viernes, mayo 25, 2007

Inventar otra Marbella, más bella, 2/2

Inventar otra Marbella, más bella, 2/2

Permalink 25.05.07 @ 12:15:00. Archivado en Europa, España, Pro amicitia universale, Ética, Turismo convivencial

No será la primera vez que Marbella se invente a sí misma. El error de ciertos promotores del turismo, que no de todos, ha consistido en creer que son ellos los inventores de esta antiquísima ciudad, exuberante de vida propia, a pesar de su edad venerable, confundiendo la reciente época del turismo con toda una historia multisecular.

Los primeros asentamientos humanos de Marbella se remontan al Paleolítico. Más tarde, tras haber conocido la llegada por mar de fenicios (alrededor del año 1100 antes de Cristo), griegos (que fundaron sus colonias en la costa mediterránea de Iberia, nombre que dieron a la península), cartagineses (entre la primera y segunda de las Guerras Púnicas entre Roma y Cartago) y de otros pueblos navegantes, se convirtió en un importante asentamiento romano, (derrotada Cartago, Roma iniciaría una paulatina ocupación de la península, que se prolongaría a lo largo de casi 200 años), época durante la cual Marbella alcanzó un alto grado de esplendor, que en parte preservaron los aliados y herederos visigodos de los romanos, que vinieron a Hispania para pelear contra los invasores suevos, alanos y vándalos.

La llegada de los árabes y bereberes, bajo el signo de la conquista musulmana, a comienzos del siglo VIII, puso fin a la época visigótica, cuyos responsables habían olvidado que Marbella era una marca que había que proteger de los invasores marinos. El año 711, tras la victoria de los árabes frente a los godos en la Batalla de Guadalete, se inició la invasión musulmana de la península Ibérica, convirtiéndose ésta en un emirato, o provincia del imperio árabe llamada al-Ándalus, con capital en la ciudad de Córdoba.

Los musulmanes, que retuvieron la lección de su propia victoria sobre los imprudentes cristianos, dieron un carácter eminentemente defensivo y militar a su propia dominación de Marbella, que duraría hasta que fue reconquistada en el año 1485 por el rey Fernando, que le otorgó el rango de ciudad.

En otras ocasiones nos ocuparemos de evocar la inventividad de los marbellíes durante los siglos XVI, XVII y XVIII. Conviene recordar aquí, para compensar nuestro silencio sobre esta época, que los pescadores marbellíes han sido siempre conocidos entre los más industriosos de la cuenca mediterránea. La Cofradía de pescadores es una de las realidades sociales más representativas del espíritu solidario de la sufrida y hacendosa ciudadanía popular de Marbella.

Durante el siglo XIX, Marbella vivió un espectacular desarrollo económico, motivado por la explotación de los recursos mineros de Sierra Blanca, transformados en los altos hornos, los primeros de España, instalados junto al Río Verde, así como por la creación de la Colonia Agrícola de San Pedro Alcántara, embrión del más populoso barrio de Marbella, colonia considerada como modelo en su época, que se tradujo en el crecimiento de su trazado urbano.

En la primera mitad del siglo XX, la decadencia de las actividades mineras, siderúrgicas y agrícolas sumió a la ciudad en un preocupante estancamiento, cuyo signo más visible era todavía en 1957 la presencia de restos abandonados de instalaciones portuarias mineras.

Señalamos el año de 1957, porque el 4 de julio de este año se inauguró el hotel El Fuerte de Marbella, entre cuyos primeros clientes habituales figuraba el ingeniero vasco que se ocupaba de los restos de la mina marbellí, siendo así uno de los testigos privilegiados del discreto resurgir de Marbella, a partir de entonces, por obra de quienes como don José Luque Manzano, fundador del hotel marbellí, un hotel al servicio de Marbella y de sus amigos visitantes de España y del extranjero, creyeron en las excepcionales condiciones de Marbella para el turismo de estilo familiar.

La presencia de Walt Disney en El Fuerte, pasando unas vacaciones en el hotel en 1958, un año apenas después de su fundación, no sólo puso el nuevo hotel marbellí en las guías internacionales, sino que confirmó la intuición de José Luque Manzano de que su hotel se convertiría en un referente local, nacional y mundial de una nueva industria, la del viajero profesional y la de las personas que con su trabajo han merecido el descanso en el seno de una gran familia hospitalaria como sería la suya.

Las elecciones del 27 de mayo nos dan la ocasión de inventar otra Marbella más bella, la Marbella que ha sabido conjugar el turismo con la hospitalidad familiar.

jueves, mayo 24, 2007

Inventar otra Marbella, más bella, 1/2

Inventar otra Marbella, más bella, 1/2

Permalink 23.05.07 @ 00:57:00. Archivado en España, Sociogenética, Ética

Lo peor que puede pasarle a alguien es inventarse un pasado de inocencia falso, pretendiendo que a partir de él puede costruirse un futuro de virtud verdadero. Indefectiblemente, por una regla sociogenética elemental, el futuro construido sobre este tipo de invención será tan falso y tan culpable como su pasado.

Las religiones escenifican esta regla sociogenética mediante el mitema que denominan del « pecado original ». En el caso de las creencias de origen judaico, como son las hebreas, las cristianas y las musulmanas, el pecado original de la pareja originaria explica todos los otros pecados, tanto de esta misma pareja como de todos sus descendientes.

La única solución que cabe a quien nace con la herencia de un pecado original es reconocerla y, para superarla, ponerse entre las manos de quien puede redimirlo, ayudándole a liquidar esta deuda del pasado y ofreciéndole la posibilidad de construir un nuevo futuro, que no sea la repetición del error del pasado, sino una verdad nueva: la verdad del arrepentido redimido.

He aquí, evocado siguiendo los pasos de Moncho Alpuente y Maruja Torres, el relato del pecado original de Marbella, ciudad que fue considerada, desde los comienzos del turismo en los años cincuenta, como el lugar paridisíaco por excelencia de la Costa del Sol, lo cual le brindó la ocasión de convertirse en el lugar privilegiado del mitema que nos ocupa aquí.

La Costa del Sol comenzó su andadura turística


“como coto privado y protegido de especímenes políticos en retirada, cementerio de elefantes, cubil de hienas que habían perdido los dientes en las luchas intestinas del franquismo feroz y se consolaban con el oro de millas de arena blanca. José Antonio Girón de Velasco, ex ministro falangista, demagogo y golpista en la sombra, era el rey de aquel parque jurásico en cuya fauna medraban príncipes arruinados y reciclados en promotores turísticos e inmobiliarios, aristócratas golferas, playboys a la baja, truhanes retirados, actrices jubiladas y jeques árabes dispensadores de opíparas propinas. Un caldo de cultivo cuyos ricos aromas resultarían irresistibles para los grandes depredadores, dispuestos a enriquecerse a toda costa, en todas las playas y calas de la comarca.”

“Al León de Fuengirola le sucedería como rey de la selva el Monstruo de Marbella que llegó precedido de una siniestra fama de enterrador tras la catástrofe de Los Ángeles de San Rafael.

Jesús Gil y Gil, antes de desembarcar en Marbella, había pasado una breve temporada a la sombra como responsable del hundimiento de un edificio en el que perdieron la vida más de cincuenta personas. Indultado por especialísima gracia del Generalísimo, el desalmado promotor resurgió de las cenizas de sus víctimas y reconstruyó su vida y su obra sobre dos firmes pilares, la política y la empresa, tanto monta, monta tanto y aquí te pillo, aquí te mato. Entre sus inversiones se contaría pronto el Atlético de Madrid, una poderosa tribuna publicitaria y tapadera excelente.

Jesús Gil hizo todo lo posible por convertirse en Berlusconi pero le perdieron sus modales y su torpe aliño indumentario; además, el "Atleti" no es el Milan, Roma no es Marbella y no es lo mismo tener en propiedad canales de televisión y periódicos que figurar en ellos como invitado permanente, productor de escándalos y repartidor de exabruptos. Gil usó y abusó de los medios de comunicación que, a cambio de titulares ostentóreos, le celebraban en portada sus groseras ocurrencias. Lo de ostentóreo fue una ingeniosidad que se le escapó sin querer al monstruo, un neologismo, mezcla de ostentoso y estentóreo, que serviría para definirle.

La olla podrida destapada recientemente en Marbella tiene muchos cocineros, pero sería injusto no mencionar a los compañeros de oficio que adobaron y removieron el guisote durante tanto tiempo, incluso después de la muerte de Gil, con las danzas y malandanzas del nuevo edil consorte de la famosa tonadillera por cortijos y juzgados. El periodismo de investigación de alcobas y braguetas, nunca se ocupó del señor Roca, muñidor en las tinieblas de todas las tramas, tan discreto en su vida pública como ostentóreo en la privada. De haber sabido que entre su ingente y solapado patrimonio contaba el señor Roca con un tigre de Bengala, vivo, y con un museo particular de animales muertos, auténtica galería de los horrores cinegéticos, los paparazzi de los coglioni le hubieran hincado el diente mucho antes al escurridizo señor de los ladrillos y las recalificaciones.”

Moncho ALPUENTE
Los tigres de la Costa del Sol
12/04/2006


“-Siendo Marbella lo que es, ¿no es normal que haya terminado así?

La pregunta, tan retórica como cínica, la formula en voz alta un comerciante establecido en Marbella pero de origen extranjero, alguien lo bastante cercano y, sin embargo, ajeno, como para ejercer de observador relativamente imparcial y permitirse opinar.

-Ahora andan todos tristes y deprimidos -añade. Y añoran el pasado. Aquí estaban contentos con Gil y Gil, y hasta con Julián Muñoz. Se sentían protegidos. Luego todo fue de mal en peor.

Juicios demoledores que el habitante medio de esta tierra mítica jamás se atreverá a explicitar ante un forastero, menos aún si se trata de un periodista. Nosotros hemos contribuido a divulgar sus males; pertenecemos al grupo de los otros, a quienes culpabilizan de su actual postración, empezando por los políticos que ellos mismos eligieron y jalearon. Sobre todo -y ésta es la parte peor: la negación-, ningún ciudadano osará reconocer ni siquiera en su fuero interno esas verdades del barquero que ponen en entredicho su propia inocencia."

Maruja TORRES
Como una hija guapa después de la caída
13/05/2007

Con ocasión de las elecciones del 27 de mayo, ¿No habría que inventar otra Marbella, más bella?

martes, mayo 22, 2007

Teología sin teólogos

Teología sin teólogos

Permalink 22.05.07 @ 14:50:00. Archivado en Universidades, Ética, Religiones

Uno de los problemas más graves que tiene planteada la Iglesia Católica, desde la llegada al papado de Juan Pablo II, es la noción misma de la Teología como disciplina científica, que debe disfrutar como cualquiera de su hermanas universitarias de la libertad académica. La consecuencia inmediata de esta actitud, que los universitarios atribuimos entonces a los servicios vaticanos más que al nuevo Papa, fue que desde entonces nuestros colegas teólogos no disfrutan de la libertad académica plena, garantizada por el Concilio Vaticano II, sino que están sometidos, como antes del Concilio y sin tener en cuenta sus disposiciones, a la minuciosa inquisición de su trabajo y a la censura.

Conviene hacer notar que esta inquisición y esta censura no es la obra fraternal de colegas universitarios del mismo nivel que el encausado, que ofrecerían a su colega la críticas científicas constructivas que le ayudarían a perfeccionar su obra. Los universitarios nos sometemos diariamente a esta disciplina sin que nadie nos lo exija, porque forma parte de nuestro espíritu crítico, una de cuyas caracterísicas es la modestia, ayudada por la solidaridad colegial. Se trata más bien de puros funcionarios, ajenos al diario discurrir de la exigente multidisciplinariedad de la ciencia teológica universitaria, cuya misión consiste en hacer reconocer por el teólogo su deber de obediencia a la jerarquía en todos y en cada uno de los puntos en que les parece que esta autoridad es puesta en duda.

Aunque mis dominios de investigación y enseñanza, refrendados por los respectivos doctorados son la filosofía y la lingüística, he tenido el honor de disfrutar de un año de formación en la Facultad de teología de Granada y he colaborado durante muchos años con el Seminario de Nuevo Testamento de la Facultad de teología de Lovaina. También he tenido el honor de colaborar con la Universidad Comillas, considerándome como uno de los interlocutores habituales de mis mejores maestros de la inolvidable Facultad filosófica complutense, SJ, que siguen enseñando allí.

Cualquier lector puede comprender que este contexto vital me hace sentir con un dolor agudísimo el calvario que sufre nuestro hermano mayor el teólogo José María Castillo, a quien conozco y admiro desde que lo conocí en la Facultad de teología de Granada, allá por los años cincuenta del siglo pasado, cuando uno y otro, cada uno por su particular camino, descubrimos la seducción de la gran familia de intelectuales jesuitas, que sería para siempre la nuestra.

No he tenido la ocasión de hablar con José María, para verificar si su decisión de convertirse en jesuita extramuros y sin papeles, como lo soy yo mismo desde 1961, es debida a su deseo de servir de pararrayos de la Facultad de teología de Granada. Conociendo su personalidad y los innumerables ataques recientes a la Facultad (1), que ha podido interpretar como dirigidos a sus discípulos, creo poder asegurar que él ha tomado esta decisión de afrontar en directo las descargas eléctricas del futuro, para que su Facultad de teología no se quede sin teólogos, por falta flagrante de libertad académica.

(1) Facultad teológica granadina 1/2

Facultad teológica granadina 2/2

Apoyo a la Facultad de Teología de Granada y de Andalucía

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Blogs y portal asociados, bajo el signo de la Amistad Europea Universitaria por y para la Amistad Mundial:

España: http://blogs.periodistadigital.com/aeu.php

España: http://www.quediario.com/blogs/705/

Bélgica: http://quijote.skynetblogs.be/

EE.UU: http://tallerquijote.blogspot.com/

Bélgica: http://users.skynet.be/AEU/

lunes, mayo 21, 2007

Pro territorio y por una vivienda digna

Pro territorio y por una vivienda digna

Permalink 21.05.07 @ 23:21:39. Archivado en España, Sociogenética, Ética, Pro justitia et libertate

Asociaciones y plataformas de las diversas comunidades autónomas salieron a la calle el 5 de Mayo en múltiples ciudades españolas, para protestar por "la desaforada actividad urbanística, responsable de gravísimos degradaciones en nuestro territorio, en nuestro clima y en nuestra sociedad". La fecha que eligieron fue 22 días antes de las elecciones, para exigir a los políticos un cambio drástico de la gesión urbanística.

Los colectivos convocantes consideran que “la especulación urbanística es el problema social, medioambiental, cultural, económico y político más grave del estado español.”

También consideran que existe una grave amenaza a la democracia y al futuro bienestar social de nuestra sociedad, obra precisamente de la especulación urbanística y del deterioro moral de los poderes locales que ceden a la corrupción.

Por esto, han decidido realizar las movilización en una fecha tan cercana a las elecciones bajo los lemas: "Contra la especulación y la corrupción urbanística, en defensa del territorio, por una vivienda digna y por otro modelo de desarrollo"

Quieren denunciar a nivel tanto estatal como atonómico y municipal, sin excepciones, el modelo de desarrollo que han adoptado el Estado Español y los grandes partidos gobernantes.

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Plataforma por una Vivienda Digna

"Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general, para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos (Art. 47 Constitución Española)"

Esta iniciativa ciudadana apartidista y sin ninguna afinididad ideológica concreta, surge espontáneamente de la idea de que los jóvenes y no tan jóvenes, tenemos parte de culpa de la irracionalidad que estamos sufriendo en materia de vivienda. Un principio recogido en la Constitución es el acceso a una vivienda digna y no lo estamos defendiendo adecuadamente.

Este derecho se lleva vulnerando desde hace mucho tiempo, sin que ningún gobierno hasta ahora haya puesto en marcha medidas reales para protegerlo, como deben hacer según la Carta Magna. Y visto lo visto, si nosotros no defendemos su cumplimiento, nadie lo hará en nuestro lugar, puesto que son muchos los agentes implicados y muy poderosos, los que han inventado esta nueva forma de esclavitud y están beneficiándose a costa del futuro íntegro de muchas personas: bancos, constructoras, inmobiliarias, ayuntamientos...

Uno de los mecanismos que nos da la democracia para reclamar nuestros derechos no protegidos es la manifestación. Con esa intención estamos organizando sucesivas movilizaciones y actos en los que al menos se nos oiga. Quizás consigamos que las distintas instancias del gobierno, legislen en contra de la especulación inmobiliaria y consigan frenarla, o quizás no, pero lo que sí es seguro es que después de que nos oigan, nos tendrán más en cuenta y no ejercitarán la pasividad que han demostrado en este asunto durante estos últimos años. Tú también tienes que hacer algo.

¡ ÚNETE A NOSOTROS !

¡ COLABORA !

La Plataforma por una Vivienda Digna es una asociación de ámbito nacional inscrita en el registro nacional de asociaciones con el número 588195, que lleva desde finales de 2003 luchando por una vivienda digna y asequible y por un urbanismo más justo y sostenible a medida de los ciudadanos. Actualmente tiene grupos de trabajo territoriales en Madrid, Catalunya, Euskadi, la Comunidad Valenciana, La Rioja, Asturias, Castilla y León, Canarias, Navarra y Murcia. Si estás de acuerdo con nuestras bases de trabajo y tu comunidad autónoma no figura en este listado y deseas que también participe de la acciones que ya se están desarrollando a nivel estatal y resides en alguna de sus principales capitales, ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos a comenzar.

También si eres webmaster, puedes ayudarnos mucho dándonos a conocer a otras personas. Aqui tienes nuestros logotipos para incluir el enlace a www.viviendadigna.org en tu web.

Más información:
http://viviendadigna.org
http://nosevende.org

sábado, mayo 19, 2007

Solana, la cara española de Europa

Solana, la cara española de Europa

Permalink 19.05.07 @ 20:28:00. Archivado en Europa, España, Sociogenética, Pro pace

El discurso de la personalidad distinguida con el Premio internacional Carlomagno, durante la ceremonia de entrega de este premio en Aquisgrán, es la ocasión que esta personalidad suele aprovechar para presentar su concepción personal de la Unión Europea. Es lo que ha hecho este año Javier Solana de Madariaga, Alto Representante de la Unión Europea para la Política Exterior y de Seguridad, con ocasión de la ceremonia de entrega de su propio Premio internacional Carlomagno en la ciudad de Aquisgrán.

El acto tuvo lugar este 17.05.2007 en la sala de la Coronación del Ayuntamiento de Aquisgrán. Solana estuvo acompañado por el Rey Juan Carlos y por el ex presidente del gobierno Felipe González, así como por su esposa y sus dos hijos. El Rey y el ex presidente del gobierno son junto a Salvador de Madariaga, tío abuelo de Javier Solana de Madariaga, los únicos españoles que comparten esta distinción con otras personalidades que han contribuido a la construcción europea y/o a la paz mundial, como son los padres fundadores de la Unión, Jean Monet y Robert Schuman, Konrad Adenauer y Alcide de Gasperi, y políticos como Winston Churchill y Bill Clinton. El premio es un reconocimiento que concede la ciudad alemana, "a partir de una iniciativa popular de los ciudadanos de Aquisgrán, que comenzó su andadura en 1950", a la contribución a la construcción europea y a la paz mundial.

Cabe destacar la presencia en la ceremonia de Hans-Gert Poettering, presidente del Parlamento Europeo; Benita Ferrero-Waldner, comisaria de Relaciones Exteriores; Jean Claude Juncker, primer ministro de Luxemburgo; Frank-Walter Steinmeier, ministro de Exteriores de Alemania; y, en representación del Gobierno español, de Alberto Navarro, secretario de Estado de Relaciones con Europa. También asistieron a la ceremonia Narcís Serra, ex vicepresidente del Gobierno, y los ex ministros Jorge Semprún y Javier Gómez Navarro.

El directorio del Premio Carlomagno ve en el diplomático español un mediador en nombre de la Unión Europea en “todos los grandes conflictos de este mundo” –también, y sobre todo, por su actuación en los Balcanes. Esto y su “impresionante biografía personal”, dado que sufrió duros golpes bajo el régimen de Franco, le hacen digno merecedor del premio. El alcalde de Aquisgrán, Jürgen Linden, también ve en él al virtuoso “trabajador en la Casa Europa”. Según Linden, Solana, profesor de física de 65 años, representa la responsabilidad de Europa en la paz mundial.

Esta valoración no es compartida por los activistas de “Premio Carlomagno a Solana No”. En marzo publicaron un anuncio de periódico declarando que el “Premio Carlomagno de Aquisgrán” no se otorgaba en su nombre. Es una de esas acciones que demuestran una vez más, la intensidad con la que se identifican la ciudad y sus habitantes con el Premio Carlomagno. La guerra contra Yugoslavia en 1999 ha servido a esta plataforma ciudadana para protestar contra la entrega del premio al Secretario General del Consejo de Ministros de la UE. Como Secretario General de la OTAN en aquella época, Solana sería corresponsable de diversas acciones “contrarias al Derecho internacional”. Asimismo, desde su actual posición defiende una “progresiva militarización de la política exterior europea”, según la crítica principal.

Contrasta con esta opinión el apoyo francamente positivo del Deutsche Welle a la distinción concedida por la ciudad de Aquisgrán a Solana, cuyos méritos sintetiza en la frase: "Un esfuerzo sin igual por la paz en el mundo":

El jefe de la Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana, fue galardonado en Aachen con el Premio Carlomagno por sus esfuerzos por la paz a nivel internacional.

La entrega del Premio Carlomagno al alto representante de la Política Exterior y Secretario General del Consejo de la Unión Europea es una clara demanda a Bruselas y a los 27 estados miembro de la UE, para que nombren finalmente al diplomático Solana ministro de Relaciones Exteriores de la Unión Europea.

Solana fue galardonado por su labor en pro de la paz e integración en Europa y el mundo, pero especialmente por el esfuerzo en el caso de los Balcanes y la ampliación de la UE.

En su discurso laudatorio el primer Ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, honró la intervención política de Solana después de la dictadura franquista como un importante aporte a la democratización de España.

También Juncker se sumó en Aachen (Aquisgrán) a la demanda de nombrar a Solana ministro de Relaciones Exteriores de la UE. Juncker subrayó la intervención de Solana en pro de la estabilización del Cercano Oriente y de África y destacó especialmente los casos de Darfur y El Congo.

Paz y estabilidad en Europa

Solana trabaja siguiendo el método de la seguridad interrelacionada. Ha ordenado catorce intervenciones militares y civiles, con lo que ha logrado evitar muchas guerras. Solana es un arquitecto de la paz, la estabilidad y la seguridad en Europa.

Solana agradeció el galardón al que calificó anteriormente como el premio más importante que ha recibido en toda su vida. Se comprometió a seguir invirtiendo toda su energía en el proyecto europeo; hizo hincapié en la responsabilidad de Europa para la paz mundial y la importancia de que en el futuro hable con una sola voz.

Somos lo que hacemos

"Lo que hacemos en el mundo es el perfecto espejo de lo que somos. Hay una forma europea de resolver los conflictos internacionales y esta es la vía del diálogo, la cooperación, la creación de puentes y dar voz a aquellos a quienes se obliga a callar", dijo el jefe de la diplomacia europea.

Solana hizo hincapié en el legado de los fundamentos europeos, las leyes e instituciones sólidas y el esfuerzo sin cuartel por buscar el consenso y el compromiso, todo lo cual crea una base incomparable para solucionar conflictos.

Deutsche Welle

Vinculación del premio con el nombre del emperador Carlomagno

El premio, con el cual la ciudad de Aquisgrán suele honrar los méritos con respecto a Europa, lleva con razón el nombre del emperador Carlomagno. En efecto, el rey de los francos, que constituyó a Aquisgrán como capital de su reino, dio una contribución esencial a los fundamentos políticos y culturales de Europa y, por tanto, mereció recibir ya de sus contemporáneos el nombre de pater Europae. La feliz unión de la cultura clásica y de la fe cristiana con las tradiciones de diversos pueblos se realizó en el imperio de Carlomagno y se ha desarrollado de varias formas como herencia espiritual y cultural de Europa a lo largo de los siglos. Aunque la Europa moderna presenta, en muchos aspectos, una realidad nueva, en la figura histórica de Carlomagno se puede ver un elevado valor simbólico.

Juan Pablo II.

Hace sólo tres años, el Miércoles 24 de marzo de 2004, el anciano Papa Juan Pablo II, muy cerca ya de su muerte, presentaba de manera particularmente incisiva su concepción personal de la Unión Europea, en el Discurso que pronunció durante la ceremonia de entrega del PREMIO INTERNACIONAL CARLOMAGNO.

¿Con cuál Europa se debería soñar hoy? Permitidme trazar aquí un rápido esbozo de la visión que tengo de una Europa unida.

Pienso en una Europa sin nacionalismos egoístas, en la que se considere a las naciones como centros vivos de una riqueza cultural que merece ser protegida y promovida en beneficio de todos.

Pienso en una Europa en la que las conquistas de la ciencia, de la economía y del bienestar social no se orienten a un consumismo sin sentido, sino que estén al servicio de todo hombre que pase necesidad y de la ayuda solidaria a los países que tratan de alcanzar la meta de la seguridad social. Ojalá que Europa, que ha sufrido a lo largo de su historia tantas guerras sangrientas, se convierta en un factor activo de la paz en el mundo.

Pienso en una Europa cuya unidad se funde en la verdadera libertad. La libertad de religión y las libertades sociales han madurado como frutos valiosos en el humus del cristianismo. Sin libertad no existe responsabilidad: ni ante Dios ni ante los hombres. Sobre todo después del concilio Vaticano II, la Iglesia ha querido dar un amplio espacio a la libertad. El Estado moderno es consciente de que no puede ser un Estado de derecho si no protege y promueve la libertad de los ciudadanos en sus posibilidades de expresión, tanto individuales como colectivas.

Pienso en una Europa unida gracias al compromiso de los jóvenes. Los jóvenes se comprenden entre sí con gran facilidad, más allá de los confines geográficos. Pero, ¿cómo puede nacer una generación de jóvenes que esté abierta a la verdad, a la belleza, a la nobleza y a lo que es digno de sacrificio, si en Europa la familia ya no se presenta como una institución abierta a la vida y al amor desinteresado? Una familia de la que también forman parte los ancianos, con vistas a lo que es más importante: la mediación activa de los valores y del sentido de la vida.

La Europa que tengo en la mente es una unidad política, más aún, espiritual, en la que los políticos cristianos de todos los países actúan conscientes de las riquezas humanas que lleva consigo la fe: hombres y mujeres comprometidos a hacer que esos valores sean fecundos, poniéndose al servicio de todos para una Europa del hombre, sobre el que resplandezca el rostro de Dios.

Este es el sueño que llevo en mi corazón y que en esta ocasión quisiera confiarle a usted y a las generaciones futuras.

Me ha parecido interesante recordar esta concepción personal de la Unión Europea de Juan Pablo II, para que mis lectores puedan compararla con la de Javier Solana de Madariaga, Alto Representante de la Unión Europea para la Política Exterior y de Seguridad.

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Mi Europa
por Javier SOLANA de MADARIAGA
Alto Representante de la Unión Europea para la Política Exterior y de Seguridad Común.

18/05/200

Nuestra tierra común está llena de contradicciones. Los europeos hemos escalado las cimas más sublimes del conocimiento y de la sensibilidad: Cervantes, Beethoven, la Ilustración, los derechos humanos, la pasión por la igualdad o el Estado del Bienestar. Pero hemos descendido también a los abismos más profundos del dolor que un ser humano pueda causar a otro. En muchos momentos no ha resultado ser descabellada la frase del escritor Amos Oz: "Europa, ese continente maravilloso y asesino".

Y es también muy ilustrativo del ser europeo que fueran los horrores de las Guerras Mundiales los que inspiraran una idea nueva y radical para la unificación del continente. Intentos había habido desde largo tiempo, pero el proyecto alumbrado tras la tragedia es decididamente nuevo y genial: la unidad en libertad; la paz a través de la apertura y la integración. La semilla dio un hermoso fruto. Ha creado una comunidad de Derecho, lo que considero nuestro mayor logro. Hace ya más de medio siglo que la paz y la estabilidad son realidades cotidianas de nuestro continente. Y no son fruto del equilibrio de poderes como antaño, sino consecuencia de normas e instituciones sólidas que se mantienen más allá de los avatares de la lucha política.

Pero eso es sólo una parte de lo que hace a la Unión Europea tan especial. La otra es los valores sobre los que se funda. La esencia de la Unión es el compromiso con un conjunto de valores compartidos. Democracia, tolerancia, derechos humanos, solidaridad y justicia social. Son esos valores los que sustentan nuestras leyes y nuestras instituciones y las hacen sólidas. Son los que nos convierten en una Unión política, más allá del vínculo económico. Es un logro, de proporciones históricas, basar un proceso de integración en un conjunto de valores. Por eso tuvo y tiene pleno sentido condicionar la entrada en la Unión a la aplicación real de esos valores y al compromiso de defenderlos. El genio de los padres fundadores fue dejar abierta, sin respuesta, la pregunta sobre el destino final de este proyecto. Políticamente esa actitud era la única posible ya que no podía haber acuerdo sobre ese estadio final. Ni tenía sentido tratar de adivinar el futuro.

Esta reflexión me lleva de los valores de Europa a Europa como valor; de su esencia a su propósito. No es difícil enunciar este propósito: si compartimos nuestros recursos y trabajamos juntos podremos moldear nuestro futuro de manera más brillante y prometedora de lo que ninguno de nosotros podría hacerlo actuando solo. Esto es aún más importante en un mundo en el que se han desencadenado fuerzas y movimientos que ningún gobierno puede controlar o detener. En el que seguimos conviviendo con la violencia, la opresión y la pobreza extrema. Un mundo en el que muchos no comparten nuestro compromiso con el multilateralismo y el Imperio de la Ley.

Estoy convencido de que debemos continuar por la senda de la construcción europea. En el pasado nos hemos apoyado en un tríptico muy particular: ampliar, profundizar, reformar. Cada uno de estos elementos ha dependido del otro para tener éxito; incluso para tener sentido. Con la ampliación hemos reunificado Europa sin imponer nada a nadie, simplemente por la enorme atracción que ha ejercido la Unión sobre el resto de los Estados europeos. Es un éxito histórico.

Pero la Unión es un proceso, una labor continua. Y precisamente por ello, albergo la convicción de que necesitamos cambios. En diversos campos: en qué cosas hacemos y en cómo las hacemos; en cómo nos comunicamos con los ciudadanos, en cómo gastamos su dinero, en cómo nos relacionamos con el mundo.

Pero por encima de todo, necesitamos salvaguardar la capacidad de Europa para actuar. El mundo está cambiando muy rápidamente. Nuevos actores se incorporan a los centros de poder y decisión; cambian también los grandes flujos económicos; las tendencias del pensamiento se alejan en muchos casos de nuestro modelo humanista; la innovación científica y tecnológica se extiende a regiones del mundo donde hubiera sido impensable encontrar ese tipo de conocimiento hace sólo unas décadas. Ante esos cambios profundos, ante esos retos de alcance impredecible, lamento tener que constatar que nuestra Unión está reaccionado con una paralizante estrechez de miras. Cuando más alerta debemos estar, cuando más demanda de Europa hay en el mundo, la Unión se ha replegado sobre sí misma en una estéril crisis institucional. No podemos continuar así. Debemos resolver esto cuanto antes, en este año 2007. Deseo por ello apoyar sin la menor reserva los esfuerzos de la canciller doctora Merkel para poner fin al paréntesis en el que nos encontramos y volver a situar a Europa sobre bases sólidas para afrontar el futuro.

Y debemos abordarlo con decisión porque Europa significa no sólo grandes ideas, sino también realizaciones concretas. Ha habido muchas, y de gran importancia: el mercado único, el euro, la ampliación, el desarrollo de capacidades para llevar a cabo operaciones militares y civiles de gestión de crisis. Pero nuestros ciudadanos quieren algo más que un mercado y un proyecto de estabilización regional. También quieren que la Unión sea un actor global. Y quieren que, al actuar globalmente, sea un factor de paz.

La política internacional sólo se puede hacer hoy en día desde plataformas continentales. Europa tiene intereses que preservar, amenazas a las que hacer frente, problemas que le afectan y debe resolver. Para cumplir estos objetivos tenemos que desarrollar una auténtica política exterior y una política de defensa y seguridad. En los últimos años hemos avanzado mucho por este camino, pero lo hemos hecho gracias a la convicción y al trabajo duro, a la buena voluntad de muchos, llegado el caso, improvisando soluciones según aparecían los problemas. Y estamos muy cerca del límite de lo que se puede conseguir por ese camino. Nadie mejor que nosotros los europeos sabe que si se quiere que las políticas duren deben sustentarse en instituciones. Sólo podremos desarrollar una auténtica política exterior si nos dotamos de las estructuras necesarias.

Hay una relación muy especial entre política exterior y construcción europea. Como ya he señalado, es evidente el interés en actuar juntos en un mundo en el que Europa sólo puede influir si actúa colectivamente. Pero ésa es sólo una parte de cómo la política exterior contribuye al proyecto europeo. La otra aparece cuando se reflexiona sobre el vínculo, sutil y fructífero, entre identidad y política exterior. Estoy profundamente convencido de la causalidad inmediata entre cómo nos definimos y cómo actuamos en el exterior. Lo que hacemos en el mundo es fiel reflejo de lo que somos. Hay una forma europea de hacer las cosas en el mundo, de abordar los problemas internacionales: dialogar, cooperar, tender puentes, y también proteger al vulnerable, hablar en nombre de aquel al que obligan a callar.

Pero la relación entre identidad y política exterior se manifiesta en los dos sentidos. Actuamos reflejando lo que somos, pero también ese "somos", ese proyecto europeo, se va moldeando según actuamos juntos. Nuestras experiencias conforman lo que queremos ser. Tenemos que actuar en un mundo cada día más complejo, y en algunos aspectos, más peligroso. Un mundo en el que asistimos a un renacimiento de políticas excluyentes, que se definen muchas veces por simple oposición al otro. Pero, y quiero subrayarlo, ninguna de esas políticas se define frente a Europa: somos vistos como parte activa pero no como factor de amenaza. Y es así por el legado de la idea inicial sobre la que nos fundamos: leyes e instituciones sólidas; búsqueda sin descanso del consenso, espíritu de compromiso. Ello nos permite jugar un papel único en la solución de muchos problemas.

Tomemos la cuestión de las armas nucleares y del desarme. El sistema instaurado para evitar la proliferación de este tipo de armas está hoy sometido a serias tensiones. Este sistema se basa en un delicado equilibrio entre tres pilares que deben progresar en paralelo: la no-proliferación, el desarme y la transferencia de tecnología. El problema es que, en estos momentos, un número importante de países, en particular entre los no alineados, consideran que hay un desequilibrio creciente entre esos tres pilares. Por esta razón, existe un riesgo cierto de que terminen abandonando este marco multilateral, como respuesta a una situación que perciben como injusta y perjudicial para su desarrollo energético. O la situación de muchos países africanos, con razón más preocupados por la proliferación de las armas ligeras que causan la muerte de miles de personas cada año y son un factor de inestabilidad permanente.

Pues bien, puedo asegurarles que la Unión Europea es, seguramente, el actor mejor situado, con el necesario capital político y acreedor de confianza entre todas las partes implicadas, para iniciar un proceso de diálogo que pueda resolver esta grave situación.

La construcción europea arranca con la voluntad de sellar la paz entre Alemania y Francia. Cuarenta años después ha sido la clave en la reunificación pacífica del continente. En Europa hemos sido capaces de abandonar el viejo y estéril concepto de basar nuestra seguridad en la debilidad del otro. Ahora sabemos que seremos fuertes y prósperos si nuestros vecinos lo son. Y debemos dar el siguiente paso: ser factor de paz en la Comunidad Internacional. La juventud europea es generosa. Participa masivamente en multitud de acciones destinadas a paliar la situación de los que más sufren. He recorrido tres continentes visitando las misiones de la Unión en las que policías, soldados, jueces, jóvenes europeos de todo origen luchan por la paz. Lo que empezó como un proyecto de paz europeo debe en el siglo XXI ser un factor de paz en el mundo. Nuestros jóvenes estarán sin dudar tras un proyecto de esta naturaleza. Porque son los principales portadores de un sueño, el sueño de un mundo así. Nuestros ciudadanos lo demandan. Es lo que se espera de nosotros fuera de Europa. Tenemos los medios: somos 500 millones, generamos un cuarto del producto bruto mundial, la primera potencia comercial, representamos la mitad de la ayuda al desarrollo. Con estos materiales se debe construir mucho y muy alto.

Europa, un actor global. Hablando con una sola voz. Factor decisivo en la paz y la estabilidad mundiales. Elemento insoslayable en la solución de cualquier conflicto o crisis internacional. Punto de referencia para un mundo basado en normas e instituciones sólidas y respetadas. Ésa es mi Europa. Y creo de todo corazón, que ese puede y debe ser el próximo logro del gran proyecto europeo. Tenemos la capacidad. Pongamos la voluntad política. Y hagámoslo realidad.

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Este texto es la parte central del discurso que Javier Solana pronunció ayer en Aquisgrán con motivo de la recepción del Premio Carlomagno.

jueves, mayo 17, 2007

Elecciones a precio de saldo

Elecciones a precio de saldo

Permalink 17.05.07 @ 11:24:01. Archivado en Sociogenética, Ética, Pro justitia et libertate

Lo peor que puede pasarnos el 27 de mayo es que vayamos a votar con la mentalidad de compradores a precio de saldo.

Es muy posible que esto nos suceda, porque esta mentalidad, auténtico cáncer socio-económico, ya ha engendrado como metástasis generalizada la engañosa mercadotecnia del "low cost".

En efecto, la mayor parte de las marcas, si no todas, que antes buscaban su distinción en la calidad de sus creaciones, calidad que justificaba lo caro de su precio, han girado hacia el olvido total de la calidad, amparándose tras el low cost.

Lo devaluado cualitativamente, económicamente y moralmente, va adquiriendo discursiva y textualmente categoría referencial.

Los innumerables casos de corrupción, para los que Marbella sirve de disculpa o de fácil comparación con estatuto de antonomasia, valen para expresar con desenfado e incluso con desvergüenza, la victoria de la cara dura sobre la ética, del abuso sobre la autoexigencia, de la indolencia y del cansancio sobre la presteza y el rigor, la ausencia de prejuicios sobre la conciencia moral.

Votemos de manera que esta mentalidad de compradores a precio de saldo no nos haga sacar de las urnas gobiernos que giren hacia el olvido total de la calidad, amparándose tras el low cost.

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Imagen: Seudónimo bloguero: "Gordito bailarín".

"Gordito bailarín" es el seudónimo bloguero para esta obra de autor anónimo, implantada en una rotonda de La Cañiza (Pontevedra):

"han hecho un nuevo acceso a otros pueblos desde el mío: Portugal, Creciente… y en el futuro tb a la Autovía. La rotonda nuevecica y en el centro algo envuelto en un saco de basura. Iba yo a hacerle foticos porque parecía un regalito…" Donicela blog.