lunes, enero 22, 2007

El monólogo interior

El monólogo interior

Permalink 22.01.07 @ 15:53:00. Archivado en Semántica, Pragmática, Morfosintaxis, Poética, Novela

El monólogo interior es tan antiguo como la humanidad. En la práctica se trata de una conversación, más o menos audible o incluso silenciosa, que mantiene una persona consigo misma, fingiendo que es su interlocutor.

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Ofrezco este ensayo a nuestro colega bloguero Carlos Díaz Ruiz, promotor del Concurso Internacional de monólogos, que tiene lugar estos días, con base en su excelente blogue malagueño: Málaga en el corazón. Lo ofrezco igualmente a todos los blogueros concursantes.

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Concepción dialogística del monólogo

Nótese que nuestra manera de hablar, al decir del monólogo que es una conversación, esto es, un diálogo, es consecuente con la epistemología dialogística que practicamos en nuestra propia investigación, desde los años sesenta, tanto en semántica, pragmática y morfosintáctica como en la antropología que presupone nuestra propia filosofía del lenguaje.

En esta perspectiva, la diferencia entre el monólogo y el diálogo no es transcendental, sino circunstancial y de grado, ya que ambos son necesariamente dialógicos, aunque de manera menos o más intensiva, en el sentido de que cada signo se determina lo mismo por el hecho de que parece proceder de alguien (locutor), que por el hecho de que vaya dirigido a alguien (interlocutor). El locutor por sí solo no es ya el amo exclusivo de la palabra, no solamente porque las palabras se extraen de unas existencias sociales comunes de signos virtuales, sino porque son el producto de la interacción verbal del locutor y de su interlocutor. El más insignificante de los signos sólo toma sentido en el entredós del espacio dialógico. El monólogo minimiza el dialogismo del discurso, mientras que el diálogo lo maximiza.

Como teoría antropológica, el dialogismo fue puesto particularme de relieve, en filosofía del lenguaje, por nuestro colega francés Francis Jacques, en su libro Dialogigues, recherches logiques sur le dialogue, Paris, PUF, 1979. En este trabajo, que provocó una auténtica revolución científica en Francia, tras haber sufrido la incomprensión de ciertos colegas, llama dialogismo a “la distribución efectiva de la enunciación sobre dos instancias enunciativas, las cuales están en relación comunicativa actual”. Define por lo tanto el diálogo como “la forma de discurso transfrástico cuyos enunciados, cada uno de ellos, están determinados efectivamente en su estructura semántica por una puesta en común del sentido y del valor de referencia, y en su encadenamiento por normas pragmáticas que garantizan la propiedad de convergencia”.

Es muy corriente afirmar que los monólogos son la proyección externa del pensamiento humano. Practican el monólogo interior de forma particularmente intensiva: los poetas, los niños y ciertos enfermos mentales aquejados en mayor o menor grado de solipsismo o de autismo. Contrasta con esta práctica particularmente intensiva, la práctica moderada del monólogo interior que observamos en todo ser humano que reflexiona, sueña o que, simplemente, intenta decidir algo pensándoselo. En este último caso decimos de quien monologa que prepara su decisión mediante su propio monólogo interior, intentando que éste monólogo sea el más abierto de los diálogos, para no olvidar nada ni a nadie. Justamente este aspecto multiperspectivista del monólogo es el que nos permite calificarlo de bueno o malo, en mayor o en menor grado, según la calidad de las referencias dialogísticas que ha tenido en cuenta. En términos semántico-pragmáticos diremos que el monologante ha tenido más o menos en cuenta, según sea la calidad dialogística de su monólogo, tanto a los interlocutores posibles con los que se prepara a conferir como a las realidades a las que se refiere, para actuar sobre ellas.

Desde sus comienzos, tanto el teatro como la novela se han servido del monólogo interior como de un recurso literario, para hacer perceptible por los espectadores o lectores la vida interior de sus personajes, a partir de ellos mismos, sin acudir al recurso de la omnisciencia de un narrador exterior a la acción, singular o en coro. En general los dramaturgos como los novelistas reservan para estos monólogos interiores momentos y lugares que subrayan por su excepcionalidad su carácter de confesión.

El monólogo interior o ensoñación es una técnica literaria que desempeñó un papel importante en la renovación de la novela en el Siglo XX.

Cobró fama por el uso magistral que hizo de ella James Joyce en Ulises (1922), aunque inmediatamente suscitó interminables y persistentes controversias sobre su naturaleza exacta y su origen.

Sabemos que Valery Larbaud introdujo la expresión “Monólogo interior” en su sentido actual de ‘ensoñación’.

Algunos críticos piensan que sería justo asignar la paternidad de esta técnica a Édouard Dujardin, escritor francés autor de Los laureles se cortan (1887), novela que pasó inadvertida al ser publicada, pero que Joyce exumaría más tarde. Reconociendo su deuda respecto a Dujardin, Joyce destaca la contribución decisiva de esta novela: “En Los laureles se cortan, el lector se encontraba, a partir de las primeras líneas, instalado en el pensamiento del personaje principal. El desarrollo ininterrumpido de este pensamiento, substituyéndose completamente a la forma usual del relato, es el que enseña al lector lo que hace este personaje y lo que le sucede.”

Otros críticos piensan que Dujardin se había limitado a generalizar y sistematizar un método utilizado ya como recurso, es decir, de manera empírica e intermitente, por escritores anteriores a él; por ejemplo: Víctor Hugo lo hace a partir de 1829, en el Último Día de un condenado. Sería injusto olvidar la presencia de este recurso tanto en la escritura interiorista de Dostoïevski como en la genial escritura desatada y polifónica de Miguel de Cervantes.

Con el fin de subrayar lo que constituye, según él, una de las originalidades de su novela, Dujardin escribía, mucho más tarde, en un ensayo sobre el "Monólogo interior" (1931): “El monólogo interior es [...] el discurso sin oyente y no pronunciado, mediante el cual un personaje expresa su pensamiento más íntimo, el más cercano posible del inconsciente, anteriormente a toda organización lógica…”

Ya cuestionable en la época (1), esta descripción (al menos en su última parte) parece caduca: los soliloquios de los personajes de Beckett, por ejemplo, son, sin lugar a dudas, hiperlógicos. El sufijo “- logo” de Monólogo no se deja así olvidar fácilmente. Y, sobre todo, parece ilusorio el intentar definir el "Monólogo interior" por su contenido, así como parece inútil querer determinar su relación con el “stream of consciousness” (flujo, corriente de conciencia), denominación mediante la cual los Ingleses designan sea un concepto más extenso, cuyo campo desborda el del "Monólogo interior", sea una clase, y no una técnica.

"En psicología y filosofía flujo de conciencia, introducido por William James, es el conjunto constante de pensamientos y sensaciones que un individuo tiene mientras está consciente, usado como sinónimo de flujo de pensamiento.", Wikipedia.

Hay que atender a la versión inglesa de la historia del "Monólogo interior" en literatura. Esta versión está bastante bien sintetizada en la Wikipedia:

En Literatura este término fue introducido por May Sinclair; el monólogo interior (también conocido como stream of consciousness o como flujo de conciencia) es la técnica literaria que trata de reproducir los mecanismos del pensamiento en el texto, tales como la asociación de ideas. Esta técnica está asociada con el modernismo anglosajón y la vanguardia.

Una de las obras más famosas en las que se utiliza esta técnica es Ulises de James Joyce. En Mrs. Dalloway Virginia Woolf utiliza el monólogo interior con muchos de sus personajes, lo que permite seguir la narración desde la conciencia de diferentes personajes.

Será más bien mediante características formales positivas o, en ciertos casos, de manera negativa, por la desaparición de algunas de estas características, como se intentará determinar de forma pertinente la especificidad del "Monólogo interior". Veamos, en primer lugar, qué características invoca para el "Monólogo interior" la crítica literaria francesa:

1) ausencia de toda marca que manifieste la intervención del autor, como ya lo indicaba Dujardin;
2) ausencia de los enlaces narrativos que constituyen las habituales introducciones (“intentaremos interpretar…”); ausencia de los incisos (“pensaba”, “se dice”) e incluso ausencia de las comillas;
3) uso del presente como tiempo dominante: el presente del pensamiento que se hace y con relación al cual se ordena todo.

Así se presentan los fragmentos de "Monólogo interior" que se encuentran en las novelas de Virginia Woolf, el “Paseo al faro”, por ejemplo. Así se presenta sobre todo el monólogo de Molly Bloom en el Ulyses de Joyce, donde incluso se suprime toda puntuación, desarrollándose ininterrumpidamente hasta el final de la novela. Cabe inferir que para Joyce la puntuación señalaría una interrupción, por lo tanto, una intervención del autor que él no ha deseado.

Así se borran al tiempo toda instancia superior (discurso sin narrador), toda intención exterior (discurso sin destinatario) y toda distancia entre la representación y el objeto representado: de ahí el nombre de “discurso inmediato” propuesto por Gérard Genette como más adecuado. Al parecer, este discurso ya no es organizado por el autor que describe una conciencia, sino por la conciencia descrita, que al mismo tiempo se describe.

Veamos la versión inglesa de estas mismas caracteristicas formales del "Monólogo interior":

"Se caracteriza principalmente por la fusión del mundo real y del mundo interior, imaginado por alguno de los protagonistas. Con frecuencia, en este tipo de literatura, resulta complicado de descifrar lo que ocurre.

Normalmente, los escritores utilizan largas oraciones que se mueven de un pensamiento hacia otro. En algunas ocasiones, evitan utilizar signos de puntuación para no romper el flujo de ideas, ya que en algunos casos, los escritores tienen un remolino de ideas que dura tan solo unos instantes. También es característica una sintaxis menos desarrollada, omisión de verbos u otros elementos conectores y cambios radicales del foco del pensamiento, interrupciones repentinas o repeticiones dubitativas. Asimismo, es frecuente el uso del estilo libre indirecto (Es decir, la inclusión de pensamientos del personaje en el relato del narrador).

En los monólogos interiores, los escritores tratan de expresar sentimientos ocultos o deseos reprimidos que no pueden expresar con palabras o acciones. Son "mundos diferentes en el interior de las personas", que en la mayoría de las veces, ocultan fantasías y pensamientos que nunca podrán ser realizados. En sus escritos (los escritores) reflejan su mundo ideal y sus deseos (hechos realidad o frustrados). Esto permitió a varios escritores, durante el modernismo, explorar los diferentes mundos que constituyen la esfera privada (el interior de uno mismo, sus deseos o ideales) con la esfera pública (lo que se muestra al exterior), tema que, sobre todo al modernismo británico interesaba como reacción ante la era victoriana". Wikipedia

La anterioridad de la que hablaba Dujardin (“anteriormente a todo discurso lógico”) es en realidad un desplazamiento: el novelista se priva de sus poderes en favor del personaje. Yo he señalado esta actitud como una de las características principales de la novelística cervantina. Tanto es así, que no hay mejor manera de responder a la pregunta sobre el primer autor del Quijote que reconociendo que Cervantes juega al escondite con su propia autoría, trasformándola en ficción... Cide Hamete Benengeli es la última instancia, la más radical, de la ficción de autoría del Quijote, hasta el punto que el propio Cervantes, que lógicamente habría que situar en el cero del sistema como su punto de partida, queda obstinadamente neutralizado, por no decir evacuado, en favor de «su primer autor Cide Hamete Benengeli», II.24.1. Esto no quiere decir que detrás de este nombre no se esconda el mismísimo Cervantes. Así nos sorprendería una vez más a sus lectores, con el juego perspectivista de la polionomasia que tanto afecciona. Ver aquí mismo mi artículo: Ficción de autoría del Quijote.

Si el monólogo de Molly Bloom aparece como el prototipo de los Monólogos interiores, es sobre todo, según Michel Butor, porque realiza este desplazamiento de manera ejemplar - y no porque “expresa algo que está un poco por debajo del nivel de la lengua”. Pero el éxito mismo y la extensión de la técnica debían implicar un borrado relativo de las características que estaban tan netas en Joyce.

En efecto, Cuando, el "Monólogo interior" se aísla en un conjunto, estas características introducen un corte que lo manifiesta. Cuando, al contrario, se convierte en extensivo a toda la obra (2) o incluso a una parte entera de la obra (3), se ve resurgir una instancia narrativa (el personaje que dice “yo”) y reaparecer la toma en consideración de un destinatario, el lector, aunque sólo sea por la necesidad de exponer y explicar. Tan fácilmente recupera sus derechos el relato.

Cabe preguntar si no es necesario buscar el resultado lógico del "Monólogo interior" o Ensoñación en un libro como Los Celos de Robbe-Grillet , donde la presencia del personaje narrador se borra completamente y donde ya no subsisten más que representaciones, dado que todo se describió o imaginó desde una conciencia, fue organizado por una conciencia. El "Monólogo interior" aparece así como la paradoja de una escritura que se encubre, para intentar revestir la inocencia original de la palabra.

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Letras libres

Retórica

Técnica narrativa

Wikipedia

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(1) Aunque sea pertinente para casos extremos: secuencias oníricas, transcripción de lo que se llama en inglés impresión sensorial (sensory impression), algunas ensoñaciones de Joyce…, ha podido ser refutada incluso por el ejemplo de Dujardin.
(2) O vuelve a serlo, como en los libros de Beckett, de Nathalie Sarraute, y quizá de Claude Simon, aunque la distancia temporal quede en este último más claramente acusada.
(3) Los monólogos sucesivos de Benjy, Quentin y Jason, en las tres primeras partes de El Ruido y la Furia de Faulkner.

domingo, enero 21, 2007

Jesuitas en el Foro Social Mundial 3

Jesuitas en el Foro Social Mundial 3

Permalink 21.01.07 @ 22:33:00. Archivado en Religiones, Migraciones, Pro justitia et libertate

Hoy caminamos con la convicción de que hemos profundizado nuestras viejas amistades y comenzado algunas nuevas. Han sido momentos de encuentro entre personas procedentes de diferentes lugares del mundo y de África en particular, que comparten un mismo sueño y un mismo compromiso de trabajo en favor de un mundo más justo, donde la dignidad de todas las personas se vea reconocida y respetada.

Los jesuitas han tenido un papel fundamental en la evangelización cristiana de Europa y de otros continentes. Así mismo, la educación y pedagogía jesuita pueden tener también un papel importante en el continente africano.

La pedagogía ignaciana está basada en la comprensión del contexto (observar bien al mundo entero), la reflexión sobre lo que vemos y en la toma de una decisión concreta.

Durante estos días, nuestras conversaciones han tratado en repetidas ocasiones sobre la importancia de determinar quién cuenta la historia de mi vida, a quién se la cuenta y para qué propósito. Todas estas cuestiones son diferentes caras de la misma moneda: la cuestión de la identidad.

"Sé que el conocimiento más concreto que me llevaré son las imágenes de los rostros que una vez fueron extranjeros y ahora son amigos".

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Caminando hacia el encuentro

A primera hora de la mañana de este último día del Encuentro de la Familia Ignaciana, caminamos en pequeños grupos desde nuestro alojamiento en la casa de retiro Savelberg hacia el Hekima College, lugar donde se celebra el encuentro. El primer día recorrimos el camino con el anhelo de reencontrarnos con viejos amigos y amigas que no habíamos visto en mucho tiempo. Hoy caminamos con la convicción de que hemos profundizado estas viejas amistades y comenzado algunas nuevas. Han sido momentos de encuentro entre personas procedentes de diferentes lugares del mundo y de África en particular, que comparten un mismo sueño y un mismo compromiso de trabajo en favor de un mundo más justo, donde la dignidad de todas las personas se vea reconocida y respetada.

Este encuentro se ha visto facilitado por un grato y cordial ambiente, fruto de una perfecta organización al más puro estilo africano, aunando la eficiencia y el buen hacer con una calurosa y colorida acogida. Estos tres días nos han ofrecido la oportunidad de compartir nuestra inspiración, nuestros miedos y frustraciones, nuestros sueños y nuestras experiencias, estrechando así los lazos que nos unen. Caminamos hacia Hekima charlando, bromeando, riendo, no ya como un grupo de personas desconocidas sino como miembros de una familia (¡qué animadas conversaciones hemos tenido para definir su significado!) que avanza unida, aceptando su diversidad como un elemento constitutivo de su ser.

El reto de la educación ignaciana en África

Los jesuitas han tenido un papel fundamental en la evangelización cristiana de Europa y de otros continentes. Así mismo, la educación y pedagogía jesuita pueden tener también un papel importante en el continente africano. Partiendo de este gran desafío, el Padre Valerian Shirima sj, Provincial de la provincia de África Oriental, instó también a la audiencia a buscar una honda conversión espiritual que pueda restaurar en nosotros la misma chispa que condujo a nuestros padres fundadores a dirigir sus pasos hacia las cuatro esquinas del mundo. Nuestro compromiso en la transformación del mundo imita la acción de la Trinidad: tras contemplar la situación del mundo decidieron que la segunda persona se haría hombre. Esta decisión no tiene ningún objetivo encubierto; no desempeña ningún interés partidario. La reencarnación es una señal del compromiso de Dios hacia todas y cada una de las personas. Todos somos llamados, sin exclusión, como una familia que participa en el Banquete de Dios.

Cuestionando y respetando la tradición

La pedagogía ignaciana esta basada en la comprensión del contexto (observar bien al mundo entero), la reflexión sobre lo que vemos y en la toma de una decisión concreta. A partir de estos elementos de la pedagogía ignaciana, la Hermana Ephigenia Gachiri describió su propia experiencia en combatir la práctica de la circuncisión del sexo femenino. La Hermana calcula que alrededor de 130 millones de mujeres ha sido víctimas de esta práctica en África. Comenzó su labor observando atentamente la realidad en los pueblos y hablando con las mujeres. En cuanto pudo observar la situación desde el punto de vista de las víctimas, dedicó varios años a estudiar la historia de esta práctica y los diferentes elementos que constituyen el rito de tránsito de las mujeres. Por último, entró en acción y cuestionó abiertamente la práctica de la mutilación femenina, buscando siempre conseguir el apoyo de mujeres y hombres. Se dio cuenta de que era una práctica equivocada y carente de cualquier rigor científico, a pesar de que históricamente pudiera estar justificada.

Al mismo tiempo, se dio cuenta de que había muchos elementos positivos en los ritos de tránsito tradicionales. Por lo tanto, transformó el rito y eliminó uno de los rituales. En este sentido, la pedagogía ignaciana resulta del todo apropiada para conducirnos a acciones que puedan transformar la sociedad africana. Sin embargo, añadió la Hermana Ephigenia, no debemos olvidar nunca que transformar la sociedad no significa destruir completamente su cultura y sus tradiciones.

Familia Ignaciana: identidad y misión

El tema de la colaboración dentro de la Familia Ignaciana y fuera de ella fue lúcidamente presentado por el Padre Augustin Karekezi sj, Superior Regional de Ruanda - Burundi. El posterior debate fue una oportunidad para muchas de las personas congregadas de compartir sus experiencias de trabajo con jesuitas y de expresar sus sueños para el futuro. Compartimos la tradición espiritual expresada en los Ejercicios Espirituales, pero ¿qué ocurre cuando vivimos en un contexto multireligioso como en Chad o en un continente como Asia? ¿Compartimos la misión o solamente colaboramos en algunas actividades? ¿Queremos que la Compañía esté en el centro de esta colaboración o planteamos una asociación dentro de una red, donde el liderazgo tenga un mayor carácter horizontal? ¿Queremos compañeros o ayudantes? ¿Puede la Compañía reconocer oficialmente que existen congregaciones religiosas que han aceptado formalmente las Constituciones de la Compañía de Jesús para gobernarse? ¿Aceptará la próxima Congregación General una "tercera orden"? Y finalmente, ¿es posible desarrollar en África una colaboración con el laicado cuando el sacerdote es visto todavía como alguien vinculado a un poder colonial y clerical?

El Padre Augustin reasumió bien los sentimientos de la mayoría de audiencia cuándo dijo: "Los jesuitas de África hemos empezado a caminar por un nuevo sendero en busca de nuestra propia identidad. Todavía queda mucho por hacer, pero vamos a seguir adelante con renovada confianza".

El blues de la identidad

Para muchas personas puede parecer trillado, repetitivo y anticuado, pero pienso que la cuestión resulta tan importante y se encuentra tan olvidada que resulta oportuno y merece la pena repetirla frecuentemente. La Compañía de Jesús, como cualquier otra organización interesada en comprender los problemas a los que se enfrenta el mundo de hoy, debe mirar de manera directa hacia la constelación de aspectos relacionados con el problema de la formación de la identidad. Sin importar el lugar del mundo en el que se encuentren, las personas de hoy en día, especialmente las más jóvenes, se encuentran tremendamente (diría incluso que existencialmente) interesadas en saber quiénes son y en que se quieren convertir. Durante estos días, nuestras conversaciones han tratado en repetidas ocasiones sobre la importancia de determinar quién cuenta la historia de mi vida, a quién se la cuenta y para qué propósito. Todas estas cuestiones son diferentes caras de la misma moneda: la cuestión de la identidad.

Hay personas interesadas en presentar una imagen supuestamente objetiva de África, pero uno se pregunta si cualquier habitante de un campo de refugiados o una estudiante universitaria en Lomé sentirían esa imagen como propia. ¿Quién tiene la imagen verdadera? ¿Qué significan la sinceridad y la objetividad? ¿Necesitamos acaso buscar la verdad porque sentimos que sutilmente se nos esta imponiendo una determinada imagen, un particular modo de "entender"? También existen otras personas muy interesadas en que mi historia no sea contada.

Contar historias esta íntimamente relacionado con quién dicen que soy y con quién siento que soy. Los fanáticos religiosos me cuentan historias sobre mí mismo y sobre mi religión, que dan forma a la persona en la que me convierto finalmente. La TV, la publicidad y mis propios amigos me cuentan historias sobre quien debería ser. Las culturas y las lenguas dominantes les han explicado a la población dalit, a la indígena, a la negra, a las mujeres, a las minorías, a las personas emigrantes y al campesinado que su cultura es "popular", pero que no puede ser considerada la cultura del país. ¿De verdad sabemos quien está contando nuestra historia?

De nuestros blogs:

* "El primer día me ha brindado la oportunidad de observar nuestro mundo mediante la Santa Trinidad (...) En este mundo de paradojas, a cada miembro de la familia ignaciana le gustaría contribuir con su propia piedra en la construcción de una sociedad más humana." Paterne-Auxence MOMBÉ sj, Centre Espérance Loyola - Lomé (Togo). Todo el blog: www.sjweb.info/sjs - clicar en "Social Justice Blog"

* "Resulta alentador saber que formo parte de un grupo de hombres y mujeres que quieren marcar una diferencia. En pocas palabras, después del primer día del Encuentro de la Familia Ignaciana me siento más vivo." Charles B. Chilufya sj, Provincia de Zambia-Malawi Todo el blog: www.sjweb.info/sjs - clicar en "Social Justice Blog"

* "Sé que el conocimiento más concreto que me llevaré son las imágenes de los rostros que una vez fueron extranjeros y ahora son amigos; que mi trabajo consiste en recoger la imagen mental de los rostros que una vez fueron extranjeros y ahora son amigos; que mi trabajo se verá realzado porque me sentiré capaz de extender la mano y comunicarme con hombres y mujeres, religiosos y laicos, que comprenden la cercanía de Jesucristo, quien nos llama a trabajar por el reino de Dios." Carrie Monnette, Provincia de Detroit, Asistente del Provincial para los Ministerios Social e Internacional. Todo el blog: www.sjweb.info/sjs - clicar en "Social Justice Blog"

Entrevistas

¿De todas las ideas y experiencias expuestas durante el encuentro, cual ha sido la que ha dejado mayor huella en tu interior?

* "Me ha resultado ciertamente alentador escuchar a una persona de nuestro grupo hablar sobre su propia experiencia de convivencia con el VIH y cómo a lo largo de los años ha venido recibiendo, además de asistencia médica, asistencia comunitaria y asistencia pastoral. También me han conmovido los testimonios de algunos jesuitas provenientes de diversos países de África que trabajan con sectores marginalizados de la población. En su trabajo se han encontrado con múltiples personas afectadas por el virus y les han venido ofreciendo un acompañamiento pastoral. Se han reunido con ellas, las han escuchado, las han consolada, les han facilitado alimentos... Son pequeñas acciones, que pueden parecer insignificantes, pero creo que al final son las que marcan una gran diferencia en la vida de estas personas." (William Mbugua sj, African Jesuits AIDS Network (AJAN), Nairobi, Kenia)

* "Me ha parecido muy interesante el debate habido sobre la tradición africana, cuando discutíamos acerca de cuales podrían ser las soluciones de África a los conflictos. Algunas personas afirmaban que no existe una "solución africana", mientras que otras contestaban que sí se puede hablar de una tradición africana y que existen problemas comunes que África debe enfrentar de una manera conjunta. Estoy de acuerdo con esta opinión, y creo que debemos recuperar algunos valores que hemos ido perdiendo y que nos pueden permitir lograr una mayor cohesión social. Debemos recuperar parte de nuestra identidad, sin olvidar que vivimos en un mundo globalizado al que no podemos dar la espalda." (Catherine Binelli, Camerun, estudiante del Instituto de Estudios sobre la Paz y Relaciones Internacionales de Hekima (HIPSIR), Nairobi, Kenia)

"La mayor parte de las personas presentes en el encuentro comparten la idea de que es necesaria una mayor implicación de la sociedad civil, y de la Iglesia en particular, en las tareas de incidencia política (advocacy), sobre todo en relación a temas como el VIH/SIDA, la buena gobernanza o las campañas por la cancelación de la deuda. Y no sólo es necesaria la implicación de las organizaciones sino que resulta fundamental la participación de la población en general y sobre todo de la población rural, para que de esa manera se sientan parte del proceso y parte de la sociedad.

En este sentido, me ha sorprendido y al mismo tiempo me ha llenado de alegría la experiencia de Zambia. El Padre Peter Henriot sj nos ha descrito cómo el Centro de Reflexión Teológica coordinó la Campaña por la Cancelación de la Deuda del Jubileo Sur. Resulta ciertamente alentador comprobar cómo un pequeño centro pudo coordinar una campaña de tal magnitud, consiguiendo involucrar a tan diversos actores y con resultados tan espectaculares como la cancelación de la deuda externa multilateral de Zambia. Resulta interesante comprobar cómo han mantenido su compromiso en la tarea de controlar que el Gobierno destine el dinero liberado del pago de la deuda a la provisión de servicios sociales a los sectores más marginalizados de la sociedad." (Paul Odhiambo sj, Jesuitas y Paz, Kampala, Uganda)

Fernando Franco SJ, Director Responsable
Uta Sievers, Redactora
Suguna Ramanathan, Redactora Asociada
Zigor Uribe-etxebarria, Redactor Especial a Nairobi

Secretariado para la Justicia Social, C.P. 6139, 00195 Roma Prati, ITALIA
+39 06689 77380 (fax)

Socializar la riqueza sin arruinarnos

Socializar la riqueza sin arruinarnos

Permalink 21.01.07 @ 11:11:43. Archivado en Ética, Religiones, Pro justitia et libertate

Asumo, completándolo, lo que me escribía esta misma mañana mi "álter ego" Cervantes en su comentario a mi posteo "Exigir y hacer otra democracia":

1) Hay que socializar la riqueza, pero evitando que cínicos demagogos se aprovechen para implantar sus dictaduras particulares, bajo la etiqueta de "socialismo".

1.1) Al socializar la riqueza se corre el riesgo de olvidar que hay que crearla. Hay que hacer lo uno sin olvidar lo otro. En el caso contrario se generaliza la pobreza, en vez de remediarla.

1.2) Es innegable que muchos cínicos demagogos, en particular los populistas, se aprovechan de la etiqueta del "socialismo", para implantar sus dictaduras particulares. Los casos son tan frecuentes, que no vale la pena recordarlos.

2) Por desgracia este tipo de demagogia ha funcionado y funciona con excesiva frecuencia en los países católicos. Tanto tú como yo lo hemos denunciado con frecuencia.

2.1) Esta observación me parece bien fundada. Los populistas se sirven de los sentimientos cristianos de la gente pobre, sobre todo católica, para colocar su mercancía. La frase que mejor revela esta técnica de captación hipócrita de los pobres es la empleada por Chávez al jurar su cargo hace unos días: "Jesucristo es el más grande socialista de la historia". El fenómeno no es visible en los países protestantes, ya que entre ellos prevalece el principio calvinista, que ve en la riqueza un don de Dios y un signo de su predilección.

3) Sin ir más lejos, el caso más cercano es el español. Por eso tú escribes con frecuencia que "otro socialismo es posible".

3.1) Efectivamente yo he escrito con frecuencia, a propósito del caso del socialismo oficial español, que "otro socialismo es posible". La frase es frecuente en labios de los disidentes del socialismo que no comulgan con el "peor felipismo", cuyo heredero es el zapaterismo. También se oye con frecuencia en los medios cristianos que propiciaron con su voto la primera llegada de los socialistas al poder y su vuelta tras el trágico 11-M.

4) Yo preferiría llamarlo "socio-cristianismo", si este otro término no nos hiciera caer en el riesgo de hundirnos de nuevo en el clericalismo. Este es el dilema que tenemos planteado en España con la terrible crisis actual: los falsos socialistas y el peligro de una recaída en el clericalismo preconciliar.

4.1) El socialismo pudo acceder al poder en España debido al apoyo de los cristianos que ansiaban socializar la riqueza, sin olvidar crearla con la iniciativa privada. La vigencia del dilema que señalas es innegable. Hay que desconfiar tanto de los socialistas enriquecidos, que son muchos, como de los especuladores del neoclericalismo, cuya existencia eventual ya se ha convertido en real.

sábado, enero 20, 2007

Exigir y hacer otra democracia

Exigir y hacer otra democracia

Permalink 20.01.07 @ 17:33:00. Archivado en Ética, Religiones, Pro justitia et libertate

Ya es hora de que pasemos del modo infinitivo, que no compromete a nada ni a nadie, al presente de indicativo en primera persona del plural. Al hacerlo en Nairobi, emblema de nuestro olvido de África, ponemos nuestros relojes en sincronía con la verdad de nuestra triste historia, que es la de una democracia fatigada y caprichosa. Esta democracia enferma empalaga e indigna al resto del mundo, que llamamos tercero, sin lograr satisfacer a la mayoría de nuestro pedazo de mundo propio, cuyo estado de olvido llamamos avergonzados cuarto mundo.

Como lo proclama Dom Pedro Casaldáliga: "O se socializa la participación de todas las personas y de todos los pueblos en los derechos a la vida, a la dignidad, a la libertad, a la alteridad, o no habrá ni democracia ni paz. Lo que va de historia de la democracia en Occidente puede ser una buena lección para no identificar a priori una sociedad democrática con una sociedad verdaderamente humana".

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Exigimos y hacemos otra democracia
por Dom Pedro Casaldáliga
(*)

A manera de introducción fraterna

Las últimas ediciones de nuestra Agenda han tenido la osadía de abordar temas mayores, verdaderamente mundiales; también en esto es mundial la Agenda latinoamericana.

Esta edición de 2007 aborda uno de esos temas mayores: la democracia. Traída y llevada, palabra pública casi tan profanada como la palabra amor o como la palabra Dios, palabra escrita, perorada, justificada con todas las verdades y todas las mentiras. La revista Nuevamérica introducía su número dedicado a la democracia con esta justificación puntual: «En un contexto en el que vemos al presidente norteamericano apropiarse del término democracia para justificar su política de intervención militarista, se hace necesario, sin duda alguna, rediscutir este concepto que asume, cada vez más y de manera muchas veces contradictoria, carácter polisémico»

¿De qué hablamos cuando hablamos de democracia? La democracia actual, que es la forma política común de Occidente, en qué es o no es democracia. ¿«Votar, callar y ver la tele», como decía el humorista? La democracia que conocemos, para las mayorías es apenas democracia fundamentalmente electoral y aun con todas las restricciones impuestas por el capital y sus medios de comunicación. No es democracia económica, ni democracia social, ni democracia étnico-cultural.

No es democracia participativa; es, cuando mucho, delegada o representativa; pero ¿representativa de qué intereses y delegada con qué controles?

Es una democracia que empalaga y que indigna. Alguien ha hablado de «fatiga democrática». Clasificándola de un plumazo, la periodista Katrina van den Heuvel, en su Diccionario de los republicanismos, la define como «el gobierno de las corporaciones, por las corporaciones y para las corporaciones», y Pablo González Casanova, como «una democracia de los pocos, con los pocos y para los pocos». Aquello de «gobierno del pueblo, con el pueblo y para el pueblo» se evaporó en populismos ilusorios y en sarcasmos neoliberales.

La Agenda, evidentemente, no pretende condenar «la democracia». Contesta categóricamente «esta democracia» que tenemos. Y, con millones de personas que soñamos «otro mundo posible», quiere exigir y ayudar a hacer «otra democracia»

Hablando de «otro mundo posible», creemos que cada vez más es hora de dar el paso de afirmar esa posibilidad, a exigir y hacer ese otro mundo, como necesario y urgente. Y para eso «exigimos y hacemos otra democracia», proclama nuestra Agenda 2007. La exigimos como un derecho fundamental de las personas y de los pueblos, en todas las latitudes. Porque exigimos para todas las personas y para todos los pueblos los derechos básicos y los derechos complementarios. No podemos aceptar una democracia-privilegio, una democracia-primer-mundo; menos aún, una democracia-imperial, «a punta de pistola», como ironizaba Jesse Jackson. Los indígenas presentes en el Foro Social Mundial de Caracas propugnaron enfáticamente «la descolonización de la democracia»

La necesitamos y la exigimos «socializadora». Si los especialistas no saben conjugar democracia y socialismo, peor para ellos… El profesor de historia Agustí de Semir reconocía que la democracia actual es, de hecho, «la forma política del capitalismo». Por su parte, el sociólogo Herbert José de Souza -el inolvidable Betinho-, en un curso de obispos latinoamericanos, nos recordaba el antagonismo esencial que existe entre democracia y liberalismo, entre capitalismo y democracia. Ni el liberalismo ni el capitalismo, explicaba él, pueden pretender la democracia realmente popular, participativa, igualitariamente fraterna, mundial. «El liberalismo, decía, porque promete una igualdad abstracta con una desigualdad real». Y «el capitalismo, porque está asentado en la desigualdad y en la desigualdad creciente». La democracia que nosotros defendemos no sólo puede ser «socialista», sino que debe serlo; con un socialismo no vergonzante, aunque escarmentado. O se socializa la participación de todas las personas y de todos los pueblos en los derechos a la vida, a la dignidad, a la libertad, a la alteridad, o no habrá ni democracia ni paz. Lo que va de historia de la democracia en Occidente puede ser una buena lección para no identificar a priori una sociedad democrática con una sociedad verdaderamente humana.

Para que la religión no sea un gran enemigo de la democracia, como con frecuencia lo ha sido y aún lo es, hasta Dios debe ser «democratizado» de otro modo... La respectiva vivencia religiosa de la fe se debe abrir al diálogo en el pluralismo y debe compartir en la acción volcada hacia las grandes causas comunes de la vida y de todo el ser del universo.

«Exigimos» otra democracia, postula la Agenda, pero también promete «hacer» esa otra democracia. No nos será dada de favor; deberemos conquistarla. Hemos de ser personalmente democracia para ayudar a hacer socialmente esa democracia otra. Siguiendo la regla vital del cada día y en cada lugar. Ser democracia en la familia y en el vecindario, en la calle y en el trabajo, en la comunidad de fe y en el partido o en el sindicato o en la asociación. «Agenda» es eso: lo que hay que hacer. Seamos, pues, agenda democrática. Localmente, mundialmente.

La democracia cabe en todas las vidas humanas y en todas las culturas. Todos los timbales, todas las campanas, todos los bongos, pueden y deben convocar a la democracia integral, a la ciudadanía universal.

En esta Agenda 2007 varios especialistas nos dan su palabra cualificada sobre diferentes aspectos de la democracia y sus implicaciones. Y ofrece también la Agenda experiencias de democratización real y cotidiana.

Pensando libremente, críticamente, autocríticamente, y practicando coherentemente, iremos dando credibilidad a esta nuestra convicción: «Otra democracia es posible». Para que ese mundo, malherido, desconcertado y todavía impenitentemente soñador, sea de verdad casa feliz de una Humanidad fraterna.

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(*) Obispo Emérito de la Prelatura de São Félix do Araguaia (MT), es uno de los más importantes militantes brasileiros por los derechos humanos.

jueves, enero 18, 2007

Jesuitas en el Foro Social Mundial 2

Jesuitas en el Foro Social Mundial 2

Permalink 18.01.07 @ 20:03:00. Archivado en Religiones, Migraciones, Pro justitia et libertate

Queridos/as amigos/as: Mediante esta edición especial de Headlines os informamos, casi en directo, desde Nairobi, sobre lo acontecido durante el primer día del Encuentro de la Familia Ignaciana.

Es la tarde del 17 de noviembre de 2007. Mientras caminábamos el cielo gris anunciaba lluvia, pero la ceremonia inaugural estuvo llena de luz, calor y alegría. Después de una hermosa oración dio comienzo la primera sesión plenaria. El último contingente de participantes procedentes de India, Sri Lanka y Brasil entró cuando la sesión plenaria ya había comenzado, por lo que fueron recibidos con aplausos. A la tarde llegaron los participantes del "Continente" de Madagascar, tal y como los anunció el moderador de la sesión, y fueron recibidos con otro aplauso general.

Saludos desde Nairobi,

El equipo editorial.

Foto: el P. Angelo D’Agostino, Jesuita y Doctor en Medicina. (1)

Mensaje del Padre General: "Existen muchos signos de vida y esperanza"

En un discurso dirigido a las personas congregadas en el Encuentro de la Familia Ignaciana de Nairobi, para participar en el seminario sobre "Transformación Espiritual y Social en África y Madagascar", el Padre General da la bienvenida a esta iniciativa y recuerda las palabras de Juan Pablo II para el Primer Sínodo Africano, que comparaban la situación de África "con el hombre que viajaba hacia Jericó (Lk 10, 30-37) y cayó en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todas sus pertenencias y lo dejaron medio muerto". Sin embargo, el Padre General reconoce que "existen muchos signos de vida y esperanza, gracias al esfuerzo que muchos jesuitas y otros compañeros y compañeras apostólicas han llevado a cabo en la lucha por construir un futuro para las generaciones venideras (CG 34, d. 3, n. 12).

A continuación, hace un repaso de los esfuerzos llevados a cabo por el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS), de los pasos dados por el Instituto para la Paz de Hekima para promover la paz, del papel de los diversos centros sociales en la lucha por una mejor gobernanza, del trabajo de AJAN en favor de aquellas personas que padecen el VIH/SIDA y de algunas recientes iniciativas de incidencia política internacional. El Padre General concluye animándonos a "caminar hacia el fortalecimiento de los vínculos que unen a todas las instituciones y personas comprometidas en la transformación de la realidad social... y construir sobre la riqueza de recursos que suponen la variedad de personas y culturas".

Para leer el discurso completo en inglés, entrar en nuestra página Web www.sjweb.info/sjs y clicar en "Mensaje del Padre General".

Una llamada a la vida plena y a la creatividad

En su discurso introductorio al Encuentro de la Familia Ignaciana, el Padre Fratern Masaje sj, Moderador de los Superiores Jesuitas de África y Madagascar (JESAM), enfatizó la importancia, dentro del plan de Dios, de que todo ser humano alcance una vida plena. Citando la famosa frase de San Ireneo, señaló que la gloria de Dios exige que la humanidad tenga completamente asegurados sus derechos y sus necesidades básicas.

Hoy en día, entendemos la seguridad como la construcción de muros que impiden el libre movimiento de las personas (las leyes de emigración), el libre movimiento de mercancías (las leyes del comercio) o el libre movimiento de culturas y de fes (los fundamentalismos). Una de las características del Dios Trinitario de Ignacio de Loyola es la creatividad, la capacidad de superar el caos, de propagar la compasión, de vivir con alegría y de difundir la belleza.

El Padre Fratern advirtió a la audiencia contra una interpretación superficial de los términos ignacianos del "consuelo" y la "desolación". Muchas de las personas que han respaldado las más crueles dictaduras pueden haberse sentido felices y satisfechas, mientras que Jesús experimentó en Getsemaní el miedo y la preocupación. Si nos comprometemos a asegurar el cumplimiento del creativo plan que Dios tiene para todas las personas, debemos estar preparados para experimentar en nuestro ser el miedo y la preocupación.

Desafíos para la transformación social de África

En una elocuente intervención, el Dr. David Kaulem, catedrático de Filosofía y Ética en Harare (Zimbabwe) ofreció una idea general de las principales paradojas de la modernidad africana: el predominio de lo "político" sobre todas las demás esferas y la existencia de ambigüedades y ambivalencias como una reacción a la historia colonial vivida. Esferas tan diferentes como la religión o la economía se encuentran hoy en día dominadas por el discurso y la práctica de la política. De esta manera, los diferentes aspectos de la vida social se convierten en el campo de batalla de aquellos que quieren adquirir mayor poder político.

La actual consciencia africana está caracterizada por la paradójica convivencia del amor y del odio: odiamos la idea de la nación-estado, basada en el objetivo colonial de explotar el país al máximo, y al mismo tiempo defendemos la nación-estado como la solución para todos nuestros problemas.

A continuación, el Dr. Kaulem pasó a enumerar los seis principales desafíos a los que se enfrenta hoy en día África:

1) La "búsqueda de la verdad", es decir, la pelea por definir qué es lo que nos está pasando; lo importante hoy es comprender quién cuenta la historia de quién.
2) Apoyar la participación de la población y de las organizaciones populares en la vida social, como condición previa para la estabilidad.
3) La lucha contra la pobreza y la inequidad.
4) La lucha en contra de la enfermedad (la malaria y el VIH/SIDA).
5) Garantizar el cumplimiento de los derechos humanos y la seguridad para todas las personas y
6) las cuestiones de Género.

Como conclusión, enfatizó el papel de la sociedad civil a la hora de enfrentar estos desafíos y más específicamente el papel que la familia ignaciana puede desarrollar en África y Madagascar.

Talleres temáticos

Antes de la conclusión del plenario, el Padre Orobator, recientemente nombrado Rector de la comunidad jesuita del College Hekima, nos invitó a dejar a un lado nuestras ansias de "debate" y a seguir la metodología de "balava", que consiste en dar la palabra a nuestro amigo y escucharlo. El seminario ha servido para enfatizar el contexto africano en el que vamos a vivir estos días.

Para la segunda parte de la jornada, se pidió a todas las personas participantes que se registraran en uno de los cinco talleres y que participaran en el mismo taller durante los próximos dos días. Estos talleres pretenden convertirse en instrumentos para el intercambio de aspectos concretos del trabajo que la familia ignaciana está llevando a cabo en África, de manera que permitan generar nuevas y creativas formas de trabajo conjunto.

* Libertad de movimientos. Este taller, promovido por el JRS (África del Este), ha elegido la cuestión de las restricciones que sufren las personas en lo que respecta a su libertad de movimientos. En el caso de las personas refugiadas y migrantes, estas restricciones comienzan en su propio país de origen y continúan en el país de asilo. Eva Maina Ayiera, Oficial de Programas en Incidencia Política (Advocacy), y el Padre Groum Tesfaye sj serán las personas que conducirán el taller.

* Celebrando el 5º Aniversario de AJAN. Dirigido por la oficina de AJAN en Nairobi, este taller tratará sobre el tema de "La praxis en el ministerio de SIDA". La Hermana Raphaela Händler OSB, fundadora de la Acción Católica para el SIDA en Namibia, será la persona encargada de la animación del taller.

* Conflicto, Guerra y Paz. Este taller, promovido por el Instituto de Estudios sobre la Paz y Relaciones Internacionales de Hekima (HIPSIR), ha dedicado la jornada a analizar los actuales retos ante los conflictos, la guerra y la paz. El Profesor Pete Wanyande, Decano de la Facultad de Artes de la Universidad de Nairobi ha sido la persona encargada de presentar y guiar la discusión.

* La Agenda de Desarrollo Internacional. Facilitado por la Red Internacional Jesuita para el Desarrollo (IJND), este taller ha dedicado el primer día a compartir el impacto que los diferentes modelos de desarrollo han tenido en nuestras vidas. El Padre Bernard Lestienne (Brasil), Miguel González (ALBOAN) España, Jim Hug sj (EEUU) y Peter Henriot sj (Zambia) han sido las personas encargadas de conducir los temas y responder a las preguntas.

* Manejo y Agotamiento de los Recursos Naturales. Esta iniciativa ha sido promovida por dos centros sociales de África, el CEPAS (Kinshasa, RDC) y el CEFOD (Chad), y por el OCIPE (Bruselas). Durante el primer día, Antoine Bérilengar sj presentó un caso de estudio sobre la explotación petrolera en Chad.

Concluyendo la conversación

Resultaría imposible tratar aquí de resumir todas las cuestiones tratadas durante el plenario, pero nos parece muy importante reflejar las principales líneas de pensamiento desarrolladas en él:

* La idea de que tenemos que buscar la verdad fue importante. Necesitamos escuchar a las personas, estar cerca de ellas; esos refugiados en los campamentos quieren contar su propia historia y tenemos que escucharles si queremos ser creíbles.

* El caso de la multinacional Novartis, que ha llevado a los tribunales a algunas compañías indias por producir retro-virales, causó alarma. A pesar de la importancia de luchar contra casos como este, debemos recordar que nuestro trabajo con personas infectadas por el VIH es más amplio que el de proveer ayuda médica. El SIDA es ante todo un problema humano.

* Además de las clásicas causas de la guerra, en el contexto africano debemos también considerar la incapacidad de aceptar la diferencia (étnica, cultural y de culto) como parte del estado democrático moderno.

* El agua se está convirtiendo en uno de los recursos más cruciales y las futuras guerras tendrán como motivo su control.

* Hubo una seria charla sobre el creciente papel de China en África, el nuevo "Cocodrilo" como algunos lo llamaron, capaz de mezclar el capitalismo depredador con el control comunista, en una nueva forma de dominación colonial.

* ¿Debemos reforzar la sociedad civil a costa de permitir que el Estado no cumpla con sus obligaciones?

Tal y como nuestro moderador anunció, la conversación sigue mañana, pero la gente parecía contenta con el primer día.

Entrevista

¿Cuáles son tus expectativas ante el Encuentro de la Familia Ignaciana?

* "En la actualidad estamos viviendo un momento de grandes y profundos cambios a nivel global. Este Encuentro de la Familia Ignaciana nos brinda la oportunidad de compartir nuestras experiencias y de obtener de ese modo una visión más amplia sobre cuál es la verdadera situación que se vive hoy en África y en el mundo en general. Sobre esta base, nos permite también discutir acerca de cuales pueden ser algunas de las soluciones a los problemas que aquejan a este mundo en el que vivimos y pensar de qué manera podemos actuar conjuntamente". Loua Hyacinthe sj, Director de Publicaciones del Centro de Estudios y Acción para la Paz (CERAP), Costa de Marfil.

* "No tengo ninguna expectativa específica sobre este encuentro, porque cada vez que los jesuitas y las personas que colaboran con nosotros nos reunimos, dondequiera que sea, siempre es para hablar sobre lo mismo, es decir, sobre la espiritualidad ignaciana y sobre cómo volver a relacionar de una manera más directa la espiritualidad con el trabajo por la paz y la justicia. En este sentido, no tengo ninguna especial expectativa sobre los resultados del encuentro. Personalmente estoy más interesado en poder establecer un contacto más directo con mis hermanos jesuitas africanos. Me siento impresionado por la manera que tienen de comprender el mundo que les rodea y los retos a los que se enfrentan. Creo que el hecho de establecer un contacto más directo con ellos puede ayudarnos a integrar esta visión en el Este de Asia, donde también existen grandes disparidades culturales y sociales. Así mismo, esta relación puede ayudarnos a encontrar vías que nos permitan enfrentar de manera conjunta nuestros problemas". Paul Dass sj, Secretario del Apostolado Social para el Este de Asia, Malasia.

Fernando Franco SJ, Director Responsable
Uta Sievers, Redactora
Suguna Ramanathan, Redactora Asociada
Zigor Uribe, Redactor Especial en Nairobi

Secretariado para la Justicia Social, C.P. 6139, 00195 Roma Prati, ITALIA
+39 06689 77380 (fax)

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(1) Comentario a la foto:

A los 81 años, acaba de pararse el corazón de un luchador incansable: el P. Angelo D’Agostino, Jesuita y Doctor en Medicina. Sus últimos 14 años han estado dedicados íntegramente a la causa de los afectados por el virus del SIDA y de manera muy especial a los miles de niños que esta enfermedad ha dejado huérfanos. En 1992 decidió abrir una casa para acoger a niños afectados cuyos padres o familias más cercanas habían fallecido. Su obra se ha desarrollado sin parar y ha tenido un reconocimiento internacional.

Su vida parece tomada de un libro de aventuras. Nació en los Estados Unidos; estudió medicina, fue primero cirujano y luego miembro de las fuerzas Marine norteamericanas. Ejerció durante 10 años y luego decidió ingresar en la Compañía de Jesús. Fue ordenado sacerdote y también se graduó en psiquiatría y psicoanálisis. Fue profesor asistente en la universidad de Georgetown y fundó el instituto de Psiquiatría y Religión. En 1980 fue a Tailandia y estableció un campo de refugiados colaborando con el Servicio Jesuita al Refugiado. Fue coordinador del mismo Servicio Jesuita en África, donde prácticamente residió hasta su muerte.

En 1992, después de recibir negativas por todas partes, decidió instituir su propia casa de acogida a huérfanos seropositivos. Ni el gobierno ni otras instituciones le apoyaron. Según ellos “los niños iban a morir de todas maneras”. Él no se dejó amedrentar y siguió con su obra, a la que llamó Nyumbani ("Hogar" en lengua suahili). En esta casa él recibía niños de todas las edades. Algunos de ellos podían superar la virulencia del virus al ser todavía jóvenes y recibir el tratamiento adecuado. Los niños que ya no dependían médicamente del instituto eran adoptados por parte de familias. Los que sí la necesitaban recibirían tratamiento toda su vida.

Su obra no se paró con la fundación de Nyumbani. Estableció un sistema llamado Lea Toto (Educar al Niño) para hacer extensivo el tratamiento con medicinas antiretrovirales a más de 2000 niños de los suburbios de Nairobi que lógicamente no podían ser atendidos en su primer orfanato. En 2009 se prevé que el número de niños que se beneficien de este sistema llegue a los 4000.

Para suplir la falta de equipamiento adecuado, que era uno de los obstáculos fundamentales para luchar contra esta pandemia, fundó un laboratorio que hasta ahora es un modelo en África del Este, dotado con los mejores equipos materiales y humanos disponibles y que está sirviendo no sólo a los hogares fundados por él sino también a los hospitales locales de Kenia.

Por último, el Poblado Nyumbani surgió en el pueblo de Kitui para poder acoger tanto a huérfanos como a aquellas personas mayores afectadas por el virus. Muchos de los poblados de Kenia han perdido ya a las personas en edad media, los únicos supervivientes son los ancianos y los niños. De cara a ofrecer unos servicios adecuados, surgió esta institución mucho más familiar y abierta que puede albergar a 1,100 personas en pequeñas casitas unifamiliares. Este poblado debería haber sido abierto en estos días, pero ahora se tendrá que inaugurar sin su presencia.

El P. D’Agostino no se conformó con abrir instituciones “caritativas”. Luchó denodadamente para que la sociedad comprendiera que el SIDA no era un estigma vergonzoso sino una enfermedad que necesitaba un cambio de mentalidad y más apertura de horizontes. Denunció la hipocresía de la sociedad keniana cuando se cerraron las puertas de varios colegios públicos y privados a los huérfanos de Nyumbani, simplemente por el hecho de ser seropositivos. Él no dudó en llevar el caso a los tribunales, inundando el juzgado de niños el día que le tocó declarar. Fue de los primeros en mostrar a la sociedad que las personas seropositivas no eran apestados sino personas con derechos y que uno de estos derechos era el acceso a la educación enmedio de otros niños, en un ambiente normal y sin discriminación alguna.

También denunció a las multinacionales farmacéuticas que decían haber abaratado los costos de las medicinas contra el SIDA en los países del Tercer Mundo, cuando en verdad los precios seguían siendo inalcanzables para la gran mayoría de enfermos. Desafió la legalidad vigente importando grandes cantidades de medicinas antiretrovirales desde Brasil, cuando esto no estuvo permitido. Hizo posible que se movilizaran personas e instituciones hasta que consiguió que personas sin recursos pudieran tener un acceso asequible a las medicinas que tanto necesitan.

D’Agostino fue un fenomenal caso de relaciones públicas. Movió instituciones, iglesias, compañías privadas, aerolíneas, embajadas… su número de benefactores y de colaboradores fue siempre enorme; su pequeña figura regordeta era familiar en los medios de comunicación a los cuales llevaba siempre un mensaje de coraje y esperanza. Hacia el final de su vida pudo ver algunos frutos concretos de su esfuerzo.
Su legado y su mensaje quedan para la posteridad.

Que Dios le bendiga. Descanse en Paz.

El artículo completo apareció en el Libro de Arena, 24 noviembre 2006

miércoles, enero 17, 2007

El diálogo de ETA con los jueces

El diálogo de ETA con los jueces

Permalink 17.01.07 @ 21:05:18. Archivado en España, Ética, Pro justitia et libertate

El único diálogo posible con los terroristas es el diálogo de los jueces.

Cuando Zapatero compareció ante los periodistas, para anunciar «el inicio del diálogo con ETA», no se cumplía ninguna de las condiciones impuestas en el Congreso de los Diputados, para que ese paso pudiera darse. Lo que había quedado ampliamente verificado por los hechos era que la banda terrorista no había renunciado al uso de la violencia para conseguir sus objetivos.

Todos somos testigos de que ETA no sólo ha mantenido su actividad terrorista, sino que la ha incrementado, a pesar de los gestos de benevolencia con que los dirigentes del Partido Socialista y del propio Gobierno respondían a esta actividad terrorista. Desde el día en que Zapatero anunció el inicio del diálogo con ETA, la sociedad civil, muy en particular la vasca, ha sufrido consternada una situación de incomprensión y desconcierto. Mientras la banda confirmaba día a día en palabras y en obras que no renunciaba a nada, los portavoces de la verdad oficial se empeñaban en negar la realidad del acoso terrorista.

El gobierno había olvidado la promesa de que no se hablaría con ETA mientras no estuviera acreditada su voluntad de renunciar a la violencia. De toda evidencia había decidido que el fin justificaba los medios. Había abandonado el terreno de la moral, para enfangarse en el basurero de la amoralidad.

Somos muchos, tanto fuera como dentro del partido socialista, quienes hemos sostenido que nunca sería posible construir un verdadero espacio de libertad olvidando lo que no hay que olvidar. Nuestra actitud nos puso frente a aquéllos que hablaban de «nuevos tiempos» para justificar el olvido.

La misma actitud nos ha hecho percibir que, a pesar de la gravedad del atentado mortal del 30 de diciembre, Zapatero ha decretado una pausa, pero no ha dado por roto el espejismo. Así lo prueban sus confusas declaraciones, fuera y dentro del palacio del congreso, donde más de un parlamentario ha seguido defendiendo la tesis del diálogo con ETA, olvidando que el único diálogo posible con los terroristas es el diálogo de los jueces.

La valiente Rosa Díez, cuya causa compartimos, expresa una vez más nuestra impaciencia al proclamar que no sabemos "qué más tiene que pasar para que el Gobierno deje de sostener la ficción de que se puede seguir adelante -con los mismos presupuestos y con los mismos socios-, como si nada hubiera ocurrido".

Tanto Zapatero como los socialistas de su tendencia, que dichosamente no son ni todos los socialistas ni todos los que a veces hemos votado por las candidaturas socialistas, deben reconocer con Rosa Díez, que nos representa, "que ETA se ha saltado todos los límites tolerables para seguir adelante con una política gubernamental que pretenda el final dialogado".

En esta trágica situación resulta evidente que sustituir al socio de la firmeza, que es el Partido Popular, por un acuerdo con los que nunca quisieron la derrota de ETA, no ha dado los resultados que Zapatero y su tendencia apetecían. Como esa opción política del «diálogo con ETA» ha fracasado, hay que sustituirla sin demora por la política de conducir a ETA ante la justicia, para que los terroristas dialoguen con los jueces.

Ésta es la única política justa, que algunos, acomodándose, para ser comprendidos, al vocabulario seudomilitar de los terroristas, llaman de la «derrota de ETA». Esta política justa ha de reemplazar la de los que siempre quisieron negociar con ETA, incluso cuando mataban como acaban de hacerlo.

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Los límites se llaman Carlos Alonso y Diego Armando
por ROSA DIEZ
diputada socialista en el Parlamento Europeo

Desde que ETA declaró el alto el fuego en marzo pasado se han venido produciendo multitud de hechos que desmentían la supuesta voluntad de la banda de abandonar definitivamente la violencia. A pesar de que el Gobierno nos hizo saber que tenía todas las garantías de que «esta vez» ETA iba en serio, lo cierto es que cuando el presidente compareció ante los periodistas, el 29 de junio pasado, para anunciar «el inicio del diálogo con ETA», no se cumplía ninguna de las condiciones impuestas por la resolución aprobada en mayo de 2005 en el Congreso de los Diputados para que ese paso pudiera darse. De hecho, desde el 22 de marzo en el que ETA hizo pública su pomposa declaración de alto el fuego hasta ese 29 de junio, lo único que había quedado ampliamente verificado es que la banda había decidido no renunciar al uso de la violencia para conseguir sus objetivos políticos.

De que esto era así hubo pistas claras e inmediatas: el 13 de abril, empresarios navarros denunciaron cartas de extorsión de ETA posteriores al alto el fuego, y el día 22 de ese mismo mes el comercio de José Antonio Mendibe, concejal de UPN en Barañain (Navarra), sufrió un atentado terrorista que lo destruyó por completo. Desde entonces y hasta hoy, los atentados terroristas, las cartas de extorsión, la quema de autobuses, de cajeros, los ataques a instituciones públicas, a sedes de partidos políticos, las exhibiciones de prepotencia de la banda, etcétera, han sido constantes. Por más voluntad que uno pusiera en obviar la realidad, ETA ha demostrado en estos nueve meses que considera útil el uso de la violencia y que en modo alguno ha tomado la decisión de abandonarla.

ETA ha mantenido e incrementado su actividad terrorista a pesar de los gestos de benevolencia, complacencia y apaciguamiento con que ésta era respondida por los dirigentes del Partido Socialista y del propio Gobierno. Recuérdese a Patxi López declarando «interlocutor imprescindible» a Batasuna-ETA y reuniéndose con ellos en un céntrico hotel guipuzcoano sin que los terroristas hubieran condenado la violencia. O al presidente refiriéndose a Otegi como un hombre de paz; o afirmando, en pleno desarrollo del juicio contra él, que De Juana Chaos estaba «en el proceso».

Desde aquel 29 de junio en que el presidente anunció el inicio del diálogo con ETA, hemos vivido una situación surrealista. Mientras la banda confirmaba día a día -con sus comunicados y con sus actos- que no renunciaba a nada -ni a sus objetivos ni a su estrategia para lograrlos-, los portavoces de la verdad oficial se empeñaban en negar la realidad. El robo de pistolas, los disparos de Oiarzun, la quema de autobuses, los duros comunicados de ETA, las amenazas del Zutabe, las exigencias de que la democracia se declarara en tregua..., todo era considerado como gestos para la galería. Y quienes veíamos en todo ello la expresión totalitaria de la organización terrorista y sus verdaderas intenciones éramos inmediatamente calificados como «enemigos del proceso».

Durante este tiempo hemos hablado en más de una ocasión de los límites. Límites morales, democráticos, éticos. Límites que van más allá -o están más acá- de los límites políticos establecidos por la resolución de mayo de 2005, ampliamente superados por el Gobierno; eso hoy no lo cuestiona nadie. Incluso se ha llegado a teorizar positivamente la superación de esos límites en función de los posibles resultados. Desde esa perspectiva utilitaria se justificaba, por ejemplo, la reunión oficial entre el Gobierno y ETA el pasado mes de diciembre: había que obtener garantías de la banda de que se mantenía la tregua.

Atrás quedaban todas las proclamas de que no se hablaría con ETA mientras su «voluntad pacifista» no estuviera acreditada. Y es que hace tiempo que los portavoces de la verdad oficial decidieron que lo importante era justificar los fines; hace tiempo que olvidaron que en democracia también es necesario justificar los métodos. Por eso casi todo valía para mantener la ficción de que el proceso de paz seguía adelante. No podía consentirse que la realidad nos estropeara un hermoso sueño.

Pero yo quería hablar de otros límites, de los límites prepolíticos; de los que se traspasaron desde el mismo día en que se empezaron a minimizar la importancia de los actos de terrorismo callejero; de los que se violaron desde el mismo momento en que se empezaron a relativizar las amenazas de ETA; desde el mismo momento en que se declararon interlocutores políticos del proceso a los terroristas. Yo quiero hablar de los límites morales, de los límites democráticos; de ésos que se pusieron en riesgo cuando algunos quisieron negar la capacidad política de las víctimas; de los que empezaron a peligrar cuando se llevó a Estrasburgo un debate sobre el proceso de paz, generando una enorme confusión entre los europeos, escenificando una división entre los demócratas españoles y colocando a ETA y al Gobierno como dos actores para la resolución del conflicto.

Durante estos meses hemos dicho en más de una ocasión que existían algunas líneas rojas que jamás se debieran traspasar. Frente a aquéllos que hablaban de «nuevos tiempos» para justificar el olvido, hemos sostenidos que nunca sería posible construir un verdadero espacio de libertad olvidando lo que no hay que olvidar. Durante estos meses hemos escuchado afirmar de algunas víctimas que «son unos fachas», o «no se han adaptado», o «les tocó la lotería cuando asesinaron a sus familiares»... Algunos han tratado de cuestionar -utilizando las palabras adecuadas- la inocencia de las víctimas del terrorismo. Hemos dicho que esos comportamientos eran inaceptables. Hemos denunciado que la línea roja estaba siendo traspasada. Hemos proclamado que la inocencia de las víctimas es intocable. Y hemos sentido que se estaban violando los límites. Pero el proceso seguía adelante. Se nos recordaba detalladamente los días que ETA llevaba sin matar. Y se obviaba la enorme trascendencia que estaba teniendo la utilización de ese lenguaje perverso que devolvía la esperanza a los terroristas y sembraba de desconcierto y de inquietud a muchos ciudadanos, particularmente a muchas de las víctimas de ETA.

Así hemos llegado hasta aquí, hasta el 30 de diciembre de 2006, día en el que ETA hizo estallar una potentísima bomba que acabó con la esperanza y la vida de dos seres humanos, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio. Conmocionada, como todos, tras las imágenes y las noticias sobre el atentado y los desaparecidos, me senté a escuchar la rueda de prensa del presidente del Gobierno, buscando en sus palabras una respuesta clara. No la he encontrado. A pesar de la evidencia -qué mayor evidencia que el crimen para quien lleva dos años y medio hablando de que ETA no mata-, todos hemos percibido que el presidente ha decretado una pausa, pero no ha dado por roto el espejismo.

Me asusta la situación. No sé qué más tiene que pasar para que el Gobierno comprenda que su estrategia de apaciguamiento frente a ETA ha fracasado. No sé qué más tiene que pasar para que el Gobierno deje de sostener la ficción de que se puede seguir adelante -con los mismos presupuestos y con los mismos socios-, como si nada hubiera ocurrido. ETA nunca decidió dejar la violencia, como se desprende de su actividad en estos nueve meses; pero el día 30 rompió mortalmente la tregua. No caben disimulos ante esa verdad incuestionable. Pero el Gobierno no parece percibirlo así; su reacción me recuerda a la que tuvo Ibarretxe cuando ETA rompió la tregua en enero de 2000, asesinando en Madrid al teniente coronel Blanco: condenó solemnemente el atentado y siguió gobernando con el apoyo de Ternera. Las dramáticas consecuencias de aquella reacción -escapista, equivocada e insuficiente desde la perspectiva democrática- las conocemos todos.

Presidente, ETA ha roto la tregua. ETA se ha saltado todos los límites tolerables para seguir adelante con una política gubernamental que pretenda el final dialogado. Presidente, usted optó por explorar una vía diferente a la contemplada en el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo; más allá de la opinión que esa opción nos pueda merecer, estaba usted en su derecho y tenía toda la legitimidad para hacerlo. Pero resulta evidente que sustituir al socio de la firmeza por un acuerdo con aquéllos que nunca quisieron la derrota de ETA, que siempre quisieron negociar con ella -cuando mataba y cuando no-, no ha dado los resultados que usted apetecía. Presidente, esa opción política ha fracasado. Presidente, ha de sustituir sin demora la política del «diálogo con» por la de la «derrota de».

Presidente, los límites traspasados exigen que ponga en marcha todos los instrumentos del Estado de Derecho para derrotar a ETA. Presidente, los límites traspasados, intocables, irrecuperables, tienen nombre propio. Se llaman Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio. Presidente, vuelva usted al Pacto.