jueves, noviembre 16, 2006

Islamólogo andaluz, Rector del PISAI

Islamólogo andaluz, Rector del PISAI

Permalink 16.11.06 @ 11:45:00. Archivado en Religiones

El español Miguel Ángel Ayuso Guixot, misionero comboniano, fue nombrado Rector del Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos (PISAI) de Roma el 6 de septiembre. El PISAI ha sido y es, desde el año 1926, una institución de Iglesia, de prestigio internacional, al servicio del diálogo interreligioso e intercultural.

El P. Miguel Ángel Ayuso Guixot, natural de Sevilla, es licenciado en Estudios Arabes e Islámicos (1982) y Doctor en Teología por la Facultad de Teología de Granada (2000). Ha trabajado durante 20 años como misionero en Egipto y Sudán (1982-2002). Durante este periodo ha sido profesor de Islamología en el Seminario Mayor Inter-diocesano San Pablo de Jartum (Sudán) (1987-1993) y en el Centro de Formación de profesores de religión cristiana en Jartum (Sudán) (1991-1994). Además ha sido profesor de Árabe e Islamología en el Centro Dar Comboni for Arabic Studies de El Cairo (1997-2002), dirigido por los Misioneros Combonianos, centro que colabora desde 1997 con el PISAI. Desde 2002 es docente y miembro del PISAI, donde ha ejercido como Director de Estudios (2003-2006) hasta su nuevo nombramiento como rector.

Rocogemos aquí las recientes declaraciones del nuevo rector del Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos (PISAI).

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Habla el nuevo rector del Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos

El misionero comboniano Miguel Ángel Ayuso Guixot

ROMA, miércoles, 15 noviembre 2006 (ZENIT.org).- Dependiente en última instancia del Papa, en la Ciudad Eterna, se levanta el Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos (PISAI, por sus siglas en italiano), cuyo nuevo rector es el padre Miguel Ángel Ayuso Guixot.

En esta entrevista concedida a Zenit, este misionero comboniano presenta la naturaleza de esta institución de Iglesia al servicio del diálogo interreligioso e intercultural de prestigio internacional.

El padre Ayuso, nacido en Sevilla, es doctor en Teología Dogmática por la Facultad de Teología de Granada y ha sido misionero en Egipto y Sudán (Cf. Zenit, 5 de octubre de 2003).

Antes de ser rector, el padre Ayuso era el coordinador de estudios del PISAI.

«La actualidad del Islam, como centro de la atención social, debería conllevar un auge de estudiantes, pero a veces se tiene la impresión de que el interés se concentre más en la información que en la formación. Hoy la formación es absolutamente necesaria», opina.

Hay mucha gente que no sabe que existe un Instituto Pontificio de Estudios Árabes e Islámicos en Roma. ¿Desde cuándo funciona y cuál es la opinión de Benedicto XVI sobre esta institución?

P. Ayuso: Si, resulta un poco sorprendente el desconocimiento en ciertos sectores, excepto en el académico, de la existencia en Roma de un Instituto Pontificio que se dedica específicamente al estudio objetivo del Islam, en vista de entablar un diálogo interreligioso e intercultural entre musulmanes y cristianos.

Sorprende también el hecho de que en ambiente islámico seamos bien conocidos y apreciados por la seriedad y empeño en conocer objetivamente el Islam a partir del estudio de sus ciencias, por medio de un estudio intensivo de la lengua árabe, como instrumento absolutamente necesario para dicho fin.

El Instituto Pontificio de Estudios Árabes e Islámicos fue creado en 1926 en Túnez por la Sociedad de los Misioneros de África (Padres Blancos). Su finalidad era la formación específica de misioneros para vivir en un ambiente arabo-musulmán.

En 1949, el centro de estudios fue trasladado a la Manouba, en las cercanías de Túnez, en donde se enseñaban lengua árabe y ciencias islámicas, mientras que el centro de Túnez se convertía en lo que hasta hoy se llama el Instituto de Literatura Árabe (Ibla).

En 1960, el centro fue constituido como Instituto Pontificio; y en 1964, a causa de la política de nacionalizaciones, fue transferido de Túnez a Roma, en donde recibió el apoyo del Papa Pablo VI, como instrumento óptimo para el diálogo interreligioso, según el nuevo espíritu del Concilio Vaticano II. Desde entonces y por más de 50 años el PISAI ha sido y es una institución de Iglesia al servicio del diálogo interreligioso e intercultural de prestigio internacional.

En estos últimos años, sus autoridades académicas han tratado de solucionar algunas dificultades para poder asegurar la continuidad y la permanencia del PISAI en Roma.

Precisamente la intervención de Benedicto XVI a favor de este instituto de excelencia nos permite seguir prestando este servicio a la Iglesia desde aquí en Roma, por esto le estamos enormemente agradecidos. El instituto continuará su misión de puente entre culturas y religiones.

¿En qué va a centrar su mandato como rector?

P. Ayuso: Pues sencillamente en dar continuidad a toda la labor que se ha hecho hasta hoy, es decir, trabajar seriamente en tres campos fundamentales: la enseñanza, las publicaciones científicas y la investigación.

Para esto, disponemos de un equipo de 25 profesores para la formación de nuestros estudiantes; tres publicaciones científicas --una sobre estudios árabes y las otras dos sobre el diálogo islámico-cristiano desde la perspectiva científica y la pastoral de encuentro--; y finalmente, para la investigación disponemos de una biblioteca especializada con más de 31.000 volúmenes y más de 450 títulos de revistas; y una sala de consulta frecuentada por nuestros estudiantes, por estudiantes procedentes de otras universidades y por un nutrido número de investigadores provenientes de todas partes del mundo.

Además es mi gran deseo como rector promover entre nuestros antiguos alumnos más eficaces y motivados la necesidad de un estudio serio y continuado de especialización en este campo tan importante de la misión de la Iglesia, para tratar de crear un nuevo equipo de profesores que puedan en el futuro sustituir al equipo de élite que el PISAI ha tenido desde sus orígenes.

También veo una necesidad urgente de continuar el proceso de colaboración entre el Instituto y congregaciones religiosas, instituciones diocesanas y académicas en vista de un enriquecimiento de esta institución de Iglesia.

Esta colaboración se obtendría por medio de una oferta de personal docente y posibles colaboradores, así como con intercambios académicos en el campo del estudio de las religiones y las culturas.

Creo que a nivel de Iglesia tenemos que «globalizarnos», es decir, ser realmente católicos, para dar consistencia a una labor de Iglesia prioritaria. Necesitamos por tanto colaboradores.

Finalmente, decir que la colaboración se traduce también en términos financieros. Necesitamos crear una «Asociación de Amigos del PISAI» para recaudar fondos que nos permitan promover actividades extra-académicas de carácter interreligioso e intercultural, que nos permita enriquecer las actividades del instituto. Necesitamos por tanto donaciones.

Algunos de los profesores --muchos de ellos Padres Blancos-- son considerados autoridades mundiales en el Islam. ¿Cree que son suficientemente conocidos en el ambiente católico?

P. Ayuso: Sí, como decía, tenemos una serie de profesores que han marcado un hito en la historia de esta institución. El mérito creo que está en la seriedad y en el rigor científico que han sabido cultivar y promover durante su servicio académico.

Este esfuerzo realizado durante largos años les ha abierto, con autoridad y respeto, las puertas de la interreligiosidad e interculturalidad hacia nuestros amigos y amigas musulmanes.

Muchos de ellos son Padres Blancos. Por citar uno, menciono al Padre Michel Lagarde, M. Afr., premio UNESCO 2005 de la Cultura Árabe. Creo que son bien conocidos en ambiente católico, pero probablemente su conocimiento sea mayormente difundido en ambiente arabe-musulmán.

¿Ha notado un auge de estudiantes desde que el Islam está en el centro de la atención mundial?

P. Ayuso: No en la cantidad pero si en la procedencia. Hoy continuamos a tener un grupo de unos 50 estudiantes para los ciclos de licenciatura y doctorado. Hay que tener en cuenta que el PISAI es un centro de excelencia, es decir de estudios muy especializados.

La labor de la Iglesia en el campo del diálogo ha permitido que de todas las partes del mundo algunos estudiantes sean enviados a estudiar al PISAI como previa preparación pastoral para ejercer una función en el campo del diálogo en sus diócesis de origen o en sus propias comunidades.

Es una satisfacción encontrar en nuestros desplazamientos por el mundo a antiguos alumnos del PISAI que son responsables de centros para el diálogo, sea a nivel local, diocesano, regional o nacional, etc.

Desde sus inicios el PISAI cuenta con unos 1.300 estudiantes, que han sido preparados para el diálogo interreligioso e intercultural.

Evidentemente, la actualidad del Islam, como centro de la atención social, debería conllevar un auge de estudiantes, pero a veces se tiene la impresión de que el interés se concentra más en la información que en la formación. Hoy la formación es absolutamente necesaria.

¿Cómo puede contribuir el PISAI al diálogo interreligioso e intercultural?

P. Ayuso: El PISAI sigue siendo un punto de referencia en el ámbito del diálogo entre las culturas y las religiones, ofreciendo un renovado impulso a los estudios árabes e islámicos, con la finalidad de contribuir a un mayor conocimiento y comprensión recíprocos, cada vez más necesarios en el mundo en el que vivimos.

Como institución de Iglesia y recordando las palabras de Benedicto XVI --nuestro futuro depende del diálogo con el Islam--, la contribución del PISAI seguirán dando sus frutos, como lo ha venido haciendo siempre desde su humilde pero significativa creación.

lunes, noviembre 13, 2006

Lo que el viento nos dejó

Lo que el viento nos dejó

Permalink 13.11.06 @ 17:07:07. Archivado en Europa, España, Energías renovables

Es totalmente absurdo que en Europa se consuma la escandalosa cantidad de energía no renovable y contaminante que se consume por el momento.

Es más absurdo todavía que no se aprovechen con mayor atención, sabiduría y pasión las energías renovables y no contaminantes que nos ofrece generosamente nuestra madre naturaleza.

En este tema, de vital importancia para nuestra salud y para nuestra economía, muchos europeos se comportan como bebés anormales, que no tienen al nacer el impulso natural de acudir a la fuente generosa de ternura y de alimento de los pechos de su madre.

A todos nos ha sucedido más de una vez el observar e incluso oler, en mi caso con sorpresa, irritación y vergüenza, que en el hotel de las costas euromeridionales donde nos albergábamos, cuyo mayor reclamo publicitario era la fidelidad del sol, el calor para el agua de los grifos y de la piscina se producía mediante gasoil, mientras que era posible quemarse los pies con el calor solar que almacenaba el suelo de todos los exteriores y era necesario emplear crema solar para evitar quemarse la piel.

También nos ha sucedido a todos, por poca imaginación que tengamos, el admirar la formidable eficacia del viento, para empujar nuestros barcos de vela y para impulsar las palas de nuestros molinos. A veces nos preguntamos por qué tenemos tan poco empleada esta energía del viento, que permitió a los españoles descubrir América, con sus sencillas carabelas, y a innumerables generaciones de molineros moler los granos de nuestro pan cotidiano con sus elementales molinos de viento.

¿Cómo es posible que hasta hace muy poco hayamos renunciado a mejorar nuestras técnicas mecánicas, para explotar lo mejor posible la energía gratuita y limpia del viento, y nos hayamos convertido en esclavos de los voraces y contaminantes motores a explosión?

Aún más, ¿cómo es posible que hayamos preferido las guerras, para alimentar de combustible expoliado nuestros motores, a la paz de esta energía gratuita y natural que ya nos sirve para respirar? ¿Cuánto tiempo hemos perdido antes de percatarnos que esta energía expoliada ponía en peligro nuestra propia existencia, transformando en irrespirables los vientos vitales de nuestro planeta?

He aquí algunas razones que deben inclinarnos a favorecer, aún más de lo que lo hacemos, el desarrollo de los parques eólicos en España:

* España tiene un gran potencial de energía eólica. Se estima que el potencial para la producción de energía eólica a nivel nacional sobrepasa los 15.000 MW (equivalente a 10 o 12 centrales nucleares estándar).
* Las regiones más ventosas tienen una conformación geográfica ideal para la instalación de parques eólicos.
* El desarrollo de parques eólicos a escala industrial genera numerosos puestos de trabajo en los sectores de fabricación, ingeniería y mantenimiento.
* Hoy en día, la producción de energía eólica es una industria madura. Los aerogeneradores son robustos, fiables, con maquinaria de alta vida útil (30 años), como resultado de un largo proceso de aprendizaje.
* Los fabricantes daneses, alemanes y estadounidenses están ahora invirtiendo decididamente en España, por ser el mercado de mayor y más rápido crecimiento potencial.
* La industria española está produciendo sus propios aerogeneradores, que se comercializan ya por todo el mundo.
* La producción de energía eólica no es contaminante (ningún agente químico, ninguna emisión de calor ni de CO2, ningún residuo, ninguna radiación, ningún riesgo de transporte de materias primas), suficientemente constante y fiable
* El coste de producción de la electricidad proveniente del recurso eólico ha caído considerablemente y es hoy competitivo.

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LA ENERGÍA EÓLICA EN ESPAÑA.
Datos procurados por la Asociación de Promotores y Productores de Energía Eólica de Andalucía: APREAN

España tiene un gran potencial de energía eólica. La combinación del centro de altas presiones de las Azores y los centros de bajas presiones que se forman en varios puntos del Golfo de Vizcaya, genera frecuentes vientos de intensidad media y alta sobre el país, con una dirección dominante Norte / Noroeste.

Además, las regiones más ventosas, tales como Navarra, Aragón, Castilla, Asturias, etc., tienen una conformación geográfica ideal para la instalación de parques eólicos como, por ejemplo, muchas mesetas de elevación media, tierras baldías llanas no habitadas y de fácil acceso a los emplazamientos en construcción. Se estima que el potencial para la producción de energía eólica a nivel nacional sobrepasa los 15.000 MW (equivalente a 10 o 12 centrales nucleares estándar).

Es más, es conocido que el desarrollo de parques eólicos a escala industrial genera numerosos puestos de trabajo en los sectores de fabricación, ingeniería y mantenimiento. Este auténtico “regalo del cielo” es claramente bienvenido por las autoridades nacionales y regionales españolas, dado que una buena parte de las actividades productivas regionales están fuera de mercado y en regresión (minas de carbón, industria del acero,…)

Hoy en día, la producción de energía eólica es una industria madura. Los aerogeneradores son robustos, fiables, con maquinaria de alta vida útil (30 años), como resultado de un largo proceso de aprendizaje en países como Dinamarca. A lo largo de los últimos 15 años, los daneses han introducido algunas innovaciones en los mejores y más probados equipos básicos y en tecnologías provenientes de la industria naval y de la maquinaria agrícola. Sus generadores se producen a escala industrial.

Los fabricantes daneses están ahora invirtiendo decididamente en España, el mercado de mayor y más rápido crecimiento potencial. Otros fabricantes alemanes y estadounidenses se han incorporado también al mercado español, con unas máquinas de tecnología excelente y en algunos casos más eficiente.

Y, finalmente, también la industria española está produciendo sus propios aerogeneradores, que se comercializan ya por todo el mundo en fuerte competencia con los fabricados por los países anteriormente citados.

La producción de energía eólica no es contaminante (ningún agente químico, ninguna emisión de calor ni de CO2, ningún residuo, ninguna radiación, ningún riesgo de transporte de materias primas), suficientemente constante y fiable. Ofrece la excepcional ventaja de preservar la integridad y la vocación original de la tierra sobre la que se implanta.

Debido fundamentalmente a los avances tecnológicos, el coste de producción de la electricidad proveniente del recurso eólico ha caído considerablemente y es hoy competitivo con las grandes plantas de gas de ciclo combinado, que se considera producen al coste más bajo, para velocidades medias de viento superiores a 8 m/s.

jueves, noviembre 09, 2006

Facultad teológica granadina 1/2

Facultad teológica granadina 1/2

Permalink 09.11.06 @ 21:20:00. Archivado en Universidades, Religiones

La prueba de incomprensible incomprensión administrativa que sufren por el momento mis compañeros y hermanos jesuitas de la Facultad teológica granadina, me hace pensar en las terribles pruebas que sufrió el padre Pedro Arrupe al final de su vida.

Las causas de esta sorprendente prueba, venida de la curia arzobispal, son prácticamente las mismas que las pruebas, venidas de la curia vaticana, que inclinaron a Pedro Arrupe a renunciar a su generalato.

En un caso como en el otro se ignora o no se comprende en su justa medida la vocación propia del espíritu ignaciano, una de cuyas características esenciales es la intrepidez en la tarea a la hora de asumir misiones heroicas.

Considero a Pedro Arrupe, en cuanto general emblemático de los jesuitas actuales, como el mejor intérprete del espíritu ignaciano, en el contexto del siglo que ha hecho posible la autodestrucción física de la humanidad por la energía nuclear, al mismo tiempo que su mayor envilecimiento, al negar sus derechos más sagrados a las personas y a pueblos enteros. Uno de sus méritos incontestables ha consistido en llevar la obra educativa de los jesuitas a los medios más olvidados y menos favorecidos de la familia humana actual.

La Congregación General XXXII (1974‑1975) animó a los jesuitas a «participar activamente en el gran debate de nuestro tiempo: la promoción de la fe y la lucha por la justicia ». Arrupe estaba convencido de que los jesuitas debían estar en la frontera de este mundo. Que debían estar más comprometidos con la vida y sobre todo caminar con los margina­dos de este mundo, dialogar con los no creyen­tes, insertarse con el mundo obrero, sentarse con los intelectuales, acercarse a los jóvenes.

Arrupe era un hombre crítico con esta sociedad. Viajero por medio mundo, supo relativizar las parti­cularidades culturales para sentir el dolor humano allí donde se manifestaba. Intuyó que la injusticia existente, que la desigualdad en países ricos y países pobres tiene su raíz última en un elemento cultural: en la cultura basada en el dinero, en el poder. Que vivimos en una cultura de la ceguera y del olvido. En una cultura que hace ciegos a los humanos ante la realidad dolorosa de la historia y en una cultura del olvido, que pretende negar la realidad tozuda de los errores del pasado.

El artículo que sigue del padre Sequeiros San Román, escrito hace cinco años, con ocasión del décimo aniversario de la muerte del padre Pedro Arrupe, explica con perfecta claridad y humilde franqueza las verdaderas causas de una y de otra incomprensión.

El padre Sequeiros es profesor de la Facultad de Teología de Granada,
catedrático universitario de Paleontología en situación de excedencia, presidente de la Sociedad Española de Paleontología (1994- 1997) y miembro de INHIGEO (Comisión de la UNESCO para la Historia de la Geología).

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Granada, los jesuitas y Arrupe.
En el décimo aniversario de la muerte del padre Pedro Arrupe

Por Leandro SEQUEIROS SAN ROMÁN, S.J.,
Profesor de la Facultad teológica granadina.

En la madrugada del 5 de febrero del año 1991, ha hecho ahora diez años, falleció el padre Pedro Arrupe. Se extinguió plácidamente en la enfermería de la Curia Generalicia de los jesuitas en Roma, junto al Vaticano. Durante estos años, los jesuitas hemos ocultado con pudor su figura. Fue un hombre discutido. Como todos los humanos, tuvo errores. Pero pasados estos diez años, se tiene perspectiva suficiente para intentar situarlo en el lugar que le corresponde. Pero hay más: la presencia actual de los jesuitas en Granada no se puede entender sin aludir a su figura y a la dinámica que creó. Será necesario tomar la historia desde más atrás.

En septiembre del año 1554, viviendo aún San Ignacio de Loyola, la Compañía de Jesús abre un colegio en la ciudad de Granada. En los últimos años del siglo XVI se transformará en una de las instituciones universitarias más importantes que tuvo Granada: el colegio de San Pablo. En él se establecieron las cátedras de Lógica, Filosofía y Teología. Posteriormente la Compañía promovió la fundación del colegio de los Santos Apóstoles Bartolomé y Santiago como centro universitario. Otros jesuitas trabajaban con los enfermos, los pobres y los presos. La expulsión de los jesuitas de España en 1767 terminó esta etapa de presencia de la Orden fundada por San Ignacio.

Pero ¿cuál es la realidad de los jesuitas hoy en Granada? En nuestra ciudad viven y trabajan desarrollando su propia misión eclesial nada menos que 81 jesuitas. Están distribuidos por la ciudad en cinco comunidades. De ellas, la más numerosa con mucho es la de Cartuja, en la que viven 42. De ellos, una gran parte son hombres beneméritos que ya están jubilados. El resto desarrolla una gran actividad tanto en instituciones de la Compañía (Facultad de Teología, Residencia del Sagrado Corazón, Colegio Mayor Loyola, Centro Suárez...) como desde otras plataformas (desde la Universidad hasta Almanjáyar, pasando por la Asociación Pro Derechos Humanos, por Granada Acoge, etc.).

Tal vez la institución más característica, el buque insignia de la Compañía de Jesús en la ciudad es la Facultad de Teología, en el Campus Universitario de Cartuja. En 1894, en el Cercado Alto de Cartuja, inicia sus actividades con la creación de un centro de formación para estudiantes jesuitas. Ahí está el germen de lo que es la actual Facultad. Desde entonces, en Cartuja se han formado cientos de jesuitas, de sacerdotes de las diócesis de Granada y Guadix, así como de otras diócesis andaluzas y miembros de muchas órdenes y congregaciones religiosas. Desde los años setenta inician también sus estudios los primeros laicos que cursan Teología. Hasta el momento, es la única Facultad de Teología que existe desde Madrid hasta el Sur de la Península.

«¡Cuánto habéis cambiado!», nos dicen con frecuencia los amigos. Pero esta exclamación puede interpretarse de muchas maneras. Para algunas personas, puede contener un cierto sentido de reproche, cuando no de amargura. Pero para otros, esta expresión significa el respaldo a unos intentos de presencia social diferente en el mundo de hoy. Tal vez sea éste el elemento más característico de los jesuitas en Granada y en el mundo. Pero esto no viene solo. El cambio en la actitud, las tareas, la visión del mundo y la presencia más social de los jesuitas se debe en gran parte al espíritu de un hombre que desapareció hace diez años: el padre Pedro Arrupe.

En 1965, cuando el Concilio Vaticano II estaba aún en marcha, Pedro Arrupe, provincial entonces de los jesuitas en Japón, asumió la difícil misión de animar, orientar, estimular, conducir hacia los horizontes del Concilio a la Orden fundada por San Ignacio. Arrupe fue general de la Compañía de Jesús durante 18 años (largos y penosos para él), en una época muy difícil de la historia del mundo y de la Iglesia católica. En esta época la Compañía tuvo una de las épocas más creativas de su historia. Pero también unas graves crisis internas. Todo cambio genera tensiones y resistencias. La Congregación General XXXII (1974‑1975) animó a los jesuitas a «participar activamente en el gran debate de nuestro tiempo: la promoción de la fe y la lucha por la justicia ». Arrupe estaba convencido de que los jesuitas debían estar en la frontera de este mundo. Que debían estar más comprometidos con la vida y sobre todo caminar con los margina­dos de este mundo, dialogar con los no creyen­tes, insertarse con el mundo obrero, sentarse con los intelectuales, acercarse a los jóvenes.

Pero estas tareas no se hacían desde fuera, desde la periferia. Una de sus palabras más repe­tidas era la inculturación. Se refería al esfuer­zo que debían hacer los jesuitas para sumer­girse en la realidad social y desde ella refor­marla con palabras, sentimientos y acciones de la cultura en la que vivían la experiencia del seguimiento de Jesús de Nazaret.

Pero el ser humano tiene un límite de resis­tencia. Incluso Arrupe, que parecía hecho de acero. El 7 de agosto del año 1981, cuando regre­sa de un viaje por Asia Oriental, sufre una trom­bosis cerebral en el aeropuerto de Fiumicino, de Roma. El 3 de septiembre de 1983 la Congre­gación General XXXIII acepta la renuncia del padre Arrupe como prepósito general de la Com­pañía de Jesús.

Dos elementos destacan en el empeño de Arru­pe para la Compañía de Jesús: en primer lugar, su amor a la Iglesia. Que no es servil, sino creativo. La Iglesia está al servicio del Evan­gelio y al servicio del mundo. En este sentido, el amor a la Iglesia se expresa en el amor al mundo y a la vida. Por otra parte, Arrupe era un hombre crítico con esta sociedad. Viajero por medio mundo, supo relativizar las parti­cularidades culturales para sentir el dolor humano allí donde se manifestaba. Intuyó que la injusticia existente, que la desigualdad en países ricos y países pobres tiene su raíz última en un elemento cultural: en la cultura basada en el dinero, en el poder. Que vivimos en una cultura de la ceguera y del olvido. En una cultura que hace ciegos a los humanos ante la realidad dolorosa de la historia y en una cultura del olvido, que pretende negar la realidad tozuda de los errores del pasado. Tal vez ahora, diez años más tarde, Arrupe sigue vivo en todos aquellos que intentan crear en nuestra sociedad una cultura más solidaria defensora de los derechos humanos.

IDEAL • JUEVES 8 DE FEBRERO DE 2001 • OPINIÓN: http://www.jesuitas.es/Sequeiros.htm

Tribuna Abierta

martes, noviembre 07, 2006

Europeos desdentados

Europeos desdentados

Permalink 07.11.06 @ 18:45:00. Archivado en Europa, Ética

¡No solamente los ancianos!

Entre un 10 y un 15% de la población está completamente desdentada en Bélgica y un 39% tiene una prótesis dental total o parcial.

Aunque este tipo de problemas es más frecuente en los ancianos, algunos estudios consideran que en la población con una edad de 45 a 54 años, un 12% no tienen ya ningún diente natural, 9% tienen dificultades para masticar y casi una persona sobre dos tiene una prótesis dental (1). Además se estima en un 9% el número de personas que renuncian a la adquisición de una prótesis dental y en un 26% el número de personas que renuncian más generalmente a los cuidados dentales (2).

Si esta es la situación en Bélgica, país clasificado como uno de los más afortunados de Europa en el plano de la asistencia sanitaria, ¿cuál debe de ser la situación en el resto de los países de la Unión Europea?

Mientras que en Bélgica se ha limitado el número de candidatos a la licenciatura en dentistería en las Universidades, para frenar el exceso de la oferta profesional, en otros países hay una falta alarmante de dentistas.

Ahora bien, si a pesar del exceso de dentistas hay tantos belgas total o parcialmente desdentados, esto indica que el problema de la dentistería no es solamente económico, sino dentológico y ético. Dentológico, para la profesión, que no goza precisamente de buena fama, sobre todo en el tema de las prótesis dentales, y ético para el común de los mortales, que constata diariamente que los dentistas no sólo les arrancan los dientes y los euros, sino también el pelo.

Si esto les sucede a los belgas, les dejo imaginar a ustedes qué les sucede al resto de los europeos.

Siento decirles que, si no tomamos cartas en el asunto, dentro de poco todos los europeos, al sonreír, bastante acomplejados, mostraremos al resto del mundo que, muy a pesar nuestro, estamos desdentados.

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Los excluidos de las prótesis dentales
Entrevista: Joëlle Delvaux; adaptación y traducción: Salvador García Bardón.

En Bélgica, un 39% de la población tiene una prótesis dental parcial o total. Pero los criterios para beneficiarse de un reembolso por el seguro de enfermedad excluyen a muchísimas personas, que deben entonces o bien gastar centenares de euros para pagar su prótesis dental o simplemente renunciar. Una situación que denuncia el servicio social de la “Mutualidad cristiana”, que hace un llamamiento para que la política de prevención no olvide los cuidados indispensables.

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Encuentro con Sarga Jacquinet, responsable del servicio social en la ANMC (Alliance Nationale des Mutualités Chrétiennes ‘Alianza Nacional de las Mutualidades Cristianas’).

Foto: Es bastante frecuente en Bélgica que las personas
deban gastar entre 800 y 1200 euros
por una prótesis dental
.

En Marcha: Los servicios sociales de las mutualidades están en primera línea, para detectar e indicar las dificultades recurrentes encontradas por los pacientes (3). El acceso a las prótesis dentales parece un problema especialmente agudo para toda una serie de personas. ¿Qué constatan sobre el terreno?

Sarga Jacquinet: Concretamente, un número considerable de personas, especialmente en los medios sociales desfavorecidos, no entran en las condiciones de edad y de derogaciones para poder beneficiarse de un reembolso de su prótesis dental por el seguro de enfermedad. Por otra parte, los pacientes se enfrentan con elecciones complejas e inseguras ante las técnicas y materiales que les son propuestos por los expertos, a precios extremadamente variables, mientras que el reembolso por el seguro obligatorio es global. Esta dificultad es agravada por el hecho de que ¡cerca del 50% de los dentistas no están concertados oficialmente!

Según los expedientes que hemos visto, ¡no es raro que las personas deban gastar entre 800 y 1200 euros por una prótesis dental! Para las familias o las personas con ingresos limitados, esta suma es obviamente demasiado pesada a asumir, tanto más que hacen frente al mismo tiempo a otros gastos que no pueden evitar o prorrogar (pensión alimenticia, reembolso de deudas, otros gastos médicos, etc.). En muchas situaciones, la persona (parcialmente) desdentada se obliga finalmente a renunciar a su prótesis dental. Ahora bien, las prótesis dentales contribuyen a restablecer la fisonomía, la elocución, la masticación y más globalmente, pero no menos significativamente, el bienestar de la persona, su aprecio de sí misma, y por consiguiente, sus oportunidades de integración socio-profesional.

EM.: El reembolso de las prótesis dentales por el seguro de enfermedad ¿no es pues adecuado? ¿Por qué?

SJ: En materia de prótesis dentales parciales o totales, la intervención del seguro de enfermedad sólo está prevista para los mayores de 50 años o más. Algunas derogaciones a este límite de edad están previstas en un cierto número de situaciones sanitarias, dignas de interés y bajo algunas condiciones.

Es necesario reconocer que el reciente descenso del límite de edad para las prótesis dentales totales (de 60 a 50 años) ya ha permitido solucionar un número bastante importante de situaciones preocupantes. Pero el examen más preciso de las derogaciones previstas al criterio de edad, permite entrever que este criterio cede claramente la prioridad a las razones puramente médicas en el origen de la pérdida o de la extracción de los dientes: enfermedades colorectales, quimioterapia, intervenciones deterioradoras del sistema digestivo, desventaja persistente que vuelve imposible conservar una higiene oral correcta, ausencia congénita o hereditaria de múltiples dientes, etc.

Esta lista restrictiva permite muy probablemente evitar un aumento demasiado sensible del presupuesto consagrado a los cuidados dentales y demuestra la preocupación del legislador por concientizar al paciente sobre su responsabilidad personal. Pero esta evidencia plantea sin embargo un problema, y merece un debate social, ético y político. En efecto, es la primera vez que se condiciona el reembolso de la asistencia sanitaria al comportamiento adecuado del paciente. En este caso, ¡éste no será reembolsado por su prótesis dental si se juzga responsable de la pérdida anticipada de sus dientes!

EM.: Esta responsabilización es efectivamente desafiante. Es como si se quisiera castigar o penalizar a las personas que no pudieron beneficiarse de las campañas de prevención. Se sabe con todo que el capital dental está muy desigualmente repartido, tanto por razones hereditarias como por razones sociales.

SJ: Es absolutamente verdad. ¡Responsibilizar al paciente con relación a su capital dental es en sí una buena cosa! ¡Más vale prevenir que curar! Pero la prevención es, por esencia, una estrategia sanitaria encaminada a reducir a largo plazo los costes para el paciente y para la colectividad. La prioridad a la prevención no puede sin embargo conducir a los “menos- afortunados”, en el plano dental, a verse rechazar cuidados considerados hoy como indispensables. Esta conclusión es tanto más evidente cuanto que las campañas de prevención no afectan necesariamente al público al que deberían concernir prioritariamente. Sabemos que incluso cuando la gratuidad está asegurada, la persona vacila demasiado tiempo, ¡tal es la fuerza del recelo que considera el mundo de la odontología como poco transparente y con fama de muy costoso! Los precios no están anunciados y abordar un debate sobre el precio es aún un tabú para muchos pacientes. Sin contar que, para familias víctimas de dificultades múltiples, deber negociar un precio es difícil y las remite a una representación negativa de ellas mismas que nos resulta difícil comprender.

EM.: Ofrecer la gratuidad (reembolso al 100% de la tarifa acordada oficialmente) de los cuidados dentales para todos los niños menores de 12 años es, a pesar de todo, una buena medida preventiva.

SJ: Sí, pero este nuevo derecho, sin acompañamiento y sensibilización de las poblaciones con riesgo, no bastará probablemente para responsibilizar a cada niño, con la ayuda de sus padres, para que preserve su capital dental el mayor tiempo posible; tan persistente es la convicción de que el dentista duele mucho y cuesta caro, idea de autoprotección que está ampliamente extendida, especialmente en estas poblaciones.

Respecto a situaciones socioeconómicas precarias, incluso la gratuidad de los cuidados no aparece ya como incentiva, tanto ha cedido progresivamente el paso el reflejo preventivo, en cualquier ámbito que sea, a la urgencia de lo diario.

¿Cómo, por lo tanto, acompañar eficazmente este nuevo derecho? ¿Cómo difundir una información accesible y específica? Estos son retos importantes si no se quiere que la prevención conduzca a una política de salud elitista, reforzando el capital-salud de los ricos con buena salud y excluyendo a los enfermos pobres.

Se podría, por ejemplo, enviar un correo personalizado a todos los niños que no se han beneficiado al menos de una visita al dentista durante el año anterior. Esta medida podría por otra parte ampliarse a todos los adolescentes y adultos, por lo que se refiere al examen anual oral preventivo.

EM.: Volvamos de nuevo a la cuestión de la responsabilidad del paciente en la pérdida de sus dientes. Cuando se observa de más cerca la lista de las condiciones médicas para beneficiarse del reembolso de una prótesis dental antes de los 50 años, se ve que algunas enfermedades como el alcoholismo y la toxicomanía no se mencionan.

SJ: Efectivamente. Todo funciona como si algunas patologías disculparan al enfermo y otras no. Sentimos que, sobre este terreno, el discurso de responsabilización es un discurso sobre todo culpabilizador. Así pues, el alcoholismo y la toxicomanía aparecen hoy como enfermedades donde la responsabilidad del paciente se comprometería aún más que en otras. ¿Se está tan seguro de esto? Y en caso afirmativo, ¿es suficiente esta razón para excluir a estas personas de una restauración de su auto-aprecio, cuya función es indispensable en el marco de la revalorización social?

EM: ¿Qué proponen concretamente?

SJ: En primerísimo lugar, abogamos para que se amplíe el campo de las derogaciones a todas las patologías que pueden conducir a un deterioro precoz de la dentición. En otras palabras, ¿la prioridad no debe ser también el responder a las situaciones donde la ausencia de dientes, cualquiera que sea el motivo, se revele desventajosa para la persona, en el marco de su bienestar personal y de su plena participación social?

Se deberían también evaluar aún más los costes ocultos de la ausencia de dentición sana (dificultad de alimentación, riesgo de infecciones, dificultad en el mercado del empleo, aislamiento social, depresión, etc.) en comparación con las ventajas y los costes de una política menos económica y más orientada a largo plazo.

Por otro lado, deben aportarse soluciones a los enfermos que los dentistas denominan en su jerga propia los pacientes del “cuarto grado”, que son aquellos cuyo estado dental es de tal grvedad, que la ausencia de cuidados y soluciones duraderos puede conducir a patologías mucho más graves (agujeros óseos en la mandíbula, infecciones que pueden provocar complicaciones cardíacas, renales, etc.). Estos enfermos - ¿más responsables que otros?- y que la sociedad sigue ignorando y excluyendo, incluidos los cuidados de primera necesidad, reclaman toda nuestro atención y requieren nuestra solidaridad.

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Notas

(1) Investigación de la salud mediante entrevistas, Bélgica 2004 - Instituto Científico de la Salud Pública.

(2) Barómetro social 2000: “accesibilidad y aplazamiento de la asistencia sanitaria” - Unión nacional de mutualidades socialistas.

(3) Los servicios sociales regionales del MC han creado un grupo de trabajo que tiene por objetivo la recopilación, el análisis y el seguimiento de las señales de alarma, es decir, de las dificultades recurrentes encontradas por los usuarios de servicios sociales. Desde el mes de abril de 2003, la comisión se aplicó al tratamiento de las dificultades financieras de acceso a las prótesis dentales e identificó en este marco a 39 personas en gran dificultad.

lunes, noviembre 06, 2006

¿"Moza de pelo en pecho" en El Quijote?

¿"Moza de pelo en pecho" en El Quijote?

Permalink 06.11.06 @ 16:40:00. Archivado en El Quijote

La edición de Bruselas de 1607, cuyo sentido crítico no pone en duda ningún editor, descarta esta corrección, introducida a partir de la 3.ª ed. de Cuesta, reenforzando el texto de la editio princeps de 1605. Así pues, Sancho no califica a Dulcinea de "moza de pelo en pecho", sino de "moza de pelo en pelo", I.25.48.

moza… de pelo en pelo: 'valiente, pero sin ningún aderezo'. En la ed. pr. Sancho dice de Dulcinea que es moza… de pelo en pelo, I.25.48.

Muchos editores siguen la enmienda de la 3.ª ed. de Cuesta, donde se lee: moza… de pelo en pecho, locución cuyo significado es: 'valiente' :: 'que no se asusta ante los peligros o dificultades'.

A nuestro entender, como al entender del editor bruselense, no es imposible que una vez más Sancho (Cervantes) haya empleado una locución popular reemplazando la palabra que no le convenía («pecho») por otra («pelo»), tomada de una locución en parte parecida y en parte diferente, con el fin de que el efecto producido fuera heredero de los sentidos de ambas locuciones.

Como Dulcinea era con todo una mujer (en cuyos pechos no caben sin desdoro ni pelos ni miradas), aunque con olorcillo algo hombruno, «con el mucho ejercicio», I.31.14, Sancho decide reemplazar la palabra «pecho» por la palabra «pelo», lo que da: moza… de pelo en pelo, lo cual hace que la nueva locución herede el sentido de las dos que la han hecho posible: 'valiente, pero sin ningún aderezo': «Estar en pelo o entregar en pelo la bestia, es darla sin ningún aderezo.», Cov. 859.b.25.

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He aquí nuestra lectura de la réplica de Sancho, en la página 245 de la edición bruselense de 1607:

46. —¡Ta, ta! —dijo Sancho—. ¿Que la hija de Lorenzo Corchuelo es la señora Dulcinea del Toboso, llamada por otro nombre Aldonza Lorenzo?
47. —Ésa es—dijo don Quijote—, y es la que merece ser señora de todo el Universo.
48. —Bien la conozco—dijo Sancho—, y sé decir que tira tan bien una barra como el más forzudo zagal de todo el pueblo. ¡Vive el Dador, que es moza de chapa, hecha y derecha y de pelo en pelo, y que puede sacar la barba del lodo a cualquier caballero andante, o por andar, que la tuviere por señora! ¡Oh hideputa, qué rejo que tiene, y qué voz! Sé decir que se puso un día encima del campanario del aldea a llamar unos zagales suyos que andaban en un barbecho de su padre, y aunque estaban de allí más de media legua, así la oyeron como si estuvieran al pie de la torre. Y lo mejor que tiene es que no es nada melindrosa, porque tiene mucho de cortesana: con todos se burla y de todo hace mueca y donaire. Ahora digo, señor Caballero de la Triste Figura, que no solamente puede y debe vuestra merced hacer locuras por ella, sino que, con justo título, puede desesperarse y ahorcarse; que nadie habrá que lo sepa que no diga que hizo demasiado de bien, puesto que le lleve el diablo. Y querría ya verme en camino, sólo por vella; que ha muchos días que no la veo, y debe de estar ya trocada; porque gasta mucho la faz de las mujeres andar siempre al campo, al sol y al aire. Y confieso a vuestra merced una verdad, señor don Quijote: que hasta aquí he estado en una grande ignorancia; que pensaba bien y fielmente que la señora Dulcinea debía de ser alguna princesa de quien vuestra merced estaba enamorado, o alguna persona tal, que mereciese los ricos presentes que vuestra merced le ha enviado, ...

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El feminismo argentino ha dado recientemente un eficaz sentido paródico a la locución nominal chica de pelo en pecho, que hasta hace poco era, en lenguaje coloquial, un eufemismo para referirse a un hombre afeminado. He aquí una explicación reciente del sentido innovador de esta locución paródica por Moira Soto, en Página/12:

Viernes, 14 de Julio de 2006
talk show

Chicas de pelo en pecho
Por Moira Soto

Ni transexuales ni transformistas ni travestis: sólo actrices componiendo personajes masculinos con buenos recursos y con el claro objetivo de poner de manifiesto, con humor paródico, el sexismo cotidiano, los más rancios estereotipos machistas, la misoginia naturalizada y también ¿por qué no? algunas simpáticas técnicas de seducción cantada. No se trata pues del recurso habitual del personaje femenino de ficción que se traviste para conseguir algo, sino de chicas haciendo de varones de pelo en pecho, en la cara en algunos casos: hinchas de fútbol, marines, un juez bien argentino, cantantes de distinto registro.
Etc.

Cometen un evidente anacronismo semántico los editores y comentadores que atribuyen a la modernidad de Cervantes cualquiera de estos dos sentidos. Aunque esta modernidad es indiscutible, no hay por qué transformarla en la panacea universal de la modernización.