jueves, agosto 10, 2006

Fidel Castro testó en el 2000, respondiendo a Federico Mayor Zaragoza (1/5)

Fidel Castro testó en el 2000, respondiendo a Federico Mayor Zaragoza (1/5)

Permalink 10.08.06 @ 20:20:00. Archivado en Sociogenética, Pro justitia et libertate

No hay nada más degradante que el espectáculo que ofrecen los herederos de una persona, apostados a la puerta de su casa o del hospital, esperando que expire, para heredar. Algunos llevan su indignidad hasta el grado de exagerar la gravedad del percance sanitario del testador, para que la herencia se acelere.

Por desgracia estamos asistiendo por el momento a ambos grados de indignidad humana a propósito de la herencia política y ética de Fidel Castro, sin recordar o sin querer saber que el testador testó en el 2000, que lo hizo a petición del mayor defensor a escala mundial de la Cultura de Paz y que probablemente no tenga nada que añadir a lo que declaró en aquel entonces. Todo nos induce a pensar que Fidel Castro respondió a la invitación de Federico Mayor Zaragoza plenamente consciente de su edad y del interés que el mundo entero prestaría a sus declaraciones, tomándolas como testamentarias.

Mi propósito aquí no es el justificar la vida y milagros de San Fidel Castro como lo están haciendo algunos de sus más fervientes admiradores, con ocasión de su 80 aniversario. Comprendo y respeto su fervor. Conviene señalar que el propio Fidel Castro ha intentado con humor disminuir el énfasis de los que le parecen hiperbólicos.

Tampoco es mi propósito el condenar los pecados, argucias, o errores políticos de Fidel Castro, como lo vienen haciendo desde hace muchos años otros estrategas o incluso aventureros de la política, que desearían reemplazarle en el poder. No hay político ni ser humano cualquiera, por santo que parezca, que no sea condenable, en mayor o en menor grado, por sus pecados, argucias, o errores. Quien se crea sin pecado que tire la primera piedra. No es correcto condenar sin juzgar. Tampoco es correcto juzgar sin oír la defensa del acusado con la misma atención que las imputaciones del acusador.

Ninguna de estas dos tareas de justificar o condenar me parece digna de un filósofo, que prefiere ceder el puesto a la crítica histórica, no para justificar o condenar, sino para comprender la acción política de Fidel Castro. Es muy posible que esta crítica histórica descubra que la actitud defensiva de Fidel Castro de un cabo al otro de su vida política, cuyo síntoma más evidente es su atuendo militar, sea debida al acoso permanente que su pequeño país ha sufrido de parte de los EE.UU. Simplemente deseo que se conozca sin tergiversaciones el contenido real de la herencia política y ética de Fidel Castro. La mejor manera de hacerlo es dando a conocer de la manera más exacta posible su testamento del 2000.

El texto que publicamos aquí es el resultado del trabajo editorial que hizo el propio Fidel Castro, en junio 2000, para completar su "Entrevista con Federico Mayor Zaragoza" de enero de 2000 con las respuestas al cuestionario complementario que Federico Mayor Zaragoza le sometió posteriormente.

La entrevista tuvo lugar el 28 de enero de 2000, poco días antes de que Federico Mayor Zaragoza nos honrara con su presencia en la Universidad católica de Lovaina, para animar nuestro coloquio universitario sobre “la coopération entre l'Union européenne et l'Amérique latine dans la perspective de l'année de la culture de paix”.

Tras haber constatado que algunos periódicos extranjeros publicaban retazos de su entrevista con Federico Mayor Zaragoza sacados de su contexto e incluso adulterados mediante interpretaciones tendenciosas, Fidel Castro tuvo la buena idea de publicar el texto completo de sus respuestas en Granma, revista oficial del gobierno cubano, en junio 2000, tras haber comunicado su intención de hacerlo “a su respetado y distinguido amigo, el ex director general de la UNESCO, Federico Mayor Zaragoza”.

Este documento, concienzudamente trabajado por Fidel Castro, plenamente consciente de su importancia histórica, tiene el mérito de haber puesto entre las manos de quienquiera desee leerlo la versión que hace el propio Fidel Castro tanto de su acción política, cuya coloración revolucionaria, tanto al nivel cubano como al nivel mundial es innegable, como de sus opciones éticas, tomando como testigo de su propia verdad al promotor principal de la Cultura de Paz.

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Título de Analítica.com

Fidel Castro

“Entrevista con Federico Mayor Zaragoza”

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22 de Junio de 2000

Cuba no negocia ni vende su Revolución,
que ha costado la sangre y el sacrificio
de muchos de sus hijos (I)

Introducción de Granma para el lector

A principios de este mes de junio, una revista francesa publicó en forma de síntesis notas tomadas por el señor Federico Mayor Zaragoza, quien fuera hasta hace poco Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), sobre una conversación sostenida el día 28 de enero del presente año con el Presidente Fidel Castro, en ocasión de su visita a Cuba con motivo del segundo Encuentro Internacional de Economistas, efectuado en La Habana entre el 24 y el 28 de ese mes.

Días antes del primero de junio, Federico Mayor había enviado copia de dicha síntesis, así como un amplio cuestionario para una entrevista sobre temas similares que deseaba publicar en otro medio de divulgación. Pero lo que ocurrió es que, aun antes de la publicación de la mencionada síntesis, algunos despachos cablegráficos divulgaron con determinadas frases fuera de contexto e interpretaciones erróneas, las notas entregadas por él.

Poco después, la publicación precipitada e incompleta de aquella síntesis, sujeta a interpretaciones erróneas, en pleno mes de junio, cuando nuestro país estaba envuelto como lo está todavía en una intensa actividad, asociada a la lucha contra el criminal secuestro del niño cubano Elián González, obligó al compañero Fidel a buscar el tiempo mínimo indispensable para responder con toda precisión, una por una, las 33 preguntas enviadas por Federico Mayor, material que le fue remitido de inmediato hace 10 días.

Este expresó su idea de utilizar la entrevista completa en un libro que publicará a finales de este año. Tomando en cuenta que muchas de las cuestiones abordadas en las preguntas y, por tanto, también en las respuestas, están relacionadas con temas de actualidad, y no tendrían particular interés dentro de algunos meses, el compañero Fidel decidió publicar en Granma el texto completo de sus respuestas, lo cual comunicó previamente a su respetado y distinguido amigo, el ex director general de la UNESCO, Federico Mayor Zaragoza.

A continuación, las preguntas y las respuestas

Federico Mayor. Con China, Viet Nam y Corea del Norte, Cuba es considerada como el último bastión del socialismo. Pero, diez años después de la caída del muro de Berlín, ¿la palabra «socialismo» acaso tiene sentido todavía?

Fidel Castro. Hoy estoy más convencido que nunca de que tiene gran sentido.

Lo que ocurrió hace 10 años fue la destrucción ingenua e inconsciente de un gran proceso social e histórico que debió ser perfeccionado, pero nunca destruido. Eso no lo habían podido realizar las hordas de Hitler ni siquiera matando a más de veinte millones de soviéticos y arrasando la mitad del país. El mundo quedó bajo la égida de una única superpotencia que, en la lucha contra el fascismo, no aportó ni siquiera el 5 por ciento de los sacrificios que hicieron los soviéticos.

En Cuba tenemos un país unido y un Partido que guía pero no postula ni elige. Los vecinos, reunidos en asambleas abiertas, proponen, postulan y eligen a los delegados de 14.686 circunscripciones, que son la base de nuestro sistema electoral. Ellos constituyen las asambleas de sus respectivos municipios y postulan a los candidatos a las asambleas provinciales y nacional, máximos órganos de poder del Estado en esos niveles, los cuales deben ser electos en votación secreta por más del 50 por ciento de los votos válidos en sus correspondientes jurisdicciones.

Sin ser obligatorio, en esas elecciones participan más del 95 por ciento de los electores. Muchos en el mundo no se han tomado ni siquiera la molestia de informarse sobre esa realidad.

En Estados Unidos, que habla tanto de pluripartidismo, existen dos partidos tan exactamente iguales en métodos, objetivos y propósitos, que en la práctica han llegado a crear el más completo sistema monopartidista que existe en el mundo. En ese «democrático país», el 50 por ciento de los ciudadanos no vota, y suele ganar con sólo un 25 por ciento de los electores el equipo que más fondos recaude. Toda la política se reduce a querellas, vanidades y ambiciones personales o de grupos de intereses dentro del modelo económico y social establecido. No existe alternativa alguna de cambio de sistema. En los pequeños países anglófonos del Caribe, apenas surgidos a la independencia, funciona un sistema de carácter parlamentario más eficiente, y mientras el equipo gobernante mantenga el consenso conserva el poder. Es mucho más estable que el régimen presidencialista impuesto al resto de América Latina copiando el modelo de Estados Unidos. En casi dos siglos no ha cambiado nada.

Bajo el capitalismo, incluidos los países más industrializados, gobiernan en la realidad las grandes empresas nacionales e internacionales. Ellas deciden la inversión y el desarrollo. Son responsables de la producción material, los servicios económicos esenciales y gran parte de los servicios sociales. El Estado simplemente cobra impuestos, los distribuye y los gasta. En muchos de ellos el gobierno entero puede irse de vacaciones sin que nadie se entere.

El sistema capitalista desarrollado, que derivó más tarde en el moderno imperialismo, ha impuesto finalmente un orden neoliberal y globalizado que es sencillamente insostenible. Ha creado un mundo de especulación, de formación ficticia de riquezas y valores que no tienen nada que ver con la producción real, y fortunas personales fabulosas, algunas de las cuales superan el Producto Interno Bruto de decenas de países pobres. Sería innecesario añadir el saqueo y despilfarro de los recursos naturales del mundo y la vida miserable de miles de millones de personas. Nada promete a la humanidad y para nada sirve como no sea su autodestrucción y destruir tal vez con él las condiciones naturales que sirven de sostén a la vida del hombre en el planeta.

No ha llegado el fin de la historia como algunos eufóricos ilusos imaginaron. Ahora es realmente cuando quizás comience.

martes, agosto 08, 2006

Sin niños no hay futuro

Sin niños no hay futuro

Permalink 07.08.06 @ 21:00:00. Archivado en Pro pace

La manera más eficaz de poner fin a la aventura humana consiste en privarnos de nuestros hijos a quienes los hemos engendrado. Eso es lo que hacen los partidarios de la guerra, cada vez que ponen en marcha su siniestra manera de arreglar los conflictos: se matan entre ellos y, con los daños colaterales de la guerra, matan a los ancianos, a los enfermos, a las mujeres y a los niños.

Matando a los niños, matan nuestro futuro.

Frente a ellos, nosotros, los partidarios de la cultura de paz, levantamos nuestras manos desarmadas, con los brazos bien abiertos, protegiendo a nuestros seres queridos, y con el corazón dispuesto a saludar y abrazar a todo aquél que arrojando las armas decida pasarse a nuestro campo de la paz, del lado del futuro que son los niños.

Nuestra divisa es muy simple: "perdonad nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores".

En caso de conflicto, es preferible perdonarse mutuamente a matarse el uno al otro, obstinándose en defender que todo el acierto es nuestro y que todo el error es del otro.

Hay que estar completamente loco para defender que las culpas no están compartidas en la mayor parte de nuestros conflictos. Si esto es verdad para nuestros asuntos personales, lo es en mayor grado para nuestos asuntos colectivos, que son los que afrontamos supuestamente para defender a nuestras familias y a nuestro pueblo, frente a otras familias y otros pueblos.

La mayor de las locuras consiste en preferir la razón de la fuerza a la fuerza de la razón. Éste es uno de los conceptos más fundamentales de la ética universal que promueve a través del mundo el gran paladín de la Paz que es nuestro amigo Federico Mayor Zaragoza. Así se lo oi proclamar en Lovaina la Nueva, al comenzar el milenio (8 de febrero de 2000), cuando lo invité a animar nuestro coloquio universitario sobre "la coopération entre l'Union européenne et l'Amérique latine dans la perspective de l'année de la culture de paix", y así se lo sigo oyendo proclamar, por los cuatro puntos cardinales, cada vez que toma la palabra para defender la cultura de Paz.

Federico Mayor Zaragoza escribe hoy "En nombre de los niños muertos".

Un día y otro y otro, hasta hacerse rutina y dejar, por tanto, de ser noticia. Niños muertos como "efectos colaterales" de las acciones bélicas, de los "asesinatos selectivos" de Israel, de las reacciones terroristas de las milicias palestinas o los cohetes de Hezbolá. Niños muertos en Irak por los "insurgentes", por las fuerzas armadas propias o invasoras.

¿Cómo podríamos, por fin, detener la locura de la guerra e iniciar el siglo XXI sustituyendo la fuerza por el diálogo? Las emociones que he sentido y observado frente a la imagen de una niña acribillada me han hecho pensar que quizás sólo invocando a los niños muertos podría lograrse que todos, de un lado y otro, de una y otra creencia o ideología, estarían dispuestos a deponer las armas y sentarse alrededor de una mesa para intentar hallar soluciones pacíficas a sus conflictos.

En nombre de los niños muertos, pensando que podrían ser los nuestros. Quizás sólo así es posible que la sed de venganza, la animadversión, el rencor y el odio cedan espacio y voluntad a la conciliación. Sólo así las turbias manos que empujan la inmensa maquinaria bélica comprenderían que su tiempo ha terminado, que ya hemos pagado -en víctimas y divisas- el precio terrible de la guerra.

En nombre de los niños muertos. Hace unos días, Save the Children publicaba que en la actualidad hay 50 millones de niños afectados por conflictos armados. Y Unicef informaba sobre los miles que mueren diariamente de hambre, de desamor, de olvido. ¿Serán estas cuentas, estos datos, el recuerdo horrendo de niños esqueléticos o destrozados por la metralla, los que podrán movilizar a la gente, abriéndole los ojos y propiciando resueltamente la acción?

Acostumbrados a aceptar resignadamente "lo que pasa", atemorizados y esperando "a ver qué hacen" (los gobernantes, las instituciones nacionales e internacionales), solemos despertar de nuestro letargo únicamente cuando sucede algo realmente excepcional. Entonces la reacción está a la altura de la dignidad humana, del destino común. Miles y miles ofrecen ayuda generosamente, y otros, con las manos embadurnadas de chapapote del Prestige, facilitando los primeros auxilios a los damnificados del huracán Mitch o del tsunami del Índico, nos dan la medida de la solidaridad humana, de la capacidad de abnegación y desprendimiento. Y nos llenamos otra vez de esperanza.

Ha llegado el momento de no descansar. De no ser espectadores hasta que otro aldabonazo nos incite a saltar al escenario. Presencial o virtualmente, tenemos que movilizarnos para proclamar un no rotundo a la guerra, a la violencia. Y reclamar la rápida interposición de cascos azules y, todos sin excepción respetando la tregua, empezar a construir la paz bajo la tutela de las Naciones Unidas.

Transitar desde una cultura de imposición y fuerza a una cultura de conversación y entendimiento es más desacostumbrado que difícil. Porque desde hace siglos nos hemos dejado guiar -insisto siempre en ello- por una recomendación perniciosa aunque muy apreciada (en todas las acepciones) por los grandes consorcios armamentísticos: "Si quieres la paz, prepara la guerra". Y, como es lógico, hacemos aquello para lo que estamos preparados, dando la vida con frecuencia por causas bien ajenas a las nuestras.

No estamos acostumbrados a la paz, a construir la paz, a hacer la paz, las paces. Quizás si pensamos en los niños muertos seremos capaces de vencer la inercia de tantos años belicosos y beligerantes, y nos incorporemos a la construcción cotidiana de la concordia, de la paz.

Al iniciarse un proceso de paz, a veces interrumpido y casi siempre discurriendo por caminos tortuosos, he pensado en los centenares o miles de víctimas que se hubieran evitado si hubieran decidido -teniendo presentes a sus hijos- sentarse a dialogar mucho antes. Cuanto más pronto mejor, auxiliados por una Comisión de Conciliación que, dependiente del secretario general de las Naciones Unidas, debería hallarse permanentemente disponible. Es un sentimiento agridulce, porque este pesarha ido siempre acompañado de la expectativa de que la andadura que comienza llegará un día a buen destino.

Israelíes y palestinos decidieron vivir juntos pacíficamente. Recuerdo cuando, en noviembre de 1987, visité a Yasir Arafat en la OLP cobijada en Túnez. "Debemos aprender a vivir juntos", repitió. Unos meses después, Simón Peres me decía con su contundente voz en Tel Aviv: "No hay otra opción: convivir en paz". Luego me reuní varias veces con Isaac Rabin. Era el que más decididamente promovía los Acuerdos de Oslo, incluida la cocapitalidad de Jerusalén. Se avanzaba en el proceso hasta que, un día aciago, una mano asesina le segó la vida. Como a John y Robert Kennedy. Como a Anuar el Sadat. Murió hablando de paz, no haciendo la guerra. En el recinto de la Unesco en París ubicamos la Plaza de la Tolerancia Isaac Rabin, con el monumento-olivo del gran escultor israelí Dani Karavan. Ojalá un día no muy lejano se pose en las ramas de su olivo la paloma de la paz que tanto anheló y procuró.

La inmensa mayoría de los palestinos y de los israelíes desean vivir en paz. Una sola condición: que todos los seres humanos valgan lo mismo. Esta radical igualdad en dignidad es el único requisito para la convivencia. En el hospital Haddasa, en Jerusalén, en una de mis visitas, alguien preguntó al director, en el departamento de neurología: "Aquella mujer a la que están tratando allí es palestina, ¿verdad?". El director respondió: "No sé. Aquí todos son pacientes".

Pues bien: todos iguales. Toda vida, toda muerte, el mismo valor. Para garantizarlo, unas Naciones Unidas reforzadas y dotadas de los recursos humanos, financieros y técnicos necesarios. Es la mejor garantía de futuro. Ya está claro que un grupo de países -G-7 o G-8- no puede encargarse de la gobernación del mundo. Y menos todavía, un poder hegemónico. Todos son necesarios, en cambio, para asegurar la eficacia del multilateralismo.

Ahora, ahora mismo, en nombre de los niños muertos, de los que se están matando o muriendo, parar de inmediato esta locura de los unos, de los otros y de los de más allá.

Cesar todo acto de violencia para detener esta infernal espiral de acción y reacción. "Los pueblos", a los que alude la Carta de Naciones Unidas en la primera frase de su preámbulo, no deben permanecer silenciosos por más tiempo, ni conformados, porque se trata del destino común de sus descendientes. Bien mirado, todos los niños del mundo son nuestros niños. No hay distinciones ni preeminencias. Cada niño vale lo mismo. Vale todo. Y, como en el hospital de Jerusalén, los niños no tienen nacionalidad ni color de piel.

Cuando todos los llamamientos a la mesura y a la conciliación han fracasado, tengamos la valentía de pensar en los niños muertos y en los nuestros, para que no muera ni uno más. Hay que movilizarse todos, utilizando todos los medios a nuestro alcance. Que nadie permanezca de espectador. Que nadie siga callado. Si no actuamos, si las asociaciones, ONG, instituciones de la sociedad civil no se implican decididamente y logran, en un gran clamor popular, parar la locura de la lógica de guerra -aunque les duela a los fanáticos, a los extremistas y a los que siguen beneficiándose de la ley del más fuerte-, habremos defraudado a los niños que confiaban en nosotros cuando les quitaron la vida.

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Federico Mayor Zaragoza fue director general de la UNESCO entre 1987 y 1999; actualmente es presidente de la Fundación Cultura de Paz y copresidente del Grupo de Alto Nivel para la Alianza de Civilizaciones.

sábado, agosto 05, 2006

Universidad Internacional de la Paz

Universidad Internacional de la Paz

Permalink 05.08.06 @ 10:12:45. Archivado en Universidades, Pro pace

Universidad Internacional de la Paz, dos décadas de trabajo para la creación de una cultura de paz

En 1984, la Universidad Internacional de la Paz celebró en Sant Cugat su primer curso para analizar cuestiones como los DDHH. Desde entonces, cientos de personas han participado en sus iniciativas, que también llegan a los institutos.

Portal: www.universitatdelapau.org

Silvia Torralba / Redacción (31/07/2006)

Desde hace dos décadas, la Universidad Internacional de la Paz trabaja desde Sant Cugat (Barcelona) para fomentar la cultura de paz y formar a todo tipo de público en cuestiones como los derechos humanos, la cooperación y el pacifismo.

La experiencia se puso en marcha en 1984 gracias al empeño del Instituto Víctor Seix de Polemología y personajes reconocidos como Adolfo Pérez Esquivel, Arcadi Oliveres y Frederic Roda, y se inició con la celebración de un curso de verano que en todos estos años ha hablado de cultura de paz, de conflictos y de iniciativas de desarme y diálogo.

“El curso de verano es nuestro plato fuerte y lo aprovechamos para hablar más de conflictos y procesos de paz, pero en este trabajo de creación de cultura paz hacemos más actividades que, durante el resto del año, promueven la reflexión”, explica la directora de la Universidad Internacional de la Paz, Neus Sotomayor.

En los últimos años, de hecho, este centro formativo ha puesto en marcha actividades para sacar a la calle debates relacionados con los derechos humanos y la paz y a las que, cada vez más, “acude gente de entidades sociales, pero también jóvenes, gente mayor o personas del mundo educativo”.

El tercer viernes de cada mes, por ejemplo, la entidad celebra lo que llama las ‘noches temáticas’, encuentros en los que a partir de un libro o un documental se habla de temas como la pobreza, el conflicto en Palestina o la inestable situación en Haití. Cada mes de febrero, además, organiza un pequeño curso para profundizar en temas más reflexivos y conocer pensadores clásicos por la paz.

La paz, en las aulas

En este contexto, desde el año pasado la Universidad Internacional de la Paz ha entrado en algunas escuelas de Sant Cugat en el marco de un programa que, durante dos años, pretende formar a profesores y alumnos de tercero y cuarto de ESO en temas de solidaridad. Este año, la iniciativa se ha llevado a cabo en dos centros escolares, donde han hablado de paz y solidaridad, y el próximo curso se extenderá a todos los colegios públicos del municipio, con debates sobre ciudadanía e interculturalidad.

Como señala Neus Sotomayor, se trata de “despertar conciencias críticas un poco antes, entre los más jóvenes” y de ofrecer formación adecuada a los maestros para que ellos mismos puedan tratar estos temas en clase.

El mediterráneo, tema central de este año

A todas estas actividades se añaden las reflexiones que hace unos días se hicieron en el tradicional curso de verano de la Universidad Internacional de la Paz y que tuvieron como tema central el Mediterráneo y preguntas como qué nos une, qué nos separa o qué responsabilidad tiene el Norte en el desarrollo de los modelos socioeconómicos del Sur.

Durante las jornadas se escucharon propuestas interesantes, como la de crear un programa Erasmus entre los países del norte y el sur del Mediterráneo para fomentar el conocimiento mutuo, y se llamó a no acostumbrarse a las noticias que llegan cada día y ser críticos y salir a la calle.

“Estamos en un momento difícil porque la situación en lugares como Líbano, Israel y Palestina es muy complicada. La gente sufre mucho y la comunidad internacional no hace nada”, advierte la directora de la Universidad Internacional de la Paz, que recalca la “importancia de establecer puentes de diálogo y contribuir a que el espacio mediterráneo avance hacia una misma zona”.

¿Qué Puedo Hacer yo?

Conoce las actividades de la Universidad Internacional de la Paz y ¡participa!

Además de formar en cultura de paz, la Universidad Internacional de la Paz también colabora con entidades como FETS (Financiamiento Ético y Solidario) para promover el ahorro, las inversiones y la banca éticas. ¿Te apuntas a la propuesta?

Canal Solidario-OneWorld 2006

Universitat Internacional de la Pau
c/Santiago Rusiñol, 3, 1r 08172 Sant Cugat del Vallès
tel: 93 675 43 67 e-mail: info@universitatdelapau.org

viernes, agosto 04, 2006

Por los niños de Oriente Próximo

Por los niños de Oriente Próximo

Permalink 04.08.06 @ 21:01:05. Archivado en Pro pace

Querido Salvador, qué terrible es todo esto
03/08/2006 15:38

No sabes la tristeza que me produce ver las fotos de esos niños muertos en brazos de sus padres, con sus cuerpecitos desmadejados y el rostro hinchado y desfigurado.

¿Por qué no aparece un poco de cordura en medio de toda esta locura?. ¿Que más da quien tenga razón? ¿Acaso alguien tiene razón cuando el producto de la defensa de sus posturas es la muerte de niños inocentes?

Realmente me afecta mucho todo esto. Sabes lo que un niño significa para mí, la ternura y el amor que despiertan en mí, y esto supera cualquier desgracia, supera cualquier atrocidad. Espero de todo corazón que esta locura cese y que ningún padre tenga que pasear el cuerpo inerte de un hijo por las calles clamando justicia.

Un beso muy fuerte.

MACARIA CORLEONE (FUENLABRADA)

Todos contra la guerra 04/08/2006 20:33

Espero de todo corazón contigo "que la locura de la guerra cese y que ningún padre tenga que pasear el cuerpo inerte de un hijo por las calles clamando justicia".

Cuento con tu invencible amor de madre, para que entre todos formemos una interminable cadena de solidaridad bloguera, con la cual protejamos a todos los niños de Oriente Próximo, que por el momento son las víctimas de la locura guerrera de sus padres.

Te confieso a ti, que sabes lo que significa el milagro de tener un hijo, la pena que me produce el ver cómo se malbarata nuestra riqueza informativa bloguera, cuando hay tantos niños que necesitan urgentemente ayuda.

Un abrazo de aliado esperanzado.

martes, agosto 01, 2006

Creyentes argentinos por la Paz

Creyentes argentinos por la Paz

Permalink 01.08.06 @ 18:00:00. Archivado en Pro pace, Religiones

Nueva Sión, periodismo judeoargentino con compromiso, difunde desde Argentina un significativo llamado por la paz.

Católicos, musulmanes y judíos argentinos, frente a la guerra en Medio Oriente, hacen una llamada urgente a quienes desde los medios de comunicación pueden ayudarles a transmitir y difundir los valores más profundos de paz y encuentro.

Los representantes de las principales comunidades católica, judía y musulmana del país suscribieron un documento que llama a la convivencia y el diálogo. Cabe recordar que la Argentina padeció dos atentados que bien pueden haber estado vinculados, en algún modo, al interminable conflicto del Medio Oriente.

En una inobjetable demostración de convivencia pacífica, las principales comunidades religiosas del país y el gobierno firmaron, este 26 de julio, un documento en el que hacen un llamado "firme y racional" a la paz en el conflicto en Medio Oriente.

Los representantes comunitarios hicieron una invocación a la paz durante la firma del documento por "la vocación de paz y el diálogo entre las comunidades" suscripto en la secretaría de Culto argentina.

El documento -firmado por Luis Grynwald, Presidente de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA); Samir Salech, Presidente del Centro Islámico de la República Argentina (CIRA); Monseñor Horacio Benites Astoul, Arzobispado de Buenos Aires, y el Embajador Guillermo Oliveri, Secretario de Culto de la Nación- "convoca a los hombres de buena voluntad a recapacitar y advertir que la violencia no tiene una matriz espiritual".

La declaración fue impulsada por el Instituto de Diálogo Interreligioso que orientan el rabino Daniel Goldman, el dirigente islámico Omar Abboud y el sacerdote Guillermo Marcó.

El siguiente es el texto completo de la declaración presentado bajo el título ‘La vocación de paz y el diálogo entre las comunidades‘:

En un mundo preocupado por la fragilidad de la paz, la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), el Centro Islámico de la República Argentina (CIRA) y el Arzobispado de Buenos Aires, con la convocatoria de la Secretaría de Culto de la Nación, se sienten en la obligación ética de hacer un firme y racional llamado a la paz. Convocamos a los hombres de buena voluntad a recapacitar y advertir que la violencia no tiene una matriz espiritual, dado que los valores supremos de la vida y la paz revisten una santidad única e incomparable que es, al mismo tiempo, una de las mayores coincidencias de todas las confesiones.

Como ciudadanos argentinos integrantes de esta diversidad de tradiciones religiosas y culturales, afirmamos que debemos y podemos hacer un aporte al diálogo, basado en el respeto por la diferencia y en la convicción de que tales diferencias, lejos de constituirse en obstáculos para la integración, nos enriquecen.

Hace falta valor, prudencia y una buena dosis de generosidad para aceptar al otro, enriquecerse con su singularidad y construir espacios comunes que nos contengan a todos.

Instamos a las comunidades locales a continuar trabajando en aquello que nos une y convocamos a ser mancomunadamente responsables en la tarea cotidiana, acompañando el mensaje de concordia con aquellos con quienes podemos ejercer influencia.

La violenta adversidad coyuntural que se desarrolla en Medio Oriente nos duele profundamente, y aunque podamos sostener visiones particulares y hasta divergentes sobre el tema, esto no debe doblegar nuestro esfuerzo de honrar la larga tradición que nuestra sociedad tiene en materia de convivencia plural, la cual debemos continuar profundizando para exhibirla al mundo como modelo.

Somos hijos e hijas de una herencia muy rica en ese sentido, que se ha visto potenciada en los últimos años con madurez y generosidad, desde quienes tenemos responsabilidades en nuestros respectivos ámbitos religiosos y comunitarios y también desde la Secretaría de Culto, que ha estimulado, generado y acompañado muchas de las acciones emprendidas.
Aspiramos a que estas palabras sirvan para que cada uno de nosotros, no importa la fe que profese, se proponga reflexionar con profundidad sobre los valores universales que compartimos, como lo viene promoviendo el Instituto del Diálogo Interreligioso.

Finalmente, hacemos una apelación a quienes desde los medios de comunicación pueden ayudarnos a transmitir y difundir los valores más profundos de paz y encuentro.

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He aquí cómo presenta hoy Nueva Sión, periodismo judeoargentino con compromiso, el bombardeo de Caná por parte de las Fuerzas de la Defensa israelí.

Qana:

56 personas muertas en
un duro ataque israelí

Al menos 56 personas murieron -el pasado 30 de julio- en un ataque aéreo perpetrado por la aviación israelí en la localidad de Qana -la bíblica Caná, donde Jesús realizó su primer milagro-, en el sur de El Líbano.
Las autoridades israelíes responsabilizan del ataque al Hezbollah por esconderse entre civiles y a los vecinos por no haber abandonado sus hogares tras los anuncios previos.

Se trata de la peor matanza desde que comenzó la ofensiva israelí contra Hezbollah, que se está cargando vidas e infraestructuras civiles en El Líbano.

El Ejército israelí justificó el ataque alegando que desde Qana se han lanzado numerosos cohetes contra su territorio. Hezbollah aseguró que "la carnicería de Qana no quedará sin respuesta".

Como consecuencia de la matanza, el primer ministro libanés, Fuad Siniora, reclamó al Secretario General de la ONU, Kofi Annan, la celebración de una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad para negociar "un alto el fuego inmediato e incondicional" y "una investigación internacional sobre las masacres israelíes en El Líbano".

Los aviones israelíes bombardearon Qana -en las colinas situadas al este de la ciudad portuaria de Tiro- hacia la una de la madrugada hora israelí, y destruyeron varias viviendas ocupadas por vecinos de la localidad que estaban durmiendo.

Un edificio de tres plantas fue alcanzado directamente donde, según fuentes oficiales de defensa civil, fallecieron más de 50 civiles que se habían refugiado en ese edificio.

Tras conocerse la tragedia, medio millar de personas asaltaron la sede de la ONU en Beirut y quemaron banderas estadounidenses y de Naciones Unidas. Los manifestantes pudieron superar la barrera policial, forzar las ventanas y entrar en el edificio, mientras cantaban lemas contra Israel y Estados Unidos y acusaban a los Gobiernos árabes de no hacer lo suficiente para detener los ataques israelíes.

Versiones

Inmediatamente después del ataque, las autoridades israelíes aseguraron que el objetivo era meramente militar y que las muertes de civiles deben atribuirse a Hezbollah. El Primer Ministro israelí, Ehud Olmert, aseguró que desde Qana y sus alrededores "se han disparado cientos de Katiushas hacia las ciudades israelíes de Kiriat Shmona y Afula".

El Ejército israelí aseguró que "la aviación israelí atacó lanzaderas de misiles en la zona de Qana, desde la que se han disparado cientos de misiles contra las ciudades de Naharía y las municipalidades del oeste de Galilea", y añadió que la responsabilidad de la muerte de civiles en los ataques israelíes recae en Hezbollah, que ha convertido los centros de residencia libaneses en un "frente de guerra mediante el disparo de misiles desde zonas habitadas por civiles".

Repercusiones

El Gobierno argentino expresó “su profunda consternación por el ataque ocurrido en la localidad de Qana en el sur del Líbano, como consecuencia del cual murieran más de 50 civiles inocentes, la mayoría de ellos niños”.

“El pueblo y Gobierno argentinos transmiten sus sentidas condolencias al pueblo y Gobierno del Líbano por la trágica muerte de estos civiles inocentes.

La Argentina está sumamente preocupada por las consecuencias humanitarias de los actuales enfrentamientos y una vez más vuelve a realizar un llamado para el cese inmediato de las hostilidades o para la declaración de una tregua humanitaria, tal como lo viene reclamando la gran mayoría de la comunidad internacional desde que este conflicto se iniciara”.

“El Gobierno argentino reitera su llamado a las partes para que respeten plenamente sus obligaciones de conformidad con el derecho internacional humanitario y tomen todos los recaudos para la protección de la población civil.”

La secretaria de Estado de los Estados Unidos, Condolezza Rice, expresó ante la prensa, en Jerusalem, su "profunda tristeza por la terrible pérdida de vidas inocentes. Todos reconocemos que esta forma de hacer la guerra es extremadamente difícil", prosiguió, en referencia a los ataques contra civiles. "Queremos un alto el fuego lo antes posible", agregó.

La Comisión Europea calificó la matanza de "horrible. Siempre es un horror que se vean involucrados civiles, en particular mujeres y niños", declaró su portavoz, Katharina von Schnurbein.

También el Papa Benedicto XVI pidió un alto el fuego "inmediato". "En nombre de Dios, pido a todos los responsables de esta espiral de violencia que depongan sus armas", afirmó en su residencia de verano de Castel Gandolfo, en las afueras de Roma.

En Washington, el Presidente estadounidense, George W. Bush, reafirmó que Israel "tiene derecho a defenderse" como "cualquier país", que "debe defenderse de ataques terroristas y de matanzas de vidas inocentes".

Por su parte, la UE aseguró -en comunicados del Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana, y de la comisaria de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner- que el ataque de Qana no tiene justificación, menos aun cuando la comunidad internacional trabaja para hallar una solución a la crisis, y reclamó el cese de la violencia y las hostilidades.

La ministra británica de Asuntos Exteriores, Margaret Beckett, declaró que el ataque es una tragedia y un paso atrás en los intentos de conseguir un acuerdo de paz. "Hemos pedido reiteradamente a los israelíes que actúen de forma proporcionada", declaró la ministra.

El presidente francés, Jacques Chirac, declaró que "Francia condena esta acción injustificable, que demuestra más que nunca la necesidad de avanzar hacia un alto el fuego inmediato, sin el cual este tipo de dramas sólo puede repetirse".

Asimismo, el representante especial en El Líbano de Kofi Annan, Geir Pedersen, reclamó una "inmediata investigación sobre este incidente" y añadió que esta tragedia "demuestra la urgencia de que todas las partes escuchen los reiterados llamamientos de Naciones Unidas para un cese inmediato de las hostilidades".

Consejo de Seguridad

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidos adoptó una declaración en la que manifiesta su "extrema conmoción y dolor" por la muerte de civiles en la localidad libanesa de Qana como consecuencia de un ataque aéreo israelí, pero no condena el ataque.

El texto fue aprobado a última hora del domingo 30 de julio por unanimidad de los 15 miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas durante una reunión de urgencia.

El texto "deplora fuertemente la pérdida de vidas inocentes y el asesinato de civiles en el actual conflicto". El secretario general de la ONU, Kofi Annan, había reclamado horas antes al Consejo de Seguridad una "condena en los términos más enérgicos" al ataque perpetrado por el Ejército israelí en Qana.

"El Consejo de Seguridad manifiesta su extrema conmoción y dolor por el bombardeo por parte de las Fuerzas de la Defensa israelí de un edificio residencial en Qana, en el sur de El Líbano, que causó la muerte de decenas de civiles, la mayoría niños, y ha dejado heridos a otros muchos", comienza la declaración. Las discusiones en el seno del Consejo en relación al lenguaje utilizado continuaban después de que el texto fuera adoptado.

“El Consejo de Seguridad expresa su preocupación por la amenaza de un aumento de la violencia con aún más graves consecuencias para la situación humanitaria, insta al fin de la violencia, y subraya la urgencia de la obtención de un alto el fuego duradero, permanente y sostenible", continúa el texto. Asimismo, la declaración pide al Consejo de Seguridad que "trabaje sin más demora para adoptar una resolución para alcanzar un acuerdo duradero".

El embajador de los Estaods Unidos ante Naciones Unidas, John Bolton, se declaró "satisfecho" con el tono de la declaración, alegando que su propósito no era condenar el bombardeo. "Es la pérdida de vidas civiles lo que lamentamos. Si se trató de un accidente es obviamente algo que será investigado", agregó.

El representante de El Líbano ante las Naciones Unidas, Nouhad Mahmoud, expresó su disgusto y su frustración por la inoperancia del Consejo, ya que todavía no se había pronunciado, pese a que las hostilidades se iniciaron 18 días atrás.

Mahmoud manifestó su disconformidad con la declaración y consideró inadecuado el anuncio de Israel por el que suspende los ataques aéreos en el sur del país durante 48 horas.

"Sé que en el fondo, en lo más profundo de sus corazones, el Consejo sabe que Israel está cometiendo atrocidades a una escala que no se puede tolerar", resaltó Mahmoud.

Por su parte, el embajador sirio, Bashar Jaafari, indicó que Estados Unidos no puede justificar por más tiempo su apoyo a las acciones militares de Israel en El Líbano.

Venganza

Hezbollah, por su parte, anunció a través de su cadena de televisión ‘Al-Manar’, que "la carnicería de Qana no quedará sin respuesta", y un diputado libanés de Hezbollah, Hasan Fadlalá, advirtió de que la "nueva masacre" perpetrada "aumentará la determinación del pueblo libanés para aguantar la agresión israelí e incrementará la determinación de la resistencia para enfrentarse al enemigo".

Repercusiones en la prensa argentina

Las tapas de los medios argentinos sintetizan con imágenes el resultado del bombardeo israelí sobre el edificio en Qana.

Los análisis sobre los 60 muertos, 37 de ellos niños y 15 personas discapacitadas, giran alrededor del alto al fuego israelí, anunciado por Estados Unidos; la advertencia de los grupos islámicos (“Esta masacre no quedará impune”); las amenazas en Irán de “Los guardianes de la revolución”, contra Israel y Estados Unidos, las condenas de la ONU y del Papa y el mensaje del Gobierno argentino.

La Nación, señala que como reacción directa al ataque de ayer “Ahora en Beirut todos se alinean con Hezbollah”. En la misma línea editorial, aparece Henri Mamarbachi (agencia AP), titulado “Beirut endurece su postura”. Y Jana Beris desde Israel sentencia que el gobierno judío denuncia que Hezbollah usa a civiles de escudos humanos.

Para Clarín, Marcelo Cantelmi sostiene, desde Jerusalem, que una de las consecuencias de los ataques israelíes en El Líbano es la unión de los árabes bajo una bandera común; y María Laura Avignolo (desde Beirut) comenta que “Ahora se espera la venganza de Hezbollah. Nadie descarta que sea un ataque a Tel Aviv”.

Universidad jesuita en El Líbano

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Permalink 31.07.06 @ 16:54:50. Archivado en Universidades, Pro pace, Pro amicitia universale

La Universidad jesuita San José de Beirut lleva 131 años al servicio del Líbano

Recordamos aquí una notable intervención de su Rector, hace seis años, para hacer comprender lo que está en juego en el Líbano actual. El Padre Selim Abou, Rector de la USJ, pronunció esta conferencia el 24 de junio de 2000, durante la clausura de las fiestas del 125 aniversario de la Universidad. Las palabras pronunciadas entonces siguen siendo actuales ahora, seis años después. La diferencia entre entonces y ahora es que la nueva guerra les añade un dramatismo de actualidad profética que nos llena de emoción. Reproducimos aquí el final de su intervención.

Los retos y la esperanza

En los peores momentos de la guerra del Líbano, la Universidad San José no perdió ni un solo instante la esperanza.

Funcionó en locales de fortuna fuera de la ciudad o en los sótanos de los campus, a pesar de la amenaza de los obuses, pero nunca perdió la esperanza.

Fue un objetivo privilegiado de los bombardeos, pero reconstruyó cada vez lo que se destruía, ya que ella nunca perdió la esperanza.

Enterró sus muertos y vendó sus heridas, pero la Universidad San José no perdió nunca la esperanza.

La esperanza se basa hoy en la perspectiva de una paz regional justa y equitativa.

A menos que se quiera transformar el Líbano en un hogar permanente de desestabilización en el corazón del Oriente Próximo, las potencias que patrocinan las negociaciones de paz no pueden ni seguir dando su apoyo a la satelización de este país ni desequilibrar su composición comunitaria con transplantes extranjeros.

Hay pues razones para creer que el día en que el Líbano será invitado a la mesa de negociaciones, no será para firmar un acuerdo ya sellado, cuyos gastos tendrá que pagar.

A la espera de este momento, debe prever los cambios políticos, económicos y culturales que la paz implicará inevitablemente para que, en el momento oportuno, tome en mano su propio destino y que recobre, sobre nuevas bases, el papel regional que era el suyo.

El porvenir es incierto, pero la esperanza es más fuerte que la duda.

La Universidad San José tiene la certeza de que sigue siendo fiel a la misión que se asignó hace 125 años, formando hombres y mujeres altamente cualificados, conscientes de los problemas que afronta su país, decididos a sacrificar el bienestar que ellos encontrarían bajo otros cielos más clementes, para consagrarse aquí mismo a la reconstitución del tejido social, a la rehabilitación del Estado y a la consolidación de la nación. Con este fin la Universidad San José se esfuerza en seguir siendo un polo de excelencia, un alto lugar de cultura, un espacio de libertad.


Universidad jesuita en El Líbano

Permalink 31.07.06 @ 10:50:02. Archivado en Universidades, Pro pace, Pro amicitia universale

Dar a conocer la prestigiosa Universidad San José del Líbano es el mejor homenaje que podemos ofrecer hoy a la gran familia jesuítica, en el día de la celebración de la fiesta y del 450 aniversario de la muerte de San Ignacio: http://www.usj.edu.lb/

Desde su fundación en 1875, la Universidad San José de Beirut (U.S.J.) ha estado vinculada siempre al proyecto apostólico de la Compañía de Jesús en la región: la promoción de la eminente dignidad de la persona humana, a través y más allá de sus pertenencias particulares (étnicas, lingüísticas y religiosas).

La Universidad San José es

Una universidad libanesa privada, fundada por los jesuitas en 1875

Más de 1500 profesores y más de 6500 estudiantes

Cuatro campus universitarios en Beirut

Enseñanza e investigación en Ciencias médicas y enfermeras, Ciencias y Tecnologías, Ciencias sociales y Ciencias humanas.

Tres centros regionales: Saïda, Zahlé y Trípoli.

Una antena en Ammán

10 facultades, 20 institutos o escuelas especializadas

2 centros de estudios profesionales

Un hospital universitario y 13 hospitales afiliados

Un centro de cuidados dentales

Un centro de cuidados ortopédicos

Una capellanía en cada campus universitario

Visite la Universidad San José de Beirut (U.S.J.)

Cronología de 125 años de historia universitaria

Misión de la Universidad San José: proyecto USJ 2007