitantos cuando conocí a Monseñor Antonio Peteiro, Arzobispo de Tánger. Por aquel entonces le daba clases de árabe. En el patio de la Catedral, casi a diario, dejábamos vagar nuestra conversación por los más diversos derroteros: filosofía, historia de Marruecos, costumbres populares y, cómo no, religión. La plática terminaba siempre a la deriva sin otro propósito que el de hacerle hablar, y escuchar, en árabe.
En cierta ocasión se me quedó mirando de repente, muy fijo.
- Va para cinco años que te conozco -dijo con toda calma-. Hablamos de todo un poco y a las claras, lo cual no me ocurre con otros marroquíes. ¿Me permites, pues, que te pregunte por tu relación con la religión?
- Monseñor –le respondí, pues así me dirigía a él siempre-, no quisiera incomodarle, pero lo cierto es que me considero más bien ateo.
Mi respuesta le hizo soltar una risotada mientras cierta incredulidad se transparentaba en su mirada.
- Cualquier cosa me hubiera esperado menos que me respondieras eso.
Añadió algún comentario más en el tono jocoso que lo caracterizaba para terminar con uno de aquellos consejos “paternales” con que solía dispensarme:
-Debes orar. La oración te mostrará el camino.
-¿Qué oración? –le espeté un tanto provocativo-: ¿la vuestra o la nuestra?
Me había entendido perfectamente. Volvió a reirse y añadió, ya serio:
-También vuestra oración alcanza a Dios. Lo importante es orar...
Aquel hombre tuvo, junto al Padre Lourido, una influencia fundamental en mi vida. Con ambos aprendí lo que significa respetar a todos los seres humanos con independencia de sus ideas y creencias. Ambos tenían fe en que la misericordia y el amor divinos son tan inmensos, que no pueden constituir el monopolio de ninguna religión o pueblo.
Les pido disculpas. Sé que he comenzado estas líneas con una experiencia tan personal, que acaso no revierta trascendencia alguna para nadie más. Sin embargo para mí fue cardinal: desde entonces comencé a esforzarme por entender mejor mi propia religión, y aunque he seguido considerando que el laicismo constituye una mejor garantía de convivencia civilizada para los seres humanos, mi relación con la religión islámica ha terminado siendo más tolerante y más comprensiva de lo que otrora fue.
Y esta misma experiencia me hace aún más difícil entender la actitud de Marruecos hacia ciertos cristianos en los últimos tiempos. Expulsar a un grupo de ellos por tratar de evangelizar a los musulmanes sólo puede enmarcarse en ese conjunto de decisiones incomprensibles con que Marruecos nos tiene acostumbrados en los últimos años; decisiones que una vez más vienen a demostrar que a los musulmanes marroquíes no se les alcanzan conceptos tan básicos como los de libertad o democracia.
¿Decisiones incomprensibles? Digamos más bien que el avezado en las cosas de Marruecos sabe que para analizar la realidad marroquí es preciso a veces atender en mayor medida a lo que se calla que a lo que se dice. En realidad, esas decisiones no son importantes en sí mismas: lo importante es el mensaje que pretenden transmitir. Existen mil formas de abordar la “cuestión de la evangelización”, y Marruecos esta vez ha escogido la más virulenta. Y ello a pesar de haber optado por no proceder judicialmente, por lo dura que habría resultado la reacción de los paises occidentales en caso de aplicarse el procedimiento y la consiguiente privación de libertad previstos para el condenado por delito de evangelización. Para quienes la adoptaron, la expulsión pareció una solución intermedia.
En definitiva, aquella decisión tenía un destinatario básico: el consumo interno. Cuanto guarda relación con la religión tiene una ingente capacidad para mover a las masas y crear consenso; un consenso nacional que en ocasiones se diría que pierde fuelle. No debemos olvidar que todas las dinastías que han regido y rigen los destinos de Marruecos obtienen su fuente de legitimidad de la religión; y que el Rey porta el título de Miramamolín: el Príncipe de los Creyentes. Una medida así resiste diferentes lecturas simbólicas entre las que se destaca el afán de constituirse en protector de la religión islámica frente a toda suerte de profanación. Palacio hace frente de este modo a quienes utilizan la religión para frenar todo intento de cambio. Así se explica, también, la carta de apoyo a la medida dirigida por siete mil ulemas marroquíes, cómo no, al “Príncipe de los Creyentes”.
Este tipo de medidas otorgan a los partidos políticos marroquíes, especialmente a los de corte religioso, su razón de ser suprema, pues contribuyen a mostrarlos como instrumentos de presión capaces de “obligar” a Palacio a adoptar iniciativas de ese tipo. Además, son importantes en cuanto que mantienen a la opinión pública interna distraída de los verdaderos problemas del país: la inflación y el agravamiento de las diferencias sociales, por sólo poner algún ejemplo.
Los responsables de la decisión saben perfectamente que las críticas vendrían del exterior. Eso no les preocupa demasiado. Primero, porque de cara al consumo interno serán instrumentalizadas para probar la “unidad de acción frente al ataque occidental” (que revestirá así un carácter religioso). Por otra parte, la opinión pública internacional cristiana, donde podría concentrarse el peligro, ha demostrado una vez más a los responsables marroquíes su afonía. El único que no parece haberse mordido la lengua es el embajador norteamericano en Rabat, pero los responsables políticos marroquíes saben que incluso en este caso sólo se enfrentan a comentarios de un día que no vendrán acompañados de ninguna medida seria.
Un último punto en todo este asunto que debe ser analizado fríamente. Marruecos ha tomado esta decisión justo después de firmar en Granada un acuerdo que lo convierte en socio preferente de la Unión Europea. ¿Es esta la reacción de los marroquíes después de que el belga Herman van Rompuy, Presidente de la Comisión Europea, anunciara que la Unión seguirá de cerca todo lo relativo al respeto a los derechos humanos en Marruecos? La cosa puede parecer extraña, pero quien conoce la historia moderna de Marruecos sabe que en este país no pocas decisiones se adoptan en virtud de una lógica trascendental que sólo los muy versados en los arcanos de las herméticas ciencias del Majzén son capaces de desentrañar.
Y es en este punto donde realmente debemos detenernos a reflexionar con el mayor detenimiento. La expulsión de cristianos podría, en efecto, constituir un punto cardinal en el tránsito de Marruecos hacia una verdadera democracia. Los marroquíes nos enfrentamos a decisiones de futuro que sólo nosotros, los marroquíes, podemos tomar. Somos un país que tiene que madurar, y que tiene que hacerlo pronto. Nada de lo avanzado durante los últimos diez años a fin de afianzar los principios democráticos y el respeto a los derechos humanos habrá servido de nada si se deja de lado el respeto a la libertad religiosa. Marruecos y los marroquíes deben mirarse en el espejo de la historia y definir sus opciones: ¿Cuál es el país que quieren? ¿Un Marruecos democrático en el que se respeten los derechos de todos o continuar atados a una tradición medieval? En la vida no hay opción sin riesgo o inconveniente. A fin de cuentas, todo se resume en saber hasta qué punto Marruecos es capaz de asumir una verdadera democracia. Este es el auténtico reto.
Mirar hacia atrás es la opción más fácil para una sociedad, como la marroquí, conservadora por naturaleza y educación. Mirar hacia atrás es encerrarse en uno mismo. La otra opción consiste en avanzar hacia el futuro con una confianza que no es imaginable en una sociedad “temerosa” de unos cristianos que lo que hacen es defender sus creencias. Son los riesgos de la libertad. Y la libertad es, o no es.
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Fr. Santiago Agrelo Martínez, Arzobispo de Tánger, evocaba hace un año la personalidad y el ministerio de su predecesor en la sede arzobispal tangerina: Es tiempo de pasión y de esperanza,  Tánger, 28 de marzo de 2010, Domingo de Ramos en la Pasión del Señor.
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