viernes, julio 06, 2007

¿Turistas, mártires o exploradores?

¿Turistas, mártires o exploradores?

Permalink 06.07.07 @ 21:00:00. Archivado en Turismo, Turismo cultural, Religiones, Pro justitia et libertate, Turismo convivencial

Condenamos enérgicamente el vil ataque terrorista perpetrado este 02/07/07, hacia las 17:30 horas locales, en Yemen, cuando un coche bomba impactó un convoy de turistas españoles, que acababan de visitar el templo de la Luna en Marib, residencia legendaria de la reina de Saba. El lugar se encuentra a 190 kilómetros al noreste de la capital, Sanaa.

El impacto, la explosión y el fuego del coche bomba provocaron la muerte de siete de los turistas y de dos trabajadores locales que los acompañaban. Otros seis turistas del mismo grupo resultaron heridos con diversos grados de gravedad.

Hacemos llegar nuestros sentimientos de pesar y solidaridad a las familias de todas las víctimas así como expresamos nuestro deseo de pronto y completo restablecimiento a los seis heridos.

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No es nada fácil calificar con ecuanimidad la noticia de la triste suerte sufrida por catorce jóvenes españoles en Yemen. Nuestro desconcierto procede ya del hecho que no sabemos si debemos calificarlos de turistas, de mártires o de simples exploradores osados, al saber que han sido víctimas de un grupo de terroristas islamistas tan intolerante como es Al Qaida, precisamente en el país de la primera manifestación sangrienta de esta red. Hay argumentos, en la prensa como en la historia sociogenética, tanto para proclamarlos mártires del turismo occidental, cuya nacionalidad española los ha convertido en víctimas por excelencia de Al Qaida, cuanto para tildarlos de exploradores excesivamente osados.

Comencemos por la primera interpretación, cuya palabra clave es el martirio:

Cuando los primeros turistas se aventuraron a venir a España, pretendiendo convivir con los españoles sin someterse a los rigores del franquismo, sabían que corrían el riesgo de ser tratados como enemigos de un sistema de vida que no era el suyo. Muchos de ellos pagaron su osadía descubriendo la severidad de los guardianes del régimen y la incomodidad de nuestros calabozos de la época. Entonces España se promocionaba como "diferente". Su diferencia se confundía con frecuencia con la franca intolerancia de los más celosos guardianes del régimen, intolerancia que se autocalificaba de santa frente a la denostada inmoralidad extranjera que, según ellos, los inquisidores guardianes del régimen, nos provocaba y pervertía en nuestra propia casa. La consecuencia era que los residentes extranjeros partidarios de la convivencia democrática laica, que eran los que efectivamente convivían con nuestras gentes, en un clima asfixiante de nacional-catolicismo, lo hacían en condiciones de martirio, al igual que los oponentes y contestatarios nacionales, enemigos naturales del régimen.

No olvidemos estos hechos deplorables de nuestro pasado todavía reciente, al calibrar el mensaje de la tragedia sucedida en Yemen, una de cuyas características principales ha sido el encuentro en un instante del sentido con el sin sentido. Un grupo de jóvenes tolerantes ha creído poder convivir con los habitantes naturales de una región actualmente dominada por una red de fanáticos. Parece que atentando a muerte contra ellos, Al Qaida ha querido escenificar, en su escenario yemenita de origen, la imposibilidad no sólo de la "alianza de civilizaciones", sino del simple "encuentro de pueblos".

Catorce jóvenes españoles, alegres y confiados, se pensaban inmunes. No cabía en su mentalidad abierta y democrática que podían ser considerados enemigos. Por eso creyeron ilusionados en la veracidad de anuncios como éste:

Our expertly honed itinerary gives us good looks at Yemen’s huge diversity of scenery and puts us in touch with its people; in a part of the world known for courtly hospitality, Yemenis are perhaps the most hospitable of all.

Title: Yemen: Arabia Felix. Trip Length: 19 days. Activity Type: Touring.

Según su hijo David Alonso, Júlia Vilaró, médico de familia de un hospital de Barcelona, "lleva viajando toda la vida por todo el mundo. Por supuesto que era consciente del peligro de viajar a Yemen, de la práctica habitual de secuestros, pero ¿y qué?, también pasa en Londres o en Madrid… Además, la agencia llevaba 15 años haciendo el mismo recorrido y jamás había pasado nada".

En estos momentos de dolor, cuando recibimos en España las flores de sus vidas, irremediablemente marchitas unas y malheridas otras,

hay que mantener la cabeza fría e impedir que los totalitarios ganen siquiera sea una pequeña batalla y nos obliguen a modificar nuestros hábitos de vida. No está en juego sólo nuestra libertad, tanto en la playas de Ibiza, como en los desiertos del Yemen o las calles de Londres, sino también el mundo en el que queremos vivir...

Son esos pequeños e inconscientes actos heroicos individuales los que testifican la superioridad moral y económica de las sociedades abiertas, los que nos permitirán vencer la amenaza totalitaria. Son la fuerza y la inteligencia creadora del mercado y de la libertad las que nos harán superar esta nueva prueba...

España y los españoles no somos objetivo de los terroristas islámicos por la política exterior de este o aquel gobierno, sino porque hemos querido, sabido y podido incorporarnos a la modernidad, al desarrollo y a la libertad.

Turismo, comercio y terrorismo, POR FERNANDO FERNÁNDEZ MÉNDEZ DE ANDÉS, Rector de la Universidad Antonio de Nebrija

Esta interpretación no logra desautorizar la tesis de quienes tildan de exploradores excesivamente osados a este grupo de visitantes de Yemen. En efecto, no conviene olvidar que:

1) Ayer como hoy los islamistas proclaman que están atacando al Occidente depravado. Sus terroristas apuntan de preferencia a los españoles, porque para ellos los españoles son no solamente los occidentales por anonomasia, sino los defensores de Occidente, como lo repetía con frecuencia Franco.

La irrupción terrorista atribuible a Al Qaida se produjo en Aden, la ciudad portuaria que había sido capital de Yemen del Sur, la noche del 29 de diciembre de 1992. El objetivo fueron dos rascacielos en extremos opuestos de la bahía: los hoteles Aden y Goldmore. Ambos hoteles eran islas de cultura occidental en las que se dispensaba alcohol, había discotecas en las que se escuchaba música rock, adornos de Navidad y piscinas en las que había mujeres en traje de baño -¡quién sabe si incluso en bikini! Los terroristas estaban atacando al Occidente depravado. Lo mismo que hacen hoy...

Nos atacan por ser españoles, que es una forma épica de ser occidentales. Estamos todos en el mismo barco.

Todo empezó en Yemen., por RAMÓN PÉREZ-MAURA.

2) El escenario de la matanza es Yemen, de donde es originaria la familia de Osama bin Laden. Al Qaida advierte que al igual que golpea al enemigo lejano en los países occidentales, lo hará con todo occidental que ose profanar la santa geografía árabe y musulmana.

Los «yihadistas» han vuelto a actuar contra objetivos españoles. En este caso ha sido Yemen, un país frágil e inestable de donde es originaria la familia de Osama bin Laden, el escenario de la matanza. Siete turistas españoles han pagado un alto precio por su «osadía»: pisar un pedazo del «dar al-islam», la sagrada tierra musulmana, que un reducido y cada vez más radicalizado grupo de iluminados islamistas pretende mantener limpia y sin mácula, libre de toda eventual contaminación por parte de infieles, apóstatas y herejes...

Al asesinar a siete españoles, los elementos «yihadistas» lanzan, por lo tanto, un doble mensaje, tanto a Occidente como a las propias autoridades yemeníes. A los primeros se les advierte de que Al Qaida y sus franquicias no sólo pretenden «golpear al enemigo lejano» en los países occidentales, como se intentara sin éxito la pasada semana en Londres, sino que además todo occidental (independientemente de que sea civil o militar) es considerado un objetivo legítimo en la geografía árabe y musulmana.

Al presidente Ali Abdullah Saleh, se le recuerda que, a pesar de las campañas represivas, Al Qaida sigue gozando de buena salud en el santuario yemení y está dispuesta a seguir golpeando un sector -el turismo- considerado estratégico por el Gobierno, ya que emplea en la actualidad a más de un 10 por ciento de la población activa.

Zarpazo «yihadista», por IGNACIO ÁLVAREZ-OSSORIO.

3) Hay muchos españoles que actúan en el extranjero como si estuvieran persuadidos de que las diferencias estructurales entre estas sociedades y la nuestra no fueran realidades que hay que tomar en cuenta, aunque sólo sea para evitar las ofensas; éstas son imperdonables, a los ojos de la sociedad ofendida, porque denotan ignorancia culpable o pura negligencia.

Internarse por las montañas del Yemen no es un juego, como tampoco lo es trapichear con drogas en Tailandia, arrancar banderas en Letonia o pintarrajear trenes en Dinamarca, porque hay una legión de españoles persuadidos de que movimientos políticos (con terrorismo incorporado), leyes ajenas, o el respeto a sí mismas que otras sociedades se dedican, no son realidades para tomar en cuenta, sino meras variantes más o menos guay del descontrol y pachanga que padecemos, de nuestro botellón perpetuo.

Crónica de Arabia Infeliz, POR SERAFÍN FANJUL.

4) Los viajeros españoles se aventuraron en una zona más que dudosa: corrieron un riesgo excesivo, en el desierto, a 200 kilómetros al este de Sanáa, en territorio dominado por bandas y tribus infiltradas por Al Qaeda.

El gobierno yemení controla un 25 por ciento del territorio; las otras tres cuartas partes van a su aire... Yemen con una extensión parecida a España y 22 millones de habitantes, está cubierto por el desierto en su 85 por ciento. Su renta per capita roza los 1.000 dólares (España, 27.500)...

De Yemen procede Bin Laden. Su padre, un constructor de fortuna, prosperó sorprendentemente en Riad, entre contratos opacos y ventajas recibidas de la familia saudí. Es frecuente depender en esas latitudes del favor del poder, pero es raro que un vástago de la familia organice un movimiento terrorista de magnitud internacional. Al Qaeda, recordemos, significa 'La Red'...

Los viajeros españoles se aventuraron en una zona más que dudosa: corrieron un riesgo excesivo, en el desierto, a 200 kilómetros al este de Sanáa, en territorio dominado por bandas y tribus infiltradas por Al Qaeda. Aunque los servicios de inteligencia crean que no se atacaba al convoy por ser español.

Yemen, en el puesto 149, por DARÍO VALCÁRCEL.

Vale la pena meditar el texto completo que el Rector de la Universidad Antonio de Nebrija ha consagrado a este trágico suceso, poniéndolo en la perpectiva del Turismo, comercio y terrorismo globales. Para facilitar su lectura, nos hemos permitido el airear la presentación del texto, dividiendo algunos párrafos e introduciendo los espacios correspondientes.

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Turismo, comercio y terrorismo
por Fernando FERNÁNDEZ MÉNDEZ DE ANDÉS
Rector de la Universidad Antonio de Nebrija

EL turismo es alegría, es vida, es comercio, es riqueza y empleo. El turismo provoca el cambio social y genera tolerancia hacia los diferentes. Es el símbolo de la sociedad abierta que describió Popper. Bien lo sabemos los españoles que descubrimos el mundo en los sesenta con la llegada de los primeros bañistas. Con el turismo empezó a resquebrajarse el control moral, social y cultural impuesto por el franquismo y llegó la libertad a este país.

Precisamente por las virtudes terapéuticas del turismo sobre las sociedades cerradas e irrespirables, los totalitarios de todo signo han encontrado en el turismo un enemigo a combatir. Desgraciadamente lo acabamos de vivir una vez más en el Yemen, donde unos fanáticos asesinos han acabado con la vida de siete compatriotas cuyo único delito era querer ver mundo, conocer otras culturas, identificarse con otros paisajes, encontrarse con otros seres humanos.

Sabíamos que los fundamentalistas islámicos habían declarado el turismo una infección letal para sus designios controladores y que estaban dispuestos a cortar de raíz todo encuentro de civilizaciones. Habían asesinado antes en Bali. Lo hacen, o intentan hacer todos los años, los asesinos etarras en nuestras playas. Pero catorce jóvenes españoles alegres y confiados se pensaban inmunes. No cabía en su mentalidad abierta y democrática que podían ser considerados enemigos. Los europeos, los occidentales, no somos conscientes del odio al infiel que se predica en esa zona del mundo.

En estos momentos de dolor, hay que mantener la cabeza fría e impedir que los totalitarios ganen siquiera sea una pequeña batalla y nos obliguen a modificar nuestros hábitos de vida. No está en juego sólo nuestra libertad, tanto en la playas de Ibiza, como en los desiertos del Yemen o las calles de Londres, sino también el mundo en el que queremos vivir.

Una sociedad amedrentada es más fácil de dominar. No se puede ceder la calle a los terroristas, como sucede con demasiada frecuencia en el País Vasco, ni encorsetar la libertad de expresión, los ingleses nos acaban de dar una nueva lección nombrando caballero a sir Salman Rushdie, pero tampoco restringir la libertad de movimientos de personas, factores y mercancías que están en el origen de la Unión Europea, aunque su coste humano parezca excesivo.

Los terroristas juegan con nuestros miedos. Saben que somos humanos, que la reacción natural es protegerse y quedarse en casa. Pero el desarrollo económico y social necesita del comercio y del turismo.

Después de los atentados de las Torres Gemelas, los economistas, fríos y aparentemente insensibles analistas de la realidad, hicimos todo tipo de cálculos sobre el coste para el crecimiento mundial que iba a significar el encarecimiento en tiempo y trámites del transporte de mercancías y el retraimiento del tráfico de pasajeros. La realidad superó todas nuestras previsiones. Tras unos meses de incertidumbre y zozobra, el mundo ha vivido seis años de crecimiento del comercio mundial sin precedentes, gracias a lo cual el PIB mundial es hoy un 25 por ciento mayor y las cuentas de las compañías aéreas han salido de los números rojos. Ahora, tras los dramáticos atentados de estos días, volverá a pasar afortunadamente lo mismo. No debe entenderse como un síntoma de debilidad, como una muestra de la inconsistencia moral de la civilización occidental, sino exactamente lo contrario. Son esos pequeños e inconscientes actos heroicos individuales los que testifican la superioridad moral y económica de las sociedades abiertas, los que nos permitirán vencer la amenaza totalitaria. Son la fuerza y la inteligencia creadora del mercado y de la libertad las que nos harán superar esta nueva prueba.

La amenaza fundamentalista existe. No nace de la guerra de Irak por más que muchos quieran olvidar que las Torres Gemelas cayeron antes del derrocamiento de Sadam Hussein. Y nos obliga a sacar conclusiones. Conviene no seguir discutiendo de Churchill y Chamberlain, de la victoria o el apaciguamiento.

No cabe sacrificar nuestros valores y nuestra forma de vida por un poco de tranquilidad, que sólo sería en el mejor de los casos pasajera. España y los españoles no somos objetivo de los terroristas islámicos por la política exterior de este o aquel gobierno, sino porque hemos querido, sabido y podido incorporarnos a la modernidad, al desarrollo y a la libertad. Un Al Andalus convertido en símbolo de sociedad abierta y tolerante, donde las iglesias se mezclan con los turistas y donde las creencias religiosas forman parte del patrimonio personal y privado -respetable y respetado por el Estado, pero privado- es una herida abierta para los fundamentalistas. Si además exportamos nuestra alegría y nuestro éxito, como sin saberlo hacían los turistas asesinados y hacen todos los días nuestros empresarios y comerciantes, correremos riesgos.

Compete al gobierno garantizar la vida y seguridad de sus ciudadanos. Es su primera obligación. Pero no al precio de renunciar a nuestra libertad.

No vivimos, afortunadamente, en un país que pueda prohibir los desplazamientos de sus ciudadanos. Las autoridades tienen la obligación de informar sobre las condiciones de seguridad, de ofrecer todos los datos relevantes y tiempo habrá para analizar si lo han hecho con la celeridad y eficiencia debida. Tampoco compete a las empresas turísticas nada más que informar de los riesgos y tomar las medidas de cobertura adecuadas. Una sociedad abierta exige ciudadanos responsables de sus decisiones. Vivimos tiempos en que se reafirman derechos y difuminan responsabilidades. Tragedias como la del Yemen nos invitan a situar este binomio en sus justos términos. Pero eso no exime al gobierno, a cualquier gobierno, de toda responsabilidad. La primera y principal hacer avanzar la causa de la sociedad abierta.

Si turismo y comercio son el germen de la libertad y la prosperidad, si lo son para los países ricos y para los que aspiran a serlo, para democracias establecidas y para las poblaciones sojuzgadas por el totalitarismo, quizás no sea una digresión excesiva pedir una pronta culminación de la ronda Doha, la negociación multilateral para liberalizar el comercio mundial. Esta sería sin duda la mejor estrategia para derrotar a las fuerzas del oscurantismo y la sinrazón que prosperan en sociedades aisladas, y quizás también un pequeño homenaje a estas siete inocentes víctimas de la intolerancia.

miércoles, julio 04, 2007

El secreto cervantino de Fuerte.hoteles

El secreto cervantino de Fuerte.hoteles

Permalink 04.07.07 @ 12:25:40. Archivado en Hoteles cervantinos, Turismo cultural, Turismo lingüístico, Turismo universitario, Turismo convivencial

Hoy cumple cincuenta años Fuerte.hoteles, por ser el 50 aniversario del día en que se inauguró el hotel "El Fuerte" de Marbella, primera piedra del magnífico edificio que hoy conforma esta dinámica empresa turística andaluza, presente hoy aquende y allende del Mar Océano.

Mi manera de contribuir cordialmente a la celebración de este acontecimiento, particularmente importante para mi familia y para la formidable comunidad humana de sus numerosos colaboradores, es el revelar que el mayor secreto del éxito de Fuerte.hoteles es la filosofía cervantina de la hotelería y del turismo, que mi familia viene soñando y realizando progresivamente desde hace ya medio siglo y que yo expresaba en estas páginas como un ideal de enseñaza del español en un clima de simpatía familiar, el 15.03.06, bajo el título: Hoteles cervantinos e Institutos Cervantes

Para mí como para toda mi familia un hotel es una institución antropológica comparable a la familia, en cuanto que procura al ser humano un medio ambiente de simpatía, sin la cual ninguna persona puede disfrutar de su propia condición humana, al estar privada de la ayuda necesaria y solidaria de sus semejantes.

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Hoteles cervantinos e Institutos Cervantes
Permalink 15.03.06 @ 19:05:03. Archivado en Hoteles cervantinos, Turismo cultural

Mis mejores alumnos han sido siempre los enamorados que han venido a mis clases para aprender el español motivados por su amor o, en grado equivalente, los que han encontrado en mis clases a su pareja. Los casos más llamativos han sido los de alumnos que ignoraban ambos el uno la lengua del otro antes de conocerse y que, por amor, aprendían simultáneamente la lengua que hasta entonces les era ajena. Era como si dos imanes que se ignoraban por la distancia existente entre ellos, se acercaran de pronto y cada uno girara ciento ochenta grados para abrazarse al otro.

Sin duda ninguna nuestro organismo humano, espoleado por el amor, segrega hormonas que favorecen en nuestro cerebro la creación de sinapsis que tienen como resultado evidente la aparición, en nuestro comportamiento comunicativo, de una nueva gramática que articula pragmáticamente nuevos sonidos en nuestra voz con nuevos sentidos en nuestro entendimiento. El resultado es que el amor nos ayuda a adoptar como nuestra una lengua extranjera.

Esto que es verdad en grado sumo para las parejas unidas por el amor conyugal lo es también, por analogía, para las parejas y para los grupos unidos por el amor de la amistad. Me atrevería incluso a decir que al igual que sin un mínimo de amor es imposible la amistad, sin un mínimo de amistad es imposible el aprendizaje simpático de una lengua extranjera. Entiendo por aprendizaje simpático el aprendizaje que hará posible las relaciones simpáticas entre los seres humanos, esto es, las relaciones abiertas a los diferentes grados del amor. Una lengua aprendida sin simpatía estará siempre limitada al campo del espionaje o de la especulación comercial, es decir, a los dominios más expuestos a la antipatía, generadora de conflictos y de guerras.

Yo me digo que nuestros hoteles tendrían que tener en cuenta este proceso, haciendo todo lo que pudieran por favorecerlo, para ser fieles a la filosofía que debe fundamentar su existencia. Para mí un hotel es una institución antropológica comparable a la familia, en cuanto que procura al ser humano un medio ambiente de simpatía, sin la cual ninguna persona puede disfrutar de su propia condición humana, al estar privada de la ayuda necesaria y solidaria de sus semejantes.

En cierto sentido un hotel que preserva un medio ambiente de simpatía análogo al de una familia, es un medio más natural que una sala de clase para aprender una lengua y una cultura extranjeras, porque responde a la necesidad del estudiante que, una vez asentados sus conocimientos de base en la clase, desea sentirse totalmente integrado en su nueva comunidad cultural.

Aquí viene mi idea de los Hoteles cervantinos dentro de España, que podrían completar como centros de perfeccionamiento vital la misión formadora de base de los Institutos Cervantes en el extranjero. El Hotel cervantino, definido como un hotel que preserva un medio ambiente de simpatía análogo al de una familia, permitirá al estudiante adaptarse mejor a su nuevo medio de comunicación y existencia reales, viviendo lo más intensamente posible todas sus facetas.

Yo estoy convencido de que tanto los profesionales de la lengua española como los profesionales de otras disciplinas que necesitan dominar perfectamente nuestra lengua y nuestra cultura, prefieren albergarse, para pasar sus estancias de iniciación y perfeccionamiento en España, a menudo combinadas con las vacaciones profesionales con su familia, en una hotelería que comprenda su necesidad de sentirse totalmente integrados en nuestra lengua, en nuestra cultura y en nuestro modo de vida, para asimilarlas y saborearlas mejor, viviendo lo más intensamente posible su nuevo medio de comunicación y vida. Se encuentran en este caso los actuales y futuros diplomáticos, funcionarios internacionales, industriales y financieros multinacionales, profesores inter-universitarios, etc. Habría que pensar también en los numerosos eméritos de estas profesiones, deseosos de vivir su retiro en España perfectamente integrados en nuestra población.

Los Hoteles cervantinos prestarían una atención particular, en su promoción y en sus servicios especializados, a este tipo de clientela activa y deseosa de integración en la vida española, dándole una cierta prioridad en su política de reservas sobre clientelas pasivas y sin deseo de integrarse. Estoy seguro de que este tipo de estancias transformaría los hoteles en auténticas colmenas socioculturales, cuya animación beneficiaría tanto a los clientes como a los propios profesionales de la hostelería, a sus familias y al contexto humano general de cada hotel implicado.

lunes, julio 02, 2007

Deontologías informáticas deficientes

Deontologías informáticas deficientes

Permalink 02.07.07 @ 19:26:00. Archivado en Sociogenética, Informática, Ética, Educación

Tras haber estudiado un conjunto considerable de documentos, que precisan la deontología informática que las autoridades profesionales desean hacer respetar en sus servicios respectivos, entre otros los académicos, he sacado tres conclusiones:

1) Hay una confusión fundamental en cuanto al concepto de deontología, que se confunde con los de ética y derecho.

2) Se ha olvidado totalmente que la deontología informática debe ocuparse no solamente de los deberes de los usuarios de estos servicios, sino tambien de los deberes de los autores de programas, cuyos derechos de vendedores parecen ser la única alusión a ellos de las deficientes deontologías existentes.

3) Como consecuencia del olvido de los deberes de los autores de programas en las deficientes deontologías existentes, se están vendiendo y protegiendo programas técnicamente inaceptables. Tal es el caso particularmente grave del sistema de explotación Windows Vista, cuya llamativa entrada en el mercado mundial figura ya como una de las pruebas más evidentes de los efectos perniciosos de la publicidad engañosa.

Foto: He bautizado esta foto con el nombre de "Publicidad engañosa". La encontré hace unos días en el blogue de autor peruano anónimo: El fondo del vaso, como ilustración del artículo: Medios y publicidad, del miércoles, abril 18, 2007.

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Este artículo prepara la segunda parte de mi “¿Bill Gates, un doctor HC con Vista?”

Etimológicamente, la deontología es la ciencia de los deberes, del gr. deon, -ontos, ‘el deber’, y –logía ‘ciencia’. 1. f. ‘ciencia o tratado de los deberes’. El DRAE la define todavía sin observaciones ni ejemplos, ya que hasta hace poco, hasta 1945 en francés y hasta 1956 en español, se trataba de una palabra sabia sin aplicación positiva.

El filósofo, jurisconsulto y reformador inglés Jeremy Bentham (1748-1832) fue el primero que usó el término "deontología" en su obra Deontology, or the Sciencie of Morality ("Deontología, o ciencia de la moral"), de 1834. Con esta palabra, compuesta por él a partir del griego, pretendía designar la ciencia que estudiaría los deberes que deben cumplirse con el fin de alcanzar el mayor placer posible para el mayor número posible de individuos. Programáticamente se trata de una ciencia de carácter esencialmente utilitarista, puesto que pretende determinar cuáles han de ser los medios que se han de usar para la consecución de ciertos fines. A partir de Bentham, se ha tendido a considerar la deontología no como una disciplina estrictamente normativa, sino más bien como descriptiva y empírica, destinada a determinar qué deberes han de cumplirse en determinadas circunstancias y, especialmente, dentro de una determinada profesión.

Otros autores que se han ocupado de esta ciencia han distinguido entre "ciencias deontológicas" y "ciencias ontológicas"; las segundas se encargan de estudiar aquello que es y cómo es, mientras que las primeras estudian lo que debe ser.

He aquí el primer texto donde aparece la palabra deontología en español con el sentido de ‘código de deberes de una determinada profesión’:

“Antes de establecer el núcleo de criterios que debe mantenerse sobre las relaciones naturales entre la expresión de la opinión pública y de la autoridad, he de señalar cómo los puntos esenciales de nuestra doctrina de la información han plasmado este año no sólo en el Estatuto de la Prensa infantil ya promulgado, sino en tres documentos de gran importancia y trascendencia en orden a la elaboración en el futuro de {una} deontología de nuestras actividades profesionales. Me refiero a la declaración de principios que proclamasteis en el IX Consejo Regional de Prensa, al decálogo de ética Publicitaria, y a los Puntos Doctrinales que deben presidir la actuación pública y privada de los funcionarios del Ministerio de Información, puntos que tuve el honor de exponer en la clausura de la II Asamblea de Delegados Provinciales, que tuvo lugar en Madrid, el día 7 de julio del presente año.
Estos tres documentos, si no tienen las características formales de una Ley, tienen vigencia y obligatoriedad evidente; tanto la declaración de principios como el Decálogo de Etica Publicitaria, fueron elaborados por vuestros órganos representativos más calificados. Voluntariamente os habéis comprometido ante el país, ante el Estado y ante vuestra conciencia, al cumplimiento de los deberes que, explícita e implícitamente están contenidos en esos postulados, …”.

Arias-Salgado, Gabriel, Textos de doctrina y política de la información, Secretaría General del Ministerio de Información (Madrid), 1956, pág. 291-292

Este texto demuestra que el amplio concepto filosófico que la palabra Deontology expresaba inicialmente en inglés, haciéndola sinónima de Morality, se ha limitado y concretizado en el uso contemporáneo, es decir que ha ganado en comprensión lo que ha perdido en extensión. Su extensión se limitó en español, con este y otros textos de mediados de los años cincuenta, como lo había hecho en francés a mediados de los cuarenta, al ser monopolizada la palabra por el derecho profesional. Cuando se habla hoy en español de deontología como en francés de déontologie, se piensa siempre en el código de los deberes que impone a los profesionales el simple ejercicio de su oficio.

Toda profesión impone deberes a los que la ejercen. En sentido amplio, toda profesión tiene pues una deontología. Cuando la profesión se organiza, tiende a darse un estatuto codificado, o por lo menos de sus usos, precisando los deberes de sus miembros. Lo hace en el marco de las agrupaciones y asociaciones profesionales. Así se formó todo un derecho disciplinario.

Esta construcción se desarrolla más o menos según las profesiones. Para las más avanzadas, las formulaciones deontológicas han tomado un aspecto detallado y autoritario, emanando de órganos oficiales de la profesión. Se expresan en artículos que codifican una deontología concreta. Pero la mayoría de las profesiones permanecen en un período de evolución menos avanzado. Son las profesiones liberales, orientadas más que otras hacia el humanismo, las que más se preocupan de codificar sus normas de deontología. Sus órganos oficiales están especialmente preocupados de mantener el nivel moral.

Sin embargo no hay profesión que no pretenda velar por el respeto del buen ejercicio del oficio común, mediante algunas normas consideradas como esenciales. A falta de textos codificados, estas normas toman el aspecto de una costumbre. Esta costumbre completa la literalidad de los textos y contratos deliberados que, en derecho civil, mercantil o administrativo, imponen deberes a la profesión.

En Francia la palabra “déontologie” entró en el derecho positivo, tras ser propuesta y empleada por el profesor Portes, presidente de la orden profesional de los médicos. En aplicación de la resolución del 24 de septiembre de 1945, el Consejo de Estado, para hacer un Reglamento de Administración pública, aprobó el Código de deontología del 27 de junio de 1947, aplicable a los miembros de esta orden profesional de los médicos. Esta resolución, poco modificada en el nuevo Reglamento de Administración pública del 28 de noviembre de 1955, fue sin embargo alterada profundamente por el decreto del 28 de junio de 1979. Igualmente, los Reglamentos tomados con los mismos motivos por los cirujano-dentistas, el 3 de enero de 1948, y por las comadronas, el 30 de septiembre de 1949, fueron sustituidos respectivamente por los decretos del 22 de julio de 1967 y 8 de agosto de 1991.

Por lo tanto, sociogenéticamente toda deontología se concretiza. En vez de seguir definiéndose en abstracto, como lo hizo y lo hace en cada profesión en sus comienzos, va contemplando progresivamente los casos encontrados generalmente por el profesional en el ejercicio de su oficio. Con ello pretende dar, imperativamente, a estos casos soluciones prácticas y precisas, definiendo los deberes del profesional. Bajo su forma codificada, la deontología se asemeja así un poco a una casuística, aunque con la pretensión de sacar partido de la experiencia concreta de la profesión, para que sus profesionales no repitan en el futuro los errores cometidos en el pasado. Ésta es la actitud que conviene adoptar en informática, subsanando el error de olvidar que la deontología informática debe ocuparse no solamente de los deberes de los usuarios de estos servicios, sino tambien de los deberes de los autores de programas.

Cuando la profesión tiene una organización oficial, los textos que le dan esta organización no descuidan el preocuparse de su deontología. Así, por ejemplo, el párrafo 3 del artículo 17 de la ley del 31 de diciembre de 1971, que reforma la profesión de abogado, da la misión al consejo de la orden de cada Colegio de Abogados “de mantener los principios de probidad, desinterés, moderación y confraternidad en los cuales se basa la profesión, y de ejercer la vigilancia que el honor y el interés de la orden hacen necesaria”, y el párrafo siguiente añade: “de velar por que los abogados sean exactos en las audiencias y se comporten como honestos auxiliares de la justicia”. A tal efecto, conviene que la profesión formule los Reglamentos que el mismo artículo 17 confía el cuidado de codificar a cada colegio local de abogados.

En las profesiones públicas también se estableció una deontología, en sentido amplio, bajo un control jerárquico. Pero su fuente es diferente, ya que la disciplina exigida de los miembros de la función pública no tiene el carácter democrático de las normas de deontología establecidas por la propia profesión.

jueves, junio 28, 2007

Los Cascos Azules, guardianes de la paz

Los Cascos Azules, guardianes de la paz

Permalink 28.06.07 @ 23:44:04. Archivado en Europa, España, Sociogenética, Pro pace

Dedicamos estas líneas sobre los Cascos azules, en recuerdo emocionado y agradecido por su sacrificio, a los seis militares españoles de la Fuerza Interina de Naciones Unidas para Líbano, que murieron el domingo pasado, tras un atentado con coche bomba, al paso de dos vehículos militares en el sur del Líbano, cerca de la frontera con Israel

Tres de los soldados fallecidos eran de origen colombiano y tres de familia española. Los tres militares de origen colombiano son Jefferson Vargas Moya, de 21 años de edad; Jackson Castaño Abadía, de 20 años; y Juan Erickson Posada, de 20 años. Los dos militares españoles son Jonathan Galea García, natural de Madrid, de 18 años de edad; Juan Vidoria Díaz, de 20 años, nacido en Avila, y David Puerta Ruiz, sevillano de 19 años.

En la misma explosión resultaron heridos otros tres militares: Enrique Vázquez Matei, de 21 años, nacido en Madrid, y Juan Paz Soler, de 19 años, natural de Mallorca. Les agradecemos también su sacrificio y les deseamos una pronta recuperación.

También queremos expresar nuestra solidaridad con todas las familias de estos generosos guardianes de la paz mundial, muertos en acto de servicio.

Esperamos que el sacrificio supremo de estos jóvenes y el dolor extremo de sus familias sirvan de aliento, en su arriesgada misión, a todos los promotores de la paz y de la reconciliación en el Oriente Medio.

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Las Fuerzas de Paz de la ONU, popularmente conocidas como los "cascos azules", debido al color de sus cascos, son cuerpos militares encargados de crear y mantener la paz en áreas de conflictos, de monitorear y observar los procesos de pacificación y de brindar asistencia a ex-combatientes en la implementación de tratados con fines pacíficos.

Estas Fuerzas de Paz actúan solamente por mandato directo del Consejo de Seguridad de la ONU. Forman parte de ellas miembros de los ejércitos de los estados integrantes de las Naciones Unidas, conformados en una fuerza multinacional.

Foto: Casco Azul noruego.

Orígenes

Su orígen se remonta a 1948, cuando el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas abogó por la creación de una fuerza multinacional, que pusiese fin y supervisara el cese de las hostilidades entre Egipto e Israel. Esta primera misión no fue militar, sino que los cascos azules estaban presentes como observadores.

La primera misión militar fue en 1956, durante la Crisis del Canal de Suez, por una resolución presentada a la Asamblea General de la ONU por el ministro de asuntos extranjeros canadiense Lester Bowles Pearson.

Posteriormente han actuado en otros conflictos, en diferentes partes del mundo: Oriente medio, Líbano, Chipre, Mozambique, Somalía, Bosnia, etcétera....

Objetivos

Los Cascos Azules o Fuerza de mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas tienen la misión de:

- Supervisar el uso del alto el fuego.
- Desarmar e inmovilizar a los combatientes.
- Proteger a la población civil.
- Realizar el mantenimiento de la ley y el orden y entrenar una fuerza local de policía local.
- Limpiar de minas los territorios.

Misiones finalizadas y misiones en curso (2007)

Premios concedidos

En 1988, cuando el peruano Javier Pérez de Cuéllar era Secretario General de la ONU, los Cascos Azules se hicieron acreedores al Premio Nobel de la Paz gracias a su labor pacíficadora en numerosos conflictos desde 1956.

En 1993, los Cascos Azules de la ONU, destacados en la antigua Yugoslavia, recibieron el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.

Véase también

Naciones Unidas

Enlaces externos

Instituto Nobel, Premio Nobel de la Paz 1988 (en inglés)

Fundación Príncipe de Asturias, Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 1993

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Fuerzas de Paz de la ONU
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miércoles, junio 27, 2007

¡Perdónales!, porque no saben lo que hacen

¡Perdónales!, porque no saben lo que hacen

Permalink 27.06.07 @ 16:57:00. Archivado en Sociogenética, Pro pace, Religiones, Educación

Mi Cristo del perdón lo dibujé, siendo yo un niño, entre 1943-45. Ya había hecho mi primera comunión, en 1942, y cada mañana, a las siete o las siete y media, ayudaba la misa en latín a un franciscano, en el colegio de las Hermanitas de la Cruz de Estepa (Sevilla). Por aquél entonces mi sueño era el que Jesús, maestro del perdón, en un mundo de odios ciegos semejante al que vivíamos en la España de la posguerra, me abrazara desde su cruz y me hiciera su compañero, como lo había hecho con San Francisco de Asís, o al menos éste lo había imaginado de buena fe como yo lo imaginaba por mi cuenta.

La noticia de la muerte de seis jóvenes inocentes, que estaban en Líbano intentando contribuir a la restauración de la paz, me ha incitado a descolgar del muro de mi despacho, al frente de mi mesa de trabajo, el dibujo más antiguo que conservo de mi época escolar, a fotografiarlo y a mostrároslo, para compartir con vosotros una meditación sobre el perdón.

Sin perdón del ofensor por el ofendido, el primero arrepentido y el segundo generoso, nunca ha habido ni habrá reconciliación; ahora bien, sin recociliación la paz es imposible.

Creo que me sirvió de modelo para el dibujo una esquela mortuoria que reproducía la cabeza coronada de espinas del Santo Cristo de Limpias. Es posible que fuera la esquela mortuoria en recuerdo de la muerte y funeral de una hermana de mi madre, que su padre había llevado en peregrinación a Limpias (Santander) cuando ella cayó enferma. La familia tenía la convicción de que esta peregrinación si no la curó completamente sí cambió el sentido de su vida.

Mi dibujo del Cristo del perdón lo hice a lápiz en casa de mi maestra, que seguía con ternura materna, durante los recreos, mis aventuras pictóricas de entusiasta dibujante contemplativo. Imagino que yo tenía entre siete y nueve años, porque no hacía mucho que había hecho la primera comunión, y porque diariamente, a las siete de la mañana, ayudaba por entonces la misa en latín a un franciscano, en la iglesia de las Hermanitas de la Cruz de Estepa. El ejemplo y la sencilla influencia del convincente padre Diosdado, paisano y amigo de mi padre, que decía la fervorosa misa que yo ayudaba con su mismo fervor, hacía que yo deseara entrar en los franciscanos o en un Seminario, para hacerme cura y ocuparme de reconciliar a la gente, que por entonces estaba totalmente loca con el recuerdo obsesivo de las malas artes de la reciente guerra fratricida, cuyas intenciones y acciones aviesas perturbaban gravemente las relaciones familiares y sociales de la mayor parte de los españoles.

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Imagen: Mi Cristo del perdón, SGB, entre 1943-45. Grandes formatos.

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¡PERDÓNALES! PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN
http://www.churchforum.org/reflexion/perdonales.htm

Cae la tarde sobre el Monte Calvario. Tres cruces se levantan de la tierra sosteniendo tres cuerpos. Dos de ellos vivos y el tercero muerto. Se desplomaría al suelo si no estuviera asido con clavos en las manos y en los pies. Ya no habla, ya no respira; está inmóvil, muerto. En lo alto de la Cruz puede leerse: "Jesús nazareno, Rey de los judíos".

Más de lo que se ha hecho contra ese hombre no se puede hacer, aunque lo intentaran.

Le han coronado de espinas, le han escupido la cara, golpeado su rostro, le han flagelado, clavado en unos maderos, le han llamado embaucador, mentiroso, borracho y amante de la buena mesa. Le han llamado blasfemo y usurpador. Se han reído, le han ido machacando todo su cuerpo y toda su alma hasta convertirlo en un gusano, ante el cual uno se cubre el rostro, porque no se le puede mirar.

Ese hombre nada posee, ha muerto sin nada. Sus vestidos los sortean los soldados, hasta la túnica y sus sandalias son de éllos. No tiene sepulcro donde reposar y un amigo le prestará el suyo. Él no tiene nada.

¡Ah, sí! Tiene una Madre ahí cerca de la Cruz, por cierto que es la mujer más maravillosa que ha pasado por este mundo, pero desde ahora ya no será solamente suya, porque nos ha dicho a cada uno de nosotros: "Ahí tienes a tu Madre". A Ella le ha dicho: "Ahí tienes a tus hijos"; no te asustes de cómo son, los tienes que amar y cuidar como si fuera Yo mismo.

Es impresionante ver con qué autenticidad esta Madre se ha preocupado por todos sus hijos. Aquella Madre del calvario tiene también ese nombre tan cercano, tan nuestro de "Santa María de Guadalupe".

Aquella tarde de Viernes Santo estaba en la colina del Calvario, después vendrá a visitarnos a otra colina, la del Tepeyac. A decirnos que sí, que había aceptado ser nuestra Madre.

Antes de morir, Jesús ha tenido buen cuidado de decir a su Padre: ¡Perdónales, porque no saben lo que hacen! Esta ha sido y sigue siendo su respuesta al odio más negro que se haya visto en esta tierra en contra de alguien. ¡Perdónales, no saben lo que hacen... Perdónales a todos, a Pilatos, a Pedro, a ti y a mí.

Todos los caminos de los hombres pasan delante del Calvario. Tarde o temprano nuestros pasos se detendrán ante ese Hombre Dios caído, derrotado, humillado y muerto.

Eres libre de hacer lo que quieras con Él en este momento. Piensa, sin embargo, que esos ojos muertos hoy, un día te miraran otra vez, y esa boca que hoy ya no habla, hablará en tu favor o en tu contra.

Cristo estuvo colgado tres horas en la Cruz para que todos los presentes pudieran pensar las cosas, y tomar su decisión; y algunos, aunque al final, reaccionaron.

Unos que le habían gritado y se habían reído y burlado, regresaron golpeándose el pecho. El centurión a su modo, rezó así: "Este era el Hijo de Dios".

Uno de los ladrones se arrepintió totalmente y le pidió: "Acuérdate de mí cuando estés en tu Reino", y tuvo tiempo de oír estas palabras de Jesús: "Hoy estarás conmigo en el Paraíso".

Cristo crucificado sigue expuesto ante ti, a los ojos de tu cara y de tu fe, hasta el último día de tu vida; para que alguna vez, aunque sea ya tarde, puedas decirle también: ‘¡Acuérdate de mi!’. Pero que sea antes de cerrar los ojos definitivamente a este mundo.

"Perdónales padre, perdónales". El que tanto insistió en esta oración, tiene derecho a pedirnos a nosotros: perdona a tu hermano, perdona.

martes, junio 26, 2007

¿Bill Gates, doctor HC con Vista? 1/2

¿Bill Gates, doctor HC con Vista? 1/2

Permalink 25.06.07 @ 23:57:00. Archivado en Universidades, Electrónica, Informática, Ética, Educación

En nombre de la AEU y en mi nombre propio, felicito cordialmente a Bill Gates por el doctorado honoris causa en derecho, que le concedió el 7 de junio próximo pasado la Universidad de Harvard, su Alma Mater de origen, a cuyo ciclo normal de enseñanza renunció de joven, para cosagrarse a la industria informática creando Microsoft.

Lo hago con un cierto retraso, porque la actualidad me ha impuesto otros temas de mayor urgencia y porque no quería que mi felicitación pudiera confundirse con un elogio hagiográfico e hiperbólico, indigno de quien disfruta de la libertad académica.

Este doctorado viene a simbolizar un triple hecho innegable:

1) Algunos si no muchos de nuestros mejores alumnos universitarios logran triunfar en la vida real renunciando a la obtención de un diploma académico.

2) Las universidades tienen la obligación de reconocer que la inserción en la realidad social de algunos de sus diplomados deja con frecuencia mucho que desear no sólo por razones científicas, sino también y sobre todo por razones deontológicas.

3) Tanto las universidades como el resto de nuestro sistema educativo actual confunden el triunfo en la vida real con el éxito financiero, olvidando subordinarlo a las exigencias deontológicas propias de cada profesión.

Me voy a centrar sobre este tercer hecho, porque los dos primeros quedarán esclarecidos con la luz que procede de la simple exposición de este tercero.

Por haber participado más de una vez en los entusiasmos, críticas e intrigas que preceden a la concesión de los doctorados honoris causa por una Universidad, situación que recuerda bastante los jaleillos e intrigas pueblerinos, cuando se trata de elegir a un ciudadano de honor o a un hijo adoptivo, puedo recordar que con este gesto la comunidad universitaria busca tanto si no más su propio honor cuanto el honor de la persona elegida. Hablando sin circunloquios: hay que reconocer sin intentar mentirse que una dosis considerable de la motivación de la comunidad universiaria, al decidir la concesión de su doctorados honoris causa, es el oportunismo. En general las universidades conceden esta distinción a quienes ya han triunfado, con el propósito de beneficiarse de parte de la luz que los proyectores internacionales vuelcan sobre los triunfadores, que estos sean científicos o más rastreramente políticos o incluso financieros.

Recuerdo que en dos ocasiones hice notar a dos rectores diferentes de mi Universidad que los doctorados honoris causa que se íban a conceder a dos políticos muy conocidos sospechosos de violencia estatal pecaban por oportunismo inoportuno. Ahora bien, si el oportunismo es culpable, su inoportunidad es estúpida. Me parecía que agravar nuestra responsabilidad moral y educativa añadiendo la estupidez a la culpabilidad hacía bajar nuestra autestima y nuestro prestigio en unos cuantos grados.

El doctorado honoris causa en derecho que se le ha concedido a Bill Gates ha sido motivado por su éxito empresarial, literalmente “en reconocimiento de sus logros como empresario”. Si bien es verdad que a esta motivación se ha añadido que se le concede también “por su labor humanitaria”, no cabe duda que esta motivación no existiría sin la primera, puesto que la labor humanitaria de Bill Gates depende totalmente de sus logros como empresario y que sin estos logros la Universidad no hubiera reparado en él.

Por mucha simpatía que pueda sentir personalmente por quien ha experimentado como yo desde muy joven la enorme seducción de la electrónica y de la informática, no puedo compartir, ni con él ni con quienes lo honran con un doctorado honoris causa en derecho, la concepción que tienen de la deontología propia de estas disciplinas, que el derecho no puede obviar, por muy jóvenes que sean . Ahora bien las prácticas comerciales de Microsoft, llevadas a su máxima expresión con la llegada al mercado de Windows Vista, llegada técnicamente por lo menos irresponsable y rayana en la provocación, proceden de actitudes totalmente ajenas a la deontología informática.