miércoles, junio 13, 2007

ETA sin careta, 2/6

ETA sin careta, 2/6

Permalink 13.06.07 @ 08:52:45. Archivado en Europa, España, Sociogenética, Ética, Pro justitia et libertate

He aquí, en tres entregas sucesivas, la explicación detallada de cómo fue, según Aizpeolea, el diálogo del gobierno socialista con ETA. Nuestro lector habitual podrá reconocer la coincidencia de los datos capitales de esta explicación con nuestras propias hipótesis explicativas en los diferentes momentos de los hechos narrados.

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Así fue el diálogo con ETA

por LUIS R. AIZPEOLEA

21 de junio de 2005: se inicia el diálogo con ETA en un hotel de Ginebra (Suiza). Josu Ternera acude a la cita con Eguiguren con un libro de su interlocutor bajo el brazo. El 14 de julio de 2005, 22 días después de iniciar sus conversaciones, Eguiguren y Ternera están de acuerdo: ETA anunciará un alto el fuego indefinido y permanente. En noviembre de 2005 hay una nueva ronda de reuniones en las afueras de Oslo. Los servicios secretos noruegos garantizan la seguridad. Se ratifican los acuerdos de julio.

El 21 de junio de 2005 se encontraron en el hotel Wilson de Ginebra (Suiza) el dirigente histórico de ETA, José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera, y el presidente del Partido Socialista de Euskadi (PSE), Jesús Eguiguren. Ternera acudió a la cita con un ejemplar de un libro de Eguiguren publicado cinco años antes, Los últimos españoles sin patria (y sin libertad), en cuyo prólogo apuntaba las claves para hallar una solución al terrorismo en Euskadi. Si el Gobierno estaba dispuesto a suscribir lo que decía el prólogo de su libro, le dijo Ternera, podría llegarse a un final de la violencia.

Ya se conocían. Habían coincidido en el Parlamento vasco en la legislatura anterior, antes de que Josu Ternera huyese, abandonando su escaño parlamentario para evitar el regreso a prisión. La presencia en Zúrich de Ternera, de 58 años, supuso para Eguiguren toda una garantía. Sabía que era un dirigente histórico de la antigua ETA militar, amigo de su fallecido número uno, José Miguel Beñarán, Argala, con quien participó en el atentado mortal contra el presidente franquista Luis Carrero Blanco, en diciembre de 1973. Eguiguren, algo más joven, euskaldún como Ternera, es un intelectual de izquierdas, un hombre de la universidad, que empezó a militar en el socialismo desde muy joven y llegó a ser presidente del Parlamento vasco.

Aquella cita fue el comienzo de las conversaciones entre el Gobierno y ETA que culminaron, nueve meses después, en el alto el fuego permanente de la banda, el 22 de marzo de 2006. Sin embargo, antes de que los dos negociadores se reuniesen en Suiza, hubo cuatro años de trabajo lento y delicado, muchas horas de conversaciones entre el propio Eguiguren y el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi. Un laborioso esfuerzo que ETA, con la formalización del regreso al terrorismo, de anuncio del fin de su "alto el fuego permanente", arrojó por la borda el pasado martes, perdiendo así la mejor oportunidad que ha tenido nunca para acabar, de manera dialogada, y salvando la cara, con sus más de 40 años de violencia.

Ese trabajo empezó en 2002, cuando José María Aznar estaba en La Moncloa. ETA mantenía aún su campaña de atentados, reiniciada en enero de 2000, tras la ruptura de la tregua de 1998. La situación política en el País Vasco era irrespirable, y no sólo por las amenazas de la banda terrorista, sino también por la agria confrontación entre los gobiernos de Aznar y de Juan José Ibarretxe.

Las conversaciones de Eguiguren y Arnaldo Otegi -que coincidieron también en la Cámara vasca y que fueron propiciadas por un amigo común, José Luis Egea, ex consejero socialista del Gobierno vasco- se iniciaron en un caserío de Elgoibar (Guipúzcoa), propiedad de un amigo del líder de Batasuna, y continuaron en Azpeitia tras descubrirlas el Centro Nacional de Inteligencia. Todavía eran los tiempos de Aznar. Lo primero que se hizo en aquellas conversaciones preliminares fue un análisis de los fracasos de las treguas anteriores de ETA.

Aquellos contactos se producían mientras en Irlanda del Norte avanzaban las negociaciones que culminarían este mismo año con el Sinn Fein de Gerry Adams y sus enemigos irreconciliables, los extremistas protestantes del reverendo Ian Paisley, compartiendo gobierno. Aunque a Otegi y Eguiguren les servía de estímulo la buena marcha que habían tomado las negociaciones en Irlanda del Norte, a raíz del acuerdo de Stormont de 1998, el dirigente socialista nunca fue partidario de utilizar el Ulster como referente. Prefería remitirse a modelos históricos más cercanos. Eguiguren es un profesor especializado en historia. No le costó entenderse con Otegi sobre esa base.

La doble negociación

Sin embargo, la clave que permitió avanzar fue el análisis crítico que los dos interlocutores hicieron de los procesos de paz fallidos y las conclusiones a las que llegaron. El prólogo del libro de Eguiguren, que Josu Ternera llevaría años después a su primera cita en Ginebra, ya avanza la necesidad de separar en Euskadi el proceso de paz y el político. Su mezcla había sido la clave del fracaso de las conversaciones de Argel de 1989, el primer intento de envergadura por lograr el final de ETA por la vía del diálogo.

El Gobierno de Felipe González dejó entonces claro a ETA que no estaba dispuesto a mantener una negociación política con una banda armada. Tenía una base de apoyo, el Pacto de Ajuria Enea, de enero de 1988, que permitía al Gobierno negociar una solución para los presos de ETA a cambio del cese de la violencia, pero no cuestiones políticas que corresponden a los partidos. A ese compromiso se remitió el Ejecutivo para rechazar las pretensiones de ETA, que rompió la tregua a los dos meses de declararla.

Eguiguren y Otegi, a la vista del error del pasado, coincidieron en abrir una doble negociación separada. Gobierno y ETA abordarían la negociación sobre la base de canjear paz por presos y los partidos vascos decidirían, en una segunda mesa, el futuro político de Euskadi. La necesidad de reformar el Estatuto de Gernika, defendida por todas las formaciones vascas, a excepción del PP, ofrecía la oportunidad de incorporar a Batasuna al juego político. Antes tenía que recuperar la legalidad.

La llamada del cardenal

Llegados a ese punto, Eguiguren y Otegi comprendieron que su trabajo había llegado a un límite. Creían que debían ser el Gobierno y ETA quienes les relevasen. Eguiguren se había limitado a informar de sus gestiones a Patxi López, secretario general del PSE. Ante la proximidad de las elecciones generales de marzo de 2004, decidieron esperar a los resultados. Fue en esas fechas, muy poco antes de los comicios, cuando el PSE notificó al secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, el resultado de las conversaciones con Batasuna.

Una vez celebradas las elecciones, Zapatero, investido presidente del Gobierno, decidió que fuese el nuevo portavoz socialista en el Congreso (y hoy ministro del Interior), Alfredo Pérez Rubalcaba, quien controlase las conversaciones. ETA llevaba por entonces un año sin matar.

A su vez, Eguiguren y Otegi se habían planteado la necesidad de encontrar un intermediario que facilitase la relación entre el Gobierno y ETA. Pensaron en el cardenal vasco-francés residente en el Vaticano Roger Etchegaray. Eguiguren contactó con él a través de François Maitia, por entonces concejal del Partido Socialista Francés (PSF) en una pedanía de Saint Jean Pied de Port, hoy vicepresidente del Consejo de Las Landas, y amigo común de los dos negociadores.

El cardenal llamó por teléfono a Eguiguren y se citaron en Roma el 22 de mayo de 2004, el mismo día que el Príncipe Felipe y Leticia Ortiz se casaron en Madrid. Desafortunadamente, Etchegaray rechazó la petición, con el argumento de que el Vaticano no podía comprometerse en un asunto de esta naturaleza.

martes, junio 12, 2007

ETA sin careta, 1/6

ETA sin careta, 1/6

Permalink 12.06.07 @ 11:43:00. Archivado en España, Sociogenética, Ética, Pro justitia et libertate

A todos nos gustaría conocer cuál es la deriva que van a tomar los acontecimientos tras la ruptura del alto el fuego de ETA.

La respuesta más ambiciosa de signo socialista, aunque no la única ni la mejor, pues existe la inteligente réplica de Rosa DÍEZ, que prueba los excesos del partidismo acrítico del Autor de esta respuesta, nos la procura Luis R. AIZPEOLEA, primero respondiendo a cuatro preguntas capitales y luego explicando en detalle cómo fue el diálogo del gobierno socialista con ETA.

Calidad de nuestro testigo

Como invita a pensarlo su apellido, Luis R. AIZPEOLEA, es vasco tanto de familia como de nacimiento, condición sociogenética de origen que completa al nivel más alto su formación universitaria en el seno de la prestigiosa universidad jesuita vasca de Deusto. Nació en San Sebastián (Guipúzcoa) y es licenciado en Ciencias Empresariales por la ESTE de San Sebastián (Universidad de Deusto). Está epecializado en periodismo político. A finales de los años setenta trabajó como redactor de temas políticos vascos en el diario Egin y en el semanario ERE. En la década de los ochenta fue cronista político del Diario Vasco, de San Sebastián. En noviembre de 1989 se incorporó como redactor político a El País, donde ejerció durante dos años como jefe de la sección de Nacional.

Perspectiva de nuestro testigo

No conviene olvidar en ningún momento que el punto de vista adoptado por el Autor de cualquier narración condiciona radicalmente el relato, tal como aparece tanto en la boca de su narrador, que es ya la primera de sus criaturas, como en las bocas del resto de sus personajes, todos gestados en su propio vientre diegético. Ninguna confesión de fe de parte del autor nos obliga a dimitir de nuestro espíritu crítico, si queremos aprovechar de su relato lo que auténticamente puede tener de verídico.

Hechas estas aclaraciones, debo recordar inmediatamente que el punto de vista del periodista, que no historiador, Luis R. Aizpeolea es la de un partidario declarado de José Luis Rodríguez Zapatero.

He aquí su argumentación de esta perspectiva como se la confió a OTR/PRESS el propio Luis R. AIZPEOLEA:

El periodista Luis R. Aizpeolea realiza una crónica política avalada por sus años de experiencia como redactor político y habla de la trayectoria de José Luis Rodríguez Zapatero desde 1996 hasta su llegada a La Moncloa en 'Ciudadano Zapatero' (Editorial Espejo de Tinta), un libro en el que desvela detalles inéditos del actual presidente del Gobierno, un hombre "muy natural" y "posmoderno" cuya victoria el 14 de marzo de 2004 en las elecciones generales ha supuesto para España, según el autor, "el triunfo de la sencillez política frente a la soberbia" de los ocho años del Ejecutivo Aznar.

"La victoria de Zapatero es el triunfo de la sencillez política frente a la soberbia. Las encuestas decían que el 14-M ganaría Rajoy y el trato hacia Zapatero por parte del PP era y sigue siendo muy insultante. En modo alguno fue como la pelea entre David y Goliat", explica a OTR/Press Aizpeolea, que desarrolla actualmente su labor periodística en el diario 'El País', además de ser colaborador de CNN y de la revista vasca 'Cuadernos de Alzate'.

Y así lo plasma en este libro, donde dedica capítulos a temas como el primer día de Zapatero en La Moncloa, la retirada de las tropas de Irak, las diferencias con Felipe González, su etapa como responsable de Administraciones Públicas en el Congreso cuando el PSOE estaba en la oposición, el problema del terrorismo o la cuestión territorial.

Aizpeolea, quien subraya que 'Ciudadano Zapatero' no es un libro precipitado, habla en él de la trayectoria del actual presidente del Ejecutivo, a quien conoció en 1996. "Me pareció importante contar lo que sucede desde entonces hasta ahora para que no quede tapado", explica el autor, que pretende desbancar la idea generalizada de que Zapatero nació políticamente el 21 de julio de 2000, cuando ganó la Secretaría General del PSOE.

Comencemos por las cuatro preguntas, que le han planteado J.C. Osta y Mario Toledo de Periodista Digital:

¿Cuál es su impresión de la deriva que van a tomar los acontecimientos tras la ruptura del alto el fuego de ETA?

En este momento estamos en una situación francamente complicada y ante muchas incertidumbres porque no sabemos por donde va a atacar la banda terrorista, sólo sabemos que va a atacar. Sabemos también que el comunicado es duro porque habla de que están abiertos todos los frentes. Esto es un eufemismo para decir que pueden pegar por cualquier lado.

¿Usted cómo cree que “pegarán”?

Bueno, las especulaciones apuntan a que posiblemente sean más bien acciones espectaculares más que asesinatos individuales. Pero, en cualquier caso, es una incertidumbre.

¿Por qué se declara la tregua justo después de las elecciones municipales?

Hombre, yo creo que hay una explicación: han esperado a ver qué pasaba con las listas de ANV. Hay que tener en cuenta que la mayoría de sus listas habían sido eliminadas, pero quedaban pendientes la mitad de ANV, donde hay gente que ha estado en las corrientes de Batasuna, y han esperado a conocer los resultados. Y luego también, y me parece todavía más importante, han buscado el pretexto de la eliminación de las listas para que sus bases entiendan la vuelta a los atentados.

¿Qué salida le queda ahora al Gobierno de Zapatero?

Yo creo que el Gobierno va a actuar como siempre, con el Estado de Derecho en la mano. No hay que olvidar que en plena tregua ha habido 92 detenciones de terroristas. Van a seguir apretando a la banda terrorista y, algo muy importante, buscar el aislamiento político de la banda y para eso es fundamental conseguir la unidad de los partidos políticos.
Rubalcaba ahora ya no deja irse a su casa a De Juana Chaos. El ministro Bermejo sale diciendo que hay que tener en cuenta las nuevas circunstancias en relación a las listas de ANV…
Eso es simplemente adaptarse a la situación política. Es decir, ya no estamos como estábamos antes. Antes había un alto el fuego permanente, que se acaba de romper, y entonces los mecanismos del Estado de Derecho se tienen que tensar mucho más.

Pasemos ahora a su explicación detallada de cómo fue el diálogo del gobierno socialista con ETA.

domingo, junio 10, 2007

La Democracia contra el autismo etarra

La Democracia contra el autismo etarra

Permalink 10.06.07 @ 19:47:00. Archivado en Europa, España, Sociogenética, Ética, Pro justitia et libertate

En este año de 2007 se cumple el 30º aniversario de El peine del viento, una de las obras más importantes del escultor vasco Eduardo Chillida, que explica así el mensaje que desea trasmitir con esta realización tan emblemática como alegórica de la existencia plural vasca: "Los hombres somos de un lugar. Es muy importante que tengamos las raíces en un sitio, pero lo ideal es que nuestros brazos lleguen a todo el mundo, que nos valgan las ideas de cualquier cultura. Los hombres somos como árboles con los brazos abiertos".

Comentario plural de la imagen: Quizá sea el ensamblaje con el mar y las rocas lo que hizo que El peine del viento obtuviera desde el primer momento el premio más importante para un artista: el favor y el fervor popular. En un paraje privilegiado para la contemplación del mar, al final de la playa donostiarra de Ondarreta, Eduardo Chillida (San Sebastián, 1924) ha creado un espacio de preguntas y respuestas que ha quedado integrado rápidamente entre las grandes señas de identidad de la ciudad. El 'Peine del Viento', donde el horizonte, las olas y el mar se funden con lo sagrado, con el arte y con lo vasco, se consolida como una de las grandes obras artísticas de estos últimos 30 años.

El autismo de ETA contradice el pluralismo vasco

El autismo de "ETA ha dejado sin credibilidad cualquier oferta de tregua y ya sólo vale un "cese unilateral, definitivo e incondicional de la violencia". Así interpreto yo la declaración de Patxi Zabaleta, líder de Aralar.

Sombras y luces de la negociación fallida

Coincido con Antonio Elorza, catedrático de Ciencia Política, al ver en la negociación fallida un contraste acusado entre sombras y luces. Por eso, más bien que acusar a sus agentes gubernamentales como traidores y a la oposición como infalible frente a los fallos del gobierno, me aplico a subrayar tanto las luces como las sombras y las sombras como las luces, para intentar una lectura justa de un hecho que acaba de pasar a la historia.

Comienzo por señalar con Antonio Elorza, como ya lo hice en su día, que la tenue luz del comienzo de la negociación se vio muy pronto oscurecida por la opción zapadora de Zapatero, que consistió en no informar con veracidad a la opinión pública del mal augurio representado por la pronta aparición de signos bien elocuentes del doble juego de ETA:

La negociación estaba plenamente justificada de existir datos fehacientes, que el Gobierno debía poseer acerca de una ETA dispuesta a imitar al IRA. Pero hubiera sido preciso reaccionar, e informar con veracidad a la opinión pública, del mal augurio representado por la pronta aparición de signos bien elocuentes del doble juego de ETA. Zapatero y Rubalcaba los ignoraron, desautorizando cualquier crítica. Además, a partir de agosto estaban obligados a ver nuestros gobernantes que entre los objetivos reafirmados de ETA, territorialidad y autodeterminación, y la Constitución de 1978 existía un abismo insalvable. ¿De qué podía discutir entonces una mesa política?

Enorme sombra: la labor de zapa ha puesto en peligro el Estado de Derecho

A pesar de todo ello, Zapatero se empeñó en seguir, incluso soterradamente a partir del 30-D, con efectos a cual más negativo para el Estado de Derecho, desde el rayo que aún no cesa sobre De Juana, hasta la presencia electoral de ANV convertida en máscara no disimulada de Batasuna. La justicia ha de ser ciega, pero no en ese sentido. Hubo evidencias incuestionables e indicios más que suficientes para plantear ante el Supremo la ilegalización del muerto político resucitado por Batasuna. No quiso hacerse. Y una vez pasado el filtro de las elecciones por el partido-testaferro, regresa el terror. Zapatero sentencia: "ETA vuelve a equivocarse". Sin comentarios...

Los negociadores zapadores ignoraron el autismo de ETA

Cuando únicamente restaba proceder a una negociación que llevara a desaparecer a ETA, los negociadores gubernamentales no lo hicieron, sino que le dieron oxígeno. Por eso tenemos ahora no solamente una ETA rearmada, con comandos operativos, con dinero y con voluntad de matar, sino también el reenfuerzo del apoyo ciudadano sin sentido críico con una falsa ANV legalizada y controlando ayuntamientos.

¿Cómo neutralizar la violencia autista etarra?

La única fuerza con la posibilidad de neutralizar la violencia etarra es la democracia, cuya realidad concreta es el conjunto unitario de todos los demócratas. Ahora bien, la eficacia de la democracia contra la violencia depende tanto de la mayoría que detenta actualmente el poder como de la oposición, que lo mismo puede sumarse al esfuerzo como hacerlo imposible con su evental obstrucción sistemática.

¿Qué debe hacer el poder?

Lo que constituye el lado claro de su acción es que debe volver con determinación a las acciones preventiva y punitiva frente al terror. Pero, por desgracia, este cuadro luminoso está actualmente cargado de sombras, ya que para actuar en este sentido, el poder debería tener a todos los demócratas a su lado, situación actualmente inexistente.

Ahora bien, a la vista del enroque en sus posiciones, sin sombra de autocrítica y claros reflejos autoritarios frente a cualquier disconforme, no cabe esperar del presidente cambios significativos. Ni siquiera ha aprendido que el diálogo con el terror es una trampa para la democracia, de no tener como única meta la autodisolución de la banda.

¿Qué debe hacer la oposición?

La gran sombra del momento es que las voces más audibles del PP piden elecciones anticipadas. Confiemos en que haya en este mismo partido quienes disfruren de luz para ver que es una solución pésima la de votar a la sombra de ETA. Más allá de este atisbo de luz, lo luminosamente necesario es un nuevo curso, difícil de alcanzar sin el hoy imposible relevo en el vértice del PSOE y en la Moncloa:

Un primer soplo de optimismo podría venir de la eventual reconstrucción de una convergencia antiterrorista, ahora a partir del triángulo Gobierno-PP-PNV.

De nuevo la sombra:

Claro que si Zapatero sigue entregado de cara al futuro al mito del "diálogo" como única solución, y a su guerra con el no menos belicoso PP, sólo cabe confiar en que tenga éxito la pinza policial favorecida por Sarkozy.

Soñemos con Antonio Elorza en que las sombras se disipen en favor de la luz plena.

He aquí este sueño:

El PP se olvida de las oportunidades electorales brindadas por un fracaso de ZP ante ETA, y se abre a una reedición ampliada del acuerdo antiterrorista, con un PNV que ya no es el de hace seis años, reconociendo el pleno derecho del Gobierno a dirigir la orquesta, siempre que las grandes decisiones sean objeto de consulta o refrendo inmediato. Amén de autocrítica sobre las calumnias y los silencios tras el 11-M. Por su parte, Zapatero se compromete a definir una estrategia más allá de tratar de convencernos de su bondad y acierto no recompensados, con una hoja de ruta que fije los límites de las eventuales concesiones políticas y penitenciarias del Gobierno, abandonando el lenguaje ambiguo que aún caracterizó a su declaración del martes ("el futuro de los vascos depende y dependerá de ellos mismos"). Renunciará a toda ingerencia o presión sobre el poder judicial. Dejará asimismo claro que volvería a negociar, pero sólo cuando ETA anuncie sinceramente su voluntad de autodisolverse. Asumirá que existe el principio de responsabilidad política...

Ecos inertextuales unitarios de este sueño

Agotado el proceso de paz, el PSOE, el PP y el PNV, en lugar de enzarzarse en una serie interminable de reproches sobre la vuelta de ETA a la violencia, deberían unirse mediante un nuevo pacto que renueve el compromiso de dejar la política antiterrorista al margen de la contienda electoral y que esté abierto a todas las otras fuerzas democráticas que quieran incorporarse al mismo. Hay que abandonar el frentismo del año 2000 e incorporar a todos los partidos que estén dispuestos a ello. Si además del PNV se incorporan fuerzas como CiU e IU, tanto mejor.

Es insensato seguir alimentando las esperanzas de ETA y debilitando al Estado con el discurso de que el Gobierno estaba dispuesto a rendirse, o que el Gobierno ha salvado a ETA de una derrota segura. Esos argumentos no se sostienen. No había base alguna para sospechar que ETA pudiera conseguir una victoria sobre el Estado justo cuando su actividad criminal era la más baja de su historia. Igualmente, resulta difícil de creer que ETA hubiera permanecido tanto tiempo inactiva si el Gobierno no hubiera mostrado su disposición a hablar. Si en los últimos cuatro años la actividad asesina de ETA ha sido la más baja desde 1968, ha sido por la expectativa de llegar a un acuerdo con el Gobierno.

Habría que abandonar todos los análisis tendenciosos e implausibles. Cuando las fuerzas políticas vuelvan a unirse, incluyendo a los nacionalistas, ETA lo tendrá todo perdido. Es imprescindible, en este sentido, situar en sus justos términos la amenaza que hoy constituye el terrorismo vasco. Si el Gobierno ha fracasado con el proceso de paz es, entre otras razones, porque no ha conseguido persuadir a la ciudadanía de que estamos en la fase final de ETA. Un final convulso, pero no por ello menos definitivo.

El presidente ha concretado ese frente contra ETA como "la determinación de la sociedad española para defender sus valores e instituciones, la acción del Gobierno para combatir el terrorismo con todos los instrumentos del Estado de Derecho, la eficacia y el trabajo sacrificado de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la acción perseverante de la Justicia, la cooperación internacional, operativa y política, la solidaridad de los españoles con las víctimas".

A su juicio, la banda terrorista "tendrá que doblegarse ante la democracia" porque "no tiene otra salida, no tendrá otro final". A partir de esa "constatación inapelable", ha considerado que "es más irracional que nunca su apuesta por la violencia, más destructivo su delirio, más estéril el dolor que puede causar, más inútil prolongar su existencia, más temerario retornar a sus periodos más negros".

Zapatero ha hecho hincapié además en que los violentos están más aislados que nunca en Euskadi, en España y en el mundo, y ha aventurado que los demócratas, todos juntos, ganarán el desafío que se les plantea.

El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, ha asegurado en una entrevista en la Cadena Ser que "la sociedad vasca está harta de ETA" porque son "muchas décadas soportando la intolerancia de un grupo que pretende imponer un proyecto político que no puede llevar a cabo a través de los votos, y que lo quiere hacer mediante la violencia".

El dirigente nacionalista ha tachado la estrategia de ETA de "fascismo puro" y ha dicho que como indica la palabra misma de terrorismo, la banda sólo trata de "amedrentar, generar miedo y frustración".

jueves, junio 07, 2007

Que ETA respete su "alto el fuego permanente"

Que ETA respete su "alto el fuego permanente"

Permalink 07.06.07 @ 15:43:02. Archivado en España, Sociogenética, Pro pace, Ética, Pro justitia et libertate

La ONU, como defensora de la comunidad internacional de todos los pueblos de la tierra, debe velar para que todos y cada uno de estos pueblos, tengan o no tengan el estatuto de estados, cumplan su palabra de compromiso con los valores humanos que hacen posible la existencia, la integridad y la dignidad de las personas dentro de la comunidad internacional.

La preocupación por los derechos humanos fue una de las razones principales para la creación de las Naciones Unidas. Uno de los logros más destacados de la ONU es la "Declaración Universal de los Derechos Humanos", cuya solemne proclamación tuvo lugar en 1948.

La carta de sus fundadores declara expresamente que:

“Los Propósitos de las Naciones Unidas son:

1) Mantener la paz y la seguridad internacionales [...]

2) Fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos [...]

3) Realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales”.

Durante su primera visita oficial a España, Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, ha pedido solemnemente a ETA que mantenga el "alto el fuego permanente" que prometió el 22 de marzo de 2006:

"Denuncio la violencia en términos inequívocos y estoy seguro de que toda la comunidad internacional le respalda. No hay pretexto ni justificación para los actos terroristas... Apremio a ETA para que redoble sus esfuerzos y mantenga este alto el fuego... Cualesquiera que sean las diferencias de opinión, es necesario que todos los conflictos se resuelvan por medios pacíficos. No puede haber diálogo si hay violencia".

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Imagen: Manifestación de abertzales contra la ruptura de la tregua- LUIS ALBERTO GARCÍA

Varios centenares de dirigentes y militantes del sindicato nacionalista ELA, el mayor de Euskadi, se concentraron ayer durante 15 minutos en el centro de Bilbao para deplorar la ruptura del alto el fuego etarra. La protesta, la primera en las calles vascas tras el anuncio de la banda, estuvo encabezada por una pancarta con el lema, en euskera, Porque somos abertzales y trabajadores. No estamos de acuerdo. El líder de ELA, José Elorrieta, consideró la decisión de la banda un "gravísimo error"

El País.

martes, junio 05, 2007

Feminicidios, 2/2

Feminicidios, 2/2

Permalink 05.06.07 @ 20:04:00. Archivado en Sociogenética, Antropología conyugal, Ética, Pro justitia et libertate

Toda una personalidad en el feminismo latinoamericano, Marcela Lagarde es hoy legisladora y preside la Comisión especial de la Cámara de Diputados que da seguimiento a las investigaciones sobre el feminicidio en México. Sus ideas buscan dejar huella en las políticas públicas.

Antropóloga y feminista, ha sido elegida como diputada del parlamento mexicano en los últimos comicios de ese país. Lagarde, catedrática en la Universidad Nacional Autónoma de México, lleva más de treinta años luchando por la causa de las mujeres; proviene del Partido Comunista Mexicano y se ha presentado como independiente en las listas del Partido de la Revolución Democrática (PRD)

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Marcela Lagarde: Una feminista contra el feminicidio
por Jorge Alonso
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Las luchas sociales son grupales. Su éxito depende de la contundencia de la grupalidad. No obstante, en todas las luchas surgen personalidades que les imprimen determinadas características, por lo que conviene examinar estos liderazgos. Hoy quiero destacar la trayectoria de una feminista que, entre otros muchos méritos, tiene el de impulsar en México y en América Latina una importante lucha contra el feminicidio . Se trata de Marcela Lagarde, a quien los lectores de Envío ya conocen porque en sus páginas apareció su texto “Las mujeres queremos el poder” (marzo 2001).

DESDE LA CÁMARA,
IMPULSAR LA EQUIDAD

Es la primera vez en la historia del poder legislativo mexicano que, por méritos propios, una destacada feminista acepta ser candidata externa del PRD. Alcanzó una curul en la Cámara de Diputados en la legislatura que inició a mediados de 2003. Desde el feminismo se ha criticado firmemente al Poder Legislativo como un espacio de patriarcalismo misógino donde se toman decisiones verticales. La propia Marcela Lagarde sabía que las mujeres que alcanzaban cargos en el gobierno o en los congresos lo hacían por procesos partidistas, donde los liderazgos de las mujeres se desarrollan en medio de tensiones muy grandes entre quienes están dentro y quienes no pertenecen a ellos.

No obstante, Marcela Lagarde consideró que desde la Cámara de Diputados se podía impulsar la equidad con la perspectiva de género e irradiar una visión transformadora de género. Y se decidió a participar en la revisión de políticas públicas, con acciones afirmativas luchando por la paridad de oportunidades entre hombres y mujeres y exigiendo del gobierno un verdadero compromiso hacia la población femenina. Se propuso más específicamente contribuir al esclarecimiento de los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez e impulsar la transparencia en el uso de los recursos del Instituto Nacional de las Mujeres.

Se integró a la Comisión de Equidad y Género y una de sus primeras acciones como diputada fue proponer un punto de acuerdo para solicitar a las autoridades panistas del estado de Baja California que cumplieran las recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en el caso de Paulina Ramírez, una niña que había sido violada y a quien las autoridades le obligaron a tener el niño fruto de esa violación. En la Cámara de Diputados consiguió la presidencia de la comisión especial que da seguimiento a las investigaciones relacionadas con el feminicidio y a la procuración de justicia vinculada. Su desempeño en esta presidencia ha recibido el reconocimiento de propios y ajenos.

LOS CAUTIVERIOS
DE LAS MUJERES

En su juventud, Marcela Lagarde fue militante del Partido Comunista. Se formó como antropóloga y desde muy temprana edad militó en las filas del feminismo. Como académica, ha enseñado en la Universidad Nacional Autónoma de México. Es autora de muchos libros y de más de un centenar de artículos académicos que han tenido mucha repercusión en la teoría y en la práctica del feminismo. Coordinó los talleres Casandra de antropología feminista y es colaboradora de grupos y redes feministas de centros e institutos de la mujer en México, América Latina y España. En la ONU es asesora en los análisis de género. También participa en organismos de cooperación internacional y es parte de consejos editoriales de revistas feministas mexicanas
y españolas.

Hace quince años publicó un libro que se ha hecho clásico, “Los cautiverios de las mujeres: madresposas, monjas, putas, presas y locas”, que ha tenido que ser reeditado varias veces por la gran demanda que ha tenido. En él analiza a fondo los diversos cautiverios que sufren las mujeres. Lagarde construyó la categoría “cautiverio” para sintetizar el hecho cultural que define el estado en que sobreviven oprimidas las mujeres en la sociedad patriarcal. Estos cautiverios producen sufrimiento, conflictos, contrariedades y dolor. Sin embargo, y a semejanza de la reinterpretación que Albert Camus hizo del eterno castigado Sísifo, hay mujeres que encuentran la falsa salida de imaginarse y sentirse dichosas en sus cautiverios.

Así como las mujeres son diversas, diversos son también sus cautiverios. Desde esta perspectiva, Marcela Lagarde ha revisado la historia de las mujeres, destacando su relación con el poder, para concluir que a las mujeres les urgen liderazgos y que en todo el mundo están en condiciones de emergencia. Requieren de más poder para que se les reconozcan y respeten sus derechos. En este contexto, la democracia consiste también en la creación de condiciones que permitan a las mujeres vivir como ciudadanas.

EL FEMINISMO
NO ES EXCLUYENTE

Marcela Lagarde ha enfatizado que el paradigma feminista no es excluyente, pues desde el feminismo las mujeres construyen alternativas no sólo para las mujeres, también para los varones. Sostiene que las alternativas en la historia no son oposiciones binarias y que eliminar el patriarcado no implica la instauración del matriarcado. Ha hecho ver que lo sustantivo en el relato antropológico ha sido la constatación de las maneras en que mujeres y hombres son la más sofisticada de las creaciones culturales. Esto es lo que la ha llevado a oponerse al etnocentrismo racista, clasista y sexista.

Es central en su pensamiento que las desigualdades sociales entre hombres y mujeres no están determinadas biológicamente, sino socialmente construidas. Hay hombres que han entendido las vivencias individuales y colectivas de las mujeres y hombres que han asumido un compromiso por esta alternativa y conducen a la construcción de un nuevo orden simbólico liberador y profundamente democrático.

LA SORORIDAD:
UN CONCEPTO CRUCIAL

Marcela Lagarde ha incursionado en la aculturación feminista desde una reflexión antropológica sobre la transmisión de las concepciones, valores, conocimientos, prácticas y experiencias de las feministas en condiciones de hegemonía patriarcal. Constata que las mujeres participan en minoría, ilegitimadas y desautorizadas en la creación de un paradigma histórico reconstructivo, a la vez que alternativo, aunque advierte también que los procesos no son lineales y progresivos y se dan retrocesos y avances.

Otro de sus fundamentales planteamientos ha sido destacar -frente al concepto-lema de “fraternidad” proveniente de la Revolución Francesa- la “sororidad”, que significa el reconocimiento y la unidad de las mujeres en su actuación pública. Un encuentro entre las mujeres con el que se va construyendo una alternativa compartida y un apoyo para transformar la vida de cada mujer. Es un concepto que lleva implícita la modificación de los condicionamientos de género. Cuando las mujeres logran esa sororidad, esa conexión, establecen una afirmación identitaria. Si no se desarrolla una conciencia de género, tampoco se puede lograr una identidad positiva y sólo así es posible superar la carencia de poder de las mujeres y crear espacios de solidaridad.

LOS MIEDOS
Y EL EMPODERAMIENTO

Marcela Lagarde ha profundizado en los miedos de las mujeres: a la libertad, a tomar decisiones, a la soledad y ha hecho ver cómo en particular el miedo a la soledad ha sido un gran impedimento en la construcción de autonomía. Según su teoría, no habrá autonomía entre las mujeres si no se revoluciona la manera de pensar y el contenido de los pensamientos. Insiste en formular claves feministas para la autoestima de las mujeres, poniendo en primer lugar la conciencia y la identidad de género.

Considera que hay en cada mujer un proceso personal en la formación de su conciencia e identidad feminista y en la transmisión de todo esto a la sociedad y a las instituciones. Entre las claves de esta identidad, destaca el empoderamiento como fundamental para adquirir autonomía y fuerza. El empoderamiento es una categoría analítica que plantea la necesidad del acceso de las mujeres al poder, pero no al poder establecido, sino a los poderes positivos para la vida de las mujeres. Este empoderamiento permite deconstruir y desarticular la opresión y remontar y crear alternativas. El empoderamiento posibilita que las mujeres se vayan haciendo de recursos, bienes, habilidades, capacidades y espacios a favor de su propia vida. No se trata de un poder ajeno a la persona, de algo externo, sino de procesos en los que las mujeres internalizan su propio poder. Se trata de una manera de ser, vivir, pensar, actuar y sentir.

Pero, para que se dé este empoderamiento de género individual tiene que haber un proceso de empoderamiento de género colectivo y social. Se trata de articular una construcción social colectiva con una apropiación individual subjetiva. Esto tiene que ver con un conjunto de capacidades de las mujeres para enfrentar como género sus específicas problemáticas. Este empoderamiento permite a las mujeres salir del cautiverio impuesto por los hombres y crear espacios para una identificación positiva entre ellas. Para lograrlo es menester una concientización y un aprendizaje práctico. Marcela Lagarde también ha llamado la atención sobre las claves feministas para la negociación en el amor.

POR LOS LIDERAZGOS
FEMENINOS

Como militante, Marcela Lagarde se ha empeñado en la construcción de una democracia genérica, en donde prevalezca la justicia, el respeto y la solidaridad entre hombres y mujeres y se ha propuesto hacer verdad la igualdad que se proclama legalmente. Para ello, impulsa que las mujeres redimensionen políticamente su identidad de género. Para vivir una democracia social resulta urgente el reconocimiento y respeto de los derechos de las mujeres y que las mujeres legitimen su identidad de género como dimensión que justifica su participación política, para luego politizar esa identidad y establecer liderazgos que asuman las causas de las mujeres. Las mujeres requieren configurar liderazgos específicos. Marcela Lagarde ha estudiado cómo pueden originarse los liderazgos femeninos, cómo se desarrollan y cómo se vencen los obstáculos. Y ha detectado que hay que sanear también las relaciones generacionales, pues en la sociedad patriarcal las mujeres adultas tienden a ejercer poderes autoritarios sobre las más jóvenes.

Como pieza integral de su quehacer académico y militante en el feminismo, Marcela Lagarde optó por ser diputada de la izquierda mexicana. Está empeñada en mostrar que las leyes no son neutrales y que detrás de la aplicación del marco jurídico establecido se oculta la discriminación contra las mujeres. También ha denunciado las condiciones de discriminación en que trabajan las legisladoras.

TIPIFICAR EL DELITO
DE FEMINICIDIO

Desde la presidencia de la comisión especial de la Cámara de Diputados para dar seguimiento a las investigaciones relacionadas con el feminicidio ha demandado castigo para quienes por omisión, negligencia o colusión permitieron los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez.

Pero no se ha limitado a los crímenes ocurridos en esa ciudad. Ha impulsado la investigación de feminicidios en todo el país, exigiendo que a los huérfanos y huérfanas de las mujeres asesinadas se les asegure su desarrollo.

Como legisladora, una de sus iniciativas más importantes ha sido proponer la aprobación de disposiciones legales que tipifiquen el delito de feminicidio. Califica al feminicidio como un crimen de Estado que se produce tanto en condiciones de guerra como de paz. Y reflexiona que es en la inexistencia de un estado de derecho y en sus fracturas donde se reproducen la violencia sin límite y los asesinatos sin castigo y donde se favorece la impunidad.

Ha señalado los casos de secuestros y desapariciones de niñas y mujeres en un cuadro de colapso institucional, hablando incluso de genocidio contra las mujeres cuando las condiciones históricas generan prácticas sociales que permiten continuos atentados contra la integridad, el desarrollo, la salud, las libertades y la vida de las mujeres en manos de conocidos y de desconocidos, de violentos y violadores, de asesinos individuales y grupales, ocasionales o profesionales. Estos crímenes, seriales o individuales, tienen en común el considerar a las mujeres como objetos usables, prescindibles, maltratables y desechables.

CRÍMENES DE ODIO
CONTRA LAS MUJERES

Explica Marcela Lagarde que los feminicidios son crímenes de odio contra las mujeres, crímenes misóginos acunados en una enorme tolerancia social y estatal ante la violencia genérica.

Esa perversidad está alentada por la impunidad, alimentada por pésimas investigaciones, averiguaciones mal integradas, encargados de la persecución del crimen que son dolosos o misóginos y que desatienden las denuncias de las víctimas, jueces misóginos para quienes la vida de las mujeres es secundaria o que muestran un claro sesgo descalificador y culpabilizador de las mujeres. Al feminicidio contribuyen de manera criminal el silencio, la omisión, la negligencia y la colusión de autoridades encargadas de prevenir y erradicar esos crímenes.

Hay feminicidio cuando el Estado no da garantías a las mujeres y no les crea condiciones de seguridad para sus vidas en la comunidad, en la casa y en los espacios de trabajo, de tránsito o de esparcimiento. Suceden los feminicidios cuando las autoridades no realizan con eficiencia sus funciones para prevenirlos, evitarlos y sancionarlos. El ambiente ideológico y social del machismo y la misoginia alientan estos crímenes.

VIOLENCIA DE GÉNERO:
UNA PRIORIDAD MUNDIAL

Marcela Lagarde sostiene que la erradicación de la violencia contra las mujeres ocupa hoy un sitio prioritario en la conciencia política de las mujeres, en la agenda democrática de cada país y en el mundo. Según sus ideas, la violencia de género, esa violencia que padecen las mujeres por el hecho de serlo, sintetiza formas de violencia sexista y misógina, clasista, etárea, racista, ideológica, religiosa, identitaria y política.

Esa violencia se incuba en la sociedad y en el Estado por la inequidad genérica patriarcal, por la falta de democracia y de desarrollo y porque las instituciones se encuentran rebasadas por la falta de políticas públicas adecuadas. La violencia de género pretende mantener a las mujeres en desventaja y desigualdad en el mundo; permite excluir a las mujeres del acceso a los bienes, recursos y oportunidades; contribuye a desvalorizar, denigrar y amedrentar a las mujeres; y reproduce el dominio patriarcal. La violencia de género contra las mujeres recrea la supremacía de género de los hombres sobre las mujeres.

Desde una perspectiva feminista, Marcela Lagarde coloca la violencia de género como un problema político para México, América Latina y el mundo entero. Se opone a los conceptos misóginos como el de “crimen pasional” y llama a definir jurídicamente la violencia sexual -la violación, el estupro, el incesto, el acoso-, la violencia conyugal y familiar, la violencia callejera, y otras formas de violencia de género -laboral, patrimonial, intelectual, simbólica, lingüística, económica, jurídica y política-.

Siempre ha dado relieve a las mujeres de distintos países que dan vida a la cultura feminista al denunciar la opresión de género y crear una conciencia crítica sobre la condición de las mujeres, resaltando la discriminación, la marginación, la explotación y la enajenación genéricas. Marcela Lagarde rechaza la falsa creencia sobre la inevitabilidad de la violencia de género, considerándola un atentado a los derechos humanos de las mujeres y uno de los más graves problemas sociales, de urgente atención en nuestro tiempo.

LAS MUJERES
HAN ABIERTO ESPACIOS

Haciendo una síntesis histórica, Marcela Lagarde considera que las mujeres han ido abriendo espacios, creando oportunidades y participando en los más diversos ámbitos de la sociedad, la cultura y la política. Desde su experiencia, considera que las mujeres han dado vida a la construcción democrática, pues al denunciar y combatir la opresión de género han aportado elementos para crear una conciencia crítica.

Han contribuido a nombrar y a definir la discriminación, la marginación, la explotación y la enajenación genérica, y como fruto de estos esfuerzos la condena y la lucha contra la violencia hacia las mujeres tiene hoy un sitio prioritario en la agenda política y democrática de los países. Por medio de investigaciones científicas se ha ido creando en la conciencia de las mujeres un paradigma para diferenciar las distintas formas de violencia, para erradicar los conceptos misóginos, y para definir jurídicamente la violencia sexual.

SU INICIATIVA LEGISLATIVA
SOBRE EL FEMINICIDIO

Marcela Lagarde argumenta que el asesinato, la violación, la desaparición forzada y la tortura contra mujeres son delitos que la mayoría de los países han estado incluyendo en la normatividad penal para sancionarlos. Como legisladora, exhorta a que se evite que a la muerte violenta se agregue la ausencia de justicia.

Su iniciativa legislativa ha propuesto la creación de un nuevo título en el código federal penal mexicano sobre delitos de género en el que se aborde el feminicidio bajo la consideración de que es un delito que se ha generalizado. Propone su tipificación como un delito permanente y continuo. Aduce que esa tipificación contribuirá a eliminar el silencio social y la falta de acciones concretas.

Su propuesta contiene esta formulación: “a quien atente, sin importar la finalidad de la acción, en contra de la vida, la dignidad, la integridad física o mental de mujeres en una determinada comunidad o región donde de manera recurrente se hubieran cometido estos delitos, se le impondrá una pena de 20 a 40 años, además de las penas que corresponden por los delitos cometidos (homicidio, desaparición forzada, secuestro, violación, mutilación, lesiones graves, trata de personas, tráfico de personas, tortura, abuso sexual, prostitución forzada, esterilización forzada, discriminación por orígenes étnicos, raciales, preferencias sexuales o por estado de gravidez)”.

LOS MÁS CERCANOS
SON LOS RESPONSABLES

En una entrevista en enero de 2005 Marcela Lagarde subrayó que si no se promovían políticas públicas para prevenir la violencia, proseguirían los asesinatos de mujeres. Denunció entonces que los gobernantes no estaban atendiendo este gravísimo problema y exigió al gobierno federal un plan integral de atención y prevención de la violencia contra las mujeres. Reitera que esa violencia es prevenible y erradicable, pero hacerlo requiere voluntad política. Ya se ha constatado que en todos los rincones de México hay violencia doméstica -llamada intrafamiliar-, y sobre todo conyugal, contra las mujeres. Parejas, ex-parejas, esposos, amantes, concubinos y novios son quienes maltratan a las mujeres de una manera más terrible llegando hasta el asesinato. También son lastimadas y asesinadas las mujeres fuera de sus casas. No están seguras en ninguna parte. Sin buscar la violencia, son violentadas. Siendo pacíficas, son asesinadas.

El problema es jurídico, económico, político y cultural. Mientras sea tan enorme la desigualdad entre mujeres y hombres, y mientras los hombres se sientan con derecho sobre las mujeres, las mujeres permanecerán en condiciones precarias. La enorme desigualdad y la exclusión de las mujeres se expresa en deficiencias sociales -educación, salud, empleo-, en salarios desiguales, en condiciones desiguales de trabajo. Mientras persista la discriminación, las mujeres seguirán en riesgo, y serán vistas como de menor valor en la sociedad, lo que hace sentir a los hombres con derecho a maltratarlas, vejarlas, violentarlas y hasta asesinarlas.

LA ALTERNATIVA:
UNA VERDADERA PAZ

Marcela Lagarde no se ha contentado con mantener esta lucha contra el feminicidio en el ámbito mexicano. Se ha empeñado en extenderla a América Latina. A finales de 2004, tanto en una reunión de la Internacional Socialista de mujeres de la región como en el Congreso de la República de Guatemala planteó que si la violencia es el problema, la búsqueda de una verdadera paz es la alternativa. Denunció que las latinoamericanas no están incluidas en un pacto social democrático, igualitario y equitativo en el Estado. La solución que ha propuesto para combatir el feminicidio es la construcción de los derechos humanos de las mujeres en condiciones sociales de democracia, desarrollo y paz. Recuerda que diversos organismos, cumbres y conferencias mundiales han reconocido una guerra soterrada o abierta contra las mujeres y que lo que hay que hacer es detenerla y erradicarla. Advierte que el problema es grande y grave y que hay que apresurarse. Puso como ejemplo la acción de la Premio Nóbel de la Paz Shirin Evadi, que ha demandado a la Corte Penal Internacional que atienda los casos de violencia de género en contra de las mujeres.

DERECHOS DE LAS MUJERES
PARA EVITAR LA VIOLENCIA

Marcela Lagarde dice que se requiere construir una paz para las mujeres y ha propuesto un combate legislativo de las latinoamericanas para satisfacer los reclamos de los movimientos de mujeres y feministas en los últimos años: inclusión de las mujeres en el control social y en el pacto político del Estado en condiciones de paridad; reforma del Estado desde la perspectiva de la democracia genérica; y transformación del modelo de desarrollo con equidad y bienestar para las mujeres.

Si se quiere erradicar la violencia de género como síntesis de todas las violencias experimentadas por las mujeres y si se opta por erradicar el feminicidio de América Latina, es preciso priorizar en la agenda política democrática la justicia y los derechos humanos de las mujeres. Lagarde ha convocado a legisladores y legisladoras a mostrar una gran responsabilidad al hacer propuestas y al aprobar presupuestos orientándolos a avanzar en el enfrentamiento de la violencia que sufren las mujeres. Y ha insistido en que se debe seguir un paradigma -alternativo al orden depredador neoliberal- basado en la defensa de estos derechos humanos de las mujeres: derecho a la vida, a la integridad personal, al desarrollo, a los beneficios del desarrollo, a la democracia con equidad -para caminar hacia la igualdad-, a la protección y a la seguridad por parte del Estado, al trato respetuoso, a la justicia plena, a una vida sin miedo y sin violencia, a la paz social y a la paz en la vida cotidiana.

TODAS LAS INSTITUCIONES
TIENEN UN PAPEL

Marcela Lagarde ha hecho convincentes llamados para que los casos paradigmáticos de feminicidio sean interpretados como focos rojos sobresalientes de una situación crítica relativamente soterrada. Constata que el Estado falla no sólo donde se produce el feminicidio, sino de muchos otras maneras, y está convencida de que se debe impulsar una reforma profunda de las instituciones estatales, porque las actuales ya no son adecuadas para enfrentar los nuevos retos. En particular, señala el sistema de impartición de justicia y el de seguridad pública.

En su propuesta, se debe garantizar la intervención policial a tiempo, profesional, confiable, eficiente y respetuosa de los derechos humanos; la adecuada averiguación, el debido proceso, el conocimiento de la verdad, la sanción a los responsables directos e indirectos -funcionarios- y la reparación del daño con equidad.

La seguridad pública debe ser atendida por profesionales capaces de prevenir la violencia de género a través de reformas educativas y de participación ciudadana. Todas las instituciones del Estado tienen un papel que desempeñar en estos objetivos y deben actuar de manera coordinada e integral para poner en práctica políticas públicas eficaces. Un instrumento democrático indispensable para lograrlo es la consulta y participación de la sociedad civil y de los organismos internacionales en estos procesos.

CONVOCA A LAS MUJERES
Y A LOS HOMBRES

Marcela Lagarde no se cansa de repetir que la específica lucha por los derechos de las mujeres debe ser muy visible y permanecer inscrita en la agenda política, legislativa y gubernamental de las naciones, más intensamente incluso en la de los organismos internacionales. Para lograrlo hay que favorecer el empoderamiento de las mujeres. Sin él, las mujeres no podrán alcanzar el desarrollo y la democracia, indispensables para detener el feminicidio. Por eso, convoca a que las mujeres, como género, actúen pública y contundentemente, digan basta a la violencia, a los crímenes, a la impunidad, a la feminización de la pobreza y a la negación de la ciudadanía de las mujeres.

Para ella, la lucha por erradicar el feminicidio y todas las formas de opresión genérica coincide con la lucha por extender a todas las mujeres los derechos humanos y las oportunidades de desarrollo, desterrando el miedo de las mujeres en sus casas y en los sitios públicos y alcanzando la paz social, y específicamente, la paz para las mujeres. Marcela Lagarde está convencida de que si esto se logra la sociedad se transformará de manera radical.

Con su consigna “Por la vida y la libertad de las mujeres, fin al feminicidio" y con la claridad y fuerza de sus argumentos más la constancia y determinación de su actividad ha conseguido ampliar el contingente mexicano e internacional de mujeres y hombres que luchamos por acabar con la ignominia del feminicidio.

UNA MUJER EXITOSA
LINCHADA POR LOS MEDIOS

Y como una expresión más, y bien concreta, de la discriminación contra las mujeres en México, en los mismos días en que terminaba de ordenar las ideas que Marcela Lagarde me compartió por escrito para elaborar este texto, el país asistió a un hecho revelador y conmovedor.

Una mujer exitosa, que estuvo al frente de la CANACINTRA, una organización empresarial nacionalista, en donde con su liderazgo alcanzó mucho reconocimiento, aceptó ser postulada por el PRD como candidata al gobierno del Estado de México, entidad federativa colindante con el DF. El PRI conserva allí el poder y se sabe que, por el gran número de electores que se concentran en esa entidad, el resultado electoral que se obtiene allí se anuncia los resultados de las elecciones presidenciales de 2006.

En la guerra sucia que los medios, controlados por grupos que adversan al PRD, lanzaron contra ella salió a flote que tenía otro nombre. Hasta ese momento la conocíamos como Yeidckol Polevnsky Gurwitz. Los medios encontraron unas actas en donde aparecía con el nombre de Citlali Ibáñez. También se “reveló” que era nieta “ilegítima” del hermano de quien fuera Presidente de la República, Manuel Ávila Camacho. Se originó un gran revuelo y los medios la condenaron a un linchamiento implacable.

El 2 de marzo, Yeidckol se vio obligada a dar explicaciones y a revelar su historia familiar. Una historia en la que se condensan muchos hechos de ese dolor tan cotidiano que viven las mujeres y que tan bien ha sabido analizar Marcela Lagarde.

Yeidckol llegó a la conferencia de prensa con sus dos hijos, con su madre y el esposo de su madre y con sus hermanas. No con su padre, que contribuyó a las acusaciones contra ella.

“HAY MILES DE EXPEDIENTES
COMO EL MÍO”

Resumo el conmovedor relato de esta mujer: “Mis padres se divorciaron cuando mis tres hermanas y yo éramos unas niñas de entre uno y seis años. El divorcio fue traumático. Una de las muchas diferencias entre mis padres fue si mi madre pertenecía o no a la familia Ávila Camacho. (Su madre fue hija natural de Maximino, hermano del Presidente). Cuando era una niña de doce años quedé embarazada. Mi embarazo a esa edad fue un acontecimiento traumático que marcó mi vida y afectó a toda mi familia”.

“Por mi embarazo tuvimos que salir de la escuela a la que asistíamos. Y tuvimos que recorrer muchas escuelas hasta que nos aceptaran. Y aunque yo estudiaba y actuaba correctamente, era juzgada y condenada. Fue en esas circunstancias, y para protegernos, que mi madre tomó la decisión de cambiarme de nombre y me puso Yeidckol. También me cambió los apellidos. Fue la respuesta de una mujer que buscaba desesperadamente defender a sus hijas del estigma social que nos perseguía. Lo hizo después de haber intentado de todo para protegernos”.

“He luchado para salir adelante. No ha sido fácil. Pasé de escuelas religiosas a escuelas laicas, y tuve que trabajar mientras estudiaba desde los 14 años. Me he hecho en la lucha y no guardo rencores contra nadie. Mi caso no es único. En México perviven miles de expedientes de violencia intrafamiliar, de violación a los derechos humanos de las mujeres, de exclusión y estigmatización para ellas, sus familias y sus hijos. Se nos condena de manera sumaria. Se destruye a nuestras familias y llevamos esa carga toda la vida”.

“Mi verdadero nombre, mi nombre original, Citlali, significa “estrella”. Es hermoso y me hubiera gustado mantenerlo, pero no lo pude hacer. A los doce, catorce o dieciséis años una niña no puede, por sí sola, vencer tanta adversidad. Entonces, la sociedad no entendió el sufrimiento de una niña. Ahora, mi nombre es Yeidckol. Con este nombre quiero vivir. Es el símbolo de alguien que se sobrepuso a hechos difíciles. Sólo aquel que ha caído sabe lo que significa estar de pie. No me avergüenzo de haber sufrido y menos de buscar salir adelante”.

“SOY EL DISCURSO FEMINISTA
EN VIVO”

En respuesta a algunas preguntas de los periodistas, Citlali-Yeidckol afirmó: “No voy a hablar del discurso feminista. Yo soy ese discurso en carne viva. ¿Quién defiende a las miles de mujeres que viven la violencia intrafamiliar? La sociedad tiene que sensibilizarse para que quienes sufren tanto no sean además estigmatizadas. Sus historias se repiten día con día. Son muchísimas las mujeres que sufren una tragedia y después se quedan solas y se les cierran las puertas y son vejadas en lugar de ser apoyadas. En la mayoría de los casos no son culpables”.

“Hay que sensibilizar a la sociedad para que las madres solteras, las niñas que tienen que trabajar cuando no tienen edad ni preparación, las familias que se quedan sin nada y en la calle no se vuelvan nota de escarnio o de estigmatización, porque es muy doloroso. Yo lo viví”.

Y recordó que unos días antes, al llegar a ciudad Nezahualcoyotl -una de las más marginales y pobladas del DF-, una mujer se le acercó. No le pidió nada, sólo le dijo: “Soy de las mujeres de la calle y la admiro mucho”. Al recordar este encuentro Yeidckol comentó entre sollozos: “¿Qué oportunidades le dio la vida a esta mujer? Ninguna. Le quitó todo y la lanzó a la calles. Le arrebataron todas las posibilidades. ¿Dónde está quien la defienda? ¿Quién está pensando en las vejaciones que esa mujer vivió? Nadie, porque eso no es rentable ni mediática ni políticamente”.

La televisión, los medios, no le perdonan a una mujer, que ha sido exitosa pese a todo, el haber optado por un partido de izquierda y en el crucial Estado de México. A Yeidckol la han querido liquidar políticamente y humanamente por ser de izquierda siendo exitosa y... por ser mujer. Y ella se ha sabido defender. Es un ejemplo.

(1) INVESTIGADOR DE CIESAS OCCIDENTE. CORRESPONSAL DE ENVÍO EN MÉXICO

domingo, junio 03, 2007

Feminicidios, 1/2

Feminicidios, 1/2

Permalink 03.06.07 @ 11:00:00. Archivado en Sociogenética, Antropología conyugal, Ética, Pro justitia et libertate

Mantengo con Marcela Lagarde que «el feminicidio es el genocidio contra mujeres y sucede cuando las condiciones históricas generan prácticas sociales conformadas por el ambiente ideológico y social de machismo y misoginia, de violencia normalizada contra las mujeres, que permiten atentados contra la integridad, la salud, las libertades y la vida de las mujeres... todos coinciden en su infinita crueldad y son, de hecho, crímenes de odio contra las mujeres».

Ana Belén Puñal tiene toda la razón del mundo al señalar la enorme mentira encubierta por el eufemismo "crimen pasional": «No hay crímenes pasionales. Nadie mata por amor. Lo que hay detrás es una situación de poder».

Feminicidio (neologismo formado con la palabra de origen latino fémina 'mujer: persona del sexo femenino' y el sufijo -cidio 'acción de matar') n.f. 'asesinato de una mujer'; alterna con la forma sincopada femicidio.

Ninguna de estas dos palabras ha sido incoporada todavía en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE). Espero que lo sean muy pronto, puesto que en el momento en que yo escribo este artículo, el buscador Google encuentra en décimas de segundo las siguientes referencias: feminicidio: 191 000; feminicidios: 153 000; femicidio: 76 400; femicidios: 22 400. El Banco de datos del Español Actual, Corpus de Referencia del Español Actual (CREA), me responde en este mismo momento por Internet: "No existen casos para esta consulta". Espero que mis colegas lexicógrafos de la RAE corrijan sin tardar este retraso informativo.

El feminicidio o femicidio es el grado máximo en la escala del 'maltrato de mujeres', maltrato conocido también bajo la denominación hiperónima de 'violencia de género'.

Entre dos denominaciones para una misma realidad (o concepto), llamamos hiperónima 'denominación superior' a la más amplia y menos precisa de las dos, e hipónima 'denominación inferior' a la menos amplia y más precisa. La razón de llamarlas respectivamente 'denominación superior' y 'denominación inferior' proviene del hecho que los lógicos, siguiendo el modelo arborescente de Porfirio, se servían de una representación vertical de los términos. La misma costumbre, reinstaurada por numerosas disciplinas actuales, explica el que se llamen cohipónimos a dos términos que se encuentran situados bajo el mismo hiperónimo.

Semánticamente feminicidio es un hipónimo del término genericidio, introducido en 1985 por Mary Anne Warren, en su libro Gendercide: The Implications of Sex Selection (en castellano: Genericidio: las implicaciones de la selección por sexos). Al ser el término feminicidio cohipónimo del término masculinicidio, bajo el hiperónimo inmediatamente superior genericidio, es normal que se emplee cuando se pretende subrayar el hecho de que la víctima de un homicidio, causado por un varón, es una mujer.

La mujeres adolescentes y adultas, particularmente entre los 15 y los 44 años, corren un mayor riesgo de ser mutiladas o asesinadas por hombres que de morir de enfermedad, de guerra, de accidentes de tráfico e incluso de todas estas causas combinadas.

El Centro de Ginebra para el Control Democrático de las Fuerzas Armadas (DCAF) indica que demográficamente "faltan" entre 113 y 200 millones de mujeres. Esta pérdida demográfica de mujeres es el resultado de diversos mecanismos feminicidas:

• Aborto provocado de los fetos femeninos, basado en una selección prenatal deliberada.

• Feminicidio infantil, (infanticidio femenino), tolerado o no penalizado, en los países en los que se prefieren los varones a las hembras.

• Privación de alimentación adecuada y de atención sanitaria, que se destinan prioritariamente a los miembros masculinos de la familia y de la sociedad.

• Los mal llamados "asesinatos de honor" y las muertes ocasionadas por la disconformidad de los maridos con el monto de las dotes matrimoniales aportadas por sus esposas.

• Trata de mujeres (compraventa, prostitución, pornografía, etc)

• Esclavización doméstica, uno de cuyos síntomas por antonomasia es la violencia marital, que muchas sociedades toleran, minusvaloran o intentan ocultar, camuflándola con la denominación de 'violencia doméstica'.

• La falta de una asistencia sanitaria adecuada antes, durante o después de un parto produce la muerte de 600.000 mujeres al año: Women in a dangerous world .

Entre un millón quinientas mil y tres millones de mujeres y niñas son víctimas cada año de la violencia masculina, ejercida contra ellas.

El término sincopado femicidio es usado intensivamente, a partir del año 2004, para referirse con una palabra abreviada e impactante a los excepcionalmente frecuentes asesinatos de mujeres, que tienen lugar en Ciudad Juárez (Chihuahua México) y Ciudad de Guatemala (Guatemala). El nuevo neologismo, calcado intencionalmente sobre homicidio, pretende crear la conciencia de que hay que considerar estas muertes como una forma de genocidio de mujeres. Tanto en un caso como en el otro, en el mexicano como en el guatemalteco, la justicia local no investiga los crímenes. La mayoría de las mujeres víctimas de este holocausto son violadas y algunas de ellas mutiladas, torturadas e incluso descuartizadas. Se sabe que en Ciudad de Guatemala un veinte por ciento de las más de quinientas mujeres asesinadas, entre 2004 y 2005, lo fueron de dos en dos, debido a que se quiso castigar con la muerte su "relación íntima" de parejas, según lo atestigua Claudia Acevedo de Lesbiradas. (Ver el testimonio en: Amnesty International).

El término sincopado femicidio ha sido traducido al francés por feministas canadienses, que se han asociado a los movimientos de protesta mejicanos y guatemaltecos. Estas feministas sospechan que hay femicide contra las mujeres indígenas canadienses, ya que desde 1980 quinientas mujeres aborígenes han sido declaradas como desaparecidas o han sido asesinadas. Este número es demográficamente alarmante por su desproporción, dado lo reducido de la población indígena canadiense. Algunos sociólogos explican que estas mujeres son consideradas como un blanco fácil para la violencia machista, porque su raza las sitúa en el nivel más bajo de la jerarquía socio-económica. Los casos de muchas de las mujeres desaparecidas han sido descartados de la investigación policial, por el simple hecho de haber sido consideradas como prostitutas. El escándalo causado por el asesinato de Helen Betty Osborne, en 1971, fue un factor determinante para llamar la atención internacional sobre la inseguridad de las mujeres en Canadá.

* Banco Datos Feminicidio. Monitoreo sobre femicidio/feminicidio en El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá.

* Cybersolidaires: Féminicide à Ciudad Juárez : veille informationnelle.

* Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Situación de los derechos de la mujer en Ciudad Juárez, México (2002)

* La Jornada, El feminicidio en la República Maquiladora, México (2005)

* Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Situación de la mujer en Guatemala (2003)

* Bibliografía internacional en Wikipedia