jueves, septiembre 20, 2007

Vista no respeta la interoperabilidad

Vista no respeta la interoperabilidad

Permalink 20.09.07 @ 19:02:56. Archivado en Universidades, Informática, Ética, Pro justitia et libertate

Microsoft ha provocado gravemente a la Comisión Europea no garantizando la interoperabilidad de su sistema Window Vista. Esto ha sucedido a pesar de que la Comisión había acusado a Microsoft de dificultar la interoperabilidad de sus productos con los de sus competidores, perjudicando así a la competencia.

La introducción de Media Player en Windows como accesorio indisociable del sistema es una de las manifestaciones más visibles de la intención de Microsoft de transformar su sistema de explotación en caballo de Troya de su monopolio.

El Tribunal de la Unión Europea ha rechazado con razón el recurso de Microsoft contra la multa de 497,2 millones de euros que la Comisión Europea le impuso, en 2004, por abusar de su posición dominante.

Microsoft se enfrenta a una sentencia histórica, que marca un antes y un después en la política de competencia comunitaria. En efecto:

1) La multa es la más alta impuesta nunca por la Comisión.
2) Los trece magistrados del Tribunal de Primera Instancia se han tomado casi 17 meses para deliberar, cuando el plazo medio habitual en esta corte es en torno a seis meses.
3) La audiencia oral duró cinco días.
4) El número de abogados desplazados por Microsoft superó el centenar, lo cual permite hacerse una idea de la importancia que ha dado Microsoft a este juicio, ya que en él se juega mucho más que los 497,2 millones, bloqueados desde 2004 en una cuenta bancaria, a los que se sumaron otros 280,5 millones el año pasado, por incumplimiento de las exigencias de la Comisión.

Mediante esta sentencia ejemplar, el Tribunal de la Unión Europea, presidido por el juez Bo Vesterdorf, rechaza el recurso de Microsof, poniendo en cuestión tanto su modelo de negocio como la forma deontológicamente inaceptable que ha tenido de lograr el liderazgo monoplístico de los programas informáticos no sólo en el mercado europeo sino en el mercado global mundial.

Para quienes defendemos las exigencias de la deontología informática, no sólo del lado de los consumidores sino también de los productores, es tranquilizador el saber que “raramente la corte europea anula completamente una decisión de la Comisión por abuso de posición dominante”.

En la sentencia hecha pública anteayer, los magistrados debían evaluar si, como afirmaba la Comisión, Microsoft se aprovechó del virtual monopolio de su sistema operativo Windows, para expulsar del mercado a otros competidores, a los que, además, no facilitó la información necesaria para fabricar productos compatibles con Windows. Conviene recordar que el sistema operativo Windows está presente en el 95% de los ordenadores del planeta.

La Corte debía pronunciarse igualmente sobre los dos remedios principales impuestos por la Comisión a Microsoft, para salir de esta posición dominante: obligarle a vender Windows sin Media Player integrado, y forzarle a ceder a otras empresas una serie de protocolos para garantizar que sus programas se entiendan con Windows.

Neelie Kroes, comisaria europea de Competencia, ha comentado esta decisión judicial, opinando que Microsoft ha dañado a los consumidores:

"Los consumidores están sufriendo por culpa de Microsoft… {En efecto, un porcentaje elevaísimo de los programas que poseían, incluso los más recientes, no funcionan con Vista}
El fallo de la Corte muestra que la Comisión estaba en lo correcto con su decisión… Microsoft debe cumplir ahora completamente sus obligaciones legales y abandonar conductas contrarias a la competencia…
La Comisión hará todo lo posible para que la empresa estadounidense cumpla rápidamente…

La decisión del tribunal establece un importante precedente sobre las obligaciones de las empresas dominantes, para permitir la competencia, en particular, para la industria de alta tecnología… la sentencia de los jueces europeos respalda una decisión histórica de la Comisión para dar a los consumidores más posibilidades de elegir en los mercados del software".

¿Bill Gates, doctor HC con Vista? 1/2

¿Bill Gates doctor HC con Vista? 2/2

Agradecimiento a la Real Academia Española

El Tribunal de la UE confirma la multa de 497,2 millones a Microsoft por abuso de posición dominante

Deontología informática deficiente de Microsoft

martes, septiembre 18, 2007

Deontología informática deficiente de Microsoft

Deontología informática deficiente de Microsoft

Permalink 18.09.07 @ 18:29:24. Archivado en Universidades, Sociogenética, Informática, Ética, Educación

Este artículo, publicado el 02.07.07, bajo el título de "Deontologías informáticas deficientes", en plena crisis de confianza de numerosos clientes universitarios de Microsoft, por los fallos en compatibilidad del nuevo sistema Vista, preparaba la segunda parte de mi artículo“¿Bill Gates, un doctor HC con Vista?”.

La condena ayer de Microsoft por El Tribunal de la UE, por abuso de posición dominante, condena que confirma la multa de 497,2 millones, viene también a confirmar judicialmente lo bien fundado de mi serie de artículos sobre las faltas deontológicas graves cometidas por esta empresa informática a escala mundial.

Ya es más que hora de que Europa ponga fin al monopolio informático de hecho que ha logrado Microsoft en el mundo de las computadoras personales, monopolio apenas contrarrestado por su contrincante norteamericano Appel, cuyo comportamiento se asemeja de más en más al de su oponente comercial.

Europa no puede contentarse con asistir impasible a esta siniestra competición de ping-pong, sino que tiene que participar creativamente en el juego, tras haber condenado y penalizado con firmeza las faltas del mayor tramposo del momento, que es notoriamente Microsoft.

Deontologías informática deficientes

Tras haber estudiado un conjunto considerable de documentos, que precisan la deontología informática que las autoridades profesionales desean hacer respetar en sus servicios respectivos, entre otros los académicos, he sacado tres conclusiones:

1) Hay una confusión fundamental en cuanto al concepto de deontología, que se confunde con los de ética y derecho.

2) Se ha olvidado totalmente que la deontología informática debe ocuparse no solamente de los deberes de los usuarios de estos servicios, sino tambien de los deberes de los autores de programas, cuyos derechos de vendedores parecen ser la única alusión a ellos de las deficientes deontologías existentes.

3) Como consecuencia del olvido de los deberes de los autores de programas en las deficientes deontologías existentes, se están vendiendo y protegiendo programas técnicamente inaceptables. Tal es el caso particularmente grave del sistema de explotación Windows Vista, cuya llamativa entrada en el mercado mundial figura ya como una de las pruebas más evidentes de los efectos perniciosos de la publicidad engañosa.

Foto: He bautizado esta foto con el nombre de "Publicidad engañosa". La encontré hace unos días en el blogue de autor peruano anónimo: El fondo del vaso, como ilustración del artículo: Medios y publicidad, del miércoles, abril 18, 2007.

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Este artículo prepara la segunda parte de mi “¿Bill Gates, un doctor HC con Vista?”

Etimológicamente, la deontología es la ciencia de los deberes, del gr. deon, -ontos, ‘el deber’, y –logía ‘ciencia’. 1. f. ‘ciencia o tratado de los deberes’. El DRAE la define todavía sin observaciones ni ejemplos, ya que hasta hace poco, hasta 1945 en francés y hasta 1956 en español, se trataba de una palabra sabia sin aplicación positiva.

El filósofo, jurisconsulto y reformador inglés Jeremy Bentham (1748-1832) fue el primero que usó el término "deontología" en su obra Deontology, or the Sciencie of Morality ("Deontología, o ciencia de la moral"), de 1834. Con esta palabra, compuesta por él a partir del griego, pretendía designar la ciencia que estudiaría los deberes que deben cumplirse con el fin de alcanzar el mayor placer posible para el mayor número posible de individuos. Programáticamente se trata de una ciencia de carácter esencialmente utilitarista, puesto que pretende determinar cuáles han de ser los medios que se han de usar para la consecución de ciertos fines. A partir de Bentham, se ha tendido a considerar la deontología no como una disciplina estrictamente normativa, sino más bien como descriptiva y empírica, destinada a determinar qué deberes han de cumplirse en determinadas circunstancias y, especialmente, dentro de una determinada profesión.

Otros autores que se han ocupado de esta ciencia han distinguido entre "ciencias deontológicas" y "ciencias ontológicas"; las segundas se encargan de estudiar aquello que es y cómo es, mientras que las primeras estudian lo que debe ser.

He aquí el primer texto donde aparece la palabra deontología en español con el sentido de ‘código de deberes de una determinada profesión’:

“Antes de establecer el núcleo de criterios que debe mantenerse sobre las relaciones naturales entre la expresión de la opinión pública y de la autoridad, he de señalar cómo los puntos esenciales de nuestra doctrina de la información han plasmado este año no sólo en el Estatuto de la Prensa infantil ya promulgado, sino en tres documentos de gran importancia y trascendencia en orden a la elaboración en el futuro de {una} deontología de nuestras actividades profesionales. Me refiero a la declaración de principios que proclamasteis en el IX Consejo Regional de Prensa, al decálogo de ética Publicitaria, y a los Puntos Doctrinales que deben presidir la actuación pública y privada de los funcionarios del Ministerio de Información, puntos que tuve el honor de exponer en la clausura de la II Asamblea de Delegados Provinciales, que tuvo lugar en Madrid, el día 7 de julio del presente año.

Estos tres documentos, si no tienen las características formales de una Ley, tienen vigencia y obligatoriedad evidente; tanto la declaración de principios como el Decálogo de Etica Publicitaria, fueron elaborados por vuestros órganos representativos más calificados. Voluntariamente os habéis comprometido ante el país, ante el Estado y ante vuestra conciencia, al cumplimiento de los deberes que, explícita e implícitamente están contenidos en esos postulados, …”.

Arias-Salgado, Gabriel, Textos de doctrina y política de la información, Secretaría General del Ministerio de Información (Madrid), 1956, pág. 291-292

Este texto demuestra que el amplio concepto filosófico que la palabra Deontology expresaba inicialmente en inglés, haciéndola sinónima de Morality, se ha limitado y concretizado en el uso contemporáneo, es decir que ha ganado en comprensión lo que ha perdido en extensión. Su extensión se limitó en español, con este y otros textos de mediados de los años cincuenta, como lo había hecho en francés a mediados de los cuarenta, al ser monopolizada la palabra por el derecho profesional. Cuando se habla hoy en español de deontología como en francés de déontologie, se piensa siempre en el código de los deberes que impone a los profesionales el simple ejercicio de su oficio.

Toda profesión impone deberes a los que la ejercen. En sentido amplio, toda profesión tiene pues una deontología. Cuando la profesión se organiza, tiende a darse un estatuto codificado, o por lo menos de sus usos, precisando los deberes de sus miembros. Lo hace en el marco de las agrupaciones y asociaciones profesionales. Así se formó todo un derecho disciplinario.

Esta construcción se desarrolla más o menos según las profesiones. Para las más avanzadas, las formulaciones deontológicas han tomado un aspecto detallado y autoritario, emanando de órganos oficiales de la profesión. Se expresan en artículos que codifican una deontología concreta. Pero la mayoría de las profesiones permanecen en un período de evolución menos avanzado. Son las profesiones liberales, orientadas más que otras hacia el humanismo, las que más se preocupan de codificar sus normas de deontología. Sus órganos oficiales están especialmente preocupados de mantener el nivel moral.

Sin embargo no hay profesión que no pretenda velar por el respeto del buen ejercicio del oficio común, mediante algunas normas consideradas como esenciales. A falta de textos codificados, estas normas toman el aspecto de una costumbre. Esta costumbre completa la literalidad de los textos y contratos deliberados que, en derecho civil, mercantil o administrativo, imponen deberes a la profesión.

En Francia la palabra “déontologie” entró en el derecho positivo, tras ser propuesta y empleada por el profesor Portes, presidente de la orden profesional de los médicos. En aplicación de la resolución del 24 de septiembre de 1945, el Consejo de Estado, para hacer un Reglamento de Administración pública, aprobó el Código de deontología del 27 de junio de 1947, aplicable a los miembros de esta orden profesional de los médicos. Esta resolución, poco modificada en el nuevo Reglamento de Administración pública del 28 de noviembre de 1955, fue sin embargo alterada profundamente por el decreto del 28 de junio de 1979. Igualmente, los Reglamentos tomados con los mismos motivos por los cirujano-dentistas, el 3 de enero de 1948, y por las comadronas, el 30 de septiembre de 1949, fueron sustituidos respectivamente por los decretos del 22 de julio de 1967 y 8 de agosto de 1991.

Por lo tanto, sociogenéticamente toda deontología se concretiza. En vez de seguir definiéndose en abstracto, como lo hizo y lo hace en cada profesión en sus comienzos, va contemplando progresivamente los casos encontrados generalmente por el profesional en el ejercicio de su oficio. Con ello pretende dar, imperativamente, a estos casos soluciones prácticas y precisas, definiendo los deberes del profesional. Bajo su forma codificada, la deontología se asemeja así un poco a una casuística, aunque con la pretensión de sacar partido de la experiencia concreta de la profesión, para que sus profesionales no repitan en el futuro los errores cometidos en el pasado. Ésta es la actitud que conviene adoptar en informática, subsanando el error de olvidar que la deontología informática debe ocuparse no solamente de los deberes de los usuarios de estos servicios, sino tambien de los deberes de los autores de programas.

Cuando la profesión tiene una organización oficial, los textos que le dan esta organización no descuidan el preocuparse de su deontología. Así, por ejemplo, el párrafo 3 del artículo 17 de la ley del 31 de diciembre de 1971, que reforma la profesión de abogado, da la misión al consejo de la orden de cada Colegio de Abogados “de mantener los principios de probidad, desinterés, moderación y confraternidad en los cuales se basa la profesión, y de ejercer la vigilancia que el honor y el interés de la orden hacen necesaria”, y el párrafo siguiente añade: “de velar por que los abogados sean exactos en las audiencias y se comporten como honestos auxiliares de la justicia”. A tal efecto, conviene que la profesión formule los Reglamentos que el mismo artículo 17 confía el cuidado de codificar a cada colegio local de abogados.

En las profesiones públicas también se estableció una deontología, en sentido amplio, bajo un control jerárquico. Pero su fuente es diferente, ya que la disciplina exigida de los miembros de la función pública no tiene el carácter democrático de las normas de deontología establecidas por la propia profesión.

5 comentarios:

Suscribo todo lo que han escrito nuestros amigos. Deploro lo que están sufriendo con sus programas los compradores de computadoras recientes con Vista. Espero que Bill Gates ponga remedio a esta siutación antes de retirarse. Imagino que no se ha enterado bien de lo que está pasando, porque si se enterara aplicaría su sentido de la responsabilidad y su humanismo a regularizar la situación.
Comentario por Pepe Cabezón 03.07.07 @ 14:16

La Real Academia tendría que intervenir, reclamando a Microsoft, para que podamos emplear de nuevo cuanto antes nuestros Diccionarios de la lengua en las nuevas computadoras, que vienen con Vista. Cada día que pasa es una jornada de protestas ininterrumpidas por la imposibilidad de emplear los diccionarios en nuestras clases y trabajos personales de lengua y de literatura. Gracias por vuestra ayuda.
Comentario por Rafael Gómez 03.07.07 @ 12:37

Invito a quienquiera lea este magnífico artículo, a que contribuya a la confección de la lista de los programas de Windows que no funcionan con Vista, que estamos estableciendo los Amigos de la AEU. Desgraciadamente el DRAE es la segunda vez que sufre de este olvido por Microsoft, puesto que tampoco funcionaba con la versión NT. Esta vez el olvido del DRAE queda "compensado negativamente", para que los hispanos nos consolemos, con el olvido de la Enciclopedia Británica, que tampoco funciona. Desde mi punto de vista es una doble desgracia. Tampoco funciona el corrector ortográfico automático del Office Professional del propio Microsoft en su versión de 2003. ¡Desesperante! Gracias por ayudarnos a proclamarlo.
Comentario por M. de Cervantes 02.07.07 @ 23:39

Suscribo lo escrito por Maurice. Yo añadiría que este grito de libertad era particularmente urgente en Europa, donde parece que estamos dormidos, sin reparar lo peligroso de nuestra dependencia total de la informática norteamericana. ¿Que esperan nuestros informáticos para sacarnos de este cautiverio, que puede dar al traste con nuestra producción científica? Me limito a ella, sabiendo que el mismo peligro existe en todos los campos que se sirven de herramientas informáticas. Tenemos que hacer eco a tu valiente toma de conciencia.
Comentario por María del Mar Gallardo 02.07.07 @ 23:14

¡Enhorabuena! Has tocado el defecto esencial que hay que remediar, para que dispongamos de una deontología informática auténtica. Mientras no se haga esto, las cartas deontológicas que introducimos en las universidades parecen puros artificios al servicio del gran monopolio mundial de la informática, que en el plano de los programas lo tiene Microsoft, puesto que incluso Appel se surte de él. Gracias por esta magnífica contribución a la libertad, que de todos modos tenemos que ganarnos entre todos, resistiendo e inventando.
Comentario por Maurice Duverger 02.07.07 @ 23:00

¿Bill Gates, doctor HC con Vista? 1/2

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Agradecimiento a la Real Academia Española

El Tribunal de la UE confirma la multa de 497,2 millones a Microsoft por abuso de posición dominante

lunes, septiembre 17, 2007

Necesidad de la teología universitaria hoy

Necesidad de la teología universitaria hoy

Permalink 17.09.07 @ 09:20:00. Archivado en Universidades, España, Sociogenética, Epistemología, Religiones, Educación, Pro justitia et libertate

Respondo aquí al generoso y lúcido comentario que mi colega, el profesor César Rodríguez Ocampo, ha hecho a mi artículo : “Utilidad de la teología universitaria hoy”

Estimado y querido César: Tu excelente comentario merece el que lo subamos a nivel de artículo de fondo, como posteo principal, más bien que dejarlo en su modesta posición de pie de página. Como colega filósofo, abierto como tú a la problemática del sentido de la aventura humana, te agradezco sinceramente el formidable esfuerzo que has hecho, para recordarnos datos históricos de primera importancia. Estos datos subrayan la necesidad de una preparación recia y rigurosa, para acertar a interpretar y transmitir un campo de conocimientos sumamente importantes para cualquier ser humano.

Efectivamente, como tú lo supones, yo creo que en esta situación en la que el ser humano ha de relacionarse y entenderse con el sentido último de su vida, cuya realidad personal evocamos imperfectamente mediante diferentes nombres (Yavé, Jehová, Dios, Alá, etc.), todo ser humano precisa la presencia de alguien profesionalmente capacitado, que sepa escuchar y entender sus preguntas capitales sobre este tema, que sepa encaminar y fortalecer su búsqueda de sentido; en suma: que sepa responder a las múltiples dudas existenciarias que le plantean las incógnitas de esta búsqueda, que es en cada vida personal la búsqueda por antonomasia de un “enamorado impaciente”.

Tienes toda la razón del mundo al decir que ante esta demanda muy precisa de competencia estamos ante algo que requiere de alguien preparado para tal misión. Me parece oír en la fuerza de tu afirmación la energía de la afirmación análoga de Teresa de Jesús, cuando proclamaba su necesidad de encontrar buenos teólogos y no simples devotos bien intencionados, para ayudarle en su propia búsqueda del sentido.

Te agradezco tu elocuente alegoría, que establece un paralelo entre la necesidad de tener buenos teólogos y la necesidad de tener buenos médicos. A nadie se le ocurre contentarse con un curandero o con un practicante, cuando la gravedad de su enfermedad requiere la ciencia de un médico especialista. La innegable realidad de nuestra muerte, como urgencia sin preaviso con fecha preestablecida, es más que suficiente “para dejarse de chorradas” y reconocer que hay algo en el sentido que debemos dar al caminar de nuestra vida, un algo que desconocemos totalmente o que necesitamos aclarar, para no fallar, a la hora de la llegada, el encuentro con ese Ser Absoluto, el porqué y el para qué cardinales de nuestra existencia, cuya unicidad, sabiduría y amor supremos nos acogerá, iluminará y hará felices.

Esta labor capital de médicos especialistas del sentido supremo de la vida es la labor de las iglesias con sus religiones. Labor que por nuestro propio bien demanda la presencia de alguien que esté preparado para cumplirla, sabiendo de lo que habla y teniendo experiencia profesional de lo que se trae entre manos.

Aquí veo yo como tú, César, la utilidad de la Teología Universitaria, porque sería desastroso que nuestro pueblo cayera de nuevo en manos de ignorantes, como ya le sucedió repetidamente cuando en lugar de teólogos universitarios era atendido por “curas de misa y olla” o por seudomísticos improvisados y simoníacos, cuyas prácticas de matasanos de almas, que no curanderos, han llegado hasta nosotros con la siniestra parodia de religión católica representada en el Palmar de Troya (1).

Concluyo contigo: “A pesar de la moral de situación que predicó el Existencialismo, tratando de eliminar cualquier intermediario entre mi alma y Dios; a pesar del "Diario de un seductor" de Sören Kierkegaard, donde afirma que la fe es la crucifixión de la razón, yo sigo pensando la necesidad de ambas {de la fe y de la razón}, siendo cada una independiente dentro de su esfera, para lo cual hace falta PREPARACIÓN, cuanta más mejor, de rango universitario por supuesto”.
Un abrazo, desde Bruselas.

-oOo-

(1) Quizás no sepas que el primer chaparrón de esta parodia le tocó aguantarlo como víctima al cura estepeño del Palmar de Troya, José María Juárez, amigo mío durante mi adolescencia, aunque siete años mayor que yo. Logró salir de allí, aunque no sé exactamente cuándo, al ser destinado como párroco a la parroquia de la Purísima Concepción de Gilena.

viernes, septiembre 14, 2007

Utilidad de la teología universitaria hoy

Utilidad de la teología universitaria hoy

Permalink 14.09.07 @ 20:44:12. Archivado en Las Américas, España, Sociogenética, Antropología, Epistemología, Religiones, Educación

Hace unos días escribía yo en este mismo periódico un artículo titulado: "Nos duele nuestra iglesia". Hoy quisiera dirigirme a todos y a cada uo de mis lectores, creyentes y no creyentes, planteándoles la siguiente pregunta:

"¿Cuál es, según tú, la utilidad de la teología hoy?"

Para ayudarte a responder, te invito a que centres tu atención sobre el hecho que el 11 de septiembre de hace seis años cambió brutalmente el curso de la historia: cuatro grupos de suicidas islamistas tomaron como rehenes a los viajeros de cuatro líneas aéreas norteamericanas, lanzando los aviones en que viajaban sobre edificios civiles y militares en los que trabajaban miles de personas, con el objetivo de inmolarse espectacularmente, inmolando a estos miles de personas junto con los viajeros de los aviones. La causa final conocida de esta inmolación espectacular era el proclamar al mundo artículos de su propia fe religiosa, que según ellos justificaban su acción: la fatwa invocada cita textos islámicos como exhortación de la acción violenta contra militares y ciudadanos estadounidenses hasta que los agravios alegados se solucionen: estableciendo que "los ulemas a lo largo de la historia han estado de acuerdo en que la Yihad es un deber individual si los enemigos destruyen los países musulmanes."

Desgraciadamente, tres años y medio después, el mismo escenario, aunque esta vez con cuatro trenes, se repitió el 11 de marzo de 2004 en nuestro país. Murieron 191 personas y más de 1.700 resultaron heridas y marcadas de por vida.

Un año y cuatro meses después, el jueves 7 de julio de 2005, en plena hora punta matinal, cuatro explosiones paralizaron el sistema de transporte público de Londres. A las 8.50 (BST, UTC+1), tres bombas explotaron en tres vagones del metro de Londres, con una diferencia de 50 ss. entre las tres explosiones. Casi una hora después, a las 9.47, una cuarta bomba explotó en un autobús en la Plaza Tavistock. Las bombas provocaron una severa interrupción en el transporte público y privado de la ciudad y en la infraestructura de telecomunicaciones.

En estos ataques islamistas londinenses fallecieron cincuenta y seis personas, incluidos los cuatro terroristas, y se produjeron 700 heridos de distinta gravedad. Como macro-atentado terrorista ha sido el más sangriento en el Reino Unido desde que murieran 270 personas en el atentado de Lockerbie (Escocia,) en 1988, y el más mortífero en Londres desde la Segunda Guerra Mundial. cfr. Wikipedia.

Imagen de Wikipedia: La Estatua de la Libertad y el derrumbe de las Torres Gemelas, el 11.09.01.

¿No crees tú que, siendo teológico el problema que el islamismo radical plantea hoy al mundo, el diálogo con los islamistas y las respuestas eventuales tienen que ser también teológicos?

¿No crees tú que el mayor error que ha cometido Bush, al replicar a los islamistas en la misma tesitura religiosa adoptada por ellos, ha sido el abusar de la teología, hablando en nombre de ella?

Esto es exactamente lo que hizo el nacional-catolicismo en España, en 1936, transformando en cruzada lo que era una sublevación contra la legalidad democrática vigente.

¿Nuestros jerarcas católicos no están cometiendo hoy el error de hacer lo mismo que el nacional-catolicismo, neutralizando las advertencias de nuestros teólogos más prestigiosos e incluso descalificándolos en su trabajo universitario?

He aquí, resumida por Hans Küng, la noble actitud de estos teólogos universitarios, cuyo dolor actual compartimos:

"El teólogo no debe permitir que nadie le frene en su trabajo. Ni siquiera la dirección de su Iglesia, a la que se siente lealmente ligado. El teólogo debe -tal es su gozoso deber y obligación- buscar mediante el estudio serio y sin jactancia respuestas sinceras de las que pueda responder ante la Iglesia y la sociedad... Así se interesará cada vez más por la causa de la teología, sin reivindicar jamás para sí mismo la infalibilidad". Hans Küng ¿Existe Dios?

"La Iglesia puede y debe ser a todos los niveles una comunidad de hombres libres. Si quiere servir a la causa de Jesús, nunca puede ser una institución de poder o una Santa Inquisición. Sus miembros han de estar liberados para la libertad: liberados de la esclavitud a la letra de la Ley, del peso de la culpa, del miedo a la muerte, liberados para la vida, el servicio y el amor. Hombres que no tienen que estar sometidos más que a Dios, y no a poderes anónimos ni a otros hombres.

Donde no hay libertad, no está el Espíritu del Señor... Nadie en la Iglesia tiene derecho a manipular, reprimir o suprimir, abierta o solapadamente, la libertad fundamental de los hijos de Dios y establecer la soberanía del hombre sobre el hombre, en lugar de la soberanía de Dios. En la Iglesia debe manifestarse esa libertad en la libertad de palabra (franqueza) y en la libertad de acción y renuncia (libertad de movimientos y liberalidad en el sentido más amplio de la palabra)... la misma iglesia debe ser a la par ámbito de libertad y abogado de la libertad en el mundo". Hans Küng Ser Cristiano. Trotta, 1996.

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La inútil y peligrosa Teología
por Benjamín Forcano

08-Septiembre-2007

El actual Congreso de Teología marca el 27º de los celebrados. Es hora de hacer un balance y una reflexión sobre el conjunto.

Los Congresos de Teología se vienen celebrando en Madrid desde hace más de 27 años. Son acontecimientos singulares. Se reúnen unas 1.500 personas por cuatro días, no azuzadas por ningún interés material o de negocio. Estoy seguro de que a muchos, con alergia a todo indicio religioso, les gustaría estar dentro y ver lo que allí se ventila.

Estoy hablando de los Congresos de Teología, ya proverbiales en Madrid. Y hablo de Congresos que no debieran extrañar a la ciudadanía de un país que se confiesa abrumadoramente católica, pero católica de ritos puntuales y de escasa o nula formación religiosa, ajena en buena parte a las raíces del Evangelio, en rivalidad histórica con las transformaciones de la historia y en antítesis con los mejores logros de la modernidad. ¿A qué se debe si no ese consorcio tan escandaloso del catolicismo con la derecha?

Son Congresos de Teología con asistencia mayoritaria de laicos. Y en ellos se tratan temas tan importantes como: pobreza, esperanza, paz, iglesia popular, dinero, utopía y profetismo, ecología, derechos humanos, mujer, ética universal, globalización, espiritualidad para un mundo nuevo, etc. Los temas son abordados interdisciplinarmente. Eso explica que por los Congresos hayan pasado más de 600 personalidades entre sociólogos, economistas, políticos, historiadores, filósofos y, por supuesto, teólogos. Han intervenido casi todos los teólogos de la Teología de la liberación de Latinoamérica, (entre ellos el asesinado en El Salvador Ignacio Ellacuría) y otros de África y Asia. Convocados por la Asociación de Teólogos Juan XXIII, estos Congresos los gestionan más de 30 colectivos, los apoyan más de 30 revistas y los edita el Centro Evangelio y Liberación (Éxodo).

Si resulta que la renovación de la Iglesia, antes y a partir del Vaticano II, fue preparada e impulsada por los teólogos, también es verdad que ningún gremio como el de los teólogos ha tenido que sufrir la censura y el desprestigio después del concilio Vaticano II. Por eso resonaron regocijantes las fraternales palabras que el obispo Pedro Casaldáliga (38 años testigo del Evangelio en el Sertao del Brasil, sin haber vuelto nunca a su país) dijo en su ponencia mandada por video para el Congreso XVI de 1996: “Aprovecho la ocasión para quitarme la mitra delante de los buenos teólogos y teólogas que tiene España, incluso para reparar la predisposición, una especie de predisposición casi innata, casi instintiva de ciertos obispos de la jerarquía en general, bastante en general con respecto a los teólogos. Yo os pido, teólogos y teólogas, que sigáis ayudándonos. Con mucha frecuencia los obispos creemos que tenemos la razón, normalmente creemos que la tenemos siempre, lo que pasa es que no siempre tenemos la verdad, sobre todo la verdad teológica, de modo que os pido que no nos dejéis en una especie de dogmática ignorancia . Y hablando de los teólogos de España, creo que es de justicia subrayar que hoy en España hay teólogos y teólogas (las teólogas son más recientes) a la altura de aquel siglo de oro, de las letras, y del pensamiento españoles, y ni Italia, ni Francia, ni Alemania, por citar a los países más vecinos, dejan atrás ni en número ni en calidad la galería de teólogos que tenemos en España, y pido a la Asamblea un aplauso”.

Los Congresos de Teología nacieron en unas circunstancias especiales: estábamos en una España que estaba pasando de un nacionalcatolicismo a un catolicismo menos ambiental, más democrático y pluralista; estaba declinando en la vida social el monopolio de la religión católica y avanzaba el proceso de secularización con las consecuencias de una mayor autonomía de lo creado, de lo social y de lo político, de lo personal y una mayor racionalización de los procesos públicos, relativizándose progresivamente la importancia de la religión y ética cristianas. El clima dominante hacía que, según el Informe Foessa de 1994 “La persona actual se encuentre inmersa en un mundo no en contra, sino desarrollándose sin contar con Dios y si n contar con el eje que el espíritu del cristianismo significó para Europa. Por ello, las relaciones religión-sociedad se plantean cualitativamente diferentes a los que ocurrió en el pasado en otras épocas” (Pg. 704).

La antítesis entre razón y fe es uno de los contenciosos históricos más graves, que ha dado lugar a posturas apologéticas y dogmatizantes por una y otra parte. Hoy, el peligro es seguramente la superficialidad y el desentendimiento de la Religión como si de algo irrelevante se tratara. En este sentido, encuentro plenamente acertada la opinión de que hasta para dejar de creer en Dios es necesaria la teología: “La superficialidad religiosa de nuestro país radica en que creyó sin teología y sin teología está dejando de creer. Por eso, su fe de ayer rayó en la superstición y su ateísmo actual roza peligrosamente la banalidad” (Manuel Fraijó).

Había que acabar con la tesis, habitual en el mundo moderno, de que la fe, sinónimo de opio, imposibilita la igualdad, la justicia y la revolución social.

Ya en los primeros Congresos, la “restauración posconciliar” estaba en marcha y se veían amenazados los aires renovadores del Vaticano II. Los teólogos de la Juan XXIII decidieron enmarcar su reflexión teológica desde la opción fundamental por los pobres, en diálogo interdisciplinar con la modernidad, dentro de la cultura de nuestro tiempo, con apertura al Tercer Mundo ( en especial a América Latina) y en condiciones de libertad.

El tiempo no tardó en demostrar que este foro teológico no era del agrado ni de Roma ni de la jerarquía eclesiástica española. Se pretendía controlarlos sometiéndolos de hecho a la censura. Fue, el entonces cardenal de Madrid, Ángel Suquía quien denegó el local diocesano “Cátedra Pablo VI” para los Congresos. Se hizo pública incluso la noticia de que “los días del Congreso estaban contados y que había consigna de Roma de acabar con ellos”. No faltó, en este acoso a los Congresos, la colaboración de ciertos medios, que los calificaron de marxistas, contemporizadores de ideologías anticristianas, instrumento para degradar la fe rebajándola a mero compromiso temporal y político.

Afortunadamente el Vaticano II había asumido los resultados de una nueva Exégesis y una nueva Teología que contribuían a recuperar la desfigurada originalidad del cristianismo. El concilio Vaticano II fue el espaldarazo oficial a esta cita de consecuencias imprevisibles, que generaría un nuevo talante y una nueva manera de ser cristiano.

En esta perspectiva, la Asociación de Teólogos entendía que a la teología le aguardaban tareas ingentes de cambio y “aggiornamento”.

# La primera de todas historificar el Evangelio haciéndolo oír en medio de la iniquidad que divide al mundo en ricos y pobres, operando como rayo restallante en el mundo opresor y tomando partido por los empobrecidos y oprimidos. Son ellos los mimados de Dios. Las víctimas, los desechados son los que paradójicamente anuncian y demandan un mundo nuevo, los que traen promesas de cambio y regeneración, los que señalan al Primer Mundo como concausante de la explotación y humillación de tantos pueblos y de la dignidad ofendida de millones de seres humanos.

# La segunda reconciliar la fe con la razón y la ciencia, con la terrenalidad y la historia, la democracia y el pluralismo, el amor y la tolerancia, la libertad y la diferencia, lo universal y lo particular. No estamos condenados a exiliarnos de este mundo de Dios, sino a aceptarlo y promoverlo en todo lo que es. Y si uno es católico, y además con toda legitimidad, con más legitimidad debe considerar que Dios no es católico, ni lo es de ninguna otra denominación religiosa, pues Dios no hay más que uno, aunque muchas e inevitables las formas de llegar a El y poseerlo.

# La tercera poner en el centro la dignidad de la persona. La persona, lo primero y lo último, y todo lo demás subordinado a ella. Que nadie, del rango, lugar u origen que sea, se considere más que nadie, ni menos que nadie. Es la elemental revolución de Jesús de Nazaret: “Todos vosotros sois hermanos”. Siempre, a lo largo de la historia y de las más diversas culturas, los seres humanos han sido clasificados, pospuestos, vilipendiados y utilizados con menoscabo de esa dignidad.

# La cuarta, pensar que el mundo futuro que hemos de construir entre unos y otros: ateos, creyentes de unas u otras religiones, se apoya en una fe común, universalmente compartida: la fe en la persona, en su dignidad y derechos. Y esa fe hay que testimoniarla, exigirla, implantarla como una utopía posible, la única universalizable. Cada uno, después, que añada lo que quiera, todo lo que considere lo más propio de su fe, pero comenzando todos por profesar lo que es contenido real y vinculante de esa fe común, base y garantía de la justicia, de la democracia y de la paz.

# Y la quinta, suscitar espacios de búsqueda o duda, la apertura a la trascendencia, sin clausurarnos en el limitado y rígido horizonte de una filosofía racionalista o de un empirismo cientifista.

A mí me cuesta creer que un científico no pueda asombrarse de sí mismo, de la enigmática maravilla de su existencia, obviamente inexplicable desde sí y por sí y sin apenas razones para poner en ella la razón de su propio comienzo y fundamento. “Si, como ha escrito alguien, el cielo ha quedado vacío de ángeles para abrirse a la intervención del astrónomo y eventualmente cosmonauta”, el cielo de la persona humana no va a ser explorado por cosmonautas de la tecnología, sino por duendes ingénitos del espíritu. El éxtasis mismo de la existencia es umbral y condición para el surgir y creación de la teología.

Benjamín Forcano
Sacerdote y teólogo

jueves, septiembre 13, 2007

Sociogenética de Sancho Panza

Sociogenética de Sancho Panza

Permalink 13.09.07 @ 08:40:00. Archivado en Escritura bloguera, El Quijote, Semántica, Pragmática, Poética, Sociogenética, Novela

Sociogenéticamente, la combinación genial de generosidad y cálculo, malicia y bondad, agudeza y estupidez, ingenio e ignorancia, con que Cervantes traza el perfil de su personaje Sancho Panza, es "el fruto de un ambiente social que obliga al hombre a recubrirse de un caparazón de recelo, bellaquería y agresividad, para poder subsistir". Aunque, al reeditar en 2007 este artículo mío de 2005, me mantenga fundamentalmente de acuerdo con la interpretación sociológica de J. Salazar Rincón, en El mundo social del Quijote, insisto en que el resultado poético no es simplemente el fruto de una acumulación anecdótica de factores sociales, sino que el talento creativo de Cervantes ha logrado engendrar un personaje vivo, más bien que un simple retrato, dando preferencia a la etopeya sobre la prosopografía, a la cinematografía sociogenética de un prototipo sobre el retrato estático.

No ha faltado quien observase que no se le ha ocurrido al hidalgo, tan amigo de cambiar los nombres, el cambiárselo a su futuro escudero:

«Sancho Panza se llamaba el escudero, pero al Caballero no se le ocurrió mudarle el nombre en otro expresivo, altisonante. ¿Estuvo en ello intencionado Cervantes? Bien pudo ser».

[1]

Menéndez y Pelayo ha estudiado la ascendencia literaria de Sancho. El nombre Sancho era proverbial desde la Edad Media, y figuraba en varios refranes: «Hallado ha Sancho con su roçin» (356), glosado: «La ruyndad entendida: presto es confundida», Marqués de Santillana, (p. 108.); ««Allá va Sancho con su rocino»; dizen que éste era un hombre grazioso que tenía una aca, y dondequiera que entrava la metía consigo; usamos deste proverbio quando dos amigos andan siempre juntos.», Cov. 925.a.48; ««Al buen callar llaman Sancho», conviene a saber sancio y santo.», Cov. 925.a.46, también el Marqués de Santillana, y Corbacho, ed. Castalia. p. 195.

Al finalizar su libro en 1604 Cervantes recalcó la originalidad de su genial creación:

«en quien. a mi parecer, te doy cifradas todas las gracias escuderiles...». I.Pról.15.

«El héroe literario necesita del «otro al lado», que sea su confidente y cooperador. Sin alguien junto a él con quien hablar, las andanzas de un orate por la Mancha hubieran dado poco juego. Tanto en la comedia áurea como en el relato, hacen falta dos conciencias compenetradas, pero en oposición dialéctica, de modo que una rebote en la otra, y permita revelar el pensamiento del personaje principal, dado que, normalmente, las miras del amo han de ser altas, sus hazañas valerosas y sus sentimientos elevados y sutiles… es inicialmente tonto, porque sus pocas luces no deben impedir el desvarío del héroe. Sólo a medida que éste vaya mostrando admirable cordura fuera de lo caballeresco, podrá ir enriqueciendo Sancho su personalidad hasta adquirir volumen comparable a la del caballero. A esto debe atribuirse la famosa quijotización de Sancho, tan notada por la crítica..», F.L. Carreter, en Rico 1998 a, p. XXXVI.

El aspecto físico que le atribuimos es, principalmente, representación mental nuestra como lectores, ya que Cervantes apenas se preocupó de elaborar su prosopografía, limitándose a decirnos de manera impresionista y un poco burlona que tenía «la barriga grande, el talle corto y las zancas largas», I.10.9. «El traje, las barbas, la gordura y pequeñez del nuevo gobernador tenía admirada a toda la gente que el busilis del cuento no sabía, y aun a todos los que lo sabían que eran muchos.», II.45.3. El soneto del burlador académico argamasillesco añade: «Sancho Panza es aquéste, en cuerpo chico, | pero grande en valor, ¡milagro estraño!», II.70.70. Para imaginarlo nos basamos en algunos rasgos de su etopeya, que nos hacen deducir, en particular poniendo de relieve su comportamiento de tranquilo, bebedor y glotón, que era pequeño y gordo: «Iba Sancho Panza sobre su jumento como un patriarca, con sus alforjas y su bota, y con mucho deseo de verse ya gobernador de la ínsula que su amo le había prometido.», I.7.22. Enseguida sabemos que era «hombre de bien..., pero de muy poca sal en la mollera», I.7.20.

Con ocasión del embuste de Sancho, para hacer creer al cabrero que no ha tocado la maleta del loco de Sierra Morena (I.23.50), comenta Clemencín: «Júntese este rasgo de bellaquería de Sancho con los otros de codicia, y de miedo que notamos arriba, y se irá formando idea del carácter que dio Cervantes a este personaje, en quien reunió los deseos ordinarios del pobre, las precauciones del ignorante, la cobardía del villano, y la malicia mal disimulada de la aldea. Si agrega el apetito perpetuo de hablar, y de ensartar refranes más o menos a propósito, resultará el Sancho Panza de Cervantes.», Clem. 1233.a. El mismo Clemencín completa esta etopeya al final de su comentario: «Esta especie de codicia desconfiada y rústica es el rasgo principal del carácter de Sancho, según ya observó Ríos. Cervantes siempre le tiene suspenso con alguna esperanza, o cebado con algún interés, como por ejemplo, con los escudos de Sierra Morena, los del Duque, la paga del desencanto de Dulcinea y el gobierno de la ínsula. Con el propio fin hace que Sancho desprecie la honra de comer al lado de su amo, pidiéndole la conmute en otra cosa de más provecho y comodidad, y con el mismo finge también que salió de la venta contento y alegre por haberse excusado de pagar la posada a costa del manteamiento (Análisis, número 64).», Clem. 1909.b.

Sancho Panza, amalgama cómica de tradiciones literarias y tipos populares, no resulta unidimensional porque su rusticidad alterna con la ternura y la astucia, sin ofrecer exactamente una evolución psicológica gradual y coherente, sorprendiendo al lector con los variables matices de su personalidad (A. Rey).

Aunque nunca se declara la edad de Sancho, cabe inducir que era más joven que don Quijote, ya que éste le dice: «está muy puesto en razón natural que primero llegue el día de mi muerte que el de la tuya», II.20.56.

Afortunadamente Cervantes prefirió seguir adelante con el capítulo I.7 más bien que poner fin a su obra con el escrutinio. En este capítulo, tras concluir rápidamente su crítica literaria, hace aparecer la figura de Sancho Panza, con lo cual crea la inmortal pareja y con ella el constante y sabroso diálogo, uno de los mayores aciertos del escritor (M. de Riquer).

«Con Sancho el dialogismo puede ir convirtiéndose en el principio estructural constante de la novela, al que se sumarán otras no sólo personas sino mentes humanas independientes: contrastes dialécticos entre pareceres, que van superponiéndose y -en última instancia-, puesto que el narrador no nos da el código o clave de los mensajes, sólo pueden resolverse en la mente, abierta en potencia a todos estos, del lector.», Claudio Guillén, en Rico 1998 b, p. 32. Este recurso evita el tener que utilizar a cada paso un narrador omnisciente.

Si en un plano puramente formal observamos la frecuencia de las principales fórmulas narrativas que introducen las réplicas dialogísticas de cada uno de los dos personajes, notamos que don Quijote pregunta y replica [2] más que Sancho, mientras que las razones dialogísticas de ambos se equilibran: preguntó Sancho: 18; preguntó don Quijote: 27; razones de Sancho: 8 razones de don Quijote: 8; replicó Sancho: 58; replicó don Quijote: 71. Sin embargo, las respuestas [3] de Sancho Panza parecen ser más frecuentes que las de don Quijote, lo cual parece indicarnos que el escudero dialoga más que su señor, cuya tendencia al monólogo está condicionada por su manía discursiva: respondió Sancho: 304 respondió don Quijote: 254.

La entrada de Sancho en el relato coincide con el fin de las alucinaciones de impersonalismo de Don Quijote: «En el mismo capítulo VII [«De la segunda salida…»], en que acaban estas alucinaciones de impersonalismo (DQ se toma todavía por Reinaldos de Montalbán), entra en escena Sancho: «En este tiempo solicitó don Quijote a un labrador vecino suyo…», I.7.20.

[La figura de Sancho] Viene también de la literatura popular; un refrán decía: "Allá va Sancho con su rocino": y allá entró en su rucio el villano, decidor inagotable de refranes, como un tipo escuderil arcaico, que aparece en el siglo XIV en el más antiguo libro de caballerías conocido, El caballero Cifar… El amo y el escudero irán progresivamente completándose el uno al otro, de tal modo, "que las locuras del señor sin las necedades del criado no valdrían un ardite"» [4]

Esa combinación genial de agudeza y estupidez, malicia y bondad, ingenio e ignorancia, con que Cervantes traza el perfil de su personaje (Sancho Panza), es el fruto de un ambiente social que obliga al hombre a recubrirse de un caparazón de recelo, bellaquería y agresividad para poder subsistir. El labriego está condenado a sufrir la pobreza, la arbitrariedad de propietarios y señores, y el menosprecio de las demás categorías sociales; no es capaz de analizar y comprender su situación dentro del conjunto social, y carece de medios para defenderse en este mundo hostil. La socarronería, la malicia y el recelo son su único escudo protector frente a un orden social injusto, el fruto de un resentimiento acumulado durante toda una vida de esclavitud y de resignada sumisión.[5]

Esa mezcla de bobería y agudeza, que da a Sancho su verosimilitud y originalidad, procede de una imagen colectiva del campesino comúnmente aceptada por las gentes y fijada en una tradición oral [6].

La situación socio-económica de Sancho es conocida por sus convecinos, muy en particular por el morisco Ricote, su tendero y amigo, que le propondrá parte de su tesoro enterrado, si le ayuda a recuperarlo: «si tú, Sancho, quieres venir conmigo y ayudarme a sacarlo y a encubrirlo, yo te daré docientos escudos, con que podrás remediar tus necesidades, que ya sabes que sé yo que las tienes muchas.», II.54.25.

Es un Antiguo servidor del padre del Bachiller Sansón Carrasco, lo cual explica tanto que se refiera a lo que ganaba en aquél trabajo a la hora de acordar un salario con don Quijote como que introduzca a Sansón en la intimidad de don Quijote, tema este capital para la composición de la segunda parte: 1) Salario «—Cuando yo servía -respondió Sancho- a Tomé Carrasco, el padre del Bachiller Sansón Carrasco, que vuesa merced bien conoce, dos ducados ganaba cada mes, amén de la comida; con vuesa merced no sé lo que puedo ganar, puesto que sé que tiene más trabajo el escudero andante que el que sirve a un labrador; que, en resolución, los que servimos a labradores, por mucho que trabajemos de día, por mal que suceda, a la noche cenamos olla y dormimos en cama, en la cual no he dormido después que ha que sirvo a vuestra merced.», II.28.9. 2) Intoducción de Sansón: «mas si vuestra merced gusta que yo le haga venir aquí, iré por él en volandas.», II.2.36.

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[1] Pi y Molist, Cortejón; ver Murillo, I, p. 125-126.

[2] «REPLICAR. Comúnmente significa argüir segunda vez contra la respuesta del argumento, latine replico, as, quod interdum significat saepius inculco; y de allí réplica», Cov. 905.a.50.

[3] «RESPONDER. Dar satisfacción de palabra al que nos ha preguntado alguna cosa… De allí, respuesta, lo que se responde», Cov. 907.b.1.

[4] Ramón Menéndez Pidal, De Cervantes y Lope de Vega,Espasa-Calpe, Madrid, 1940, 29-30.

[5] J. Salazar Rincón, El mundo social del Quijote, p. 181, Gredos, Madrid, 1986.

[6] Maxime Chevalier, «Literatura oral y ficción cervantina», página 195; y Mauricio Molho, op. cit., pags. 217 y sigs, Ibíd, nota 70, p. 181.

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Fuente: Salvador García Bardón, Taller cervantino del “Quijote”, Textos originales de 1605 y 1615 con Diccionario enciclopédico, Academia de lexicología española, Trabajos de ingeniería lingüística, Bruselas, Lovaina la Nueva y Madrid. Este artículo apareció en cuatro periódicos virtuales, el 12.04.2005, con ocasión del año cervantino nacional.

martes, septiembre 11, 2007

Tomate "corazón de buey"

Tomate "corazón de buey"

Permalink 11.09.07 @ 11:30:30. Archivado en Escritura bloguera, Semántica, Pragmática, Poética

Ofrezco este posteo fotográfico a todos nuestros colegas blogueros, aunque muy especialmente a los fotógrafos, escogiendo como su representante más destacada, por su generosa interactividad concreativa, a nuestra amiga Susana, la Nueva Dama de Elche.

Acaba de nacer. No ha salido del pecho de un buey, sino de las entrañas generosas de la tierra. Lo llamamos, aquí en Valonia como en Francia, "corazón de buey", porque, al verlo, nos parece adivinar el latido paciente y cariñoso del órgano invisible, pero adivinable, que le permite a este vacuno, cuya vida amorosa sacrificamos arbitrariamente, para servirnos de su humilde fuerza, el servirnos él a nosotros, los humanos "inhumanos con él", en silencio, sin destrozar nuestro egoísmo con su pacífica cornamenta.

Foto: SaGa Bardon, 10.09.07; formatos mayores

Algunos blogueros llaman a este tomate "corazón de buey francés"; otros: "corazón de toro".

Os ofrezco tres posteos en los que diferentes blogueros se interesan por este tipo de tomate:

Tomate corazón de buey: ¿qué tipo de planta es?

hola, necesito ke me digais si lo sabeis ke tipo de planta es el tomate corazon de buey si es de mata baja o alta y sus caracteristicas es ke me an regalado unas plantas pero no se como tratarlas al no saber de ke tipo se trata y no me gustaria estropearlas ya ke me dijeron ke son unos tomates muy buenos, gracias.

imported_nabelo37

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Ubicación: cordoba
Mensajes: 73

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Hola. El corazon de buey es un tomate climber (no sè como se dice en espanol ), quiere decir que necesitaras unas canas de bambu para sostnerlas. Son muy dulces y muy buenas para comerlos frescos como sugo por la pasta.
Si necesitas algo mas sobre esto asunto, preguntamelo y trataré de responderte.

imported_mad

Fecha de Ingreso: may 2005
Ubicación: Gorizia (NE Italia)
Mensajes: 13

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Iba a decirte que yo los tengo en mi huerto, pero veo que airín se me ha adelantado!!!!!!!!!!!!!!!!!

son de ponerles caña, y además resistente porque al no tener casi semillas se hacen muy carnosos y pesados y si no tienen buena sujeción doblan la planta

Ten la precaución tb de eliminar las ramillas que van saliendo y dejar solo una vía, para que se hagan más gordotes

que vaya bien la cosecha!!!!!!!!!!!!!

os presento otros tomates con forma de pimiento, los conocéis?, me regalaron las plantas y no los había visto en mi vida. Estan muy ricos y son muy cómodos para las ensaladas, porque apenas tienen semillas y los cortas a lonchitas como si fuese chorizo!!!!!!!!!! Very Happy Very Happy

en la misma cestilla hay cherrys amarillos, otro tomate de corazón de buey y pimientos de piquillo.

Arùandano: Publicado: Sab Sep 11, 2004 4:33 am Asunto: foticos de tomates